El nombre de esta entrada lo dice todo. "Sin palabras", así es como me habéis dejado con vuestros comentarios. Tanto por comentario aquí, en el blog, por WhatsApp o vía Twitter.
Es extraño, porque muchas me dais las gracias por escribir cuando en realidad soy yo la que tiene que daros las gracias por todo lo que me habéis ayudado leyendo, por cumplir mi sueño. Siempre me ha gustado esto de la escritura y si es en un tema con el que me siento tan cómoda como son los chicos que tan felices nos hacen a todas, pues mucho más, pero probablemente esto se habría quedado en un boceto de un qué habría sido, si no hubiera sido por unas chicas geniales que un día me instaron (en realidad me obligaron) a subir esta novela y eso me ha servido para conocer gente maravillosa y, creo, que para crear unas pequeñas sonrisas en varios rostros.
Algo que me encantaba a medida que iba subiendo capítulos era las reacciones que teníais, como podía conseguir sentimientos tan opuestos en un mismo capítulo y eso, eso es indescriptible, simplemente increíble. Pero si, Just Little Things ha terminado...
Por eso y por todos los geniales comentarios que he recibido, he decidido hacer una segunda parte que lo subiré en este blog: http://sayhellotoanewlife.blogspot.com.es/ pero como ahora mismo estoy de vacaciones no subiré hasta dentro de 15 días más o menos...
Pues no tengo nada más que decir porque en realidad no hay nada que decir a unas personas que te han dado todo. Sé que me repito, pero no sabéis lo feliz que habéis echo a la persona que está escribiendo esto con sólo leer y comentar lo que os iba pareciendo o reacciones.
GRACIAS, MIL GRACIAS A TODAS, DE VERDAD.
Déjate llevar.
domingo, 4 de agosto de 2013
viernes, 2 de agosto de 2013
Capítulo 148
Buenos días, tardes, noches o lo que quiera que sea cuando leas esto. Me pongo otra vez en contacto con vosotras para deciros que sí, este es el último capítulo de Just Little Things, de esa novela que me ha dado tanto, que tan feliz me ha echo y que, hasta a mi, que sabía lo que podía pasar, me ha puesto un nudo en el cuello a medida que la escribía. Quería daros las gracias a todas las que habéis estado ahí desde el principio, creyendo en mi y animándome a hacer este blog, a las que os habéis enganchado a hacerme un pocito más feliz a mediados de la novela y a las que hace nada la habéis descubierto, porque me habéis echo realmente feliz. GRACIAS.
Carolina, Alejandra, Belén, Irene y Estefanía son chicas normales y esto sólo sirve para acercaros un poco más a un sueño que quien sabe si, aunque sea en nuestra memoria, quedará echa nuestra propia realidad. Me preguntaba si os gustaría leer una segunda parte de esta novela o debería retirarme ya para los restos, no sé, a lo mejor os aburrís de estas cinco chicas...
Bueno, pues nada más, gracias a todas y, por última vez, vamos a adentrarnos en el mundo de estas especiales chicas, abramos por última vez nuestra mente para dejar volar la imaginación a través de unas letras.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Alejandra: Quiero verme
Niall: Estás preciosa, Alejandra
Alejandra: No puedo estarlo, necesito verme Niall
Niall traga saliva. Saca su móvil despacio de su bolsillo, da a unas teclas y lo gira para que te veas. Te han quitado la mascarilla de oxígeno y ahora estás con la vía puesta en la nariz. Coges el móvil y te miras detenidamente. Tienes una apósito manchado de sangre en la parte izquierda de la frente. Tienes el labio inferior morado y la ceja izquierda muy hinchada. Unas lagrimillas empiezan a escurrirse por tus ojos. Niall coge el móvil, lo guarda y, cogiendo tu mano junta su frente a la tuya.
Alejandra: Estaba manchando, durante el embarazo no es normal y no queríamos asustaros -te explicas entre sofocos-
Niall: Tranquila Alejandra, eso no importa ahora -acariciando tu cara-
Alejandra: Perdóname, Niall, perdóname
Niall: No tengo nada que perdonarte, no has echo nada -mirándote a los ojos-
Se acerca un poco a tus labios y abre la boca para besarlos, tú intentas corresponderle pero te duelen tanto que no puedes moverlos.
Niall: ¿Quieres que le diga a tu madre que pase? -retirándose un poco-
Alejandra: No, quiero que te quedes, no me dejes sola por favor
Niall: No te voy a dejar sola, no lo voy a hacer
Alejandra: Tengo miedo Niall -apretando su mano- Miedo a que la pase algo a Carol, miedo a que no pueda volver a mover las piernas, miedo a perderos, miedo a perderte
Niall: No vas a perderme, voy a estar contigo, y cuando todo esto termine inauguraremos nuestra casa
Frunces el ceño y ves como la cara de Niall se tensa. "Mierda" dice muy bajo, casi inaudible para ti.
Alejandra: ¿Qué casa?
Niall cierra los ojos y expulsa mucho aire por la nariz. Los abre lentamente y echa una pequeña sonrisa.
Niall: Ese era tu regalo de cumpleaños.
Niall lleva su mano izquierda a su bolsillo del pantalón y saca unas llaves haciéndolas sonar. Tus ojos se arrugan y empiezan a mojarse otra vez. Coges las llaves y tapas tu boca con la mano que te queda libre.
Niall: ¿Quieres venirte a vivir conmigo?
Rompes a llorar cuando ves la ilusión de tu novio al comunicarte el gran paso que quiere dar.
Niall: Sé que no quieres volver a tu casa y en la mía a lo mejor estamos un poco justos... Así que he alquilado una casa para lo que duren mis vacaciones, así no tendremos que separarnos -dice tocando tu cadera cubierta por una sábana blanca-
Continúas emocionada, pero no tardas ni un segundo en asentir con la cabeza. Niall sonríe y te besa delicadamente en los labios. Entonces la puerta os interrumpe abriéndose. La doctora que lleva tu caso abre la puerta y entra sonriendo. Te cae muy bien, te trata genial, como si no estuvieras enferma, como si no tuvieras nada y eso te encanta.
Anne: Te iba a preguntar cómo estás pero... Ya lo veo -dice acercándose a vosotros-
Los dos sonreís y Niall se echa a un lado para dejarla paso.
Anne: ¿Estás segura que no quieres que tus padres te vean? Están muy preocupados... -levantando la sábana por la parte de la pierna derecha-
Alejandra: Si, luego que pase mi madre...
Anne: ¿Y tu padre?
Alejandra: No, él no, no se merece nada...
Anne chista la lengua y niega con la cabeza.
Anne: Ya las tienes mucho mejor, pero siguen hinchadas
Niall: ¿Al final hay que operar?
Anne: La cadera ha recibido la mayor parte del golpe, no nos podemos arriesgar, no es una operación muy complicada y con ella volvería a recuperar la movilidad de las piernas
Alejandra: No digas eso, Anne, no la he perdido
Intentas con todas tus fuerzas mover la pierna pero tan sólo consigues unos cortos espasmos en los dedos de los pies. Niall chista su lengua intentando no hacer ruido pero no lo consigue.
Anne: Bueno, todavía quedan unos días para la operación así que estate tranquila... -te mira sonriendo-
Alejandra: ¿Me puedes decir ya cómo está mi hermana?
La expresión de la alta chica rubia cambia radicalmente.
Alejandra: No me gusta eso que has echo con la boca -levantas un poco el brazo y mueves el dedo índice en círculos-
Anne: Sigue en coma, lleva tres días sin dar señales de nada, estamos muy pendientes de ella, no está sola, no te preocupes
Cierras los ojos pero en seguida los abres otra vez. No quieres imaginarte a tu hermana tumbada en una cama, sola, enchufada a un montón de máquinas que la mantienen viva.
Alejandra: ¿Dónde está Liam? Quiero verle -dices mirando a Niall-
Anne: Vete a buscarle, yo no tardo nada, ya me voy
Niall asiente y se va de la habitación.
Anne: Alejandra, hay más cosas que nos preocupan de ti. -hace una pausa pero al ver que no la contestas continúa cogiendo tu mano- Las uñas están desgastadas y abiertas en capas y tú estás muy delgada -levantas un ceja- No te provocarás vómitos con algún fin ¿verdad?
Alejandra: ¡NO! ¿Piensas que soy bulímica o algo de eso?
Anne: No, sólo te estoy preguntando, sabes que eso es algo muy serio... Lo sabes ¿no?
Alejandra: Claro que lo sé, lo tengo muy presente, no hace falta que me lo diga nadie -enfadada-
La puerta se abre y entran Liam y Louis a la habitación. Anne asiente con la cabeza y, sin decir nada más, sale de la habitación. Los dos se acercan a ti sonriendo, te dan un beso, cada uno en una mejilla. Te impulsas con los brazos y te sientas en la camilla.
Louis: ¿Qué tal? ¿Cómo estás?
Ves que pone su mano en tu pierna izquierda y la mueve, en estos casos sólo puedes ser hipócrita, poner una sonrisa y aparentar que todo va bien.
Alejandra: Bien, mañana nos vamos de fiesta -sonriente-
Louis ríe y te arranca una risa muy sincera, giras la cabeza y ves a Liam, no tan eufórico, sonriendo.
Alejandra: ¿Cómo está?
Liam: Dormida, he estado todo el rato con ella pero... No se despierta...
Alejandra: Lo va a hacer, ya lo verás -pones tu mano sobre la de él-
Liam: Es muy fuerte, lo va a hacer, ella va a sobrevivir
Ves como sus ojos empiezan a lacrimar. Frunces el ceño extrañada.
Alejandra: ¿Qué pasa?
Liam no puede contestarte porque rompe a llorar de nuevo, sabes que ya lo ha echo antes por cómo traía los ojos, y la verdad no te extraña.
Louis: Ha perdido a los niños -bajando el tono al final de la frase-
Alejandra: ¡¿QUÉ?! No, no, -negando con la cabeza- no puede ser, no puede ser
Empiezas a ponerte muy nerviosa. "No" repites mientras tus lágrimas mojan toda tu cara. Una máquina empieza a sonar. Estás realmente nerviosa. Niegas mucho con la cabeza. Te está empezando a faltar el aire por lo que lo reclamas con la boca abierta para tomar grandes bocanadas de él. Louis y Liam se asustan y, mientras Liam se queda contigo, intentando parar tu cuerpo Louis sale corriendo de la habitación. Ya no puedes ni llorar, te estás ahogando. Empujas la cama reclamando el aire que no llega a tus pulmones. "Carolina" gritas. "Carolina" repites. Anne entra corriendo a la habitación. Louis se hace a un lado y Niall entra corriendo. Oyes como Louis pregunta que ha pasado y Niall le dice algo que no llegas a oír. Louis sale corriendo. "Carolina" dices de nuevo. La doctora empieza a poner una cosa muy fría sobre tu pecho. No sabes porqué pero tu cuerpo no para de moverse. Toses mucho intentando, por todos los medios posibles, coger aire. Coges una última bocanada que entra para encajarse perfectamente en tus pulmones haciendo que te relajes y pierdas la fuerza de tu cuerpo a la vez. Caes en la cama, extendida. Tienes conocimiento. Oyes a mucha gente gritar y a Niall llorar. Anne abre tu boca e introduce un tubo en ella. Sale corriendo de la habitación. Alguien entra en ella y llama a Niall para que salga. Aunque al principio se niega a hacerlo termina siguiendo a esa persona y dejándote sola. Tu cuerpo flaquea como nunca lo ha echo pero oyes ligeramente un "Carolina" que te da la fuerza necesaria para mover tus piernas con tus manos, hasta el suelo de la habitación. El suelo está frío pero no te importa, te impulsas desde la cama hasta la pared y, ayudándote de ella para andar por la habitación y salir de ella. Todo el mundo corre por el pasillo. Andas unos pasos con lágrimas desbordadas de tus ojos y la cabeza rendida mirando al suelo. Alguien llega hasta ti. Te toca la espalda y con eso acciona el detonante para que tus piernas se doblen y caigan al suelo.
Mujer: ¿Qué haces aquí?
Sólo atinas a decir una palabra y es el nombre de la persona más importante para ti en todo lo que ha sido tu vida. No tienes un buen presentimiento, entonces oyes la voz de Anne. Abres los ojos levantando la cabeza.
Alejandra: ¿Qué ha pasado? ¿Dónde está Carolina? ¿Dónde está toda mi gente? -casi no la ves por tus lágrimas-
Anne: Se acabó Alejandra, lo siento, hemos echo todo lo que hemos podido...
Gritas en medio del pasillo y caes al suelo llorando.
Alejandra: ¡NOOOOOOO! -lloras de rodillas pidiendo clemencia-
Pones tus manos en el suelo. Te quieres morir. Tu hermana. Carolina. La vitalidad de tu vida, la sonrisa constante que te iluminaba cada mañana. Ahora está muerta. No puede ser. Recuerdas cómo jugabas con ella de pequeña en la playa rompiendo olas. El primer día de clase. Todos los polos compartidos. Las peleas cuando se ponía cabezona. Cómo te cuidaba, protegía y te advertía de todos los males. Cómo os ayudabais la una a la otra en los castigos y regañinas de vuestros padres, hasta el último momento. Se acaba de ir tu risa y tu enfado. Tu día y tu noche. Tu consuelo en las pesadillas. Tu confesionario de secretos. Tu hermana y amiga a la vez. Has nacido, crecido y vivido con ella, y no concebías la idea de morir sin ella, ella era la fuerte, la que sobrevolaba los problemas y les hacía frente como bien te demostró. Era toda tu vida y se ha esfumado de tus manos. Se ha ido y no has podido estar con ella en su último aliento de vida. No sabes cómo ha podido pasar. Todo esto ha pasado por tu culpa. Por la maldita hora en la que se te ocurrió coger ese taxi.
Y ahí estás tú, tirada en el suelo, con un montón de médicos a tu al rededor, preocupándose por tu estado y por tu vida cuando a ti en realidad sólo te importa la vida que ya no está. Sólo te importa el cuerpo de lo que es tu existencia entera y que a partir de ahora reside en tu memoria, en tus recuerdos y en los de toda la gente que la quiere. Desde ahí sólo la puedes decir en la distancia de unos fríos pasillos: Adiós, Carolina.
Carolina, Alejandra, Belén, Irene y Estefanía son chicas normales y esto sólo sirve para acercaros un poco más a un sueño que quien sabe si, aunque sea en nuestra memoria, quedará echa nuestra propia realidad. Me preguntaba si os gustaría leer una segunda parte de esta novela o debería retirarme ya para los restos, no sé, a lo mejor os aburrís de estas cinco chicas...
Bueno, pues nada más, gracias a todas y, por última vez, vamos a adentrarnos en el mundo de estas especiales chicas, abramos por última vez nuestra mente para dejar volar la imaginación a través de unas letras.
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Alejandra: Quiero verme
Niall: Estás preciosa, Alejandra
Alejandra: No puedo estarlo, necesito verme Niall
Niall traga saliva. Saca su móvil despacio de su bolsillo, da a unas teclas y lo gira para que te veas. Te han quitado la mascarilla de oxígeno y ahora estás con la vía puesta en la nariz. Coges el móvil y te miras detenidamente. Tienes una apósito manchado de sangre en la parte izquierda de la frente. Tienes el labio inferior morado y la ceja izquierda muy hinchada. Unas lagrimillas empiezan a escurrirse por tus ojos. Niall coge el móvil, lo guarda y, cogiendo tu mano junta su frente a la tuya.
Alejandra: Estaba manchando, durante el embarazo no es normal y no queríamos asustaros -te explicas entre sofocos-
Niall: Tranquila Alejandra, eso no importa ahora -acariciando tu cara-
Alejandra: Perdóname, Niall, perdóname
Niall: No tengo nada que perdonarte, no has echo nada -mirándote a los ojos-
Se acerca un poco a tus labios y abre la boca para besarlos, tú intentas corresponderle pero te duelen tanto que no puedes moverlos.
Niall: ¿Quieres que le diga a tu madre que pase? -retirándose un poco-
Alejandra: No, quiero que te quedes, no me dejes sola por favor
Niall: No te voy a dejar sola, no lo voy a hacer
Alejandra: Tengo miedo Niall -apretando su mano- Miedo a que la pase algo a Carol, miedo a que no pueda volver a mover las piernas, miedo a perderos, miedo a perderte
Niall: No vas a perderme, voy a estar contigo, y cuando todo esto termine inauguraremos nuestra casa
Frunces el ceño y ves como la cara de Niall se tensa. "Mierda" dice muy bajo, casi inaudible para ti.
Alejandra: ¿Qué casa?
Niall cierra los ojos y expulsa mucho aire por la nariz. Los abre lentamente y echa una pequeña sonrisa.
Niall: Ese era tu regalo de cumpleaños.
Niall lleva su mano izquierda a su bolsillo del pantalón y saca unas llaves haciéndolas sonar. Tus ojos se arrugan y empiezan a mojarse otra vez. Coges las llaves y tapas tu boca con la mano que te queda libre.
Niall: ¿Quieres venirte a vivir conmigo?
Rompes a llorar cuando ves la ilusión de tu novio al comunicarte el gran paso que quiere dar.
Niall: Sé que no quieres volver a tu casa y en la mía a lo mejor estamos un poco justos... Así que he alquilado una casa para lo que duren mis vacaciones, así no tendremos que separarnos -dice tocando tu cadera cubierta por una sábana blanca-
Continúas emocionada, pero no tardas ni un segundo en asentir con la cabeza. Niall sonríe y te besa delicadamente en los labios. Entonces la puerta os interrumpe abriéndose. La doctora que lleva tu caso abre la puerta y entra sonriendo. Te cae muy bien, te trata genial, como si no estuvieras enferma, como si no tuvieras nada y eso te encanta.
Anne: Te iba a preguntar cómo estás pero... Ya lo veo -dice acercándose a vosotros-
Los dos sonreís y Niall se echa a un lado para dejarla paso.
Anne: ¿Estás segura que no quieres que tus padres te vean? Están muy preocupados... -levantando la sábana por la parte de la pierna derecha-
Alejandra: Si, luego que pase mi madre...
Anne: ¿Y tu padre?
Alejandra: No, él no, no se merece nada...
Anne chista la lengua y niega con la cabeza.
Anne: Ya las tienes mucho mejor, pero siguen hinchadas
Niall: ¿Al final hay que operar?
Anne: La cadera ha recibido la mayor parte del golpe, no nos podemos arriesgar, no es una operación muy complicada y con ella volvería a recuperar la movilidad de las piernas
Alejandra: No digas eso, Anne, no la he perdido
Intentas con todas tus fuerzas mover la pierna pero tan sólo consigues unos cortos espasmos en los dedos de los pies. Niall chista su lengua intentando no hacer ruido pero no lo consigue.
Anne: Bueno, todavía quedan unos días para la operación así que estate tranquila... -te mira sonriendo-
Alejandra: ¿Me puedes decir ya cómo está mi hermana?
La expresión de la alta chica rubia cambia radicalmente.
Alejandra: No me gusta eso que has echo con la boca -levantas un poco el brazo y mueves el dedo índice en círculos-
Anne: Sigue en coma, lleva tres días sin dar señales de nada, estamos muy pendientes de ella, no está sola, no te preocupes
Cierras los ojos pero en seguida los abres otra vez. No quieres imaginarte a tu hermana tumbada en una cama, sola, enchufada a un montón de máquinas que la mantienen viva.
Alejandra: ¿Dónde está Liam? Quiero verle -dices mirando a Niall-
Anne: Vete a buscarle, yo no tardo nada, ya me voy
Niall asiente y se va de la habitación.
Anne: Alejandra, hay más cosas que nos preocupan de ti. -hace una pausa pero al ver que no la contestas continúa cogiendo tu mano- Las uñas están desgastadas y abiertas en capas y tú estás muy delgada -levantas un ceja- No te provocarás vómitos con algún fin ¿verdad?
Alejandra: ¡NO! ¿Piensas que soy bulímica o algo de eso?
Anne: No, sólo te estoy preguntando, sabes que eso es algo muy serio... Lo sabes ¿no?
Alejandra: Claro que lo sé, lo tengo muy presente, no hace falta que me lo diga nadie -enfadada-
La puerta se abre y entran Liam y Louis a la habitación. Anne asiente con la cabeza y, sin decir nada más, sale de la habitación. Los dos se acercan a ti sonriendo, te dan un beso, cada uno en una mejilla. Te impulsas con los brazos y te sientas en la camilla.
Louis: ¿Qué tal? ¿Cómo estás?
Ves que pone su mano en tu pierna izquierda y la mueve, en estos casos sólo puedes ser hipócrita, poner una sonrisa y aparentar que todo va bien.
Alejandra: Bien, mañana nos vamos de fiesta -sonriente-
Louis ríe y te arranca una risa muy sincera, giras la cabeza y ves a Liam, no tan eufórico, sonriendo.
Alejandra: ¿Cómo está?
Liam: Dormida, he estado todo el rato con ella pero... No se despierta...
Alejandra: Lo va a hacer, ya lo verás -pones tu mano sobre la de él-
Liam: Es muy fuerte, lo va a hacer, ella va a sobrevivir
Ves como sus ojos empiezan a lacrimar. Frunces el ceño extrañada.
Alejandra: ¿Qué pasa?
Liam no puede contestarte porque rompe a llorar de nuevo, sabes que ya lo ha echo antes por cómo traía los ojos, y la verdad no te extraña.
Louis: Ha perdido a los niños -bajando el tono al final de la frase-
Alejandra: ¡¿QUÉ?! No, no, -negando con la cabeza- no puede ser, no puede ser
Empiezas a ponerte muy nerviosa. "No" repites mientras tus lágrimas mojan toda tu cara. Una máquina empieza a sonar. Estás realmente nerviosa. Niegas mucho con la cabeza. Te está empezando a faltar el aire por lo que lo reclamas con la boca abierta para tomar grandes bocanadas de él. Louis y Liam se asustan y, mientras Liam se queda contigo, intentando parar tu cuerpo Louis sale corriendo de la habitación. Ya no puedes ni llorar, te estás ahogando. Empujas la cama reclamando el aire que no llega a tus pulmones. "Carolina" gritas. "Carolina" repites. Anne entra corriendo a la habitación. Louis se hace a un lado y Niall entra corriendo. Oyes como Louis pregunta que ha pasado y Niall le dice algo que no llegas a oír. Louis sale corriendo. "Carolina" dices de nuevo. La doctora empieza a poner una cosa muy fría sobre tu pecho. No sabes porqué pero tu cuerpo no para de moverse. Toses mucho intentando, por todos los medios posibles, coger aire. Coges una última bocanada que entra para encajarse perfectamente en tus pulmones haciendo que te relajes y pierdas la fuerza de tu cuerpo a la vez. Caes en la cama, extendida. Tienes conocimiento. Oyes a mucha gente gritar y a Niall llorar. Anne abre tu boca e introduce un tubo en ella. Sale corriendo de la habitación. Alguien entra en ella y llama a Niall para que salga. Aunque al principio se niega a hacerlo termina siguiendo a esa persona y dejándote sola. Tu cuerpo flaquea como nunca lo ha echo pero oyes ligeramente un "Carolina" que te da la fuerza necesaria para mover tus piernas con tus manos, hasta el suelo de la habitación. El suelo está frío pero no te importa, te impulsas desde la cama hasta la pared y, ayudándote de ella para andar por la habitación y salir de ella. Todo el mundo corre por el pasillo. Andas unos pasos con lágrimas desbordadas de tus ojos y la cabeza rendida mirando al suelo. Alguien llega hasta ti. Te toca la espalda y con eso acciona el detonante para que tus piernas se doblen y caigan al suelo.
Mujer: ¿Qué haces aquí?
Sólo atinas a decir una palabra y es el nombre de la persona más importante para ti en todo lo que ha sido tu vida. No tienes un buen presentimiento, entonces oyes la voz de Anne. Abres los ojos levantando la cabeza.
Alejandra: ¿Qué ha pasado? ¿Dónde está Carolina? ¿Dónde está toda mi gente? -casi no la ves por tus lágrimas-
Anne: Se acabó Alejandra, lo siento, hemos echo todo lo que hemos podido...
Gritas en medio del pasillo y caes al suelo llorando.
Alejandra: ¡NOOOOOOO! -lloras de rodillas pidiendo clemencia-
Pones tus manos en el suelo. Te quieres morir. Tu hermana. Carolina. La vitalidad de tu vida, la sonrisa constante que te iluminaba cada mañana. Ahora está muerta. No puede ser. Recuerdas cómo jugabas con ella de pequeña en la playa rompiendo olas. El primer día de clase. Todos los polos compartidos. Las peleas cuando se ponía cabezona. Cómo te cuidaba, protegía y te advertía de todos los males. Cómo os ayudabais la una a la otra en los castigos y regañinas de vuestros padres, hasta el último momento. Se acaba de ir tu risa y tu enfado. Tu día y tu noche. Tu consuelo en las pesadillas. Tu confesionario de secretos. Tu hermana y amiga a la vez. Has nacido, crecido y vivido con ella, y no concebías la idea de morir sin ella, ella era la fuerte, la que sobrevolaba los problemas y les hacía frente como bien te demostró. Era toda tu vida y se ha esfumado de tus manos. Se ha ido y no has podido estar con ella en su último aliento de vida. No sabes cómo ha podido pasar. Todo esto ha pasado por tu culpa. Por la maldita hora en la que se te ocurrió coger ese taxi.
Y ahí estás tú, tirada en el suelo, con un montón de médicos a tu al rededor, preocupándose por tu estado y por tu vida cuando a ti en realidad sólo te importa la vida que ya no está. Sólo te importa el cuerpo de lo que es tu existencia entera y que a partir de ahora reside en tu memoria, en tus recuerdos y en los de toda la gente que la quiere. Desde ahí sólo la puedes decir en la distancia de unos fríos pasillos: Adiós, Carolina.
jueves, 1 de agosto de 2013
Capítulo 147
Liam: Esto es increíble, lo que no nos pase a nosotros...
Carolina ríe encogiéndose de hombros.
Carolina: No tenemos remedio...
Liam extiende sus brazos por debajo de los de Carolina y la eleva abrazándola. No puede alzarla mucho, ha engordado bastante con la tontería de los antojos. La deja en el suelo y la mira a los ojos retirándola el pelo de la cara y poniéndolo detrás de su oreja delicadamente.
Liam: Bueno, y... ¿Cómo la vamos a llamar? Porque el del niño lo teníamos pero el de la niña...
Carolina: A mi me gusta Daniella
Liam: No, me niego a llamarla Daniella
Carolina: ¿Por qué?
Liam: Me recuerda a Danielle y no quiero
Carolina: Joder... ¿Y cómo chico listo?
Liam: Carolina -dice acercándose a sus labios-
Carolina: ¿Qué? -echándose para atrás-
Liam: ¿Me has esquivado el beso? -abriendo mucho los ojos-
Carolina ríe y se acerca a él rápida para devolverle el beso.
Liam: Tonta -vuelve a besarla-
Carolina: Bueno, que, ¿cómo se va a llamar?
Liam: Carolina.
Carolina: No, no, como la madre no que luego no sabemos a quién llamas, además sólo puede haber una Carolina en tu vida, no me hagas ponerme celosa
Liam ríe y la besa.
Liam: ¿Entonces qué?
Carolina: No sé, nos quedan cuatro meses para pensarlo, ahora vamos a comer con éstos que nos están esperando
Carolina le da un beso de esos que tardan en separarse y, tras Liam coger una cazadora vaquera sin mangas, salen de la habitación de los chicos. Todavía no han vuelto a las casas de cada uno. Están esperando a que sea vuestro cumpleaños que es en cuatro días, para hacerlo. Liam y Carolina bajan las escaleras del hotel mientras tú y Niall colocáis las últimas cosas de la maleta en el armario. Coges una mochila de cuero marrón a juego con tus botas de media caña, te la pones en la espalda y bajas con Niall. Os reunís todos y vais a comer a un restaurante que los chicos conocían. Coméis charlando animadamente.
Carolina: Voy al baño
Dice, se limpia la boca ya que tiene tomate de los espagueti y se levanta. Observas como camina hasta el baño.
Louis: Enhorabuena tío -dice dándole una palmada en el hombro a Liam-
Liam: Buah, ha sido un notición...
Harry: Todos nos hemos alegrado
Irene: Ha sido quitarnos un peso de encima enorme
Liam: Si, pero ahora viene otro...
Zayn: A falta de uno, dos, machote, -levantando ambas cejas a la vez- eso te pasa por darle tanto a la maquinaria...
Las mejillas de Liam empiezan a enrojecer. Todos reís. Carolina aparece con una sonrisa que no tardas en darte cuenta de lo falsa que es. Te mira fugazmente y se sienta borrando la sonrisa de su cara. Enrollas tu tenedor en tus espaguetis mirando a tu hermana. Todos permanecéis en silencio comiendo, todos menos Harry y Louis que no se callan ni con la boca llena. Notas como tu móvil vibra en tu pantalón. Dejas el tenedor sobre el plato y lo miras. Es un WhatsApp de Carolina. Frunces el ceño y lo abres.
"¿Es normal manchar durante el embarazo?"
"No, ¿por qué?"
"Di que tienes que ir al baño."
Levantas la mirada para mirar a Carolina, en cuanto se cruzan ambas miradas, Carolina aparta la suya de la tuya. Te pones en pie y te haces hueco para salir.
Liam: ¿Dónde vas?
Alejandra: Al baño
Carolina: Te acompaño que no encuentro el móvil, a ver si me lo he dejado en el baño -dice rápida-
Asientes y terminas de salir de entre Irene y Liam. Vas al baño con tu hermana que muestra total normalidad. Cuando cierra la puerta del baño te agarra el brazo nerviosa.
Alejandra: ¿Qué pasa? -dices asustada-
Carolina: Estoy manchando -desabrochándose el pantalón-
Alejandra: Pero... ¿manchando cómo?
No te responde, simplemente se baja el pantalón y te muestra su ropa interior. Te tapas la boca con la mano derecha y con la otra le subes los pantalones.
Alejandra: Vale, tranquila -dices tocando su cara-
Está pálida y sudando.
Alejandra: No vamos a asustar a Liam ni a nadie, ahora vas a salir ahí -señalando la puerta- y vas a decir que no encuentras el móvil. Cogemos un taxi y vamos a el hospital, yo te acompaño, seguramente no sea nada
Carolina: Tu sabes mucho de esto, Ale, ¿es normal?
Alejandra: Carolina, yo estudio biología, me quedé con la de cuarto, no soy médico -intentas calmarla por encima de tus nervios-
Carolina sopla moviéndose en el sitio.
Alejandra: Joder Carol tranquilízate, vamos ahora tienes que salir con normalidad, nerviosa porque no encuentras el móvil, pero normal, ¿de acuerdo?
Carolina asiente como puede con la cabeza. Coge aire haciendo que su pecho se hinche. Salís del baño y vais para donde están todos sentados.
Liam: ¿Lo has encontrado? -mirando a Carolina-
Carolina: No -dice rotunda-
Alejandra: Vamos a ir al hotel para ver si está en la habitación
Liam: Os acompaño -dice limpiándose la boca con la servilleta-
Carolina: No, tranquilo, cogemos un taxi, tu no tienes el coche aquí, es tontería que vengas
Liam, que ya estaba de pie se sienta despacio.
Liam: Bueno... Como quieras, pero llámame cuando lo encuentres
Carolina asiente con una sonrisa. Se apoya sobre la mesa y levanta un pie para estirarse más y así llegar a donde está Liam para darle un beso en los labios. Te despides de todos moviendo la mano en alto y le haces una caricia a Niall en la barbilla seguida de un beso en los labios. "Te veo luego." Es la despedida que le das. Salís del restaurante y andáis un poco por la calle que llevaba a él. No tardáis en encontrar un taxi vacío, pues en Londres abundan. Entras tú primero en él y pasas al fondo. Te pones el cinturón y miras a la derecha. Ves como tu hermana cierra la puerta y se pone ella también el cinturón.
Hombre: ¿A dónde?
Alejandra: Al hospital
El hombre se da la vuelta poniendo el codo en el asiento y os mira.
Hombre: ¿Todo bien?
Alejandra: Si, es sólo una revisión rutinaria
Desde que has salido del baño has mentido a absolutamente todo el mundo con el que te has encontrado. El hombre asiente con la cabeza y arranca el coche. Agarras la mano de tu hermana. El coche se pone en marcha. Vuestras manos unidas tiemblan, no sabes si más por ti o por ella. "Joder. Ahora que todo iba bien... Tenía a Niall, a Carol, a sus hijos, a Irene, a los chicos, a mis padres lejos. El problema de Estefanía se acabó después de aquella pelea. Iba a volver a ver a Maura, a Greg, a Perrie, a Eleanor... Me había alejado de todo lo malo para adentrarme en un mundo mejor, y ahora otra vez... Pobre Carolina, la pasa de todo." Charlas contigo mismo mientras miras a Carolina. Está con los ojos cerrados y la cabeza apoyada en el reposa-cabezas. Inspira y expira intentando mantener la tranquilidad. De repente te da por fijarte en la calle. Es una carretera de doble carril. Odias las carreteras de doble carril. Siempre lo has echo. Te sientes insegura, desprotegida, y más en las manos de un desconocido. "A lo mejor hubiera sido mejor que...
Un fuerte impacto contra tu espalda corta tus pensamientos. Tus ojos se cierran y tu mano se suelta de la de Carolina. Todo tu cuerpo empieza a moverse sin control. Notas como el cinturón roza tu cuello. Tu cabeza choca varias veces con algo y, en seco, se corta tu conocimiento.
Abres los ojos lentamente. Estás tirada en el asfalto, boca abajo. Te duele todo el cuerpo. Levantas un poco la cabeza. Oyes muchísimo ruido. No puedes ver bien ya que tus ojos no se abren del todo por el dolor. Intentas mirar un poco más allá de el horizonte a través del suelo. Ves el taxi que habíais cogido muy destrozado. Tu puerta está abierta y sale humo de dentro. Apoyas tus antebrazos en el suelo para incorporarte un poco y ver por encima de tu cuerpo. Oyes unos gritos y pasos que se acercan a ti corriendo. Empiezas a darte cuenta de la situación y a gesticular palabra. "Carolina" susurras entre el enorme barullo de la gente. Unos hombres vestidos de amarillo se acercan a ti y empiezan a hablar contigo. Te dan la vuelta y empiezan a tocar tu cara haciéndote preguntas extrañas que no entiendes. "Carolina" dices una vez más. Te ponen en algo mullido y después te elevan. Tus ojos comienzan a cerrarse de nuevo pero haces un gran esfuerzo por mantenerlos abiertos y pronunciar por última vez un "Carolina" un poco más alto.
Carolina ríe encogiéndose de hombros.
Carolina: No tenemos remedio...
Liam extiende sus brazos por debajo de los de Carolina y la eleva abrazándola. No puede alzarla mucho, ha engordado bastante con la tontería de los antojos. La deja en el suelo y la mira a los ojos retirándola el pelo de la cara y poniéndolo detrás de su oreja delicadamente.
Liam: Bueno, y... ¿Cómo la vamos a llamar? Porque el del niño lo teníamos pero el de la niña...
Carolina: A mi me gusta Daniella
Liam: No, me niego a llamarla Daniella
Carolina: ¿Por qué?
Liam: Me recuerda a Danielle y no quiero
Carolina: Joder... ¿Y cómo chico listo?
Liam: Carolina -dice acercándose a sus labios-
Carolina: ¿Qué? -echándose para atrás-
Liam: ¿Me has esquivado el beso? -abriendo mucho los ojos-
Carolina ríe y se acerca a él rápida para devolverle el beso.
Liam: Tonta -vuelve a besarla-
Carolina: Bueno, que, ¿cómo se va a llamar?
Liam: Carolina.
Carolina: No, no, como la madre no que luego no sabemos a quién llamas, además sólo puede haber una Carolina en tu vida, no me hagas ponerme celosa
Liam ríe y la besa.
Liam: ¿Entonces qué?
Carolina: No sé, nos quedan cuatro meses para pensarlo, ahora vamos a comer con éstos que nos están esperando
Carolina le da un beso de esos que tardan en separarse y, tras Liam coger una cazadora vaquera sin mangas, salen de la habitación de los chicos. Todavía no han vuelto a las casas de cada uno. Están esperando a que sea vuestro cumpleaños que es en cuatro días, para hacerlo. Liam y Carolina bajan las escaleras del hotel mientras tú y Niall colocáis las últimas cosas de la maleta en el armario. Coges una mochila de cuero marrón a juego con tus botas de media caña, te la pones en la espalda y bajas con Niall. Os reunís todos y vais a comer a un restaurante que los chicos conocían. Coméis charlando animadamente.
Carolina: Voy al baño
Dice, se limpia la boca ya que tiene tomate de los espagueti y se levanta. Observas como camina hasta el baño.
Louis: Enhorabuena tío -dice dándole una palmada en el hombro a Liam-
Liam: Buah, ha sido un notición...
Harry: Todos nos hemos alegrado
Irene: Ha sido quitarnos un peso de encima enorme
Liam: Si, pero ahora viene otro...
Zayn: A falta de uno, dos, machote, -levantando ambas cejas a la vez- eso te pasa por darle tanto a la maquinaria...
Las mejillas de Liam empiezan a enrojecer. Todos reís. Carolina aparece con una sonrisa que no tardas en darte cuenta de lo falsa que es. Te mira fugazmente y se sienta borrando la sonrisa de su cara. Enrollas tu tenedor en tus espaguetis mirando a tu hermana. Todos permanecéis en silencio comiendo, todos menos Harry y Louis que no se callan ni con la boca llena. Notas como tu móvil vibra en tu pantalón. Dejas el tenedor sobre el plato y lo miras. Es un WhatsApp de Carolina. Frunces el ceño y lo abres.
"¿Es normal manchar durante el embarazo?"
"No, ¿por qué?"
"Di que tienes que ir al baño."
Levantas la mirada para mirar a Carolina, en cuanto se cruzan ambas miradas, Carolina aparta la suya de la tuya. Te pones en pie y te haces hueco para salir.
Liam: ¿Dónde vas?
Alejandra: Al baño
Carolina: Te acompaño que no encuentro el móvil, a ver si me lo he dejado en el baño -dice rápida-
Asientes y terminas de salir de entre Irene y Liam. Vas al baño con tu hermana que muestra total normalidad. Cuando cierra la puerta del baño te agarra el brazo nerviosa.
Alejandra: ¿Qué pasa? -dices asustada-
Carolina: Estoy manchando -desabrochándose el pantalón-
Alejandra: Pero... ¿manchando cómo?
No te responde, simplemente se baja el pantalón y te muestra su ropa interior. Te tapas la boca con la mano derecha y con la otra le subes los pantalones.
Alejandra: Vale, tranquila -dices tocando su cara-
Está pálida y sudando.
Alejandra: No vamos a asustar a Liam ni a nadie, ahora vas a salir ahí -señalando la puerta- y vas a decir que no encuentras el móvil. Cogemos un taxi y vamos a el hospital, yo te acompaño, seguramente no sea nada
Carolina: Tu sabes mucho de esto, Ale, ¿es normal?
Alejandra: Carolina, yo estudio biología, me quedé con la de cuarto, no soy médico -intentas calmarla por encima de tus nervios-
Carolina sopla moviéndose en el sitio.
Alejandra: Joder Carol tranquilízate, vamos ahora tienes que salir con normalidad, nerviosa porque no encuentras el móvil, pero normal, ¿de acuerdo?
Carolina asiente como puede con la cabeza. Coge aire haciendo que su pecho se hinche. Salís del baño y vais para donde están todos sentados.
Liam: ¿Lo has encontrado? -mirando a Carolina-
Carolina: No -dice rotunda-
Alejandra: Vamos a ir al hotel para ver si está en la habitación
Liam: Os acompaño -dice limpiándose la boca con la servilleta-
Carolina: No, tranquilo, cogemos un taxi, tu no tienes el coche aquí, es tontería que vengas
Liam, que ya estaba de pie se sienta despacio.
Liam: Bueno... Como quieras, pero llámame cuando lo encuentres
Carolina asiente con una sonrisa. Se apoya sobre la mesa y levanta un pie para estirarse más y así llegar a donde está Liam para darle un beso en los labios. Te despides de todos moviendo la mano en alto y le haces una caricia a Niall en la barbilla seguida de un beso en los labios. "Te veo luego." Es la despedida que le das. Salís del restaurante y andáis un poco por la calle que llevaba a él. No tardáis en encontrar un taxi vacío, pues en Londres abundan. Entras tú primero en él y pasas al fondo. Te pones el cinturón y miras a la derecha. Ves como tu hermana cierra la puerta y se pone ella también el cinturón.
Hombre: ¿A dónde?
Alejandra: Al hospital
El hombre se da la vuelta poniendo el codo en el asiento y os mira.
Hombre: ¿Todo bien?
Alejandra: Si, es sólo una revisión rutinaria
Desde que has salido del baño has mentido a absolutamente todo el mundo con el que te has encontrado. El hombre asiente con la cabeza y arranca el coche. Agarras la mano de tu hermana. El coche se pone en marcha. Vuestras manos unidas tiemblan, no sabes si más por ti o por ella. "Joder. Ahora que todo iba bien... Tenía a Niall, a Carol, a sus hijos, a Irene, a los chicos, a mis padres lejos. El problema de Estefanía se acabó después de aquella pelea. Iba a volver a ver a Maura, a Greg, a Perrie, a Eleanor... Me había alejado de todo lo malo para adentrarme en un mundo mejor, y ahora otra vez... Pobre Carolina, la pasa de todo." Charlas contigo mismo mientras miras a Carolina. Está con los ojos cerrados y la cabeza apoyada en el reposa-cabezas. Inspira y expira intentando mantener la tranquilidad. De repente te da por fijarte en la calle. Es una carretera de doble carril. Odias las carreteras de doble carril. Siempre lo has echo. Te sientes insegura, desprotegida, y más en las manos de un desconocido. "A lo mejor hubiera sido mejor que...
Un fuerte impacto contra tu espalda corta tus pensamientos. Tus ojos se cierran y tu mano se suelta de la de Carolina. Todo tu cuerpo empieza a moverse sin control. Notas como el cinturón roza tu cuello. Tu cabeza choca varias veces con algo y, en seco, se corta tu conocimiento.
Abres los ojos lentamente. Estás tirada en el asfalto, boca abajo. Te duele todo el cuerpo. Levantas un poco la cabeza. Oyes muchísimo ruido. No puedes ver bien ya que tus ojos no se abren del todo por el dolor. Intentas mirar un poco más allá de el horizonte a través del suelo. Ves el taxi que habíais cogido muy destrozado. Tu puerta está abierta y sale humo de dentro. Apoyas tus antebrazos en el suelo para incorporarte un poco y ver por encima de tu cuerpo. Oyes unos gritos y pasos que se acercan a ti corriendo. Empiezas a darte cuenta de la situación y a gesticular palabra. "Carolina" susurras entre el enorme barullo de la gente. Unos hombres vestidos de amarillo se acercan a ti y empiezan a hablar contigo. Te dan la vuelta y empiezan a tocar tu cara haciéndote preguntas extrañas que no entiendes. "Carolina" dices una vez más. Te ponen en algo mullido y después te elevan. Tus ojos comienzan a cerrarse de nuevo pero haces un gran esfuerzo por mantenerlos abiertos y pronunciar por última vez un "Carolina" un poco más alto.
***
Coges aire por la nariz. "Ush, que incómodo, ¿qué es esto?" piensas. Arrugas la nariz para intentar adivinarlo pero no lo consigues, a cambio recibes un fuerte dolor en la sien acompañado de un mareo puntual. Poco a poco intentas abrir los ojos cosa de la que también recibes algo de dolor. Oyes un grito ahogado y mueves los ojos a la derecha. No te puedes mover. Te pesa todo el cuerpo. No ves nada por lo que los giras a la izquierda esta vez. Ves a Irene, con lágrimas en los ojos y la boca y nariz tapadas por sus manos. Te fijas en el fondo. Hay unas cortinas raras y un sofá que no conoces. ¿Dónde estás? Irene se pone de pie y va hacia ti.
Irene: Alejandra...
Llora. Llora tanto que te está asustando. ¿Qué está pasando? ¿Por qué no puedes moverte? ¿Por qué llora tu mejor amiga? No entiendes nada.
Irene: Alejandra... -sofocada-
Alejandra: I... -intentas pronunciar-
No puedes terminar la palabra porque notas un gran eco y un tirón de tus orejas. "¿Pero qué...?" Piensas. Mueves un poco tú cabeza hacia la derecha para intentar ver qué ha sido eso pero en seguida tu amiga te frena.
Irene: Tranquila Alejandra, tranquila -dice tocando tu cabeza-
Alejandra: ¿Alejandra? ¿Por qué me llamas así? ¿Qué ha pasado?
Tu voz suena hueca. ¿Qué llevas en la boca? Lentamente levantas tu mano derecha para llevarla hasta tu boca pero, unos centímetros antes algo hace que se frente. ¿Qué es eso? Poco a poco palpas la superficie de plástico y entonces un gran mareo azota tu cabeza haciendo que vuelvas a cerrar tus ojos. Irene grita y corre a algún lado. Un montón de imágenes se suceden rápidas en tu memoria. Tú parando un taxi. Tu mano unida a la de Carolina. La carretera. Sientes como si te fueras a caer y echas tus manos extendidas. Ambas se chocan con algo. Entonces caes. Has tenido un accidente de coche. Abres los ojos rápido y ves como Irene entra seguida de una doctora y la pide que salga de la habitación y, aunque esta se resiste termina haciéndola caso. La doctora abre tus ojos con los dedos pulgar e índice, arrastrando tu piel. Enfoca con una luz tus ojos. Te duelen, te duelen muchísimo. La doctora empieza a examinar tu cara.
Alejandra: ¿Carolina? -preguntas-
La doctora no te hace caso y sigue con su ocultación.
Alejandra: Carolina -repites-
La doctora se te queda mirando. Intentas huir de su mirada cerrando los ojos. Quieres saber que te pasa pero no quieres que ella te lo diga. Se mueve por la habitación. Abres un poco los ojos para ver que hace y la pillas yéndose de ella. Entran Irene, Niall y Zayn. Intentas incorporarte rápidamente cuando les ves entrar.
Zayn: Quieta -grita-
Tus brazos se quedan encasquillados cuando están completamente estirados por la reacción de Zayn.
Zayn: Tranquila pequeña... -dice turbándote de nuevo-
Zayn e Irene se ponen a tu izquierda y Niall a la derecha.
Alejandra: ¿Dónde estoy?
Irene: En un hospital -tocando tu pelo-
Esa respuesta era muy obvia, pero necesitabas certificarlo. Niall intenta retener las lágrimas mientras pasa sus dedos acariciando tu frente.
Zayn: Habéis tenido un accidente de coche
Respiras como puedes por la incómoda mascarilla.
Alejandra: ¿Dónde está Carolina?
La cara de Irene cambia completamente y a Niall le cae una lágrima por la mejilla
Alejandra: ¿Dónde está Carolina? -repites-
Zayn: Carolina se ha llevado la peor parte...
Te incorporas rápida pero los chicos responden igual de rápido devolviéndote a tu posición inicial.
Niall: Alejandra tienes que descansar...
Alejandra: Niall, tengo que verla
Irene: Ahora no puedes verla, no nos han dejado a nadie
Alejandra: Todo ha sido mi culpa, todo, estamos así por mi culpa
Niall: Tu no has tenido la culpa de nada Alejandra...
Alejandra: ¡Si! -gritas-
Empiezas a respirar muy rápido por la mascarilla. Llevas tu mano a ella para apretarla más contra tu cara y respirar mejor. Zayn se acerca bastante a ti.
Zayn: Ahora tienes que dormir
Alejandra: Ya he dormido, ahora tengo que ver a Carolina
Irene: Alejandra por favor...
Alejandra: ¿Cuánto he dormido?
Niall: Dos días...
Alejandra: ¡¿DOS DÍAS?!
Niall: Te has llevado un golpe muy grande, el cinturón se desabrochó con el impacto y saliste despedida del coche
Alejandra: ¿Y con Carol? Ya que no me dejáis moverme, ¿qué la pasó a ella?
Zayn: Carolina iba en la parte del impacto. Fue un camión os dio por detrás, iba a más de la velocidad establecida y no pudo frenar, dio por la parte de la derecha y, se golpeó muy fuerte
Irene: Además...
Niall y Zayn la miran muy mal cuando dice eso. Frunces el ceño. Te paras a respirar. Se te hace extraño darte cuenta de que respiras.
Alejandra: ¿Además...?
Niall: Se rompió el cristal por el impacto y cayó encima de ella
Cierras los ojos al oír eso. Tus dientes se cierran con fuerza y rabia. La has liado pero bien con la idea de no decir nada a nadie.
Zayn: Y el conductor ha muerto...
Tus ojos se abren con sorpresa.
Alejandra: Madre mía, la que he liado...
Niall: Tu no has liado ninguna Alejandra -agarrando tu muñeca-
Alejandra: Si, Niall, la idea de coger el taxi fue mía
Irene: Nadie pensaba que fuera a pasar nada
Alejandra: Pero ha pasado
Zayn: No te culpes porque tu no tienes la responsabilidad de esto...
Alejandra: Dios mio... -dices llevando tu mano derecha a tu pelo-
En ese momento se abre la puerta de la habitación. Todos miráis hacia ella. Ves aparecer a tu madre y, seguida de tu padre, entran lentamente en la habitación. Miras a Niall y él se acerca a ti.
Alejandra: ¿Qué hacen ellos aquí? -agarrando su mano-
La doctora se te queda mirando. Intentas huir de su mirada cerrando los ojos. Quieres saber que te pasa pero no quieres que ella te lo diga. Se mueve por la habitación. Abres un poco los ojos para ver que hace y la pillas yéndose de ella. Entran Irene, Niall y Zayn. Intentas incorporarte rápidamente cuando les ves entrar.
Zayn: Quieta -grita-
Tus brazos se quedan encasquillados cuando están completamente estirados por la reacción de Zayn.
Zayn: Tranquila pequeña... -dice turbándote de nuevo-
Zayn e Irene se ponen a tu izquierda y Niall a la derecha.
Alejandra: ¿Dónde estoy?
Irene: En un hospital -tocando tu pelo-
Esa respuesta era muy obvia, pero necesitabas certificarlo. Niall intenta retener las lágrimas mientras pasa sus dedos acariciando tu frente.
Zayn: Habéis tenido un accidente de coche
Respiras como puedes por la incómoda mascarilla.
Alejandra: ¿Dónde está Carolina?
La cara de Irene cambia completamente y a Niall le cae una lágrima por la mejilla
Alejandra: ¿Dónde está Carolina? -repites-
Zayn: Carolina se ha llevado la peor parte...
Te incorporas rápida pero los chicos responden igual de rápido devolviéndote a tu posición inicial.
Niall: Alejandra tienes que descansar...
Alejandra: Niall, tengo que verla
Irene: Ahora no puedes verla, no nos han dejado a nadie
Alejandra: Todo ha sido mi culpa, todo, estamos así por mi culpa
Niall: Tu no has tenido la culpa de nada Alejandra...
Alejandra: ¡Si! -gritas-
Empiezas a respirar muy rápido por la mascarilla. Llevas tu mano a ella para apretarla más contra tu cara y respirar mejor. Zayn se acerca bastante a ti.
Zayn: Ahora tienes que dormir
Alejandra: Ya he dormido, ahora tengo que ver a Carolina
Irene: Alejandra por favor...
Alejandra: ¿Cuánto he dormido?
Niall: Dos días...
Alejandra: ¡¿DOS DÍAS?!
Niall: Te has llevado un golpe muy grande, el cinturón se desabrochó con el impacto y saliste despedida del coche
Alejandra: ¿Y con Carol? Ya que no me dejáis moverme, ¿qué la pasó a ella?
Zayn: Carolina iba en la parte del impacto. Fue un camión os dio por detrás, iba a más de la velocidad establecida y no pudo frenar, dio por la parte de la derecha y, se golpeó muy fuerte
Irene: Además...
Niall y Zayn la miran muy mal cuando dice eso. Frunces el ceño. Te paras a respirar. Se te hace extraño darte cuenta de que respiras.
Alejandra: ¿Además...?
Niall: Se rompió el cristal por el impacto y cayó encima de ella
Cierras los ojos al oír eso. Tus dientes se cierran con fuerza y rabia. La has liado pero bien con la idea de no decir nada a nadie.
Zayn: Y el conductor ha muerto...
Tus ojos se abren con sorpresa.
Alejandra: Madre mía, la que he liado...
Niall: Tu no has liado ninguna Alejandra -agarrando tu muñeca-
Alejandra: Si, Niall, la idea de coger el taxi fue mía
Irene: Nadie pensaba que fuera a pasar nada
Alejandra: Pero ha pasado
Zayn: No te culpes porque tu no tienes la responsabilidad de esto...
Alejandra: Dios mio... -dices llevando tu mano derecha a tu pelo-
En ese momento se abre la puerta de la habitación. Todos miráis hacia ella. Ves aparecer a tu madre y, seguida de tu padre, entran lentamente en la habitación. Miras a Niall y él se acerca a ti.
Alejandra: ¿Qué hacen ellos aquí? -agarrando su mano-
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