Corres con la mochila chocando en tu espalda y el donut que acabas de comprar en tu mano derecha.
Alejandra: ¡Esperarme! -gritas corriendo-
Harry se da la vuelta. Te mira, se detiene y sonríe. Corres unos metros más hasta que llegas a él. Pasa su brazo por encima de tu hombro y andáis así hasta el pasaje para ir al avión.
Harry: mmm... Que rico. ¿Te lo vas a comer todo? -mirando al donut deseoso-
Alejandra: ¿El qué? ¿Esto? -levantando un poco el bollo- Ni de coña, esto no es para mi
Harry: ¿Entonces?
Alejandra: Irene me ha pedido que se lo compre
Harry: Ah, entonces no hay problema -rie cogiendo el bollo-
Alejandra: Que confianzas te tomas ¿no? -ríes mientras él le pega un mordisco-
Harry: Hombre, después de todos los meses que llevamos juntos... No se va a enfadar por un donut -relamiendo sus labios-
Alejandra: Ah, ¿que ya estáis juntos? Joder, siempre soy la última en enterarme de todo... -quitando la vista del bollo-
Harry: Si, lo arreglamos, fue una tontería lo que hice -terminándolo-
Alejandra: Todos sabíamos que lo arreglaríais, os queréis mucho
Harry: Demasiado -determina- La doy de todo, no puede ser -dice poniendo los brazos en jarra-
Le miras atentamente por el túnel. Un temblor en el suelo os hace andar de nuevo.
Alejandra: Se te cae la baba por ella, admítelo -riendo-
Harry: No, si yo lo admito, -se encoje de hombros- la tonta me tiene agarrado pero bien
Das un pequeño golpe en su hombro.
Alejandra: No llames tonta a mi amiga -levantando el dedo índice-
Irene: ¿Quién es tonta?
Giras la cabeza y la ves, esperándoos en la entrada del avión.
Harry: Tú -sacándola la lengua-
Irene levanta una ceja, mira tus manos rápidamente y luego las de Harry.
Irene: ¿Y mi almuerzo?
Harry ríe.
Harry: Aquí -frotando su mano derecha por su estómago-
Irene levanta la otra ceja y ríe. Suelta un "Pues tendré que recuperarlo" y abraza el cuello de Harry para encontrarse pronto con sus labios. Levantas las dos cejas y quitas la vista de la escena.
Alejandra: Bueno... -dices alargando mucho la "u"-
Ni Harry ni Irene hace nada por parar el beso por lo que empujas un poco a la pareja y pasas al avión. Te sientas, por última vez formando parte de la gira, al lado de Louis. Él se acomoda para mirarte y cierra la revista que estaba leyendo y la tira con el resto de periódicos. Sonríe y te da un golpe en el muslo acompañado de una frase risueña que no escuchas porque te centras en el movimiento de éste mientra crea enormes agujeros en tu pierna.
Louis: ¿Ale? ¿Alejandra? -buscando tu mirada-
Parpadeas varias veces y levantas la mirada sonriente, una vez más mintiendo, una vez más ocultando lo que va dentro de ti.
Louis: ¿Qué tal?
Alejandra: Nerviosa y expectante de saber qué le van a decir a Carol esta tarde
Louis: Es verdad, tiene la segunda ecografía ya
Alejandra: Si, es increíble lo rápido que ha pasado este mes
Louis: Los últimos conciertos en Portugal y después por Gales y el norte de Reino Unido han sido increíbles
Alejandra: Desde luego, lo habéis dado todo, como se nota que os tiran las raíces... -levantando ambas cejas a la vez-
Louis: Anda, te quejarás de los conciertos en España
Alejandra: No, la verdad es que no
Crees que fueron los únicos recuerdos bonitos que tienes de la visita a tu país. No pudiste hacer nada de lo que tenías planeado. Iris y los conciertos fue lo único bueno que te han pasado en España. El viaje no dura más de media hora. Cuando llegáis recogéis las maletas y vais al hotel. La habitación es muy pequeña. Habéis perdido una habitación cuádruple para no dejar a Niall sólo, pero es una habitación de las más normales. El corredor, si se le puede llamar así, no medirá más de tres metros, el ancho justo para que entre, a la derecha un pequeño armario, y a la izquierda el baño. El pasillo da a una habitación con dos camas blancas de matrimonio y cojines azules a modo de almohadón y al fondo una terraza con unas vistas espectaculares. Tenéis el Big Ben en frente, en cuanto miráis por ella.
Alejandra: Carol, ¿a qué hora tienes la eco? -entrando a la habitación desde la terraza-
Niall: A las cinco y media, yo os llevo
Carolina: ¿Está muy lejos de aquí?
Niall: No, a unos quince minutos andando
Carolina: Buf, -suspira- éste ya empieza a destrozarme un poco eh
Se tira a la cama tocándose la tripa. La tiene ya bastante hinchada para estar de cinco meses pero es que en realidad sólo quedan cuatro para que el niño nazca. Ya ha pasado el ecuador del embarazo y ni si quiera sabe si va a ser niño o niña. Te muerdes el labio inferior, sonriendo, mirándola. Te mueres de ganas de ver la carita de tu sobrino o sobrina.
Niall: Buah. -moviendo la mano de arriba a abajo- No te queda ni nada, mi madre dice que parir es lo peor del mundo
Levantas la cabeza asustada y miras a tu novio. No puedes evitar soltar una gran carcajada. Todos te miran sin entender lo que te pasa. Te ha resultado muy graciosa esa frase en la boca de Niall. Suele ser lo típico que dicen las mujeres que ya han tenido hijos, marujeando con una primeriza. Niall levanta las manos con una sonrisa tonta en la cara. Finalmente le contagias con tu risa y termináis los dos riendo sin saber por qué.
Coméis pronto para ir con Carolina a la ecografía, como Irene no quería quedarse sola en el hotel ha decidido ir con vosotros. Llegáis diez minutos antes y os toca esperar media hora hasta que, por fin, os llaman. Sólo puede entrar una persona con ella y Carolina elegía quien. No tardó en elegirte. Pasas con ella. Se remanga la camiseta y vuelven a echarle ese líquido viscoso en la tripa. El mismo mando de la otra vez pero esta vez la chica es mucho más seria.
Alejandra: Disculpe
La señora levanta la cabeza mientras se coloca el guante. Extiendes la mano entregándole el papel que te escribió Danah explicando lo que había visto en el feto y todo lo que os dijo a vosotras. La mujer lo lee con detención. Le pedisteis a tu amiga que lo escribiera en inglés ya que sabíais que la siguiente ecografía no sería en España.
Doctora: Bueno, vamos a ver
Coge el mano y lo pone en la tripa de tu hermana. Empieza a moverlo y a mirar la pantalla. Lo mueve mucho, por todas partes. Poco a poco va hundiendo su cabeza entre sus hombros para acercarse más a la pantalla. Se pone las gafas que tiene colgando del cuello y examina de nuevo la tripa.
Carolina: ¿Todo bien, doctora? -apretando con fuerza tu mano-
Ella no dice nada. Sigue a lo suyo haciendo caso omiso de cualquier cosa que la digáis por lo que al tercer intento cesáis de comentar nada. Unos minutos después la doctora deja el mando y le da un papel a Carolina para que se limpie. Se quita las gafas y mira a tu hermana.
Doctora: ¿Has tenido relaciones sexuales después de concebir al niño?
Carolina frunce el ceño ante la extraña pregunta.
Carolina: ¿Perdona?
La señora se lo repite. Carolina te mira y tú te encojes de hombros.
Carolina: Si, ¿por qué?
La doctora asiente y te mira a ti.
Doctora: Tu hermana es la gran prueba de que los casos extraños ocurren
Alejandra: ¿Qué quiere decir?
Doctora: Tu hermana, pausa- tú, -mira a tu hermana- concebiste a un niño hace cinco meses en tu vientre. -Carolina asiente- Pero se dan casos, pocos, pero se dan, en los que los ovarios sueltan dos óvulos, y uno es fecundado, pero el otro no, no debería pasar nada ya que el que ha sido fecundado se prenda a la pared del útero y el otro se desvanece cuando el feto va creciendo.
Escucháis con atención a la doctora que gesticula mucho para explicarse mejor.
Doctora: Pero en el caso de tu hermana, -te mira a ti- al haber mantenido relaciones sexuales después de concebir a este niño, el esperma soltado por el padre u otra persona...
Carolina: No, no, es el mismo -afirma cortándola, está asustada-
Doctora: Bueno, -prosigue- el esperma ha fecundado el segundo óvulo haciendo que se haya concebido un segundo feto
Vuestras bocas se abren paralelas la una a la otra.
Alejandra: Pe-Pero... ¿Eso es posible?
Doctora: Tan posible como que yo estoy aquí
Carolina se lleva las manos a la cabeza, suspirando.
Doctora: Ahora bien, vamos con el otro problema
Alejandra: Perdone que la interrumpa, pero, si el bebé concebido primero nace a los nueve meses de gestación, el otro va a pasar menos meses antes de nacer
Doctora: Normalmente, en estos casos el óvulo fecundado después acelera su crecimiento de manera que su cuerpo -señala a Carolina- intenta salvar las dos vidas
Carolina: Ah, ¿pero que esto es muy normal?
Sus manos y su frente están sudando. Si ya se la hacía difícil pensar en la idea de ser madre a los 16 años, pensar que ahora va a ser madre de mellizos a los 16 años se la queda demasiado grande.
Doctora: No, la verdad es que no es muy normal, pero las estadísticas no importan cuando se trata de dar vida. -dice para finalizar la conversación- Ahora, apartando ese tema y retomando lo que creo que os preocupaba, que es lo que me has mostrado en la nota
Alejandra: Si, ¿qué pasa con esa mancha negra?
Doctora: Ha remitido, sigue estando pero está mucho más pequeña
Tu mano agarra muy fuerte la de Carolina.
Carolina: ¿Eso que quiere decir?
Doctora: Que seguramente sea algo que ha producido tu cuerpo para defender al primer feto del segundo, lo tomó como un ataque y tomó sus propias precauciones
Carolina ahoga rápido un grito de felicidad.
Alejandra: Eso significa... ¿que el bebé no tiene ningún tumor? -elevando un poco el tono en la pregunta-
La doctora sonríe enormemente. Te levantas de la silla en la que estabas sentada y te abalanzas sobre Carolina para abrazarla. Las dos reís y lloráis a la vez. La felicidad que os inunda ahora mismo es insuperable.
Doctora: Tranquilas, chicas
Al oír eso te calmas un poco y vuelves a la silla sin dejar de sonreír de felicidad.
Doctora: Aún así a partir de ahora tienes que estar tranquila, sigues teniendo que mantener la calma, nada de sustos, nada de sexo... -dice levantando una ceja- Nada de emociones fuertes...
Carolina asiente ansiosa.
Doctora: Bueno, y falta la última noticia que es para lo que normalmente se viene a esta revisión
Carolina y tú os miráis y decís a unísono "el sexo del bebé". La doctora ríe y asiente.
Doctora: Sólo podemos saber, de momento, con certeza, el del primer feto pero ya se vislumbra el de el segundo...
Carolina: ¿...Y?
Doctora: ¡El primero es niña!
Ríes emocionada. Te limpias unas pequeñas lágrimas que caen por el rabillo de tu ojo. Carolina no puede contener la emoción. Se lleva el exterior de la mano a la nariz y se limpia las lágrimas de los pómulos.
Doctora: En el segundo se puede ver una pequeña protuberancia que indicaría el sexo masculino, pero todavía es un poco pronto para saberlo
Las dos os miráis de nuevo riéndoos y exclamáis "¡NOAH!". La doctora luce una felicidad inmensa, pero no se acerca ni de lejos a la vuestra. Os acaba de hacer las personas más felices del mundo. Le dais las gracias y salís dando brincos de la consulta. Cuando Niall e Irene os ven así no pueden evitar sonreír.
Niall: ¿Qué? ¿Qué te han dicho?
Saltas apoyada en los hombros de Irene mientras Carolina les cuenta todo. Los cuatro os volvéis locos cuando termina de contarlo. Bueno, es que lo que la está pasando es de locos. Estáis muy felices. No sabes como dar las gracias a no sabes quien porque no pasara lo que Danah os advirtió que pasaría. Menudo susto.
miércoles, 31 de julio de 2013
martes, 30 de julio de 2013
Capítulo 145
Niall: ¡Vale, Alejandra!
Alejandra: No es que, ¡encima que vengo a preocuparme por tu novia!
Andrés: Ella no quiere que te preocupes por ella, ¡la jodiste la vida! ¡Tú la metiste en esto así que no vengas ahora a sacarla de ello!
Alejandra: ¡Otra vez! -gritas- Yo no la metí en nada, se metió ella sola
Harry: ¡Vámonos Alejandra, no tiene sentido seguir con esto!
Alejandra: Si según tú esto es una mierda, ¿qué haces que no la sacas de ella?
Andrés: ¿Qué crees? ¿Que es muy fácil?
Alejandra: ¡Claro que no! Por eso veníamos a hablar con ella, ¡para ayudarla! -gritas sin hacer caso a nadie-
Andrés: Me costó una eternidad curar el daño que tú la hiciste, ¿y ahora vienes de salvadora?
Alejandra: Yo no vengo de nada, ¿se supone que tú eres lo mejor que podía encontrar?
Andrés: Si, y no tiene tan mal gusto cuando se folló a tu novio
Un ataque de rabia sube por tu cuerpo y un impulso te lleva a querer arrancarle la melena que tiene. Tus manos cortan el viento cuando van hacia él. Algo te coge de la cintura y te eleva por los aires. Cada vez estás más lejos de él. tu impotencia hace que patalees en aire.
Alejandra: ¡Bájame! ¡Suéltame! -gritas enfadada-
Ves, de espaldas, como giras la esquina y te alejas de la puerta de la casa en la que ahora mismo está viviendo Estefanía. Quien te estaba agarrando te deja en el suelo. Ves a Zayn y le miras enfurecida.
Alejandra: ¿Por qué lo has echo?
Zayn: Se os estaba yendo de las manos
Alejandra: ¡No pasaba nada! ¡Ese es un gilipollas! -señalando con la mano abierta en el aire-
Zayn: Déjale. Déjala, ella sabrá lo que hace
Alejandra: Tú no conoces a Andrés, la obligó a hacer cosas que ella no quería en tiempo atrás, puede que él haya sido el causante de que ahora esté así
Zayn: ¡Y puede que no! ¿Qué más da? Lo importante es que ahora Estefanía está echa una mierda y no quiero que vosotras lo estéis también. A Irene la ha destrozado con lo que la ha dicho y Carolina no está para sustos, lo último que necesita es verte como te estaba viendo ahora mismo
Te das media vuelta, te pones de espaldas a Zayn y muerdes tu puño cerrado.
Alejandra: ¡JODER! -gritas-
Desatas toda tu ira en el muro que tienes al lado pegándole un puñetazo. Uno detrás de otro. Zayn corre hasta a ti pone las manos en tus hombros. Frenas tu puño.
Zayn: Vamos, sólo quedan unas horas, nos vamos de aquí y te olvidas de todo
Alejandra: No me voy a olvidar, lo que voy a hacer es obviar los problemas, huir como una cobarde
Zayn: No estás teniendo unos buenos días aquí, pero ya se van a pasar
Alejandra: No quiero que se pasen, Zayn, quiero volver a atrás, quiero que esto nunca haya ocurrido
Zayn: Pero eso no lo puedes hacer, eso si que es una actitud cobarde, lo que ha pasado ha pasado no hay vuelta atrás
Oyes unas pisadas fuertes, te das la vuelta y ves a Harry, jadeando por la carrera que se ha debido echar. Llega hasta a ti y te mira asustado. Tu puño tiene sangre, no te habías dado ni cuenta.
Harry: Pasa de ese tío, hemos querido ayudar a Estefanía, ¿no se deja? Pues que se vaya a dar un paseo, nosotros no vamos a estar pendiente de ella
Alejandra: Para vosotros es muy fácil, pregúntale a Irene si ella va a olvidar lo que la ha dicho
El resto del grupo llega a donde estáis vosotros.
Carol: Ale, ¿qué te ha pasado? -mirando tu puño-
Zayn: Nada...
Alejandra: Nada, ya sabes lo bestia que soy -sonriendo tiernamente-
Agarras con fuerza tu muñeca a modo de torniquete haciendo que levemente tus nudillos se relajen y así poder calmar un poco el dolor.
Niall: Vámonos de aquí
Le hacéis caso y os vais de esa calle. No tardáis en llegar a casa de Irene. Subes con ella, saludas a sus padres y te acompaña a la habitación.
Alejandra: Me voy a duchar
Irene: Vale, cuando termines me avisas para meterme yo
Miras su mano apoyada en el picaporte, está temblando. Elevas la vista y miras a tu amiga. Ella aparta la mirada y cierra la puerta. Abres el grifo de la ducha y empiezas a desnudarte. Miras el espejo. Otra vez esa horrible figura. Te das la vuelta decidida a abrir la tapa del váter pero cierras los puños esclavizándote. Andas unos pasos hasta ella pero en lugar de hacer lo que estás acostumbrada a hacer te giras un poco hacia la derecha y entras en el plato de ducha. Cierras la mampara y te metes debajo del chorro de agua. Está muy fría y hace que te estremezcas. Cierras los ojos y dejas que siga cayendo sobre tu espalda. No aguantas más y giras el grifo para que salga un poco más caliente. La temperatura perfecta para sumergirte en tus pensamientos.
Alejandra: Déjanos pasar
Andrés: No, no voy a dejaros
Irene: Nuestros amigos están dentro
Reproduces todos los echos en tu mente a la perfección, todavía los tienes muy recientes.
Estefanía apareció por detrás empujando a Zayn y Harry al exterior de la casa. Los cuatro os la quedasteis mirando.
Estefanía: Hombre, mira, mis queridas amigas -dice mirándoos de arriba a abajo- ¿Qué os trae por este barrio de mala muerte?
Irene: Tú, nos traes tú y en lo que te has metido
Estefanía: ¡Anda! -haciéndose la sorprendida- ¿Ahora te preocupa lo que me pase?
Cierras los ojos para visualizar mejor a Estefanía. Tenía el pelo mucho más largo y algo había cambiado en el tono de su color pero no te detuviste a intentar distinguirlo.
Carolina: Siempre lo ha hecho
Estefanía: ¿Si? -mirando ahora a Carolina-
Su vista se frenó en ti. Sonreía plácidamente. Niall cogió tu mano y la apretó con fuerza. Estefanía la miró y sonrió más todavía. Se acercó a vosotros y empujó con el dedo índice vuestras manos haciendo que se balancearan ligeramente.
Tu mano se mueve en la ducha al mismo ritmo que lo hizo hace unos minutos.
Estefanía: Que monos -arrugando la nariz- ¿Te la has tirado ya? -dice en inglés mirando a Niall y señalándote a ti-
Se dio la vuelta para hablar con Ángel. Se abrió paso entre vosotros y situó entre ambos.
Estefanía: ¿Has visto? Esta es la zorra -pone la mano sobre tu hombro- y este el capullo -señalando a Niall- de los que te he hablado
Oíste como Zayn preguntó a Carolina que había dicho, cosa que hizo que tu mirada viajara rápido hasta él y luego de nuevo a Estefanía.
Irene: Estefanía, te sienta fatal eso que te metes
Estefanía rió con ganas.
Estefanía: Si, mami, te haré caso, está claro que tú sólo quieres lo mejor para mi -soltándose de vuestros brazos y yendo hasta Ángel-
Cierras los puños con impotencia. Tenías que haber reaccionado, te quedaste parada como una tonta sin saber que decir en ningún momento. Zayn tenía razón, no tienes lo que hay que tener para ponerte enfrente de una persona bajo el efecto de las drogas y decirle lo que le tienes que decir. Apoyas la cabeza en los azulejos de la pared.
Ángel rió irónico.
Carolina: ¿Y tú de que te ríes? -prepotente-
Harry fue por detrás de ellas y tocó un brazo de Carolina para que se calmara. A Estefanía se le cambió la cara.
Estefanía: De lo que le da la gana, ¿algo que decir? -envalentonada hacia ella-
Zayn se interpuso entre medio de ellas y entonces reaccionaste.
Alejandra: Si -dijiste sin más-
Estefanía se dio la vuelta hacia ti muy enfadada y andó unos pasos hasta posicionarse enfrente tuya.
Estefanía: Ah, ¿si? -girando el cuello para tumbar su cabeza hacia la derecha-
Irene: Estefanía, sólo queríamos ayudarte
Recuerdas perfectamente ese momento. Estefanía no dejaba de mirarte. Sus pupilas eran enormes, su aliento apestaba a alcohol. Tus manos se abrían y se cerraban igual que ahora en la ducha pero en ese momento buscabas la mano de Niall que nunca llegó.
Estefanía: Claro, tuve tanto apoyo vuestro cuando lo necesitaba de verdad... -dice irónica sin apartar la vista de ti-
Irene: Sabes que no llevabas razón
Estefanía: Es verdad, tenía que habérmelo tirado cuando tuve la oportunidad sin haberla dicho nada a ella, -dice en inglés mirando a Niall- fui tonta -encogiéndose de hombros sonriendo maliciosamente-
Miraste a Niall y él agachó la vista.
No entiendes por qué lo hizo ni a qué se refería Estefanía, lo único que sabes es que hay algo que Niall no te ha contado todavía.
Irene: Deja de decir estupideces, nosotras te queríamos ayudar pero no e dejabas
Entonces Estefanía se dio la vuelta para dirigirse a Irene.
Estefanía: Vosotras nunca habéis sabido ser amigas. Tú -refiriéndose a Irene- sólo tenías una amiga que era esa a quien tanto defiendes pero, ¿ahora? Ahora no os tenéis. Los amigos no son para siempre. Yo también creía tenerlas pero pronto me di cuenta de que no sirven para nada.
Carolina: Ya no sabes ni lo que dices, estás hasta arriba de drogas
Estefanía: Creo que nunca he estado más segura de lo que decía. -mirando a Carolina- Las amigas no existen o si no, decirme, ¿dónde está Belén?
Las lágrimas se disimulan entre el agua de la ducha pero eso no quiere decir que no estén saliendo de tus ojos. Esa pregunta dolió en lo más hondo de vuestro corazón, volviendo a abrir heridas que todavía no habían ni empezado a cicatrizar.
Harry: Belén está donde ha decidido quedarse
No sabes de dónde se sacó la traducción de lo que Estefanía había dicho pero la entendió a la perfección, debe ser que si que es verdad que ha aprendido algo de Español en este tiempo.
Irene: Eso no es de tu incumbencia, decidiste dejarnos hace ya mucho tiempo
Estefanía: Porque vosotras ya me habíais apartado sin daros cuenta. Todas habíais elegido a Alejandra. No erais amigas mías. No erais ya nada para mi.
Carolina: Eso lo estás diciendo desde el dolor, no eres objetiva
Estefanía: Oh, créeme que si que lo soy. Y si no me da igual, -sacudiendo la cabeza- no quiero que vengáis a ayudarme, no quiero nada de vosotras. Quiero lo mismo que me disteis en su momento. Soledad. Olvidarme e iros con vuestros perfectos novios a continuar con vuestras perfectas vidas
Alejandra: ¡Tú que sabrás de nuestras vidas!
Irene: Estefanía, por favor, queremos ayudarte...
Estefanía: ¡Que no quiero vuestra puta ayuda! -le grita muy cerca de su cara- Que no quiero tu ayuda Irene. No te quiero en mi vida. No eres nadie ya para mi. ¡Olvidarme! Cuanto más lejos estés de mi mejor. No quiero volver a saber nada de ti ni de ninguna de vosotras. ¿Te queda claro? -grita-
Irene parpadeó pero no hizo ni un puchero. Es fuerte y Estefanía lo sabía. No dio pie a una sola palabra más ya que se giró y entró en casa con un portazo finalizando la conversación.
Alejandra: No es que, ¡encima que vengo a preocuparme por tu novia!
Andrés: Ella no quiere que te preocupes por ella, ¡la jodiste la vida! ¡Tú la metiste en esto así que no vengas ahora a sacarla de ello!
Alejandra: ¡Otra vez! -gritas- Yo no la metí en nada, se metió ella sola
Harry: ¡Vámonos Alejandra, no tiene sentido seguir con esto!
Alejandra: Si según tú esto es una mierda, ¿qué haces que no la sacas de ella?
Andrés: ¿Qué crees? ¿Que es muy fácil?
Alejandra: ¡Claro que no! Por eso veníamos a hablar con ella, ¡para ayudarla! -gritas sin hacer caso a nadie-
Andrés: Me costó una eternidad curar el daño que tú la hiciste, ¿y ahora vienes de salvadora?
Alejandra: Yo no vengo de nada, ¿se supone que tú eres lo mejor que podía encontrar?
Andrés: Si, y no tiene tan mal gusto cuando se folló a tu novio
Un ataque de rabia sube por tu cuerpo y un impulso te lleva a querer arrancarle la melena que tiene. Tus manos cortan el viento cuando van hacia él. Algo te coge de la cintura y te eleva por los aires. Cada vez estás más lejos de él. tu impotencia hace que patalees en aire.
Alejandra: ¡Bájame! ¡Suéltame! -gritas enfadada-
Ves, de espaldas, como giras la esquina y te alejas de la puerta de la casa en la que ahora mismo está viviendo Estefanía. Quien te estaba agarrando te deja en el suelo. Ves a Zayn y le miras enfurecida.
Alejandra: ¿Por qué lo has echo?
Zayn: Se os estaba yendo de las manos
Alejandra: ¡No pasaba nada! ¡Ese es un gilipollas! -señalando con la mano abierta en el aire-
Zayn: Déjale. Déjala, ella sabrá lo que hace
Alejandra: Tú no conoces a Andrés, la obligó a hacer cosas que ella no quería en tiempo atrás, puede que él haya sido el causante de que ahora esté así
Zayn: ¡Y puede que no! ¿Qué más da? Lo importante es que ahora Estefanía está echa una mierda y no quiero que vosotras lo estéis también. A Irene la ha destrozado con lo que la ha dicho y Carolina no está para sustos, lo último que necesita es verte como te estaba viendo ahora mismo
Te das media vuelta, te pones de espaldas a Zayn y muerdes tu puño cerrado.
Alejandra: ¡JODER! -gritas-
Desatas toda tu ira en el muro que tienes al lado pegándole un puñetazo. Uno detrás de otro. Zayn corre hasta a ti pone las manos en tus hombros. Frenas tu puño.
Zayn: Vamos, sólo quedan unas horas, nos vamos de aquí y te olvidas de todo
Alejandra: No me voy a olvidar, lo que voy a hacer es obviar los problemas, huir como una cobarde
Zayn: No estás teniendo unos buenos días aquí, pero ya se van a pasar
Alejandra: No quiero que se pasen, Zayn, quiero volver a atrás, quiero que esto nunca haya ocurrido
Zayn: Pero eso no lo puedes hacer, eso si que es una actitud cobarde, lo que ha pasado ha pasado no hay vuelta atrás
Oyes unas pisadas fuertes, te das la vuelta y ves a Harry, jadeando por la carrera que se ha debido echar. Llega hasta a ti y te mira asustado. Tu puño tiene sangre, no te habías dado ni cuenta.
Harry: Pasa de ese tío, hemos querido ayudar a Estefanía, ¿no se deja? Pues que se vaya a dar un paseo, nosotros no vamos a estar pendiente de ella
Alejandra: Para vosotros es muy fácil, pregúntale a Irene si ella va a olvidar lo que la ha dicho
El resto del grupo llega a donde estáis vosotros.
Carol: Ale, ¿qué te ha pasado? -mirando tu puño-
Zayn: Nada...
Alejandra: Nada, ya sabes lo bestia que soy -sonriendo tiernamente-
Agarras con fuerza tu muñeca a modo de torniquete haciendo que levemente tus nudillos se relajen y así poder calmar un poco el dolor.
Niall: Vámonos de aquí
Le hacéis caso y os vais de esa calle. No tardáis en llegar a casa de Irene. Subes con ella, saludas a sus padres y te acompaña a la habitación.
Alejandra: Me voy a duchar
Irene: Vale, cuando termines me avisas para meterme yo
Miras su mano apoyada en el picaporte, está temblando. Elevas la vista y miras a tu amiga. Ella aparta la mirada y cierra la puerta. Abres el grifo de la ducha y empiezas a desnudarte. Miras el espejo. Otra vez esa horrible figura. Te das la vuelta decidida a abrir la tapa del váter pero cierras los puños esclavizándote. Andas unos pasos hasta ella pero en lugar de hacer lo que estás acostumbrada a hacer te giras un poco hacia la derecha y entras en el plato de ducha. Cierras la mampara y te metes debajo del chorro de agua. Está muy fría y hace que te estremezcas. Cierras los ojos y dejas que siga cayendo sobre tu espalda. No aguantas más y giras el grifo para que salga un poco más caliente. La temperatura perfecta para sumergirte en tus pensamientos.
Alejandra: Déjanos pasar
Andrés: No, no voy a dejaros
Irene: Nuestros amigos están dentro
Reproduces todos los echos en tu mente a la perfección, todavía los tienes muy recientes.
Estefanía apareció por detrás empujando a Zayn y Harry al exterior de la casa. Los cuatro os la quedasteis mirando.
Estefanía: Hombre, mira, mis queridas amigas -dice mirándoos de arriba a abajo- ¿Qué os trae por este barrio de mala muerte?
Irene: Tú, nos traes tú y en lo que te has metido
Estefanía: ¡Anda! -haciéndose la sorprendida- ¿Ahora te preocupa lo que me pase?
Cierras los ojos para visualizar mejor a Estefanía. Tenía el pelo mucho más largo y algo había cambiado en el tono de su color pero no te detuviste a intentar distinguirlo.
Carolina: Siempre lo ha hecho
Estefanía: ¿Si? -mirando ahora a Carolina-
Su vista se frenó en ti. Sonreía plácidamente. Niall cogió tu mano y la apretó con fuerza. Estefanía la miró y sonrió más todavía. Se acercó a vosotros y empujó con el dedo índice vuestras manos haciendo que se balancearan ligeramente.
Tu mano se mueve en la ducha al mismo ritmo que lo hizo hace unos minutos.
Estefanía: Que monos -arrugando la nariz- ¿Te la has tirado ya? -dice en inglés mirando a Niall y señalándote a ti-
Se dio la vuelta para hablar con Ángel. Se abrió paso entre vosotros y situó entre ambos.
Estefanía: ¿Has visto? Esta es la zorra -pone la mano sobre tu hombro- y este el capullo -señalando a Niall- de los que te he hablado
Oíste como Zayn preguntó a Carolina que había dicho, cosa que hizo que tu mirada viajara rápido hasta él y luego de nuevo a Estefanía.
Irene: Estefanía, te sienta fatal eso que te metes
Estefanía rió con ganas.
Estefanía: Si, mami, te haré caso, está claro que tú sólo quieres lo mejor para mi -soltándose de vuestros brazos y yendo hasta Ángel-
Cierras los puños con impotencia. Tenías que haber reaccionado, te quedaste parada como una tonta sin saber que decir en ningún momento. Zayn tenía razón, no tienes lo que hay que tener para ponerte enfrente de una persona bajo el efecto de las drogas y decirle lo que le tienes que decir. Apoyas la cabeza en los azulejos de la pared.
Ángel rió irónico.
Carolina: ¿Y tú de que te ríes? -prepotente-
Harry fue por detrás de ellas y tocó un brazo de Carolina para que se calmara. A Estefanía se le cambió la cara.
Estefanía: De lo que le da la gana, ¿algo que decir? -envalentonada hacia ella-
Zayn se interpuso entre medio de ellas y entonces reaccionaste.
Alejandra: Si -dijiste sin más-
Estefanía se dio la vuelta hacia ti muy enfadada y andó unos pasos hasta posicionarse enfrente tuya.
Estefanía: Ah, ¿si? -girando el cuello para tumbar su cabeza hacia la derecha-
Irene: Estefanía, sólo queríamos ayudarte
Recuerdas perfectamente ese momento. Estefanía no dejaba de mirarte. Sus pupilas eran enormes, su aliento apestaba a alcohol. Tus manos se abrían y se cerraban igual que ahora en la ducha pero en ese momento buscabas la mano de Niall que nunca llegó.
Estefanía: Claro, tuve tanto apoyo vuestro cuando lo necesitaba de verdad... -dice irónica sin apartar la vista de ti-
Irene: Sabes que no llevabas razón
Estefanía: Es verdad, tenía que habérmelo tirado cuando tuve la oportunidad sin haberla dicho nada a ella, -dice en inglés mirando a Niall- fui tonta -encogiéndose de hombros sonriendo maliciosamente-
Miraste a Niall y él agachó la vista.
No entiendes por qué lo hizo ni a qué se refería Estefanía, lo único que sabes es que hay algo que Niall no te ha contado todavía.
Irene: Deja de decir estupideces, nosotras te queríamos ayudar pero no e dejabas
Entonces Estefanía se dio la vuelta para dirigirse a Irene.
Estefanía: Vosotras nunca habéis sabido ser amigas. Tú -refiriéndose a Irene- sólo tenías una amiga que era esa a quien tanto defiendes pero, ¿ahora? Ahora no os tenéis. Los amigos no son para siempre. Yo también creía tenerlas pero pronto me di cuenta de que no sirven para nada.
Carolina: Ya no sabes ni lo que dices, estás hasta arriba de drogas
Estefanía: Creo que nunca he estado más segura de lo que decía. -mirando a Carolina- Las amigas no existen o si no, decirme, ¿dónde está Belén?
Las lágrimas se disimulan entre el agua de la ducha pero eso no quiere decir que no estén saliendo de tus ojos. Esa pregunta dolió en lo más hondo de vuestro corazón, volviendo a abrir heridas que todavía no habían ni empezado a cicatrizar.
Harry: Belén está donde ha decidido quedarse
No sabes de dónde se sacó la traducción de lo que Estefanía había dicho pero la entendió a la perfección, debe ser que si que es verdad que ha aprendido algo de Español en este tiempo.
Irene: Eso no es de tu incumbencia, decidiste dejarnos hace ya mucho tiempo
Estefanía: Porque vosotras ya me habíais apartado sin daros cuenta. Todas habíais elegido a Alejandra. No erais amigas mías. No erais ya nada para mi.
Carolina: Eso lo estás diciendo desde el dolor, no eres objetiva
Estefanía: Oh, créeme que si que lo soy. Y si no me da igual, -sacudiendo la cabeza- no quiero que vengáis a ayudarme, no quiero nada de vosotras. Quiero lo mismo que me disteis en su momento. Soledad. Olvidarme e iros con vuestros perfectos novios a continuar con vuestras perfectas vidas
Alejandra: ¡Tú que sabrás de nuestras vidas!
Irene: Estefanía, por favor, queremos ayudarte...
Estefanía: ¡Que no quiero vuestra puta ayuda! -le grita muy cerca de su cara- Que no quiero tu ayuda Irene. No te quiero en mi vida. No eres nadie ya para mi. ¡Olvidarme! Cuanto más lejos estés de mi mejor. No quiero volver a saber nada de ti ni de ninguna de vosotras. ¿Te queda claro? -grita-
Irene parpadeó pero no hizo ni un puchero. Es fuerte y Estefanía lo sabía. No dio pie a una sola palabra más ya que se giró y entró en casa con un portazo finalizando la conversación.
lunes, 29 de julio de 2013
Capítulo 144
"Tal vez no sea una buena idea. No, está claro que no lo es. Se lo prometí a Niall. Él mira por mi salud. La bulimia es algo muy serio. ¿Bulimia? ¿Pero qué estás diciendo Alejandra? Tú no tienes bulimia, no estás enferma, no llegas a ese punto. Unos cuantos vómitos no te va a hacer nada. Pero no, no puedes. ¿Qué pensaría Niall de ti si te viera ahora mismo? Vamos prometiste ser fuerte. Arriba"
Bajas la tapa del retrete y levantas tus rodillas del suelo. Cierras el grifo que habías dejado abierto para que nadie te oyera. Sales del baño. Te pones una camiseta azul marina de tirantes y unos pantalones cortos blancos. Te recoges el pelo en un moño suelto y sales al salón. Niall se acerca a ti.
Niall: Me encanta como te queda esa camiseta -mirando tu escote-
Te tapas corriendo los botones que se abrían por él y Niall ríe.
Alejandra: ¿No has tenido suficiente esta noche? -sensual-
Niall: Me he quedado con ganas de más, la verdad...
Alejandra: Pues me parece que ya no -abrochando los botones-
Niall: Joder... Que seca... -tirándose tumbado en el sofá-
Alejandra: No es seca, ¿sabes que día es hoy? -sentándote su lado-
Niall: Si, 25 de mayo, ¿qué pasa?
Alejandra: ¿Sabes que van a hacer hoy éstos hoy? -refiriéndote a tus amigos-
Niall: Si, ir a ver a Estefanía
Niall levanta las piernas y las pone encima de las tuyas quedando tumbado a lo largo del sofá. Coge un cojín y se lo pone debajo de la cabeza. Se lleva los brazos para poner las manos debajo de la cabeza.
Niall: Debo de ser muy mala persona...
Alejandra: ¿Tú? ¿Por qué? -mirándole a los ojos-
Niall: Porque no me da pena Estefanía
Alejandra: ¡Niall! -dándole en la espinilla que es lo que te pilla más cerca de tus manos- ¿Cómo puedes decir eso-
Niall: Alejandra, yo no la conozco tanto como tú y el tiempo que he estado con ella sólo me ha echo mal
Alejandra: Mentira, has pasado muy buenos momentos con ella
Niall: Si, pero también me lo ha echo pasar fatal
Alejandra: Aún así es tu amiga
Niall echa una pequeña risilla irónica.
Niall: Sé muy bien quiénes son mis amigos y ella no está dentro de ese círculo...
Se acomoda y relaja las piernas. Empiezas a hacerle cosquillas con las yemas de tus dedos en las piernas.
Alejandra: Pues yo tengo miedo
Niall: Miedo ¿de qué?
Alejandra: Miedo a ella, a que se haga daño
Niall: ¿Aún la quieres, después de todo lo que te ha echo?
Alejandra: Son muchos años a su lado Niall...
Niall: Lo sé... -suspira- ¿Sabes que pasa en unos días? -cambiando el tono de voz a la vez que lo hace de tema, ahora suena mucho más alegre-
Alejandra: Si, que se acaba la gira... -suspiras con pesadumbre-
Niall: No tonta, eso no, lo otro -sonriendo-
Alejandra: ¡Ah, si! -más contenta- Que Carol tiene la segunda ecografía y podremos saber si va a ser niño o niña -emocionada-
Niall: Vale... Lo otro
Piensas un poco elevando la mirada al techo.
Niall: ¡Tu cumpleaños! -grita emocionado-
De un salto se incorpora y se sienta en el sofá.
Alejandra: Buah... Tu verás, vaya cosa... -resoplas-
A Niall se le borra la sonrisa de la cara. Retira las piernas de encima de las tuyas y se sienta sobre sus rodillas en el sofá.
Niall: ¡Tú eres tonta!
Alejandra: Si, me lo dicen mucho -enfatizando con la cabeza-
Niall ríe y se echa encima de ti. Empieza a hacerte cosquilla hundiendo su cabeza en tu cuello y sus dedos en tus costados. Ríes mucho.
Niall: Aish -suspira retirando su cara de tu hombro- Que mi pequeñina cumple ya 17 años... -retira tu pelo de tu cara-
Alejandra: ¿Pequeñina? Perdona, yo soy mayor -hinchando tu pecho de indignación-
Riendo, Niall hunde completamente sus dedos en tu estómago haciendo que sueltes todo el aire por la boca, cosa que hace que su pelo se mueva ligeramente. Ríes ante esto y él te sigue la carcajada.
Alejandra: ¿Qué me vas a regalar? -jugando con los cordones de su sudadera-
Lleva puestos unos pantalones vaqueros y una sudadera muy fina de color beige. Te dan sarpullidos sólo de verlo pero está guapísimo así que, mientras el que pase calor y no le importe, sea él, te da igual.
Niall: Me he vuelto un poco loco...
Levantas una ceja y le miras a los ojos. Está sonriendo pícaramente y el azul brillante esta vez te muestra mucha ilusión.
Alejandra: ¿Cómo que...? ¿Cómo que te has vuelto un poco loco?
Niall: He pensado en una cosa pero...
Alejandra: ¿Pero...?
Niall: Si te digo el "pero" vas a saber mi regalo
Alejandra: Intenta no decirlo
Niall: Pues... -hace una pequeña pausa- Que no depende sólo de mi...
Frunces el ceño.
Alejandra: Me das miedo...
Niall: ¿Mucho? -acercando su frente a la tuya-
Alejandra: Mucho -terminas de juntarlas-
Niall está sentado encima tuya cuando empieza a besarte. Intercalas unos "no quiero regalos" entre sus besos. Niall para cuando lo dices por segunda vez.
Niall: ¿En serio no quieres nada?
Alejandra: Te tengo a ti, ¿qué más necesito?
Niall sonríe y te besa de nuevo. Vuestros labios se pegan mucho mientras os besáis. Niall arrastra sus rodillas hasta el final del sofá presionándote contra él. Llevas tus manos a tu pelo y sueltas la goma que recogía tu pelo, haciendo que caiga sobre tu hombro derecho. La cabeza de Niall está debajo de la tuya. La pasión lleva muy presente en vosotros desde que llegasteis a España. A Niall le da mucho morbo tu ciudad natal. Se deshace de tus labios y dirige los suyos hacia tu cuello, empieza a besarle. Cierras los ojos y sueltas algunos gemidos. "No hagas eso" dice mientras continúa besando tu cuello. A la vez que lo dice aprieta más su cintura contra la tuya.
Alejandra: Es tu culpa
Tus manos están en su cuello y se mueven a su compás. Mueves tu cabeza hacia la parte del cuello que está besando haciendo que Niall pare. Abres un poco los ojos, lo justo para ver dónde están los labios de tu novio y volver a besarles. Al poco tiempo paras en seco y te colocas tú encima de él. Ahora tus dos manos se ponen en su cara. Vuestros labios aceleran y los besos son cada vez más intensos. Te elevas sobre las rodillas haciendo que tú quedes más alta que él. Sus manos están en tus glúteos. Él empieza a besar tu cuello bajando por él, hasta tu escote. Vuelves a gemir y Niall para.
Niall: ¡Alejandra!
Abres los ojos y miras la cara de enfado que tiene.
Alejandra: ¿Qué?
Niall: ¡No hagas eso!
Alejandra: ¡¿Por qué?!
Niall: Porque me excita muchísimo -elevándose hasta tus labios-
Le sigues el beso que esta vez no deriva en nada más.
Alejandra: No puedo pararlo, lo provocas tú
Niall se muerde la parte interior del labio inferior.
Niall: Gritas mucho...
Alejandra: Por eso me haces callar con un beso cuando lo hago
Niall ríe un poco. Miras el reloj, el cual marca las 15:23. Todavía no habéis comido.
Alejandra: Voy a llamar a Irene, a ver como va todo -levantándote de encima de él-
Niall extiende los brazos en alto.
Niall: Pero...
Ríes al verle en esa postura. Tiene unas chapas muy coloradas en las mejillas.
Alejandra: Están solos y no sabemos nada de ellos...
Niall: ¿No tienes tarde suficiente para hacerlo? ¿Tienes que llamarlos ahora?
Niall no da crédito a lo que estás haciendo. Tú ríes sin más y asientes con la cabeza. Marcas el número de Irene y esperas tres toques hasta que descuelga el teléfono.
Irene: ¿Si?
Alejandra: ¿Qué tal todo?
Observas como Niall se levanta refunfuñando del sofá. Se quita la sudadera y la lanza al mismo, luego se sienta de nuevo en él. Ríes un poco y prestas atención a lo que te dice tu amiga.
Irene: No hemos conseguido encontrarla, hemos ido a su casa pero su madre no nos ha querido decir nada
Alejandra: ¿Cómo está su madre? -la cortas-
Irene: Mucho mejor, está irreconocible
Alejandra: Me alegro, sigue -andando hasta apoyarte en el respaldo del sofá-
Irene: Hemos quedado con los chicos
Alejandra: ¿Qué chicos?
Irene: Javi y los demás
"Javi". Hacía meses que no oías ese nombre, tan sólo lo leías muy de vez en cuando a modo de WhatsApp. Hace un montón de tiempo que no sabes nada del que era tu mejor amigo. Estás muy distanciada de todo el mundo que no haya estado en la gira, y de las nueve personas más cercanas a ti de ella, has perdido a dos. No te explicas como has podido hacer todo tan sumamente mal.
Alejandra: ¿Y qué?
Irene: Nos han dicho que ya no vive con su madre. Cuando llegó aquí hace unos meses empezó a tontear con las drogas y su madre, como ya estaba mejor, la dijo que ni quería volver a tener mierdas de esas cerca, y la echó de casa, ha vuelto con su ex-novio
Alejandra: ¡¿Qué dices?!
Irene: Si, debe a ver ido a su casa a vivir. Zayn y Harry han ido a buscarla pero estoy muy inquieta
Alejandra: ¡Pero cómo les dejas ir solos! -exclamas haciéndole un gesto a Niall para que se levante del sofá-
Irene: No sé, se han puesto muy pesados...
Alejandra: Pero Irene, sabes como Andrés... -refiriéndote al novio de Estefania-
Irene: Ya lo sé joder, no me ralles tú más
Alejandra: ¿Dónde estás? -cogiendo tu bolso-
Irene: En la puerta del hotel
Alejandra: Vale, bajamos y vamos a buscarles
Cuelgas y coges a Niall de la mano tirando de él para salir de la casa.
Bajas la tapa del retrete y levantas tus rodillas del suelo. Cierras el grifo que habías dejado abierto para que nadie te oyera. Sales del baño. Te pones una camiseta azul marina de tirantes y unos pantalones cortos blancos. Te recoges el pelo en un moño suelto y sales al salón. Niall se acerca a ti.
Niall: Me encanta como te queda esa camiseta -mirando tu escote-
Te tapas corriendo los botones que se abrían por él y Niall ríe.
Alejandra: ¿No has tenido suficiente esta noche? -sensual-
Niall: Me he quedado con ganas de más, la verdad...
Alejandra: Pues me parece que ya no -abrochando los botones-
Niall: Joder... Que seca... -tirándose tumbado en el sofá-
Alejandra: No es seca, ¿sabes que día es hoy? -sentándote su lado-
Niall: Si, 25 de mayo, ¿qué pasa?
Alejandra: ¿Sabes que van a hacer hoy éstos hoy? -refiriéndote a tus amigos-
Niall: Si, ir a ver a Estefanía
Niall levanta las piernas y las pone encima de las tuyas quedando tumbado a lo largo del sofá. Coge un cojín y se lo pone debajo de la cabeza. Se lleva los brazos para poner las manos debajo de la cabeza.
Niall: Debo de ser muy mala persona...
Alejandra: ¿Tú? ¿Por qué? -mirándole a los ojos-
Niall: Porque no me da pena Estefanía
Alejandra: ¡Niall! -dándole en la espinilla que es lo que te pilla más cerca de tus manos- ¿Cómo puedes decir eso-
Niall: Alejandra, yo no la conozco tanto como tú y el tiempo que he estado con ella sólo me ha echo mal
Alejandra: Mentira, has pasado muy buenos momentos con ella
Niall: Si, pero también me lo ha echo pasar fatal
Alejandra: Aún así es tu amiga
Niall echa una pequeña risilla irónica.
Niall: Sé muy bien quiénes son mis amigos y ella no está dentro de ese círculo...
Se acomoda y relaja las piernas. Empiezas a hacerle cosquillas con las yemas de tus dedos en las piernas.
Alejandra: Pues yo tengo miedo
Niall: Miedo ¿de qué?
Alejandra: Miedo a ella, a que se haga daño
Niall: ¿Aún la quieres, después de todo lo que te ha echo?
Alejandra: Son muchos años a su lado Niall...
Niall: Lo sé... -suspira- ¿Sabes que pasa en unos días? -cambiando el tono de voz a la vez que lo hace de tema, ahora suena mucho más alegre-
Alejandra: Si, que se acaba la gira... -suspiras con pesadumbre-
Niall: No tonta, eso no, lo otro -sonriendo-
Alejandra: ¡Ah, si! -más contenta- Que Carol tiene la segunda ecografía y podremos saber si va a ser niño o niña -emocionada-
Niall: Vale... Lo otro
Piensas un poco elevando la mirada al techo.
Niall: ¡Tu cumpleaños! -grita emocionado-
De un salto se incorpora y se sienta en el sofá.
Alejandra: Buah... Tu verás, vaya cosa... -resoplas-
A Niall se le borra la sonrisa de la cara. Retira las piernas de encima de las tuyas y se sienta sobre sus rodillas en el sofá.
Niall: ¡Tú eres tonta!
Alejandra: Si, me lo dicen mucho -enfatizando con la cabeza-
Niall ríe y se echa encima de ti. Empieza a hacerte cosquilla hundiendo su cabeza en tu cuello y sus dedos en tus costados. Ríes mucho.
Niall: Aish -suspira retirando su cara de tu hombro- Que mi pequeñina cumple ya 17 años... -retira tu pelo de tu cara-
Alejandra: ¿Pequeñina? Perdona, yo soy mayor -hinchando tu pecho de indignación-
Riendo, Niall hunde completamente sus dedos en tu estómago haciendo que sueltes todo el aire por la boca, cosa que hace que su pelo se mueva ligeramente. Ríes ante esto y él te sigue la carcajada.
Alejandra: ¿Qué me vas a regalar? -jugando con los cordones de su sudadera-
Lleva puestos unos pantalones vaqueros y una sudadera muy fina de color beige. Te dan sarpullidos sólo de verlo pero está guapísimo así que, mientras el que pase calor y no le importe, sea él, te da igual.
Niall: Me he vuelto un poco loco...
Levantas una ceja y le miras a los ojos. Está sonriendo pícaramente y el azul brillante esta vez te muestra mucha ilusión.
Alejandra: ¿Cómo que...? ¿Cómo que te has vuelto un poco loco?
Niall: He pensado en una cosa pero...
Alejandra: ¿Pero...?
Niall: Si te digo el "pero" vas a saber mi regalo
Alejandra: Intenta no decirlo
Niall: Pues... -hace una pequeña pausa- Que no depende sólo de mi...
Frunces el ceño.
Alejandra: Me das miedo...
Niall: ¿Mucho? -acercando su frente a la tuya-
Alejandra: Mucho -terminas de juntarlas-
Niall está sentado encima tuya cuando empieza a besarte. Intercalas unos "no quiero regalos" entre sus besos. Niall para cuando lo dices por segunda vez.
Niall: ¿En serio no quieres nada?
Alejandra: Te tengo a ti, ¿qué más necesito?
Niall sonríe y te besa de nuevo. Vuestros labios se pegan mucho mientras os besáis. Niall arrastra sus rodillas hasta el final del sofá presionándote contra él. Llevas tus manos a tu pelo y sueltas la goma que recogía tu pelo, haciendo que caiga sobre tu hombro derecho. La cabeza de Niall está debajo de la tuya. La pasión lleva muy presente en vosotros desde que llegasteis a España. A Niall le da mucho morbo tu ciudad natal. Se deshace de tus labios y dirige los suyos hacia tu cuello, empieza a besarle. Cierras los ojos y sueltas algunos gemidos. "No hagas eso" dice mientras continúa besando tu cuello. A la vez que lo dice aprieta más su cintura contra la tuya.
Alejandra: Es tu culpa
Tus manos están en su cuello y se mueven a su compás. Mueves tu cabeza hacia la parte del cuello que está besando haciendo que Niall pare. Abres un poco los ojos, lo justo para ver dónde están los labios de tu novio y volver a besarles. Al poco tiempo paras en seco y te colocas tú encima de él. Ahora tus dos manos se ponen en su cara. Vuestros labios aceleran y los besos son cada vez más intensos. Te elevas sobre las rodillas haciendo que tú quedes más alta que él. Sus manos están en tus glúteos. Él empieza a besar tu cuello bajando por él, hasta tu escote. Vuelves a gemir y Niall para.
Niall: ¡Alejandra!
Abres los ojos y miras la cara de enfado que tiene.
Alejandra: ¿Qué?
Niall: ¡No hagas eso!
Alejandra: ¡¿Por qué?!
Niall: Porque me excita muchísimo -elevándose hasta tus labios-
Le sigues el beso que esta vez no deriva en nada más.
Alejandra: No puedo pararlo, lo provocas tú
Niall se muerde la parte interior del labio inferior.
Niall: Gritas mucho...
Alejandra: Por eso me haces callar con un beso cuando lo hago
Niall ríe un poco. Miras el reloj, el cual marca las 15:23. Todavía no habéis comido.
Alejandra: Voy a llamar a Irene, a ver como va todo -levantándote de encima de él-
Niall extiende los brazos en alto.
Niall: Pero...
Ríes al verle en esa postura. Tiene unas chapas muy coloradas en las mejillas.
Alejandra: Están solos y no sabemos nada de ellos...
Niall: ¿No tienes tarde suficiente para hacerlo? ¿Tienes que llamarlos ahora?
Niall no da crédito a lo que estás haciendo. Tú ríes sin más y asientes con la cabeza. Marcas el número de Irene y esperas tres toques hasta que descuelga el teléfono.
Irene: ¿Si?
Alejandra: ¿Qué tal todo?
Observas como Niall se levanta refunfuñando del sofá. Se quita la sudadera y la lanza al mismo, luego se sienta de nuevo en él. Ríes un poco y prestas atención a lo que te dice tu amiga.
Irene: No hemos conseguido encontrarla, hemos ido a su casa pero su madre no nos ha querido decir nada
Alejandra: ¿Cómo está su madre? -la cortas-
Irene: Mucho mejor, está irreconocible
Alejandra: Me alegro, sigue -andando hasta apoyarte en el respaldo del sofá-
Irene: Hemos quedado con los chicos
Alejandra: ¿Qué chicos?
Irene: Javi y los demás
"Javi". Hacía meses que no oías ese nombre, tan sólo lo leías muy de vez en cuando a modo de WhatsApp. Hace un montón de tiempo que no sabes nada del que era tu mejor amigo. Estás muy distanciada de todo el mundo que no haya estado en la gira, y de las nueve personas más cercanas a ti de ella, has perdido a dos. No te explicas como has podido hacer todo tan sumamente mal.
Alejandra: ¿Y qué?
Irene: Nos han dicho que ya no vive con su madre. Cuando llegó aquí hace unos meses empezó a tontear con las drogas y su madre, como ya estaba mejor, la dijo que ni quería volver a tener mierdas de esas cerca, y la echó de casa, ha vuelto con su ex-novio
Alejandra: ¡¿Qué dices?!
Irene: Si, debe a ver ido a su casa a vivir. Zayn y Harry han ido a buscarla pero estoy muy inquieta
Alejandra: ¡Pero cómo les dejas ir solos! -exclamas haciéndole un gesto a Niall para que se levante del sofá-
Irene: No sé, se han puesto muy pesados...
Alejandra: Pero Irene, sabes como Andrés... -refiriéndote al novio de Estefania-
Irene: Ya lo sé joder, no me ralles tú más
Alejandra: ¿Dónde estás? -cogiendo tu bolso-
Irene: En la puerta del hotel
Alejandra: Vale, bajamos y vamos a buscarles
Cuelgas y coges a Niall de la mano tirando de él para salir de la casa.
domingo, 28 de julio de 2013
Capítulo 143
Entras tu primero a la habitación y dejas el bolso en la parte más cercana a la puerta, del sofá. Te sientas en él. Niall va a tu lado pero sin sentarse, invade tu espacio y se pone encima de ti. Sus labios se unen a los tuyos. Tocas su cara mientras os besáis, más pasional que dulcemente. Tu boca se abre lentamente, haciendo que tu lengua busque la suya. Niall saborea tus labios una vez más y termina con un beso corto en los mismos. Se quita de encima tuya. Se muerde el labio inferior mirando tus ojos.
Alejandra: ¿Y tú quieres que ahora hablemos? Nos va a salir una conversación de lo más racional... -dices irónica-
Niall ríe un poco.
Niall: No quiero hablar, ahora mismo no quiero nada más que a ti, aquí mismo, pero tenemos que hablar
Te muerdes una vez más el labio inferior y te impulsas sobre tus rodillas para robarle un beso. "Creo que nunca me voy a cansar de sus labios, no sé que tienen que a cada beso me gustan más" piensas cuando te estás retirando de él. Te acomodas un poco en el sofá y comienzas la conversación.
Alejandra: Niall, ¿hay algo que te preocupe de mi?
La mirada de Niall se baja. La buscas moviendo tu cabeza pero no consigues que la suba.
Niall: Es lo mismo de siempre, ya hemos hablado de esto
Alejandra: No pasa nada, estoy mucho mejor, los espejos ya no me asustan de ese modo -sonríes orgullosa-
Niall: Alejandra... Los dos sabemos que sigues con los mismos miedos pero ahora ha ido a peor... Te noto más...
Levantas las cejas interrogativa.
Niall: Estás adelgazando a pasos agigantados, antes te podía controlar más, cuando no querías comer lo compensabas de alguna manera pero ahora... Comes igual o incluso más y adelgazas mucho de igual modo...
Alejandra: ¿Que insinúas?
Niall: Cuando terminas de comer sueles ir al baño...
Alejandra: ¿Estás diciendo que hago algo para adelgazar forzadamente? -te sientes atacada-
Niall no ha subido la vista en todo lo que ha dicho, se ha entretenido jugando con sus manos.
Niall: Alejandra, lo único que no quiero es que enfermes... ¿cuánto pesas?
Alejandra: Sabes que nunca quiero pesarme -ofendida-
Niall levanta un poco la vista.
Alejandra: Pero da igual lo que diga la báscula si el espejo me lo muestra todo perfectamente
Con esa frase Niall fija del todo sus ojos en los tuyos.
Niall: ¿El espejo? ¿A si que ahora confías en el espejo?
Alejandra: Él muestra la realidad.
Niall: Él muestra lo que tu cerebro quiere creer
Alejandra: Ya hemos hablado de esto como bien has dicho, y ya sabes que no voy a parar hasta que no me vea bien
Niall: ¿Y cuando te vas a ver bien? Cuando tus huesos salgan de tu piel?
Alejandra: No has visto tú películas ni nada...
Niall: No son películas, son la pura realidad, tendrías que ver la cantidad de hospitales que están llenos de niñas como tu que se creen que están gordas cuando en realidad no son más que un saco de huesos
Alejandra: Esas tías no están bien de la cabeza, no saben ver la realidad
Niall: ¿Y tú si? ¿Me lo dice la chica que hace un mes tenía que quitar todos los espejos de su al rededor?
Alejandra: No, te lo dice tu novia, en la que tendrías que tener algo más de fe
Niall: Está bien, voy a confiar en ti ¿te metes los dedos para provocar el vómito?
Agachas la cabeza, no soportas ni un segundo más la mirada de tu chico.
Alejandra: ¿Y qué más da? He descubierto un modo de liberarme de mis miedos, un consuelo rápido y una forma eficaz de adelgazar en poco tiempo, no tiene nada de malo
Niall bufa y se lleva las manos a la cabeza.
Niall: ¿Que no tiene nada de malo?
Se pone de pie y te obliga a quitarte la camiseta, él mismo se encarga de deshacerse de ella tirándola al otro extremo del sofá. Te coge de la muñeca y te lleva al baño. Te pone enfrente del espejo. Tú quitas la vista de él cuando ves tu reflejo.
Niall: ¿Qué es esto? -marcando tus costillas en el espejo- ¿Eh? Dime, ¿qué es esto? -señalando tu cadera pronunciada- Y ahora dime, -te da la vuelta y te quedas en frente del váter- ¿esto es lo que te da una salida fácil? Te creía más valiente Alejandra
Alejandra: ¿Yo? ¿Valiente yo? ¿Desde cuando? No tienes una novia valiente, tienes una cobarde, alguien que se esconde y que sí, su mayor refugio es un agujero por el que vaciar sus inseguridades.
Niall: ¿Y qué soy yo si no es alguien en el que refugiarte?
Alejandra: Tu eres mi mayor apoyo Niall, pero no es comparable, yo no vomito la mayoría de las veces por adelgazar, me da asco mi cuerpo, no lo entiendes. Hay gente que se corta porque no está feliz consigo misma, yo prefiero no hacer gilipolleces y desahogarme de otra manera
Niall: ¿Prefieres no hacer gilipolleces? ¿Y qué crees que es esto?
Alejandra: Esto es una manera de poco a poco conseguir que me vaya viendo un algo más guapa
Niall: Pero yo no te quiero con esa belleza, yo te quiero como te conocí, la chica a la que le pasabas la mano por la espalda y se podía agarrar su cintura con firmeza, esa que iba al gimnasio para mantenerse en forma, no para gustar, para sentirse bien consigo misma
Alejandra: Pero ahora no soy esa chica que iba a comprar el pan en pijama y que le daba igual todo, ahora te tengo a ti y tengo que mantenerte, no puedo permitirme el lujo de como te tengo dejarme y sin darme cuenta perderte porque he estropeado mi figura hasta la saciedad
Niall da una palmada en su frente con los ojos cerrados.
Niall: No sabes lo que estás diciendo. Eres perfecta para mi. -junta su frente a la tuya- Yo te quiero por esto, -toca, con su dedo índice, tu pecho izquierdo- no por esto -baja su mano hasta tu trasero- te quiero por como provocas esto -te dedica su sonrisa más dulce- y no por como haces esto -termina la explicación con un beso en los labios- te quiero por como me haces sentir, no por como te ves ni por lo que piensen los demás
Alejandra: Eso es muy fácil decirlo pero no sabes lo que es abrir una revista con chicas como Cher Lloyd, Taylor Swift o Selena Gómez. Ahí están ellas, con sus cinturas perfectas, presumiendo de curvas, siendo las mujeres más deseadas, y aquí estoy yo, intentando arreglar mi cara con un poco de maquillaje. Es duro ser mujer, pero más duro es aún querer sentirse bien con una misma cuando los fotógrafos te ponen el listón tan alto
Niall: Pero no te das cuenta... El físico no lo es todo Alejandra...
Quiere continuar pero tu le interrumpes.
Alejandra: ¡Claro que no lo es todo! -le das un poco en el pecho- ¿Quién te crees que soy? ¿Una de esas locas que hacen todo para ser perfectas? Intento sentirme a gusto como humildemente puedo, yo no tengo la millonada que se gastan ellas en parecer preciosas
Niall: Tu misma lo has dicho, "en parecer preciosas" pero tu eres preciosa -remarcando el "eres"- Y si los demás no lo quieren ver, ¡que les zurzan! Lo eres para mí, no tienes que aparentar ser nada, los que te conocemos sabemos como eres y te queremos por ello, no sirve de nada los comentarios de los demás
Alejandra: Te estás equivocando... No me importan los comentarios de los demás, me importa lo que me grita el espejo cada vez que me miro en él
Niall: ¿Y qué te grita?
Alejandra: ¡GORDA! -sueltas atropelladamente- Gorda. -repites- Es un constante "gorda" lo que aparece en mi cabeza cuando veo mi reflejo
Niall: Bueno, pero eres mi gorda, de la que estoy enamorado...
Alejandra: Ya, pero es que yo no quiero estar gorda Niall... -lamentándote-
Niall: ¡Pero es que no estás gorda! -desesperado- No lo estás -separando por sílabas las palabras-
Alejandra: Mira, vamos a dejar la conversación... No nos va a llevar a ningún lado
Niall: No, si hace falta me quedo contigo hasta mañana por la mañana con tal de sacarte esa horrible idea de la cabeza
Sonríes tímidamente.
Alejandra: Está bien, no volveré a hacerlo...
Niall: ¿Seguro?
Alejandra: Seguro -asintiendo con la cabeza-
No lo tienes nada seguro. Tus inseguridades siguen ahí y la charla te ha servido de poco pero tienes que dejar de darle tantos problemas a las personas que más se preocupan por ti. Eres una desagradecida, Niall hace todo lo posible por quererte y complacerte y tú no le das más que quebraderos de cabeza. Está bien, por una vez en tu vida intentarás ser fuerte.
Alejandra: ¿Y tú quieres que ahora hablemos? Nos va a salir una conversación de lo más racional... -dices irónica-
Niall ríe un poco.
Niall: No quiero hablar, ahora mismo no quiero nada más que a ti, aquí mismo, pero tenemos que hablar
Te muerdes una vez más el labio inferior y te impulsas sobre tus rodillas para robarle un beso. "Creo que nunca me voy a cansar de sus labios, no sé que tienen que a cada beso me gustan más" piensas cuando te estás retirando de él. Te acomodas un poco en el sofá y comienzas la conversación.
Alejandra: Niall, ¿hay algo que te preocupe de mi?
La mirada de Niall se baja. La buscas moviendo tu cabeza pero no consigues que la suba.
Niall: Es lo mismo de siempre, ya hemos hablado de esto
Alejandra: No pasa nada, estoy mucho mejor, los espejos ya no me asustan de ese modo -sonríes orgullosa-
Niall: Alejandra... Los dos sabemos que sigues con los mismos miedos pero ahora ha ido a peor... Te noto más...
Levantas las cejas interrogativa.
Niall: Estás adelgazando a pasos agigantados, antes te podía controlar más, cuando no querías comer lo compensabas de alguna manera pero ahora... Comes igual o incluso más y adelgazas mucho de igual modo...
Alejandra: ¿Que insinúas?
Niall: Cuando terminas de comer sueles ir al baño...
Alejandra: ¿Estás diciendo que hago algo para adelgazar forzadamente? -te sientes atacada-
Niall no ha subido la vista en todo lo que ha dicho, se ha entretenido jugando con sus manos.
Niall: Alejandra, lo único que no quiero es que enfermes... ¿cuánto pesas?
Alejandra: Sabes que nunca quiero pesarme -ofendida-
Niall levanta un poco la vista.
Alejandra: Pero da igual lo que diga la báscula si el espejo me lo muestra todo perfectamente
Con esa frase Niall fija del todo sus ojos en los tuyos.
Niall: ¿El espejo? ¿A si que ahora confías en el espejo?
Alejandra: Él muestra la realidad.
Niall: Él muestra lo que tu cerebro quiere creer
Alejandra: Ya hemos hablado de esto como bien has dicho, y ya sabes que no voy a parar hasta que no me vea bien
Niall: ¿Y cuando te vas a ver bien? Cuando tus huesos salgan de tu piel?
Alejandra: No has visto tú películas ni nada...
Niall: No son películas, son la pura realidad, tendrías que ver la cantidad de hospitales que están llenos de niñas como tu que se creen que están gordas cuando en realidad no son más que un saco de huesos
Alejandra: Esas tías no están bien de la cabeza, no saben ver la realidad
Niall: ¿Y tú si? ¿Me lo dice la chica que hace un mes tenía que quitar todos los espejos de su al rededor?
Alejandra: No, te lo dice tu novia, en la que tendrías que tener algo más de fe
Niall: Está bien, voy a confiar en ti ¿te metes los dedos para provocar el vómito?
Agachas la cabeza, no soportas ni un segundo más la mirada de tu chico.
Alejandra: ¿Y qué más da? He descubierto un modo de liberarme de mis miedos, un consuelo rápido y una forma eficaz de adelgazar en poco tiempo, no tiene nada de malo
Niall bufa y se lleva las manos a la cabeza.
Niall: ¿Que no tiene nada de malo?
Se pone de pie y te obliga a quitarte la camiseta, él mismo se encarga de deshacerse de ella tirándola al otro extremo del sofá. Te coge de la muñeca y te lleva al baño. Te pone enfrente del espejo. Tú quitas la vista de él cuando ves tu reflejo.
Niall: ¿Qué es esto? -marcando tus costillas en el espejo- ¿Eh? Dime, ¿qué es esto? -señalando tu cadera pronunciada- Y ahora dime, -te da la vuelta y te quedas en frente del váter- ¿esto es lo que te da una salida fácil? Te creía más valiente Alejandra
Alejandra: ¿Yo? ¿Valiente yo? ¿Desde cuando? No tienes una novia valiente, tienes una cobarde, alguien que se esconde y que sí, su mayor refugio es un agujero por el que vaciar sus inseguridades.
Niall: ¿Y qué soy yo si no es alguien en el que refugiarte?
Alejandra: Tu eres mi mayor apoyo Niall, pero no es comparable, yo no vomito la mayoría de las veces por adelgazar, me da asco mi cuerpo, no lo entiendes. Hay gente que se corta porque no está feliz consigo misma, yo prefiero no hacer gilipolleces y desahogarme de otra manera
Niall: ¿Prefieres no hacer gilipolleces? ¿Y qué crees que es esto?
Alejandra: Esto es una manera de poco a poco conseguir que me vaya viendo un algo más guapa
Niall: Pero yo no te quiero con esa belleza, yo te quiero como te conocí, la chica a la que le pasabas la mano por la espalda y se podía agarrar su cintura con firmeza, esa que iba al gimnasio para mantenerse en forma, no para gustar, para sentirse bien consigo misma
Alejandra: Pero ahora no soy esa chica que iba a comprar el pan en pijama y que le daba igual todo, ahora te tengo a ti y tengo que mantenerte, no puedo permitirme el lujo de como te tengo dejarme y sin darme cuenta perderte porque he estropeado mi figura hasta la saciedad
Niall da una palmada en su frente con los ojos cerrados.
Niall: No sabes lo que estás diciendo. Eres perfecta para mi. -junta su frente a la tuya- Yo te quiero por esto, -toca, con su dedo índice, tu pecho izquierdo- no por esto -baja su mano hasta tu trasero- te quiero por como provocas esto -te dedica su sonrisa más dulce- y no por como haces esto -termina la explicación con un beso en los labios- te quiero por como me haces sentir, no por como te ves ni por lo que piensen los demás
Alejandra: Eso es muy fácil decirlo pero no sabes lo que es abrir una revista con chicas como Cher Lloyd, Taylor Swift o Selena Gómez. Ahí están ellas, con sus cinturas perfectas, presumiendo de curvas, siendo las mujeres más deseadas, y aquí estoy yo, intentando arreglar mi cara con un poco de maquillaje. Es duro ser mujer, pero más duro es aún querer sentirse bien con una misma cuando los fotógrafos te ponen el listón tan alto
Niall: Pero no te das cuenta... El físico no lo es todo Alejandra...
Quiere continuar pero tu le interrumpes.
Alejandra: ¡Claro que no lo es todo! -le das un poco en el pecho- ¿Quién te crees que soy? ¿Una de esas locas que hacen todo para ser perfectas? Intento sentirme a gusto como humildemente puedo, yo no tengo la millonada que se gastan ellas en parecer preciosas
Niall: Tu misma lo has dicho, "en parecer preciosas" pero tu eres preciosa -remarcando el "eres"- Y si los demás no lo quieren ver, ¡que les zurzan! Lo eres para mí, no tienes que aparentar ser nada, los que te conocemos sabemos como eres y te queremos por ello, no sirve de nada los comentarios de los demás
Alejandra: Te estás equivocando... No me importan los comentarios de los demás, me importa lo que me grita el espejo cada vez que me miro en él
Niall: ¿Y qué te grita?
Alejandra: ¡GORDA! -sueltas atropelladamente- Gorda. -repites- Es un constante "gorda" lo que aparece en mi cabeza cuando veo mi reflejo
Niall: Bueno, pero eres mi gorda, de la que estoy enamorado...
Alejandra: Ya, pero es que yo no quiero estar gorda Niall... -lamentándote-
Niall: ¡Pero es que no estás gorda! -desesperado- No lo estás -separando por sílabas las palabras-
Alejandra: Mira, vamos a dejar la conversación... No nos va a llevar a ningún lado
Niall: No, si hace falta me quedo contigo hasta mañana por la mañana con tal de sacarte esa horrible idea de la cabeza
Sonríes tímidamente.
Alejandra: Está bien, no volveré a hacerlo...
Niall: ¿Seguro?
Alejandra: Seguro -asintiendo con la cabeza-
No lo tienes nada seguro. Tus inseguridades siguen ahí y la charla te ha servido de poco pero tienes que dejar de darle tantos problemas a las personas que más se preocupan por ti. Eres una desagradecida, Niall hace todo lo posible por quererte y complacerte y tú no le das más que quebraderos de cabeza. Está bien, por una vez en tu vida intentarás ser fuerte.
sábado, 27 de julio de 2013
Capítulo 142
Alejandra: Todavía no me puedo creer que te vaya a conocer
Iris: No te haces una idea de las ganas que tengo de verte aparecer entre la gente
Alejandra: Si, si que me las hago es increíble lo mucho que hemos soñado con este momento y por fin vamos a poder conseguirlo
Iris: Voy a hacer dos sueños realidad en un día
Alejandra: ¿Cuánto te queda de camino?
Iris: Dos horas, llego para comer
Alejandra: ¿Vas a comer a las doce?
Iris: Aunque tenga entrada de asiento quiero hacer cola
Alejandra: No hace falta hija mía, si el asiento no te lo va a quitar nadie
Iris: Ya, pero no sé, como no voy a molestar a nadie quiero estar ahí de las primeras...
Alejandra: ¿Quieres que comamos juntas y espero contigo? Así no estás sola
Iris: ¿Bromeas? Sería genial
Alejandra: Pues apañao' -dices haciendo un movimiento con los brazos que ella no puede ver-
Iris: ¿Lo dices en serio?
Alejandra: Claro, cuando te queden 10 minutos me llamas y voy para la estación
Iris: ¿Y cómo me vas a reconocer?
Alejandra: ¿Crees que no reconocería esos reflejos tan tuyos?
Iris: Ya sabes, si ves a alguien con el pelo negro y las puntas azules, con un aro en la nariz y bajita, sal corriendo hacia ella
Alejandra: Obvio que si -suspiras- Por fin vamos a poder juntar nuestros tatuajes
Oyes como suspira por el teléfono. Hace unos meses decidisteis tatuaros, las dos, algo muy significativo. No lo cuentas como tatuajes porque para ti es una seña de identidad, lo llevas grabado en la sangre, no en la piel. Lo lleváis en el tríceps izquierdo. Es una frase que os caracteriza perfectamente. Os identifica y cada vez que la miras te acuerdas de esa niña que conociste hace ya casi un año gracias a Internet. Pone "Along the distance." No es muy largo y es perfecto para vosotras. Tus padres casi te matan cuando te lo vieron pero te da igual, os lo hicisteis juntas, por la misma causa. Aunque durante la gira casi no hayáis hablado, has seguido queriéndola todo este tiempo.
Iris: Bueno te dejo que el señor de al lado no me está mirando demasiado bien -susurra-
Ríes alto y te despides con un "Hasta luego Iris". Saltas de la cama de Irene y corres a buscarla. Cuando llegas a ella saltas mucho. Sus padres no están en casa. Ella ríe al verte así.
Irene: Que si... Que esta tarde por fin la ves...
La tienes la cabeza loca, pero te da igual y a ella también. Sonríes y la abrazas.
Alejandra: Ahora voy a ver a Niall, que a las doce... -coges mucho aire sonriendo profundamente feliz- IRIS ME ROBA -Gritas con los brazos en alto clamando victoria-
Saltando te giras y te diriges a la puerta. Pasas unas horas con Niall en su habitación. Está nervioso por el concierto de esta tarde. Todo el mundo sabe que su novia es de esta ciudad y no quiere defraudarles.
Alejandra: Con que lo hagas exactamente igual que en el resto de ciudades todo va a ir bien
Niall: Pero es mucha presión
Alejandra: ¿Por qué? Yo voy a estar debajo del escenario, va a ser un concierto más
Niall: No va a ser un concierto más, tengo el presentimiento de que va a ser el mejor concierto de la gira
Sonríes orgullosa. Tocas el mentón de tu novio y, dulcemente, besas sus labios.
Alejandra: Esta noche tengo que hablar contigo
Niall: ¿Conmigo? ¿Qué he echo?
Alejandra: Tu nada, es sobre mi
Niall: ¿Sobre ti? ¿Qué has echo?
Ríes a carcajada limpia.
Alejandra: Nada, si yo soy muy buena -sonriendo ampliamente-
Niall: Uf -coge aire- Si, un amor... -irónicamente-
Alejandra: Lo sé, pero hoy voy a ser mala, hoy voy a saltarme las reglas -divertida-
Niall frunce el ceño.
Niall: ¿Cómo que vas a saltarte las reglas?
Alejandra: Sí, pero hoy me da igual, necesito hacerlo
Niall: Alejandra, ¿qué vas a hacer?
Te encojes de hombros riendo. Entonces suena tu móvil.
Alejandra: ¿Sí?
Iris: Nos acaban de avisar de que quedan cinco minutos pero que hay que coger las maletas y eso así que tienes tiempo.
Empiezas a gritar y a saltar como una loca. Tu cuerpo se ha llenado de alegría, satisfacción, orgullo y subidón.
Alejandra: DIOS. ¡QUE TE VEO EN DIEZ MINUTOS! -exclamas-
Niall ríe al verte. Toca tu brazo. Sonríes saltando en su sofá. Iris y Niall ríen a unísono sin escucharse el uno al otro.
Alejandra: TE DEJO. ADIÓS. -gritas-
Cuelgas y dejas caer el móvil al sofá. Saltas por todo él y terminas encima de Niall con las rodillas en el sofá. Le robas un beso corto y rápido e, impulsándote en sus piernas, te pones de pie en el suelo. Andas rápido hacia la puerta, coges el bolso que estaba en el picaporte y abres la puerta.
Niall: ¿Quieres que te acompañe? -dice desde el sofá-
Alejandra: No, te veo luego -ya desde fuera-
Le lanzas un beso y cierras la puerta. Bajas por las escaleras corriendo y aligeras lo máximo posible el paso hasta la estación del AVE. Bajas corriendo las escaleras. Está todo muy oscuro y hay un gran arco en el que no para de pasar gente. Lo cruzas y miras a la derecha, a lo largo del andén y a la izquierda lo mismo. Entonces la ves. La sacas una media cabeza pero está muy lejos para saberlo con exactitud. Es exactamente como te había descrito. Siempre hablabais por mensaje directo, nunca llegasteis a pediros el teléfono. Nunca hasta ayer por la noche. Estabas demasiado dolida por todo y necesitabas volver a saber de ella. Necesitabas volver a recuperar una parte de tu vida anterior, saber que algo dentro de ti nunca ha cambiado y como si lo hubieras pedido a la carta. Ella seguía siendo la misma. Esa chica risueña que siempre te sacaba una sonrisa. Lo que más valoraste es que no te preguntara por los chicos, por como eran, como había sido tratar con ellos, lo que era ser la novia de Niall Horan. No te instó a hablar de ellos. Ni mucho menos, fuiste tu la que sacó el tema de conversación. Todavía no te explicas como pudiste dejar de hablar con ella. Has sido una estúpida todo este tiempo pero es verdad que no has sacado un hueco para nada, casi no hablabas con tus padres, como para hablar con gente externa. Recuerdas que no sabes nada de tus amigos de Madrid todavía.
Cuando vuestras miradas se cruzan, los ojos de ambas se iluminan como los de dos enamorados que llevaban años sin verse. Corres hasta ella para fundiros en un gran abrazo. Su cara se hunde en tu hombro. Pones una mano en su cabeza y otra en su espalda. La emoción acude rápida a ti en forma de lágrimas. Retiras su cabeza de tu hombro. La miras a los ojos. Ese marrón intenso está acompañado de algo de agua.
Iris: Hola -su voz tiembla-
Alejandra: ¡HOLA! -gritas-
Ella ríe.
Iris: Con ese tono justo leía todos tus "Hola" -riendo-
La ayudas con la mochila y salís del metro. La conversación es muy fluida desde el principio. Reís mucho recordando momentos, los ataques fangirls y las miles de historias que habéis vivido. Caminando llegáis a Cibeles, pasáis por Neptuno y termináis en la Puerta de Alcalá. La cuentas todo lo que pasó en ella y porque ese arco es tan importante para ti. La mañana pasa demasiado rápida teniendo en cuenta que ha llegado a las once a la estación y a la 1 quería comer, como tarde. La llevas a comer los típicos bocatas de calamares que están prohibido no probar cuando viajas a Madrid. Luego vais de tapas y termináis en un Burguer King para finalizar bien la comida. No se os hace posible ir al Retiro, como tú querías, ya que quiere hacer cola desde el mismo momento que ha terminado de comer. Llegáis a la calle que cruza con la del Palacio de Vistalegre. Hay muchísima gente. No recuerdas haber visto estas calles tan llenas nunca. Andáis por la ella. La cola es infinita. Al ser menor de edad, Iris necesita encontrar a alguien con más de 18 años para poder entrar. La gente canta muy alto canciones de los chicos. Ahora mismo entonan un precioso Change my mind. Tienen las caras pintadas y camisetas de ellos. Las hay de todo tipo, desde con fotos de ellos, compradas, escritas, dibujadas a mano... Os detenéis enfrente de un grupo que está cantando Torn. Son cuatro chicas y un niño pequeño. Tienen un montón de pancartas por el suelo y camisetas de los chicos. Por el acento a la hora de hablar entre ellas, parecen sevillanas. Iris abre la boca como para hablar pero tiras de su muñeca y sigue hacia delante.
Iris: ¿Qué haces? Esas eran menores de edad y, si vienen desde Andalucía en grupo, tienen que venir con un adulto seguro.
Alejandra: Tengo una idea mejor
Iris frunce el ceño. Sonríes tierna y la llevas de la mano cruzando las calles cortadas y por medio de una fila muy larga que lleva a la puerta de la arena. Oyes insultos y notas tirones hacia atrás pero los ignoras y sigues hacia delante. Te paras cuando la cola termina. Sueltas la mano de Iris.
Alejandra: Quédate aquí, ahora vengo.
Iris mira a todos lados, la gente no la mira nada bien. Vas a donde está uno de los guardias de seguridad que están vigilando que nadie pase todavía por la puerta. Te pones en puntillas y le dices al oído: Me llamo Alejandra, pregúntale a Paul quién soy y déjame entrar. El hombre te mira con no muy buena cara pero te hace caso. Coge el walkie-talkie y dice algo muy conciso por él. Unos minutos después te mira y asiente con la cabeza. Le indicas con la mano que espere un momento y corres a por tu amiga.
Iris: ¿Qué?
Alejandra: Ven, te tengo una sorpresa
La coges de la mano y vas donde antes. Oyes murmullos de la gente hablando de vosotras pero no te importa nada, ya te has acostumbrado a que hablen de ti en todos los lugares a los que habéis ido, así que andas por una estrecha calle por la que sólo pasáis vosotras entre las atentas miradas de chicas rabiosas. Abres la puerta y acompañada por un guardia, llegas a la parte trasera del escenario. Subís unas escaleras y antes de cruzar un gran telón te sitúas enfrente a Iris.
Alejandra: Ya que no puedo conseguirte un Meet and Greet, y que llevo mucho tiempo sin hablar contigo, he creído que a lo mejor te hacía ilusión ver el escenario desde este punto de vista.
Iris está anonadada. No se entera de nada, no entiende nada.
Iris: ¿Qué hablas, Alejandra?
Te encojes de hombros. Vas detrás de ella y con la mano derecha le tapas los ojos, con la mano izquierda haces que de unos pasos. Retiras el telón y la ayudas a caminar un poco más. Lentamente retiras tu mano de sus ojos cuando llegáis al final del suelo. Te sitúas a su lado y observas como poco a poco abre los ojos. Cuando estos están completamente abiertos su boca se abre de igual modo. El estadio está completamente vacío. De izquierda a derecha y de arriba a abajo. Poco a poco Iris se gira para contemplar todo el decorado del escenario. Las escaleras. Las rampas. Las guitarras. La batería. Todo. Una gran pasarela se abre entre el público para terminar en un rectángulo. Las piernas de Iris consiguen reaccionar para bajar las tres escaleras que dan a esta pasarela. Anda unos pasos dándote la espalda. Tu sonrisa es inmensa. Coges el móvil. Escribes un "Ahora" y envías. Se oyen unos pasos por el escenario pero Iris parece no oírlos porque no mueve ni un pelo. Está abstraída con lo grande que es la zona.
Alejandra: Pues este no es de los más grandes, -dices bastante alto- es más hay cosas de la actuación que no hemos podido hacer porque no tiene las cosas necesarias para hacerlo.
Iris se gira al oír tu voz rompiendo el silencio. Sonríes extendiendo los brazos en horizontal. Sus manos van rápidas a tapar su boca y las lágrimas a los ojos. Sonríes emocionada. Acabas de cumplir su sueño. Sus ídolos, su grupo favorito, los chicos de los que lleva enamorada desde hace más de un año están ahora enfrente de ella.
Alejandra: Ey, Iris, no llores -dando unos pasos-
Louis: Chiqui, no llores -dice en español-
Miras a Louis feliz. "¿Chiqui?" piensas, "¿A quién ha oído eso Louis?". Iris ahoga un grito. Sus lágrimas no aguantan más y caen dispuestas a mojar su cara. Niall baja las escaleras y es el primero en llegar a tu amiga abrazarla. Unos instantes después, llegan todos.
"Como me gustaría presenciar uno de esos abrazos grupales."
Ves esa frase en tu pantalla a modo de mensaje hace un tiempo. Ahora está dentro de uno de ellos.
Las manos de tu amiga tiemblan cuando les mira uno a uno. Le encantan todos y cada uno de ellos.
Iris: Dios... Niall... Louis... Zayn... Harry... Liam... Chicos...
Iris tiene un título de inglés y lo habla de forma muy fluida, sin embargo no es capad de articular palabra.
Iris: Yo... Tengo tantas cosas que deciros... Tantas preguntas...
Traduces mientras miras les miras con una ilusión tremenda. Los ojos de Iris brillan mucho, no sabes si por la ilusión por tener a sus ídolos en frente o por las lagrimas que abordan su rostro.
Iris: Necesito deciros algo, -dice ya en inglés- es lo que toda directioner desearía deciros pero no puede
No sabes como va a sacar valor para decirlo, supones que porque no les va a volver a ver y necesita hacerlo pero es muy difícil. No estás segura de que tu pudieras.
Iris: No os separéis, no perdáis vuestra esencia, no dejéis que los comentarios os afecten y no cambiéis nunca porque cada uno de vosotros nos ayuda de una manera distinta. Liam nos enseñó que no importa si caes una vez, no te rindas porque puedes conseguir lo que te propongas. Harry nos enseñó que podemos mostrar de nosotras lo que queramos, que lo importante es saber quien eres y nunca perdernos a nosotros mismos. Zayn nos ha enseñado que no importa lo que nos critiquen, que hay que hacer oídos sordos y ser felices sin pensar en el mañana. Louis nos ha enseñado que la edad no importa cuando se trata de ser feliz y de ver sonreír a la gente que quieres y Niall nos ha enseñado que los sueños se hacen realidad, que se puede conocer a tu ídolo, y si no mirarme a mi, y que si, cosas como esta le pasan a la gente de Mullingar. Y los cinco juntos, sin duda, nos habéis enseñado a vivir mientras somos jóvenes, a no tener complejos, a vernos un poco más guapas, a encontrar nuestro amor de verano, a dar nuestro primer y último beso y sobretodo que la amistad es lo más importante
Cuando estas palabras terminan, Louis intenta con todas sus fuerzas retener las lágrimas.
Liam: Realmente los que tenemos que dar las gracias somos nosotros. Sin gente como tú no habríamos podido hacer realidad nuestros sueños
Zayn: Sois muy grandes, mucho
Louis no aguanta más y la da un gran abrazo. Mantienen una charla animada pero pronto llega la hora de que la gente entre y los chicos no pueden estar ahí. Acompañas a Iris a su sitio y dos horas después comienza el concierto. Up All Night abre de manera perfecta, rompiendo en las almas de la gente que se deja la voz cantando con los chicos. Viven todas las canciones pero cuando llega Moments deciden sentarse en las escaleras que bajan a la pasarela. Miras la pantalla por la que os están retransmitiendo a Carolina, Irene y a ti el concierto, como el público se está cubriendo poco a poco de blanco. Los chicos mientras cantan no paran de mirar a las gradas. Como es obvio no ven nada. Harry es el que parece más concentrado en intentar adivinar que es eso que cubre a sus fans. Por fin y casi al final de la canción, consigue que Paul le pase una de las hojas de una fan. La lee. "GRACIAS" pone en ella en mayúsculas. Se la pone en la cara. No encuentra una manera mejor de darle las gracias a todo el mundo que está esa noche allí. Poco a poco los cinco consiguen una hoja de esas y terminan la canción con ellas en alto. Niall y Louis se emocionan al ver lo que han echo esas madrileñas para hacer llegar su mensaje, el mismo que les dio Iris, hasta ellos. Cuando la canción termina Liam mete una charla a destiempo que no iba ahí pero que le importa bien poco introducir.
Liam: Me habéis dejado sin palabras y mira que es difícil. Habéis conseguido emocionarnos, sois realmente increíbles. Sin palabras. Los mejores.
Irene te mira debajo del escenario mordiéndose el labio inferior.
Carolina: Ole esas españolas, demostrando que somos las mejores, ¡di que si! -se emociona-
Irene y tú reís y la acompañáis en el cántico de "Yo soy español". El concierto deja momentos míticos para las españolas que sabes que no olvidarán como Niall cantando ese mismo cántico. Los cinco bailando sevillanas. Una frase que ha dicho Niall que significaba que ellos eran los mejores porque tenían los mejores fans del mundo. Zayn emocionado en Little Things. Las camisetas que algunas fans hicieron para los chicos y Baby Lux. La pelea que Liam y Louis han tenido en el final de One Way or Another y el épico final con What Makes You Beautiful. Los globos volando, Liam encima de uno de ellos botando como si fuera una pelota, la gente cantando, las luces en alto de los móviles...
Cuando el concierto termina tu móvil suena sin darte tiempo a felicitar a los chicos por el estupendo concierto que han dado.
Alejandra: ¿Si?
Iris: Ha sido genial, increíble -está llorando- El mejor concierto de mi vida, claro que no he ido a otros... Pero sé que si hubiera ido este le ganaría por mucho -se corta a sí misma-
Sonríes al oír eso.
Iris: Y tengo que darte las gracias por lo que has echo por mi, nunca podré hacerlo demasiado, eres la mejor Ale, te quiero. Te quiero mucho.
Sonríes mucho más.
Alejandra: No tienes nada que agradecer, anda, dime donde estás que te voy a buscar
Iris: No, déjalo, ya me puedo ir yo, cojo el AVE en una hora, no te preocupes. Ha sido genial conocerte y que me hicieras el mejor regalo de mi vida. Esperaré con ansias nuestro segundo encuentro
Alejandra: Pero Ir...
Iris: Gracias por todo cariño
"PIIIII" La conexión ha acabado. Miras el teléfono. Parpadeas varias veces.
Alejandra: Joder -dices en alto mirando el teléfono- Pues nada, hasta la próxima Iris
Niall se acerca a ti y, cogiéndote de la cintura, te besa suavemente.
Niall: Tu amiga me ha caído muy bien
Alejandra: A mi también -sonríes mirando sus labios-
Niall: Hoy te vienes a mi habitación -cambiando de tema-
Alejandra: Pero Ire...
Niall: Tenemos una conversación pendiente -dice mirando tus labios-
Alejandra: Tienes razón, esta noche soy toda oídos
Te tambaleas un poco y le besas de nuevo.
Iris: No te haces una idea de las ganas que tengo de verte aparecer entre la gente
Alejandra: Si, si que me las hago es increíble lo mucho que hemos soñado con este momento y por fin vamos a poder conseguirlo
Iris: Voy a hacer dos sueños realidad en un día
Alejandra: ¿Cuánto te queda de camino?
Iris: Dos horas, llego para comer
Alejandra: ¿Vas a comer a las doce?
Iris: Aunque tenga entrada de asiento quiero hacer cola
Alejandra: No hace falta hija mía, si el asiento no te lo va a quitar nadie
Iris: Ya, pero no sé, como no voy a molestar a nadie quiero estar ahí de las primeras...
Alejandra: ¿Quieres que comamos juntas y espero contigo? Así no estás sola
Iris: ¿Bromeas? Sería genial
Alejandra: Pues apañao' -dices haciendo un movimiento con los brazos que ella no puede ver-
Iris: ¿Lo dices en serio?
Alejandra: Claro, cuando te queden 10 minutos me llamas y voy para la estación
Iris: ¿Y cómo me vas a reconocer?
Alejandra: ¿Crees que no reconocería esos reflejos tan tuyos?
Iris: Ya sabes, si ves a alguien con el pelo negro y las puntas azules, con un aro en la nariz y bajita, sal corriendo hacia ella
Alejandra: Obvio que si -suspiras- Por fin vamos a poder juntar nuestros tatuajes
Oyes como suspira por el teléfono. Hace unos meses decidisteis tatuaros, las dos, algo muy significativo. No lo cuentas como tatuajes porque para ti es una seña de identidad, lo llevas grabado en la sangre, no en la piel. Lo lleváis en el tríceps izquierdo. Es una frase que os caracteriza perfectamente. Os identifica y cada vez que la miras te acuerdas de esa niña que conociste hace ya casi un año gracias a Internet. Pone "Along the distance." No es muy largo y es perfecto para vosotras. Tus padres casi te matan cuando te lo vieron pero te da igual, os lo hicisteis juntas, por la misma causa. Aunque durante la gira casi no hayáis hablado, has seguido queriéndola todo este tiempo.
Iris: Bueno te dejo que el señor de al lado no me está mirando demasiado bien -susurra-
Ríes alto y te despides con un "Hasta luego Iris". Saltas de la cama de Irene y corres a buscarla. Cuando llegas a ella saltas mucho. Sus padres no están en casa. Ella ríe al verte así.
Irene: Que si... Que esta tarde por fin la ves...
La tienes la cabeza loca, pero te da igual y a ella también. Sonríes y la abrazas.
Alejandra: Ahora voy a ver a Niall, que a las doce... -coges mucho aire sonriendo profundamente feliz- IRIS ME ROBA -Gritas con los brazos en alto clamando victoria-
Saltando te giras y te diriges a la puerta. Pasas unas horas con Niall en su habitación. Está nervioso por el concierto de esta tarde. Todo el mundo sabe que su novia es de esta ciudad y no quiere defraudarles.
Alejandra: Con que lo hagas exactamente igual que en el resto de ciudades todo va a ir bien
Niall: Pero es mucha presión
Alejandra: ¿Por qué? Yo voy a estar debajo del escenario, va a ser un concierto más
Niall: No va a ser un concierto más, tengo el presentimiento de que va a ser el mejor concierto de la gira
Sonríes orgullosa. Tocas el mentón de tu novio y, dulcemente, besas sus labios.
Alejandra: Esta noche tengo que hablar contigo
Niall: ¿Conmigo? ¿Qué he echo?
Alejandra: Tu nada, es sobre mi
Niall: ¿Sobre ti? ¿Qué has echo?
Ríes a carcajada limpia.
Alejandra: Nada, si yo soy muy buena -sonriendo ampliamente-
Niall: Uf -coge aire- Si, un amor... -irónicamente-
Alejandra: Lo sé, pero hoy voy a ser mala, hoy voy a saltarme las reglas -divertida-
Niall frunce el ceño.
Niall: ¿Cómo que vas a saltarte las reglas?
Alejandra: Sí, pero hoy me da igual, necesito hacerlo
Niall: Alejandra, ¿qué vas a hacer?
Te encojes de hombros riendo. Entonces suena tu móvil.
Alejandra: ¿Sí?
Iris: Nos acaban de avisar de que quedan cinco minutos pero que hay que coger las maletas y eso así que tienes tiempo.
Empiezas a gritar y a saltar como una loca. Tu cuerpo se ha llenado de alegría, satisfacción, orgullo y subidón.
Alejandra: DIOS. ¡QUE TE VEO EN DIEZ MINUTOS! -exclamas-
Niall ríe al verte. Toca tu brazo. Sonríes saltando en su sofá. Iris y Niall ríen a unísono sin escucharse el uno al otro.
Alejandra: TE DEJO. ADIÓS. -gritas-
Cuelgas y dejas caer el móvil al sofá. Saltas por todo él y terminas encima de Niall con las rodillas en el sofá. Le robas un beso corto y rápido e, impulsándote en sus piernas, te pones de pie en el suelo. Andas rápido hacia la puerta, coges el bolso que estaba en el picaporte y abres la puerta.
Niall: ¿Quieres que te acompañe? -dice desde el sofá-
Alejandra: No, te veo luego -ya desde fuera-
Le lanzas un beso y cierras la puerta. Bajas por las escaleras corriendo y aligeras lo máximo posible el paso hasta la estación del AVE. Bajas corriendo las escaleras. Está todo muy oscuro y hay un gran arco en el que no para de pasar gente. Lo cruzas y miras a la derecha, a lo largo del andén y a la izquierda lo mismo. Entonces la ves. La sacas una media cabeza pero está muy lejos para saberlo con exactitud. Es exactamente como te había descrito. Siempre hablabais por mensaje directo, nunca llegasteis a pediros el teléfono. Nunca hasta ayer por la noche. Estabas demasiado dolida por todo y necesitabas volver a saber de ella. Necesitabas volver a recuperar una parte de tu vida anterior, saber que algo dentro de ti nunca ha cambiado y como si lo hubieras pedido a la carta. Ella seguía siendo la misma. Esa chica risueña que siempre te sacaba una sonrisa. Lo que más valoraste es que no te preguntara por los chicos, por como eran, como había sido tratar con ellos, lo que era ser la novia de Niall Horan. No te instó a hablar de ellos. Ni mucho menos, fuiste tu la que sacó el tema de conversación. Todavía no te explicas como pudiste dejar de hablar con ella. Has sido una estúpida todo este tiempo pero es verdad que no has sacado un hueco para nada, casi no hablabas con tus padres, como para hablar con gente externa. Recuerdas que no sabes nada de tus amigos de Madrid todavía.
Cuando vuestras miradas se cruzan, los ojos de ambas se iluminan como los de dos enamorados que llevaban años sin verse. Corres hasta ella para fundiros en un gran abrazo. Su cara se hunde en tu hombro. Pones una mano en su cabeza y otra en su espalda. La emoción acude rápida a ti en forma de lágrimas. Retiras su cabeza de tu hombro. La miras a los ojos. Ese marrón intenso está acompañado de algo de agua.
Iris: Hola -su voz tiembla-
Alejandra: ¡HOLA! -gritas-
Ella ríe.
Iris: Con ese tono justo leía todos tus "Hola" -riendo-
La ayudas con la mochila y salís del metro. La conversación es muy fluida desde el principio. Reís mucho recordando momentos, los ataques fangirls y las miles de historias que habéis vivido. Caminando llegáis a Cibeles, pasáis por Neptuno y termináis en la Puerta de Alcalá. La cuentas todo lo que pasó en ella y porque ese arco es tan importante para ti. La mañana pasa demasiado rápida teniendo en cuenta que ha llegado a las once a la estación y a la 1 quería comer, como tarde. La llevas a comer los típicos bocatas de calamares que están prohibido no probar cuando viajas a Madrid. Luego vais de tapas y termináis en un Burguer King para finalizar bien la comida. No se os hace posible ir al Retiro, como tú querías, ya que quiere hacer cola desde el mismo momento que ha terminado de comer. Llegáis a la calle que cruza con la del Palacio de Vistalegre. Hay muchísima gente. No recuerdas haber visto estas calles tan llenas nunca. Andáis por la ella. La cola es infinita. Al ser menor de edad, Iris necesita encontrar a alguien con más de 18 años para poder entrar. La gente canta muy alto canciones de los chicos. Ahora mismo entonan un precioso Change my mind. Tienen las caras pintadas y camisetas de ellos. Las hay de todo tipo, desde con fotos de ellos, compradas, escritas, dibujadas a mano... Os detenéis enfrente de un grupo que está cantando Torn. Son cuatro chicas y un niño pequeño. Tienen un montón de pancartas por el suelo y camisetas de los chicos. Por el acento a la hora de hablar entre ellas, parecen sevillanas. Iris abre la boca como para hablar pero tiras de su muñeca y sigue hacia delante.
Iris: ¿Qué haces? Esas eran menores de edad y, si vienen desde Andalucía en grupo, tienen que venir con un adulto seguro.
Alejandra: Tengo una idea mejor
Iris frunce el ceño. Sonríes tierna y la llevas de la mano cruzando las calles cortadas y por medio de una fila muy larga que lleva a la puerta de la arena. Oyes insultos y notas tirones hacia atrás pero los ignoras y sigues hacia delante. Te paras cuando la cola termina. Sueltas la mano de Iris.
Alejandra: Quédate aquí, ahora vengo.
Iris mira a todos lados, la gente no la mira nada bien. Vas a donde está uno de los guardias de seguridad que están vigilando que nadie pase todavía por la puerta. Te pones en puntillas y le dices al oído: Me llamo Alejandra, pregúntale a Paul quién soy y déjame entrar. El hombre te mira con no muy buena cara pero te hace caso. Coge el walkie-talkie y dice algo muy conciso por él. Unos minutos después te mira y asiente con la cabeza. Le indicas con la mano que espere un momento y corres a por tu amiga.
Iris: ¿Qué?
Alejandra: Ven, te tengo una sorpresa
La coges de la mano y vas donde antes. Oyes murmullos de la gente hablando de vosotras pero no te importa nada, ya te has acostumbrado a que hablen de ti en todos los lugares a los que habéis ido, así que andas por una estrecha calle por la que sólo pasáis vosotras entre las atentas miradas de chicas rabiosas. Abres la puerta y acompañada por un guardia, llegas a la parte trasera del escenario. Subís unas escaleras y antes de cruzar un gran telón te sitúas enfrente a Iris.
Alejandra: Ya que no puedo conseguirte un Meet and Greet, y que llevo mucho tiempo sin hablar contigo, he creído que a lo mejor te hacía ilusión ver el escenario desde este punto de vista.
Iris está anonadada. No se entera de nada, no entiende nada.
Iris: ¿Qué hablas, Alejandra?
Te encojes de hombros. Vas detrás de ella y con la mano derecha le tapas los ojos, con la mano izquierda haces que de unos pasos. Retiras el telón y la ayudas a caminar un poco más. Lentamente retiras tu mano de sus ojos cuando llegáis al final del suelo. Te sitúas a su lado y observas como poco a poco abre los ojos. Cuando estos están completamente abiertos su boca se abre de igual modo. El estadio está completamente vacío. De izquierda a derecha y de arriba a abajo. Poco a poco Iris se gira para contemplar todo el decorado del escenario. Las escaleras. Las rampas. Las guitarras. La batería. Todo. Una gran pasarela se abre entre el público para terminar en un rectángulo. Las piernas de Iris consiguen reaccionar para bajar las tres escaleras que dan a esta pasarela. Anda unos pasos dándote la espalda. Tu sonrisa es inmensa. Coges el móvil. Escribes un "Ahora" y envías. Se oyen unos pasos por el escenario pero Iris parece no oírlos porque no mueve ni un pelo. Está abstraída con lo grande que es la zona.
Alejandra: Pues este no es de los más grandes, -dices bastante alto- es más hay cosas de la actuación que no hemos podido hacer porque no tiene las cosas necesarias para hacerlo.
Iris se gira al oír tu voz rompiendo el silencio. Sonríes extendiendo los brazos en horizontal. Sus manos van rápidas a tapar su boca y las lágrimas a los ojos. Sonríes emocionada. Acabas de cumplir su sueño. Sus ídolos, su grupo favorito, los chicos de los que lleva enamorada desde hace más de un año están ahora enfrente de ella.
Alejandra: Ey, Iris, no llores -dando unos pasos-
Louis: Chiqui, no llores -dice en español-
Miras a Louis feliz. "¿Chiqui?" piensas, "¿A quién ha oído eso Louis?". Iris ahoga un grito. Sus lágrimas no aguantan más y caen dispuestas a mojar su cara. Niall baja las escaleras y es el primero en llegar a tu amiga abrazarla. Unos instantes después, llegan todos.
"Como me gustaría presenciar uno de esos abrazos grupales."
Ves esa frase en tu pantalla a modo de mensaje hace un tiempo. Ahora está dentro de uno de ellos.
Las manos de tu amiga tiemblan cuando les mira uno a uno. Le encantan todos y cada uno de ellos.
Iris: Dios... Niall... Louis... Zayn... Harry... Liam... Chicos...
Iris tiene un título de inglés y lo habla de forma muy fluida, sin embargo no es capad de articular palabra.
Iris: Yo... Tengo tantas cosas que deciros... Tantas preguntas...
Traduces mientras miras les miras con una ilusión tremenda. Los ojos de Iris brillan mucho, no sabes si por la ilusión por tener a sus ídolos en frente o por las lagrimas que abordan su rostro.
Iris: Necesito deciros algo, -dice ya en inglés- es lo que toda directioner desearía deciros pero no puede
No sabes como va a sacar valor para decirlo, supones que porque no les va a volver a ver y necesita hacerlo pero es muy difícil. No estás segura de que tu pudieras.
Iris: No os separéis, no perdáis vuestra esencia, no dejéis que los comentarios os afecten y no cambiéis nunca porque cada uno de vosotros nos ayuda de una manera distinta. Liam nos enseñó que no importa si caes una vez, no te rindas porque puedes conseguir lo que te propongas. Harry nos enseñó que podemos mostrar de nosotras lo que queramos, que lo importante es saber quien eres y nunca perdernos a nosotros mismos. Zayn nos ha enseñado que no importa lo que nos critiquen, que hay que hacer oídos sordos y ser felices sin pensar en el mañana. Louis nos ha enseñado que la edad no importa cuando se trata de ser feliz y de ver sonreír a la gente que quieres y Niall nos ha enseñado que los sueños se hacen realidad, que se puede conocer a tu ídolo, y si no mirarme a mi, y que si, cosas como esta le pasan a la gente de Mullingar. Y los cinco juntos, sin duda, nos habéis enseñado a vivir mientras somos jóvenes, a no tener complejos, a vernos un poco más guapas, a encontrar nuestro amor de verano, a dar nuestro primer y último beso y sobretodo que la amistad es lo más importante
Cuando estas palabras terminan, Louis intenta con todas sus fuerzas retener las lágrimas.
Liam: Realmente los que tenemos que dar las gracias somos nosotros. Sin gente como tú no habríamos podido hacer realidad nuestros sueños
Zayn: Sois muy grandes, mucho
Louis no aguanta más y la da un gran abrazo. Mantienen una charla animada pero pronto llega la hora de que la gente entre y los chicos no pueden estar ahí. Acompañas a Iris a su sitio y dos horas después comienza el concierto. Up All Night abre de manera perfecta, rompiendo en las almas de la gente que se deja la voz cantando con los chicos. Viven todas las canciones pero cuando llega Moments deciden sentarse en las escaleras que bajan a la pasarela. Miras la pantalla por la que os están retransmitiendo a Carolina, Irene y a ti el concierto, como el público se está cubriendo poco a poco de blanco. Los chicos mientras cantan no paran de mirar a las gradas. Como es obvio no ven nada. Harry es el que parece más concentrado en intentar adivinar que es eso que cubre a sus fans. Por fin y casi al final de la canción, consigue que Paul le pase una de las hojas de una fan. La lee. "GRACIAS" pone en ella en mayúsculas. Se la pone en la cara. No encuentra una manera mejor de darle las gracias a todo el mundo que está esa noche allí. Poco a poco los cinco consiguen una hoja de esas y terminan la canción con ellas en alto. Niall y Louis se emocionan al ver lo que han echo esas madrileñas para hacer llegar su mensaje, el mismo que les dio Iris, hasta ellos. Cuando la canción termina Liam mete una charla a destiempo que no iba ahí pero que le importa bien poco introducir.
Liam: Me habéis dejado sin palabras y mira que es difícil. Habéis conseguido emocionarnos, sois realmente increíbles. Sin palabras. Los mejores.
Irene te mira debajo del escenario mordiéndose el labio inferior.
Carolina: Ole esas españolas, demostrando que somos las mejores, ¡di que si! -se emociona-
Irene y tú reís y la acompañáis en el cántico de "Yo soy español". El concierto deja momentos míticos para las españolas que sabes que no olvidarán como Niall cantando ese mismo cántico. Los cinco bailando sevillanas. Una frase que ha dicho Niall que significaba que ellos eran los mejores porque tenían los mejores fans del mundo. Zayn emocionado en Little Things. Las camisetas que algunas fans hicieron para los chicos y Baby Lux. La pelea que Liam y Louis han tenido en el final de One Way or Another y el épico final con What Makes You Beautiful. Los globos volando, Liam encima de uno de ellos botando como si fuera una pelota, la gente cantando, las luces en alto de los móviles...
Cuando el concierto termina tu móvil suena sin darte tiempo a felicitar a los chicos por el estupendo concierto que han dado.
Alejandra: ¿Si?
Iris: Ha sido genial, increíble -está llorando- El mejor concierto de mi vida, claro que no he ido a otros... Pero sé que si hubiera ido este le ganaría por mucho -se corta a sí misma-
Sonríes al oír eso.
Iris: Y tengo que darte las gracias por lo que has echo por mi, nunca podré hacerlo demasiado, eres la mejor Ale, te quiero. Te quiero mucho.
Sonríes mucho más.
Alejandra: No tienes nada que agradecer, anda, dime donde estás que te voy a buscar
Iris: No, déjalo, ya me puedo ir yo, cojo el AVE en una hora, no te preocupes. Ha sido genial conocerte y que me hicieras el mejor regalo de mi vida. Esperaré con ansias nuestro segundo encuentro
Alejandra: Pero Ir...
Iris: Gracias por todo cariño
"PIIIII" La conexión ha acabado. Miras el teléfono. Parpadeas varias veces.
Alejandra: Joder -dices en alto mirando el teléfono- Pues nada, hasta la próxima Iris
Niall se acerca a ti y, cogiéndote de la cintura, te besa suavemente.
Niall: Tu amiga me ha caído muy bien
Alejandra: A mi también -sonríes mirando sus labios-
Niall: Hoy te vienes a mi habitación -cambiando de tema-
Alejandra: Pero Ire...
Niall: Tenemos una conversación pendiente -dice mirando tus labios-
Alejandra: Tienes razón, esta noche soy toda oídos
Te tambaleas un poco y le besas de nuevo.
miércoles, 24 de julio de 2013
Capítulo 141
Coges las últimas cosas de tu armario y las metes de cualquier modo en la maleta. Levantas la vista y ves la ventana abierta. Lentamente avanzas hasta ella y tocas la piedra que formaba el poyete en el que cada día te sentabas. Unas ligeras lágrimas nacen en tus ojos, pero consigues reprimirlas. Cierras las ventanas. "Adiós" susurras. Miras las fotos del espejo y unos segundos más tarde las coges todas. "Sólo son momentos que recordar" te dijo tu padre una vez. Ahora todos esos recuerdos debes guardarlos en la mente porque no los volverás a ver escenificados. Nunca más mirarás al techo y tus ojos encontrarán ese gran póster. Nunca más abrirás el armario indecisa de qué ponerte. Nunca más mirarás desde el tercero hasta el suelo. Nunca más tus fotos de la mesa de noche. Nunca más tu cama. Nunca más tu suelo. Nunca más tu baño. Nunca más tu casa. Oyes una voz que te saca de tus pensamientos.
Sofía: Alejandra, por favor...
Limpias tus lágrimas con la parte exterior de tu mano. Te mueves hacia tu cama y cierras la maleta. Andas hasta el baño y empiezas a meter las cremas y todas las cosas en el neceser. No sacasteis demasiadas cosas porque no ibais a quedaros más de 4 días por lo que no tienes mucho que meter.
Sofía: Alejandra, piénsatelo una vez más...
Alejandra: Mamá, no me lo hagas más difícil...
Terminas de recoger todo y pasas a la habitación de tu hermana. Sólo tiene cosas de verano en los armarios ya que la ropa de invierno se la han quedado los chicos en otra maleta. Como tiene pocas cosas sólo tienes que abrir un armario.
Sofía: Alejandra, no os podéis ir, esta es vuestra casa
Sonríes irónica de espaldas a ella.
Alejandra: Esta ya no es nuestra casa mamá
Sofía: ¡Somos vuestros padres!
Te das la vuelta.
Alejandra: No, tu eres nuestra madre, él no ha demostrado ser nada
Sofía: Sólo ha sido un impulso, él no quería Ale...
Alejandra: ¿Un impulso? -la cortas- ¿Un impulso es querer matar a tu nieto a patadas? ¿Un impulso es partirla el labio a tu hija a ostias? ¿Un impulso es no parar cuando tu mujer te lo pide a gritos? ¿Eso es un impulso? Yo creía que un padre no podía tener ese tipo de impulsos
Tu madre agacha la cabeza. La miras durante unos segundos pero te das la vuelta cuando ves que no te contesta. Tu padre no tiene defensa. Coges las últimas cosas de la parte de arriba del armario y las metes en la maleta.
Sofía: Sabes que no lo va a volver a hacer más... -como última oportunidad-
Alejandra: No puedo permitir que Carol vuelva a entrar aquí con miedo
Sofía: Pero qué miedo Alejandra, él es tu padre
Alejandra: ¡NO! Él es la persona que ha colaborado a darme la vida, un padre no hace lo que él ha echo, siempre termina pagando Carolina, por mi o por ella. Le demostramos que se equivocó con Niall y ahora se ha equivocado con Carolina, no sabéis nada. Hemos cambiado, han pasado muchas cosas en estos ocho meses, no somos las mismas, no somos las niñas dependientes de papá que dejasteis. Irene, Belén, Estefanía, Carolina y yo. No pienses que tus niñas no han crecido porque este es el momento de decir adiós. No sabéis nuestra historia pero tampoco os habéis molestado en conocerla. No queréis saber el porqué Carolina, el porqué han decidido tener el bebé, no sabéis los quebraderos de cabeza que tenían ni lo mal que lo ha pasado ella. -Las lágrimas ya están muy notables en ti- Carolina tenía pánico de contároslo, por eso no os lo contó antes. Yo siempre la decía que no, que no iba a pasar nada. Pero una vez más me he equivocado.
Pones la maleta en el suelo y la conduces hasta el baño, esquivando a tu madre, coges el neceser sin necesidad de pararte delante del espejo. Bajas la maleta de tu cama. Tu madre te sigue hasta tu habitación y se para en la puerta entre el baño y la habitación. Dejas las maletas en posición vertical y la miras. Ya no queda ni una sola lágrima en tus ojos. Suspiras. Te acercas unos pasos a ella. Tu madre se está mordiendo el dedo índice, nerviosa.
Alejandra: Mamá, sabes que no es por ti
Tu madre está temblando cuando pones tus manos en sus hombros. Chistas la lengua dolida. Es lo más duro que has echo en toda tu vida. Decir adiós no es fácil, y más si es a tu madre. La abrazas lo más fuerte que has abrazado nunca a nadie. "Joder, mamá, he abandonado demasiado pronto el nido" piensas. La miras a los ojos. Llora muchísimo, tú sin embargo eres incapaz de soltar una lágrima más.
Alejandra: Siempre te he querido, te quiero y siempre, hasta el final de mis días, te querré, eres la persona más importante de mi vida y no quiero sacarte de ella ahora. Lo que ha pasado es cosa nuestra con él, tú no tienes nada que ver, no nos lo tomes en cuenta, por favor. Te queremos.
Tu madre cierra los ojos. Supones que no quiere oír nada más. Escuchar eso de la boca de una hija no debe de ser nada fácil.
Alejandra: Te quiero
La das un beso en la frente y giras sobre tu cuerpo para coger las maletas. Enganchas el agarrador con fuerza. Estás decidida. Sales de tu habitación. Tu padre está apoyado en la pared, al lado de la cual tienes que pasar para llegar a la puerta de la calle. Cosa que haces, sin ni si quiera hacer el amago de mirarle. las maletas ruedan por el suelo y notas como una de ellas choca contra sus pies. Abres la puerta de la calle y sin decir nada más sales de la casa. Apoyas tu cuerpo contra la pared de al lado de la puerta.
Alejandra: Ya está, ya no hay vuelta atrás -te convences-
Andas hasta el ascensor. 3 plantas hacia abajo y sales del portal. En las escaleras, esperándote, está Niall. Seria bajas por ellas y le das un beso corto en los labios. Niall coge las maletas sin decir nada y las mete en el maletero de un coche que está enfrente de tu portal.
Niall: Siéntate delante -te indica-
Le haces caso. Bajas la ventanilla y sacas el codo por ella. Tu mano derecha sujeta tu cara. Pasan unos segundos y Niall se sienta en el asiento del piloto.
Alejandra: ¿Qué haces? No tienes licencia para conducir -mirándole-
Niall: Sé conducir mejor que muchos que sí que la tienen y soy Niall Horan, no me la van a pedir -sonriendo-
Resoplas y apartas la mirada. Ha intentado ser gracioso para arrancarte una sonrisa pero todo lo que diga ahora lo vas a volver en su contra. No tienes el cuerpo para tonterías. La mayoría del viaje lo pasáis en silencio pero por fin, Niall decide romperlo.
Niall: Vamos con los chicos y luego te llevo donde Irene
Alejandra: ¿Cómo se lo ha tomado Irene?
Niall: Fatal, ¿cómo se lo va a tomar? La ha hervido la sangre cuando se lo ha contado Carol, no pensaba que tu padre pudiera llegar a ser así...
Alejandra: Niall, dime la verdad, tú eres el único que puede ser sincero conmigo
Volteas tu cuerpo para mirarle por completo. Él no retira la vista de la carretera.
Alejandra: Fui una gilipollas al pegar a mi padre, ¿verdad? No debería haberlo echo
Niall: Él nunca debería haberle puesto la mano encima a Carol -muy serio-
Alejandra: Pero dejando eso a parte, no debería haberlo echo
Niall: No está bien pegar a un padre, claro que no, pero él no tenía ningún derecho
Alejandra: Y yo tampoco
Niall da un giro muy brusco al volante y hace que te muevas mucho en el sitio. Te asustas y echas mano al apoya-brazos. Se mete en un badén aislado para no interrumpir el paso a los demás coches. Se desabrocha el cinturón y te mira completamente girado hacia ti.
Niall: Has echo algo de lo que no debes arrepentirte, cuando te dije que iba a estar contigo lo dije de verdad, has decidido irte de casa porque así lo has sentido, lo que ha echo tu padre es algo horrible, que se llama...
Alejandra: ¡No lo digas! -exclamas- No lo digas por favor... -cerrando los ojos-
Niall: Este es un momento duro para vosotras, lo sabemos, por eso vamos a estar al 100% con vosotras. Por eso voy a estar al 100% contigo. Estoy contigo, no estás sola. Yo soy tu familia al igual que tu eres la mía.
Poco a poco abres los ojos. Le miras. Su azul esta vez más cristalino que nunca penetra en tu ojos. Sonríes lo que puedes. "Ahora yo soy tu familia al igual que tu eres la mía." repites en tu cabeza. Niall se acerca a ti y te da un suave y delicado beso. Sonríe. Se coloca, se pone el cinturón y aprieta el acelerador para volver a la carretera. En menos de media hora desde entonces llegáis a la habitación del hotel. Subís están todos haciendo un círculo. No ves a tu hermana por lo que supones que estará en el medio. Abres paso entre tus amigos y la ves. Lleva un apósito en la cabeza y dos puntos de sutura en el labio. Te acercas a ella y la retiras el pelo de la cara.
Liam: Odio a tu padre -te lega la voz de la izquierda-
Giras la cabeza y le miras. Todos estáis serios ahora. Devuelves la mirada a Carolina pero otra voz interrumpe tu examen por su cara.
Irene: Ale, ha pasado algo más...
Te giras ya que la voz esta vez provenía de tu espalda.
Alejandra: Dime
Irene: Tengo noticias de Estefanía
Levantas una ceja y resoplas.
Alejandra: ¿Qué ha echo ahora?
Harry: Meterse de todo y más
Alejandra: ¡¿Qué?!
Irene: Me han dicho mis padres que cuando volvió empezó a consumir droga y ahora va como alma en pena, que ni si quiera les reconoce
Alejandra: Tenemos que ir a verla
Niall: ¿Qué vas a arreglar yendo tú a verla?
Alejandra: Probablemente nada pero hay que intentarlo
Carolina: Creemos que lo mejor es que tú y Niall os mantengáis al margen
Alejandra: ¿Por qué?
Louis: ¿Es que ya no te acuerdas de nada?
Zayn: Creemos que la acumulación de cosas, en especial Niall, sea lo que la ha llevado a eso
Alejandra: ¡Eso es una tontería!
Irene: No te creas... Las tres sabemos que Estefanía siempre ha sido muy exagerada
Alejandra: ¿Y qué pretendéis? ¿Qué me quede de brazos cruzados mientras ella se jode la vida?
Carolina: Vamos a ir nosotros a hablar con ella
Alejandra: Si, vamos, tú estás en unas condiciones perfectas para ir a hablar con ella
Carolina: A mi me va a hacer más caso que a ti
Alejandra: No nos va a hacer caso a ninguna, no te flipes
Zayn: ¿Entonces para qué querías hablar con ella?
Estás muy prepotente y muy a la defensiva pero el tonto en que lo ha dicho Zayn ha sido mucho más seco.
Alejandra: Bah, hacer lo que queráis, me da igual
Sales del círculo y vas a una de las habitaciones. Cuando llegas a ella quieres cerrar la puerta pero algo te lo impide.
Alejandra: ¿Qué haces?
Zayn: ¿Qué te pasa?
Alejandra: Nada, es el mejor momento de mi vida, ¿no me ves lo feliz que estoy? -señalando la mayor sonrisa fingida que has echo nunca- No te jode... -chistas la lengua-
Zayn: Alejandra, sé que no estás pasando por un buen momento pero nosotros estamos aquí para apoyarte, no queremos joderte aún más
Alejandra: Pues lo parece
Zayn: ¿A si? ¿Quieres ir a ver a Estefanía? De puta madre, vamos, yo te acompaño, pero te plantas delante de ella y le dices: Ey, amiga, te jodí con el chico que te molaba y ahora vengo de amiga del alma a ver que te pasa.
Alejandra: Eres un gilipollas
Te das la vuelta y sales de la habitación.
Zayn: ¿Dónde vas?
Alejandra: Déjame
Entras al baño, es enorme.
Zayn: Vamos, suelta toda tu rabia ahora, conmigo, ¡vamos!
Alejandra: ¿Qué cojones te ha dado?
Zayn: Quiero que me digas lo imbécil que soy y que me partas la cara con las mismas ganas con las que tu padre lo ha echo con tu hermana
Sin pensarlo una sola vez le suelas un guantazo en la cara, con la fuerza necesaria para que se gire hacia la izquierda.
Zayn: ¿Sólo es eso? Bah, no creo que le hayas echo mucho daño
Alejandra: ¡Zayn, cállate!
Zayn: Vamos, dame -dando con su mano en sus abdominales-
Alejandra: ¡Zayn!
Estás empezando a ponerte muy nerviosa.
Zayn: Quizá sea mejor que Niall vaya a ver a Estefanía, así tiene una nueva oportunidad con él y sale de esa mierda
Cierras los ojos y te tapas los oídos. Sales del baño y entras en otra habitación.
Zayn: ¿Cómo te llama él? ¿Princesa? -con sorna-
Oyes una sonora carcajada, no aguantas y más corres a pegarle, igual que has echo con tu padre hace unas horas.
Zayn: Vamos, pequeña, vamos -dice ahora con su voz más dulce-
Entonces te paras en seco. Abres los ojos y ves a Zayn tirado en el suelo. Tus manos están apoyadas en su costado ya que has dejado de golpear. Miras su cara. Está sin fuerza. Empiezas a llorar desconsolada.
Alejandra: ¿Qué he echo?
Con tus manos y piernas dobladas echas marcha atrás y te separas de su cuerpo extendido en el suelo. Oyes unos pasos correr y miras hacia la puerta. Tus lágrimas no te dejan ver demasiado pero puedes distinguir a Niall e Irene. Te das la vuelta sobre ti misma. No quieres que te vean así.
Irene: ¿Qué ha pasado aquí?
Zayn: Salir, iros
Irene: P... Pero...
Zayn: ¡Fuera!
Todos vuelven a irse. Zayn se levanta y cierra la puerta.
Alejandra: ¿Por qué lo has echo? -llorando-
Zayn: Necesitabas desahogarte, han sido demasiadas cosas en un momento
Alejandra: Pero no contigo, tú no tienes la culpa de nada
Intentas ponerte en pie pero tus piernas se desestabilizan. Zayn corre a cogerte.
Alejandra: Quiero ir al baño
Zayn: ¡No! -exclama-
Levantas la vista rápida hasta sus ojos.
Zayn: ¿Piensas que no nos hemos dado cuenta?
Levantas una ceja a modo de pregunta.
Alejandra: ¿Daros cuenta de qué?
Zayn: Lo sabemos todos Alejandra, Niall no lo está pasando nada bien
Alejandra: ¿Con qué?
Zayn: ¡Con tus visitas al baño! -dice al fin-
Agachas la cabeza avergonzada.
Zayn: Lleva días queriendo hablar contigo y hoy con todo lo que ha pasado está mucho más asustado
No levantas la cabeza hasta que Zayn levanta tu mentón. Te sonríe y te abraza. Sobran las palabras con todo lo que acaba de pasar. Tienes que hablar con Niall cuanto antes.
Sofía: Alejandra, por favor...
Limpias tus lágrimas con la parte exterior de tu mano. Te mueves hacia tu cama y cierras la maleta. Andas hasta el baño y empiezas a meter las cremas y todas las cosas en el neceser. No sacasteis demasiadas cosas porque no ibais a quedaros más de 4 días por lo que no tienes mucho que meter.
Sofía: Alejandra, piénsatelo una vez más...
Alejandra: Mamá, no me lo hagas más difícil...
Terminas de recoger todo y pasas a la habitación de tu hermana. Sólo tiene cosas de verano en los armarios ya que la ropa de invierno se la han quedado los chicos en otra maleta. Como tiene pocas cosas sólo tienes que abrir un armario.
Sofía: Alejandra, no os podéis ir, esta es vuestra casa
Sonríes irónica de espaldas a ella.
Alejandra: Esta ya no es nuestra casa mamá
Sofía: ¡Somos vuestros padres!
Te das la vuelta.
Alejandra: No, tu eres nuestra madre, él no ha demostrado ser nada
Sofía: Sólo ha sido un impulso, él no quería Ale...
Alejandra: ¿Un impulso? -la cortas- ¿Un impulso es querer matar a tu nieto a patadas? ¿Un impulso es partirla el labio a tu hija a ostias? ¿Un impulso es no parar cuando tu mujer te lo pide a gritos? ¿Eso es un impulso? Yo creía que un padre no podía tener ese tipo de impulsos
Tu madre agacha la cabeza. La miras durante unos segundos pero te das la vuelta cuando ves que no te contesta. Tu padre no tiene defensa. Coges las últimas cosas de la parte de arriba del armario y las metes en la maleta.
Sofía: Sabes que no lo va a volver a hacer más... -como última oportunidad-
Alejandra: No puedo permitir que Carol vuelva a entrar aquí con miedo
Sofía: Pero qué miedo Alejandra, él es tu padre
Alejandra: ¡NO! Él es la persona que ha colaborado a darme la vida, un padre no hace lo que él ha echo, siempre termina pagando Carolina, por mi o por ella. Le demostramos que se equivocó con Niall y ahora se ha equivocado con Carolina, no sabéis nada. Hemos cambiado, han pasado muchas cosas en estos ocho meses, no somos las mismas, no somos las niñas dependientes de papá que dejasteis. Irene, Belén, Estefanía, Carolina y yo. No pienses que tus niñas no han crecido porque este es el momento de decir adiós. No sabéis nuestra historia pero tampoco os habéis molestado en conocerla. No queréis saber el porqué Carolina, el porqué han decidido tener el bebé, no sabéis los quebraderos de cabeza que tenían ni lo mal que lo ha pasado ella. -Las lágrimas ya están muy notables en ti- Carolina tenía pánico de contároslo, por eso no os lo contó antes. Yo siempre la decía que no, que no iba a pasar nada. Pero una vez más me he equivocado.
Pones la maleta en el suelo y la conduces hasta el baño, esquivando a tu madre, coges el neceser sin necesidad de pararte delante del espejo. Bajas la maleta de tu cama. Tu madre te sigue hasta tu habitación y se para en la puerta entre el baño y la habitación. Dejas las maletas en posición vertical y la miras. Ya no queda ni una sola lágrima en tus ojos. Suspiras. Te acercas unos pasos a ella. Tu madre se está mordiendo el dedo índice, nerviosa.
Alejandra: Mamá, sabes que no es por ti
Tu madre está temblando cuando pones tus manos en sus hombros. Chistas la lengua dolida. Es lo más duro que has echo en toda tu vida. Decir adiós no es fácil, y más si es a tu madre. La abrazas lo más fuerte que has abrazado nunca a nadie. "Joder, mamá, he abandonado demasiado pronto el nido" piensas. La miras a los ojos. Llora muchísimo, tú sin embargo eres incapaz de soltar una lágrima más.
Alejandra: Siempre te he querido, te quiero y siempre, hasta el final de mis días, te querré, eres la persona más importante de mi vida y no quiero sacarte de ella ahora. Lo que ha pasado es cosa nuestra con él, tú no tienes nada que ver, no nos lo tomes en cuenta, por favor. Te queremos.
Tu madre cierra los ojos. Supones que no quiere oír nada más. Escuchar eso de la boca de una hija no debe de ser nada fácil.
Alejandra: Te quiero
La das un beso en la frente y giras sobre tu cuerpo para coger las maletas. Enganchas el agarrador con fuerza. Estás decidida. Sales de tu habitación. Tu padre está apoyado en la pared, al lado de la cual tienes que pasar para llegar a la puerta de la calle. Cosa que haces, sin ni si quiera hacer el amago de mirarle. las maletas ruedan por el suelo y notas como una de ellas choca contra sus pies. Abres la puerta de la calle y sin decir nada más sales de la casa. Apoyas tu cuerpo contra la pared de al lado de la puerta.
Alejandra: Ya está, ya no hay vuelta atrás -te convences-
Andas hasta el ascensor. 3 plantas hacia abajo y sales del portal. En las escaleras, esperándote, está Niall. Seria bajas por ellas y le das un beso corto en los labios. Niall coge las maletas sin decir nada y las mete en el maletero de un coche que está enfrente de tu portal.
Niall: Siéntate delante -te indica-
Le haces caso. Bajas la ventanilla y sacas el codo por ella. Tu mano derecha sujeta tu cara. Pasan unos segundos y Niall se sienta en el asiento del piloto.
Alejandra: ¿Qué haces? No tienes licencia para conducir -mirándole-
Niall: Sé conducir mejor que muchos que sí que la tienen y soy Niall Horan, no me la van a pedir -sonriendo-
Resoplas y apartas la mirada. Ha intentado ser gracioso para arrancarte una sonrisa pero todo lo que diga ahora lo vas a volver en su contra. No tienes el cuerpo para tonterías. La mayoría del viaje lo pasáis en silencio pero por fin, Niall decide romperlo.
Niall: Vamos con los chicos y luego te llevo donde Irene
Alejandra: ¿Cómo se lo ha tomado Irene?
Niall: Fatal, ¿cómo se lo va a tomar? La ha hervido la sangre cuando se lo ha contado Carol, no pensaba que tu padre pudiera llegar a ser así...
Alejandra: Niall, dime la verdad, tú eres el único que puede ser sincero conmigo
Volteas tu cuerpo para mirarle por completo. Él no retira la vista de la carretera.
Alejandra: Fui una gilipollas al pegar a mi padre, ¿verdad? No debería haberlo echo
Niall: Él nunca debería haberle puesto la mano encima a Carol -muy serio-
Alejandra: Pero dejando eso a parte, no debería haberlo echo
Niall: No está bien pegar a un padre, claro que no, pero él no tenía ningún derecho
Alejandra: Y yo tampoco
Niall da un giro muy brusco al volante y hace que te muevas mucho en el sitio. Te asustas y echas mano al apoya-brazos. Se mete en un badén aislado para no interrumpir el paso a los demás coches. Se desabrocha el cinturón y te mira completamente girado hacia ti.
Niall: Has echo algo de lo que no debes arrepentirte, cuando te dije que iba a estar contigo lo dije de verdad, has decidido irte de casa porque así lo has sentido, lo que ha echo tu padre es algo horrible, que se llama...
Alejandra: ¡No lo digas! -exclamas- No lo digas por favor... -cerrando los ojos-
Niall: Este es un momento duro para vosotras, lo sabemos, por eso vamos a estar al 100% con vosotras. Por eso voy a estar al 100% contigo. Estoy contigo, no estás sola. Yo soy tu familia al igual que tu eres la mía.
Poco a poco abres los ojos. Le miras. Su azul esta vez más cristalino que nunca penetra en tu ojos. Sonríes lo que puedes. "Ahora yo soy tu familia al igual que tu eres la mía." repites en tu cabeza. Niall se acerca a ti y te da un suave y delicado beso. Sonríe. Se coloca, se pone el cinturón y aprieta el acelerador para volver a la carretera. En menos de media hora desde entonces llegáis a la habitación del hotel. Subís están todos haciendo un círculo. No ves a tu hermana por lo que supones que estará en el medio. Abres paso entre tus amigos y la ves. Lleva un apósito en la cabeza y dos puntos de sutura en el labio. Te acercas a ella y la retiras el pelo de la cara.
Liam: Odio a tu padre -te lega la voz de la izquierda-
Giras la cabeza y le miras. Todos estáis serios ahora. Devuelves la mirada a Carolina pero otra voz interrumpe tu examen por su cara.
Irene: Ale, ha pasado algo más...
Te giras ya que la voz esta vez provenía de tu espalda.
Alejandra: Dime
Irene: Tengo noticias de Estefanía
Levantas una ceja y resoplas.
Alejandra: ¿Qué ha echo ahora?
Harry: Meterse de todo y más
Alejandra: ¡¿Qué?!
Irene: Me han dicho mis padres que cuando volvió empezó a consumir droga y ahora va como alma en pena, que ni si quiera les reconoce
Alejandra: Tenemos que ir a verla
Niall: ¿Qué vas a arreglar yendo tú a verla?
Alejandra: Probablemente nada pero hay que intentarlo
Carolina: Creemos que lo mejor es que tú y Niall os mantengáis al margen
Alejandra: ¿Por qué?
Louis: ¿Es que ya no te acuerdas de nada?
Zayn: Creemos que la acumulación de cosas, en especial Niall, sea lo que la ha llevado a eso
Alejandra: ¡Eso es una tontería!
Irene: No te creas... Las tres sabemos que Estefanía siempre ha sido muy exagerada
Alejandra: ¿Y qué pretendéis? ¿Qué me quede de brazos cruzados mientras ella se jode la vida?
Carolina: Vamos a ir nosotros a hablar con ella
Alejandra: Si, vamos, tú estás en unas condiciones perfectas para ir a hablar con ella
Carolina: A mi me va a hacer más caso que a ti
Alejandra: No nos va a hacer caso a ninguna, no te flipes
Zayn: ¿Entonces para qué querías hablar con ella?
Estás muy prepotente y muy a la defensiva pero el tonto en que lo ha dicho Zayn ha sido mucho más seco.
Alejandra: Bah, hacer lo que queráis, me da igual
Sales del círculo y vas a una de las habitaciones. Cuando llegas a ella quieres cerrar la puerta pero algo te lo impide.
Alejandra: ¿Qué haces?
Zayn: ¿Qué te pasa?
Alejandra: Nada, es el mejor momento de mi vida, ¿no me ves lo feliz que estoy? -señalando la mayor sonrisa fingida que has echo nunca- No te jode... -chistas la lengua-
Zayn: Alejandra, sé que no estás pasando por un buen momento pero nosotros estamos aquí para apoyarte, no queremos joderte aún más
Alejandra: Pues lo parece
Zayn: ¿A si? ¿Quieres ir a ver a Estefanía? De puta madre, vamos, yo te acompaño, pero te plantas delante de ella y le dices: Ey, amiga, te jodí con el chico que te molaba y ahora vengo de amiga del alma a ver que te pasa.
Alejandra: Eres un gilipollas
Te das la vuelta y sales de la habitación.
Zayn: ¿Dónde vas?
Alejandra: Déjame
Entras al baño, es enorme.
Zayn: Vamos, suelta toda tu rabia ahora, conmigo, ¡vamos!
Alejandra: ¿Qué cojones te ha dado?
Zayn: Quiero que me digas lo imbécil que soy y que me partas la cara con las mismas ganas con las que tu padre lo ha echo con tu hermana
Sin pensarlo una sola vez le suelas un guantazo en la cara, con la fuerza necesaria para que se gire hacia la izquierda.
Zayn: ¿Sólo es eso? Bah, no creo que le hayas echo mucho daño
Alejandra: ¡Zayn, cállate!
Zayn: Vamos, dame -dando con su mano en sus abdominales-
Alejandra: ¡Zayn!
Estás empezando a ponerte muy nerviosa.
Zayn: Quizá sea mejor que Niall vaya a ver a Estefanía, así tiene una nueva oportunidad con él y sale de esa mierda
Cierras los ojos y te tapas los oídos. Sales del baño y entras en otra habitación.
Zayn: ¿Cómo te llama él? ¿Princesa? -con sorna-
Oyes una sonora carcajada, no aguantas y más corres a pegarle, igual que has echo con tu padre hace unas horas.
Zayn: Vamos, pequeña, vamos -dice ahora con su voz más dulce-
Entonces te paras en seco. Abres los ojos y ves a Zayn tirado en el suelo. Tus manos están apoyadas en su costado ya que has dejado de golpear. Miras su cara. Está sin fuerza. Empiezas a llorar desconsolada.
Alejandra: ¿Qué he echo?
Con tus manos y piernas dobladas echas marcha atrás y te separas de su cuerpo extendido en el suelo. Oyes unos pasos correr y miras hacia la puerta. Tus lágrimas no te dejan ver demasiado pero puedes distinguir a Niall e Irene. Te das la vuelta sobre ti misma. No quieres que te vean así.
Irene: ¿Qué ha pasado aquí?
Zayn: Salir, iros
Irene: P... Pero...
Zayn: ¡Fuera!
Todos vuelven a irse. Zayn se levanta y cierra la puerta.
Alejandra: ¿Por qué lo has echo? -llorando-
Zayn: Necesitabas desahogarte, han sido demasiadas cosas en un momento
Alejandra: Pero no contigo, tú no tienes la culpa de nada
Intentas ponerte en pie pero tus piernas se desestabilizan. Zayn corre a cogerte.
Alejandra: Quiero ir al baño
Zayn: ¡No! -exclama-
Levantas la vista rápida hasta sus ojos.
Zayn: ¿Piensas que no nos hemos dado cuenta?
Levantas una ceja a modo de pregunta.
Alejandra: ¿Daros cuenta de qué?
Zayn: Lo sabemos todos Alejandra, Niall no lo está pasando nada bien
Alejandra: ¿Con qué?
Zayn: ¡Con tus visitas al baño! -dice al fin-
Agachas la cabeza avergonzada.
Zayn: Lleva días queriendo hablar contigo y hoy con todo lo que ha pasado está mucho más asustado
No levantas la cabeza hasta que Zayn levanta tu mentón. Te sonríe y te abraza. Sobran las palabras con todo lo que acaba de pasar. Tienes que hablar con Niall cuanto antes.
martes, 23 de julio de 2013
Capítulo 140
Alejandra: Chicos, creo que tenéis que iros ya -cortas a tu hermana-
Liam te mira. No estás acostumbrada a verle tan destrozado. Sabes que han estado hablando de lo que le pasa a su bebé y su cara, por si te quedaba alguna duda, lo demuestra. Niall te mira extrañado.
Sofía: ¿Por qué? Déjales, yo les preparo algo -haciendo el amago de ir a la cocina-
Carolina: No, mamá, quédate, déjales -cogiéndola de la mano para retenerla-
Carolina gira un poco el torso para mirarte. Asientes y te llevas a los chicos fuera de tu casa. Cierras la puerta al salir.
Niall: ¿Qué pasa?
Tocas el cuello de su camisa y agachas la cabeza. Tus ojos empiezan a llenarse de lágrimas de nuevo. Mierda, ya llevabas un día sin llorar...
Alejandra: Ahora todos tenemos que ser fuertes y apoyarla
Miras a Liam. Se muerde el labio inferior con rabia. Niall mueve su cabeza mirándoos, tratando de entender lo que pasa.
Niall: Chicos, me estáis asustando
Alejandra: Hay un problema con el embarazo...
Niall: ¡¿Qué?!
Su vista se clava en Liam.
Alejandra: Es un embarazo de riesgo, tiene que estar muy relajada, no se puede llevar demasiados sustos y debe cuidar su modo de vida
Niall: Pero... Pero si estaba genial, no tenía ningún tipo de problema
Liam: Si que lo tenía pero no lo sabíamos hasta ahora
Alejandra: De todos modos todavía es muy pronto para saber nada con certeza, Liam -intentas tranquilizarle-
Niall pone una mano sobre su espalda a modo de pésame.
Alejandra: Todo se confirmará en unas semanas, cuando tenga la siguiente cita
Liam: Ella lo lleva muy bien
Alejandra: Ella tiene que llevarlo bien, es su salud y la de su hijo y realmente todo depende de su estado de ánimo
Liam: Tu eres de esas que piensan que si asimilas bien la enfermedad te ayuda a sobrellevarla, ¿no? -levantando un poco la vista-
Alejandra: Carolina no tiene una enfermedad, Carolina tiene un regalo convertido en vida, no digas que es una enfermedad porque tu hijo no lo es
Los ojos de Liam empiezan a hacer chiribitas.
Alejandra: Eh, cielo... -Vas a abrazarle- Que no va a pasar nada... -Liam te abraza fuerte- Ya verás como todo va a ir bien...
Tu hombro empieza a mojarse cuando Liam apoya su cara en él. Unos segundos más tarde te da un beso en el lugar que se ha apoyado y retira su cabeza.
Liam: Ayúdale ahora con vuestros padres...
Alejandra: Lo sé, me voy ya para adentro, no quiero dejarla sola
Liam: Estoy con ella, estamos todos con ella, no la dejes que sufra
Alejandra: Sabes que nunca dejaría que le hicieran daño
Liam: Cuidamela...
Alejandra: En unas horas la ves otra vez con esa sonrisa tan preciosa que tiene, ya lo verás
Liam sonríe como puede y te da un beso en la mejilla. Te acercas a Niall y le das un beso rápido en los labios antes de volver a abrir la puerta. Cuando la cierras oyes un golpe fuerte contra la pared que tienes al lado. Oyes a Niall tranquilizar a Liam. Resoplas,estiras tu pelo, coges aire y te preparas para lo que tienes que vivir.
Sofía: ¡¿Qué?! -oyes a tu madre gritar-
Entras rápido al salón y te pones al lado de tu hermana. Coges su mano y os quedáis como una especie de barrera delante de tus padres.
Paco: ¿Cómo has dicho, Carolina? -vocaliza lentamente-
Su mano está un poco levantada. La miras, está temblando. Aprietas la mano de tu hermana.
Carolina: Fue un accidente...
Tu madre se lleva las manos a la cabeza y se da media vuelta para que, probablemente, no veáis su estado de desesperación.
Paco: Pero se puede solucionar
Alejandra: ¡No! -acudes rápida- Ya no...
Tu padre gira el cuello como si estuviera oxidado, lentamente. Ya no puede abortar, ya no son células, ya no es un feto, es un ser vivo, ya respira. No hay una persona en todo el mundo que esté más en contra del aborto que tú y aun así te lo replanteaste. Imaginas la cabeza de tus padres a punto de explotar por la presión pero tú, tu hermana, Irene y los chicos ya le habéis cogido cierto cariño a ese puñado de células.
Paco: ¿Tú lo sabías?
Alejandra: Claro que lo sabía
Tu madre se vuelve a dar la vuelta.
Paco: Alejandra, a tu habitación
Alejandra: No -protestas sujetando con fuerza la mano de tu hermana-
Paco: Alejandra, vete a tu habitación -señalando el camino-
Alejandra: ¿Por qué? Yo soy la que mejor conoce su historia
Sofía: No mejor que ella que es quien la lleva, haz caso a tu padre, vete a tu habitación
Alejandra: Pero yo...
Paco: ¡Qué te vayas a tu habitación joder! -grita-
Está nervioso, se lo notas. No quieres dejar a tu hermana sola, se lo has prometido a Liam y a ti misma pero si te quedas sólo vas a empeorar todo. Elevas tu mano hasta tu boca y besas la de Carolina. "Estoy contigo" piensas mientras lo haces. Carolina te mira pidiendo auxilio. Te desprendes de su mano y, cabizbaja, caminas hasta tu cuarto.
Cuando entras cierras la puerta de golpe y corres hasta tu cama. Caes en ella llorando. "La van a hacer daño" piensas. "Y yo no voy a estar ahí" te culpas. Gritas y empiezas a dar puñetazos a la cama de la rabia. Empiezas a rascarte los brazos. Te pican mucho. Te da mucho asco todo tu cuerpo, lo que has estado haciendo hace unas horas sin preocuparte en lo que de verdad importa, en tu hermana y en como lo está pasando y ahí estás tú, tirada en el suelo, con la cabeza mirando al techo y tus ojos vertiendo agua, con la impotencia acorralando tu cuerpo. Una arcada llega a tu boca haciendo que te levantes. Corres hasta el baño y levantas la tapa del retrete. Dejas salir todas las impurezas, todas tus fuerzas, toda tu pesadumbre, todo lo que te atormenta. Por lo menos cinco largos minutos te dejan a solas. Sólo tú y una vía de escape. Oyes gritos desde el salón y te impulsan a recobrar la compostura para ver como va la conversación. Oyes a tu madre gritar llorando y a tu hermana llorar. Abres corriendo la puerta del baño y ves un gran bulto en el suelo. No llegas a distinguir lo que pasa pero sales corriendo. Cuando llegas al salón estás tan mareada que tienes que sujetarte a los quicios de las puertas para no caerte. Unos segundos más tarde consigues sostenerte. Tus ojos se abren mucho al ver las patadas que brutalmente le está dando tu padre a tu hermana en el estómago. La ira se apodera de ti y corres a empujar a tu padre.
Alejandra: ¡HIJO DE PUTA! -Gritas-
Comienzas a pegarle. No te das cuenta pero las técnicas que practicabas en el gimnasio salen a relucir y los puñetazos golpean fuertemente en su hombro.
Alejandra: ¡Es tu hija cabrón! -llena de ira-
Sofía: ¡Alejandra! -llora- Para, Alejandra, por favor
Notas como una fuerza externa te separa de tu padre pero sueltas las últimas patadas que le alcanzan a la perfección en el costado. Tu madre no es ya que está sujetando a tu padre.
Alejandra: ¡Métete conmigo! ¡Vamos! ¡Si tienes huevos pégame a mi! -gritas pataleando-
Caes llorando de rodillas al suelo. Te giras y ves que tu hermana es quien te ha detenido. La coges la cara. Su labio sangra y del pelo aparece una herida muy roja. Apoyas tu frente en la suya y las dos lloráis desconsoladas. La coges la mano y como puedes te levantas. Todo tu cuerpo está temblando, por la baja de azúcares liberados anteriormente y por la paliza que acabas de darle a tu padre. No tienes fuerzas para nada. Tu hermana se levanta contigo. Tu madre te mira asustada, contra una esquina. Tu padre está tirado en el suelo. Le miras de arriba a abajo y andas para pasar por su lado. Juntas la poca saliva que queda en la boca y la expulsas en su dirección.
Alejandra: No vuelvas a acercarte a ella -dices todavía consumida por la rabia-
Unos pasos más y salís al pasillo del portal. Miras a tu hermana y la tocas el pelo.
Alejandra: ¿Estás bien? -muy nerviosa-
Ya no te quedan lágrimas pero si muchas ganas de pegar a alguien. Tu hermana asiente como puede. Aspira por la nariz y limpia sus lágrimas. Levantas la vista y miras su herida de la cabeza. Pasas tu dedo pulgar por ella. Retiras algo de sangre pero sale demasiado rápido.
Alejandra: Joder -dices alargando la "o"-
Sacas el móvil del bolsillo trasero de tu pantalón.
Carolina: ¿Qué haces? -poniendo la mano en la pantalla de tu móvil-
Alejandra: Llamar a los chicos -mirándola-
Carolina: ¡No!
Alejandra: ¿Cómo que no?
Carolina: Demasiadas explicaciones Ale, ya sabes como se ponen, le contamos esto a Zayn y le mata él mismo
Alejandra: ¿Te piensas que no se van a dar cuenta?
Carolina retira lentamente su mano del teléfono.
Carolina: No se lo digas a Zayn
Alejandra: Zayn es nuestro amigo, en cuanto te vean los demás él se va a enterar
Carolina: No le llames
Alejandra: ¿Qué quieres que haga? ¿Te dejo aquí en el portal? ¿Te llevo a un médico y le das las explicaciones a él?
Carolina: Alejandra... Es nuestro padre...
Alejandra: ¡NUESTRO PADRE TE HA PEGADO! -gritas-
El labio de Carolina empieza a temblar como lo hacía de pequeña. De pronto la ves tirada en el suelo junto a un columpio. Se ha echo una herida enorme en la rodilla. Su labio empieza a temblar. Tú estás paralizada, no puedes moverte, entonces es tu padre el que viene corriendo a cogerla en brazos. Ya han pasado seis años de ese momento y Carolina se encuentra en el mismo estado.
Alejandra: Joder... -dejas salir de tu boca a la vez que la abrazas-
La das un beso en la cabeza y coges de nuevo el móvil.
Alejandra: Llamaré a Paul, él sabrá que hacer.
Liam te mira. No estás acostumbrada a verle tan destrozado. Sabes que han estado hablando de lo que le pasa a su bebé y su cara, por si te quedaba alguna duda, lo demuestra. Niall te mira extrañado.
Sofía: ¿Por qué? Déjales, yo les preparo algo -haciendo el amago de ir a la cocina-
Carolina: No, mamá, quédate, déjales -cogiéndola de la mano para retenerla-
Carolina gira un poco el torso para mirarte. Asientes y te llevas a los chicos fuera de tu casa. Cierras la puerta al salir.
Niall: ¿Qué pasa?
Tocas el cuello de su camisa y agachas la cabeza. Tus ojos empiezan a llenarse de lágrimas de nuevo. Mierda, ya llevabas un día sin llorar...
Alejandra: Ahora todos tenemos que ser fuertes y apoyarla
Miras a Liam. Se muerde el labio inferior con rabia. Niall mueve su cabeza mirándoos, tratando de entender lo que pasa.
Niall: Chicos, me estáis asustando
Alejandra: Hay un problema con el embarazo...
Niall: ¡¿Qué?!
Su vista se clava en Liam.
Alejandra: Es un embarazo de riesgo, tiene que estar muy relajada, no se puede llevar demasiados sustos y debe cuidar su modo de vida
Niall: Pero... Pero si estaba genial, no tenía ningún tipo de problema
Liam: Si que lo tenía pero no lo sabíamos hasta ahora
Alejandra: De todos modos todavía es muy pronto para saber nada con certeza, Liam -intentas tranquilizarle-
Niall pone una mano sobre su espalda a modo de pésame.
Alejandra: Todo se confirmará en unas semanas, cuando tenga la siguiente cita
Liam: Ella lo lleva muy bien
Alejandra: Ella tiene que llevarlo bien, es su salud y la de su hijo y realmente todo depende de su estado de ánimo
Liam: Tu eres de esas que piensan que si asimilas bien la enfermedad te ayuda a sobrellevarla, ¿no? -levantando un poco la vista-
Alejandra: Carolina no tiene una enfermedad, Carolina tiene un regalo convertido en vida, no digas que es una enfermedad porque tu hijo no lo es
Los ojos de Liam empiezan a hacer chiribitas.
Alejandra: Eh, cielo... -Vas a abrazarle- Que no va a pasar nada... -Liam te abraza fuerte- Ya verás como todo va a ir bien...
Tu hombro empieza a mojarse cuando Liam apoya su cara en él. Unos segundos más tarde te da un beso en el lugar que se ha apoyado y retira su cabeza.
Liam: Ayúdale ahora con vuestros padres...
Alejandra: Lo sé, me voy ya para adentro, no quiero dejarla sola
Liam: Estoy con ella, estamos todos con ella, no la dejes que sufra
Alejandra: Sabes que nunca dejaría que le hicieran daño
Liam: Cuidamela...
Alejandra: En unas horas la ves otra vez con esa sonrisa tan preciosa que tiene, ya lo verás
Liam sonríe como puede y te da un beso en la mejilla. Te acercas a Niall y le das un beso rápido en los labios antes de volver a abrir la puerta. Cuando la cierras oyes un golpe fuerte contra la pared que tienes al lado. Oyes a Niall tranquilizar a Liam. Resoplas,estiras tu pelo, coges aire y te preparas para lo que tienes que vivir.
Sofía: ¡¿Qué?! -oyes a tu madre gritar-
Entras rápido al salón y te pones al lado de tu hermana. Coges su mano y os quedáis como una especie de barrera delante de tus padres.
Paco: ¿Cómo has dicho, Carolina? -vocaliza lentamente-
Su mano está un poco levantada. La miras, está temblando. Aprietas la mano de tu hermana.
Carolina: Fue un accidente...
Tu madre se lleva las manos a la cabeza y se da media vuelta para que, probablemente, no veáis su estado de desesperación.
Paco: Pero se puede solucionar
Alejandra: ¡No! -acudes rápida- Ya no...
Tu padre gira el cuello como si estuviera oxidado, lentamente. Ya no puede abortar, ya no son células, ya no es un feto, es un ser vivo, ya respira. No hay una persona en todo el mundo que esté más en contra del aborto que tú y aun así te lo replanteaste. Imaginas la cabeza de tus padres a punto de explotar por la presión pero tú, tu hermana, Irene y los chicos ya le habéis cogido cierto cariño a ese puñado de células.
Paco: ¿Tú lo sabías?
Alejandra: Claro que lo sabía
Tu madre se vuelve a dar la vuelta.
Paco: Alejandra, a tu habitación
Alejandra: No -protestas sujetando con fuerza la mano de tu hermana-
Paco: Alejandra, vete a tu habitación -señalando el camino-
Alejandra: ¿Por qué? Yo soy la que mejor conoce su historia
Sofía: No mejor que ella que es quien la lleva, haz caso a tu padre, vete a tu habitación
Alejandra: Pero yo...
Paco: ¡Qué te vayas a tu habitación joder! -grita-
Está nervioso, se lo notas. No quieres dejar a tu hermana sola, se lo has prometido a Liam y a ti misma pero si te quedas sólo vas a empeorar todo. Elevas tu mano hasta tu boca y besas la de Carolina. "Estoy contigo" piensas mientras lo haces. Carolina te mira pidiendo auxilio. Te desprendes de su mano y, cabizbaja, caminas hasta tu cuarto.
Cuando entras cierras la puerta de golpe y corres hasta tu cama. Caes en ella llorando. "La van a hacer daño" piensas. "Y yo no voy a estar ahí" te culpas. Gritas y empiezas a dar puñetazos a la cama de la rabia. Empiezas a rascarte los brazos. Te pican mucho. Te da mucho asco todo tu cuerpo, lo que has estado haciendo hace unas horas sin preocuparte en lo que de verdad importa, en tu hermana y en como lo está pasando y ahí estás tú, tirada en el suelo, con la cabeza mirando al techo y tus ojos vertiendo agua, con la impotencia acorralando tu cuerpo. Una arcada llega a tu boca haciendo que te levantes. Corres hasta el baño y levantas la tapa del retrete. Dejas salir todas las impurezas, todas tus fuerzas, toda tu pesadumbre, todo lo que te atormenta. Por lo menos cinco largos minutos te dejan a solas. Sólo tú y una vía de escape. Oyes gritos desde el salón y te impulsan a recobrar la compostura para ver como va la conversación. Oyes a tu madre gritar llorando y a tu hermana llorar. Abres corriendo la puerta del baño y ves un gran bulto en el suelo. No llegas a distinguir lo que pasa pero sales corriendo. Cuando llegas al salón estás tan mareada que tienes que sujetarte a los quicios de las puertas para no caerte. Unos segundos más tarde consigues sostenerte. Tus ojos se abren mucho al ver las patadas que brutalmente le está dando tu padre a tu hermana en el estómago. La ira se apodera de ti y corres a empujar a tu padre.
Alejandra: ¡HIJO DE PUTA! -Gritas-
Comienzas a pegarle. No te das cuenta pero las técnicas que practicabas en el gimnasio salen a relucir y los puñetazos golpean fuertemente en su hombro.
Alejandra: ¡Es tu hija cabrón! -llena de ira-
Sofía: ¡Alejandra! -llora- Para, Alejandra, por favor
Notas como una fuerza externa te separa de tu padre pero sueltas las últimas patadas que le alcanzan a la perfección en el costado. Tu madre no es ya que está sujetando a tu padre.
Alejandra: ¡Métete conmigo! ¡Vamos! ¡Si tienes huevos pégame a mi! -gritas pataleando-
Caes llorando de rodillas al suelo. Te giras y ves que tu hermana es quien te ha detenido. La coges la cara. Su labio sangra y del pelo aparece una herida muy roja. Apoyas tu frente en la suya y las dos lloráis desconsoladas. La coges la mano y como puedes te levantas. Todo tu cuerpo está temblando, por la baja de azúcares liberados anteriormente y por la paliza que acabas de darle a tu padre. No tienes fuerzas para nada. Tu hermana se levanta contigo. Tu madre te mira asustada, contra una esquina. Tu padre está tirado en el suelo. Le miras de arriba a abajo y andas para pasar por su lado. Juntas la poca saliva que queda en la boca y la expulsas en su dirección.
Alejandra: No vuelvas a acercarte a ella -dices todavía consumida por la rabia-
Unos pasos más y salís al pasillo del portal. Miras a tu hermana y la tocas el pelo.
Alejandra: ¿Estás bien? -muy nerviosa-
Ya no te quedan lágrimas pero si muchas ganas de pegar a alguien. Tu hermana asiente como puede. Aspira por la nariz y limpia sus lágrimas. Levantas la vista y miras su herida de la cabeza. Pasas tu dedo pulgar por ella. Retiras algo de sangre pero sale demasiado rápido.
Alejandra: Joder -dices alargando la "o"-
Sacas el móvil del bolsillo trasero de tu pantalón.
Carolina: ¿Qué haces? -poniendo la mano en la pantalla de tu móvil-
Alejandra: Llamar a los chicos -mirándola-
Carolina: ¡No!
Alejandra: ¿Cómo que no?
Carolina: Demasiadas explicaciones Ale, ya sabes como se ponen, le contamos esto a Zayn y le mata él mismo
Alejandra: ¿Te piensas que no se van a dar cuenta?
Carolina retira lentamente su mano del teléfono.
Carolina: No se lo digas a Zayn
Alejandra: Zayn es nuestro amigo, en cuanto te vean los demás él se va a enterar
Carolina: No le llames
Alejandra: ¿Qué quieres que haga? ¿Te dejo aquí en el portal? ¿Te llevo a un médico y le das las explicaciones a él?
Carolina: Alejandra... Es nuestro padre...
Alejandra: ¡NUESTRO PADRE TE HA PEGADO! -gritas-
El labio de Carolina empieza a temblar como lo hacía de pequeña. De pronto la ves tirada en el suelo junto a un columpio. Se ha echo una herida enorme en la rodilla. Su labio empieza a temblar. Tú estás paralizada, no puedes moverte, entonces es tu padre el que viene corriendo a cogerla en brazos. Ya han pasado seis años de ese momento y Carolina se encuentra en el mismo estado.
Alejandra: Joder... -dejas salir de tu boca a la vez que la abrazas-
La das un beso en la cabeza y coges de nuevo el móvil.
Alejandra: Llamaré a Paul, él sabrá que hacer.
domingo, 21 de julio de 2013
Capítulo 139
Ya habéis ido a recoger a Irene y vais en dirección al aeropuerto montadas en un taxi. Llegáis a Barajas en una media hora de viaje. Pagáis al señor y entráis por la T2. Recorréis un largo pasillo, al final del cual veis a un gran hombre. Corréis hasta él.
Alejandra: ¡Hola Paul!
Se gira y le dais dos besos.
Irene: ¿Dónde están?
Paul: ya van a salir, ¿les echáis de menos?
Carolina: ¡Si! -exclama tocando su barriga-
Paul: Por dios... Menudos adolescentes estos... ¡Si sólo han sido dos días...!
Ríes y le das una pequeña colleja. Entonces ves a Louis aparecer. Lleva las manos en los bolsillos y anda con una actitud chulesca. Tiene gracia verle desde la otra parte y no desde su lado. Andas unos pasos y entonces divisas unos mechones rubios por el lateral de la cabeza de Louis. Aligeras el paso hasta que terminas corriendo. Cuando Niall te ve, deja las maletas caer en el momento justo en el que tu cuerpo impacta con el suyo. Tus brazos rodean su cuello y sus manos se posan ligeramente en tu espalda.
Niall: Hola princesa -sonriendo-
Separas tu oreja de su mejilla para mirarle a los ojos y besarle dulcemente en los labios. Sonreís con los ojos cerrados mientra el beso se alarga, hasta que esas sonrisas terminan en felices carcajadas en la que vuestros dientes chocan y los labios juegan divertidos. Le abrazas fuerte y ves a Zayn, lleva las gafas puestas pero sabes que os está mirando por la dirección de su cara y la sonrisa que luce, está sujetando su maleta apoyada en el suelo. Te separas de Niall y tras mirarle una vez más y sonreír, vas con Zayn.
Zayn: Hola pequeña -sacudiendo tu pelo-
Le sacas la lengua, divertida, y le abrazas.
Zayn: Por tu culpa tengo unas ojeras de mucho cuidado -dice haciendo rodar sus gafas por su nariz-
Ríes.
Alejandra: Yo tampoco me he puesto hoy la careta de los sábados por la noche
Zayn te acompaña en la risa.
Zayn: Si, pero el que canta mañana delante de un montón de gente soy yo, no tú, graciosa
Alejandra: No le has dicho nada a Liam, ¿no? -terminando las risas-
Zayn: Claro que no, ¿por quién me tomas?
Alejandra: Tenemos que estar con ellos ahora más que nunca
Zayn: Lo sé... -haciendo un gesto extraño con las cejas-
Frunces el ceño mientras intentas comprender que te quiere decir. Giras la cabeza para atrás intentando buscar respuestas y te las encuentras de bruces. Carolina está justo detrás tuya, mirándote con una sonrisa asesina. Del susto que te da encontrarte a tu hermana tan de golpe, das un pequeño salto hacia atrás llevándote la mano al pecho. Notas como tu corazón sube y baja por tu caja torácica.
Carolina: ¡Hola! -dice como si nada-
Lanzas una mirada rápida a Zayn y niega ligeramente con la cabeza. Cuando Carolina le mira con la misma sonrisa, él la devuelve la mirada rápidamente con otra sonrisa, esta extremadamente falsa.
Carolina: ¿De qué habláis?
Alejandra: De las ojeras de éste -bajándole las gafas a Zayn-
En unos segundos Zayn se las recoloca.
Zayn: ¿Qué vais a hacer ahora?
Carolina: Yo me voy con Liam -se apresura a decir-
Alejandra: ¡Carol! -apretando con fuerza los dientes-
Carolina: Solo vamos a hablar -levantando las dos manos en alto- Lo prometo -da un paso para atrás- Tendré que decírselo ¿no?
Zayn: ¿Decirle el qué?
Amas la naturalidad de Zayn para hacer como si no pasara nada en ningún momento. Da igual la situación que sea que siempre consigue decir algo para salir de ella o para integrarse, en este caso, como si no supiera algo que en realidad sabe. Actúa como él actuaría en realidad, es único.
Carolina: Nada, cotilla -dándole un golpe en el hombro-
Alejandra: Pues yo no sé...
Niall se acerca a vosotros y rodea tu cintura con sus brazos.
Niall: Tú te vienes conmigo a la habitación
Sonríes pícara y levantas el mentón para mirar a Niall por encima de tu frente y él, por encima, de tu cabeza llega a tus labios y los da un beso corto.
Niall: Y luego, si quieres, vamos a ver a tus padres
Te giras en el sitio para quedarte de frente a él y levantas las dos cejas, sorprendida.
Alejandra: ¿Quieres ver a mis padres?
Niall: Quiero demostrarles que les he devuelto a su niñita sana y salva -agacha un poco la cara y roza su nariz con la tuya sacudiendo la cabeza de un lado a otro-
Zayn: Cuando decía que dabais asco no sabía lo que estaba diciendo -oyes a lo lejos-
Giras la cabeza para mirar a Zayn y ves que se dirige a Carolina.
Carolina: Ellos son mucho peor -señalándoos con el pulgar-
Zayn: Pero mucho, mucho peor -afirma con rotundidad-
Niall: Zayn, Carol -les llama elevando un poco el tono de voz-
Ambos le miran al oír su nombre y Niall no tarda ni dos segundos en mostrarles para qué quería llamar su atención. Saca, de entre su puño cerrado, el dedo índice a pasear. Ríes y le das un pequeño golpe en el hombro.
Niall: Vámonos anda...
Ríes, agarras la cintura de Niall con una mano, os dais la vuelta y le sacas la lengua a tu hermana a modo de despedida. Cuando conseguís salir del aeropuerto, sin mucha escolta, cosa que te sorprende, Paul es el que os lleva al hotel. Esta vez cada uno tendrá su habitación. Eso te alegra y alivia bastante, así tendrás un lugar en el que tener intimidad con Niall en algún momento. Paul se queda en el hall y vosotros subís en ascensor. Vais solos y a Niall le ha tocado en un noveno. Cuando las puertas se abren, entráis, él le da a la planta y deja las maleta de cualquier modo. Velozmente coge tu trasero con sus dos manos y te pega al espejo. Empieza a besarte muy pasionalmente. Tardas unos segundos en reaccionar ya que no te lo esperabas pero cuando sales del estado de sorpresa acudes pronto al movimiento de sus labios. Vuestros rostros están serios, deseosos. Vuestras bocas se abren mucho ya que queréis abarcar la mayor parte posible del otro. Vuestras lenguas parecen querer arrancarse. Notas como Niall pega su cuerpo al tuyo haciendo que el espacio del ascensor quede reducido al poco aire que puede pasar entre vuestros cuerpos. No te importa la dureza del espejo ni el daño que te pueda estar haciendo, tan solo te importa que tu novio está forzándote a cumplir tu deseo desde hace días. Un pito suena en el ascensor y tenéis que parar por un momento. Niall coge la maleta y la arrastra hasta la puerta 928. Cuando llegáis, Niall saca la tarjeta que tiene a modo de llave y, a tientas, nervioso, mientras te mira, intenta meterla por el orificio. Finalmente lo consigue y te coge rápidamente de la muñeca. La maleta cae y, a patadas, conseguís meterla. Entráis y te pega a la puerta. De nuevo la misma postura que en el ascensor pero esta vez tu costado está pegando contra el picaporte. Niall no se da cuenta por lo que tienes que parar tú.
Alejandra: Niall, Niall -escapando de sus besos-
Niall no hace caso. Cuando ha visto que tus labios paraban, ha ido a por tu cuello.
Alejandra: Niall, me estás haciendo daño -le empujas-
No conseguías quitártelo de encima por lo que empujarle ha sido la única salida que has visto.
Niall: Lo siento, no quería...
Alejandra: Calla -le cortas-
Avanzas con grandes zancadas hasta él y coges con la mano derecha su cuello. Vuestros labios de nuevo resurgen pasionales. Niall gime, lo que hace que te excites muchísimo. Te quitas rápidamente la rebeca que llevabas puesta y la tiras. No conocéis la casa pero os da igual. Niall coge mucha velocidad a la hora de andar hasta que te lleva contra una pared. Se agacha un poco y coge tus muslos haciendo que des un pequeño salto y te sitúes en su cintura. Retiras tu pelo a un lateral y comienzas a besar su cuello. Más que besos son mordiscos. Pasas de su cuello a su oreja izquierda. Ya os conocéis mucho y sabéis que es lo que os gusta a cada uno. Niall te separa de la pared. No sabes que es lo que va a hacer pero es lo que menos te importa ahora mismo. Coges su pelo con fuerza. Tu respiración se acelera y de pronto caes. Está blando. Abres los ojos y te ves tumbada en el sofá con Niall encima. Por su pelo se escurre ya, alguna gota demostrando su calor. Te escurres un poco entre sus piernas y vuelves a subir esta vez arrastrando su camiseta. Rápidamente, sin esperar a nada, él se desabrocha su cinturón mientras tu besas todo su pecho. Anda hacia atrás por el sofá descendiendo por tu cuerpo. Desabrocha el botón de tu pantalón corto, no sin antes besar la parte de tu cuerpo que está justo encima del vaquero. Lentamente retira tus pantalones y, cuando están fuera asciende de nuevo hacia tu boca, esta vez besando tus piernas durante la ascensión. Los gemidos ya no son comunes en este punto.
Alejandra: Niall -suspiras-
Cuando termina con las piernas sus manos ascienden por tu cuerpo y, cuando su boca llega a la tuya sabes lo que viene. Sonríes mirándole a los ojos. Le besas y, al retirar tus labios de los suyos, cierras los ojos. Niall entra de nuevo en ti para hacerte sentir el placer que cada vez es mayor, el amor de la primera vez y el calor de su cuerpo junto al tuyo.
Alejandra: ¡Hola Paul!
Se gira y le dais dos besos.
Irene: ¿Dónde están?
Paul: ya van a salir, ¿les echáis de menos?
Carolina: ¡Si! -exclama tocando su barriga-
Paul: Por dios... Menudos adolescentes estos... ¡Si sólo han sido dos días...!
Ríes y le das una pequeña colleja. Entonces ves a Louis aparecer. Lleva las manos en los bolsillos y anda con una actitud chulesca. Tiene gracia verle desde la otra parte y no desde su lado. Andas unos pasos y entonces divisas unos mechones rubios por el lateral de la cabeza de Louis. Aligeras el paso hasta que terminas corriendo. Cuando Niall te ve, deja las maletas caer en el momento justo en el que tu cuerpo impacta con el suyo. Tus brazos rodean su cuello y sus manos se posan ligeramente en tu espalda.
Niall: Hola princesa -sonriendo-
Separas tu oreja de su mejilla para mirarle a los ojos y besarle dulcemente en los labios. Sonreís con los ojos cerrados mientra el beso se alarga, hasta que esas sonrisas terminan en felices carcajadas en la que vuestros dientes chocan y los labios juegan divertidos. Le abrazas fuerte y ves a Zayn, lleva las gafas puestas pero sabes que os está mirando por la dirección de su cara y la sonrisa que luce, está sujetando su maleta apoyada en el suelo. Te separas de Niall y tras mirarle una vez más y sonreír, vas con Zayn.
Zayn: Hola pequeña -sacudiendo tu pelo-
Le sacas la lengua, divertida, y le abrazas.
Zayn: Por tu culpa tengo unas ojeras de mucho cuidado -dice haciendo rodar sus gafas por su nariz-
Ríes.
Alejandra: Yo tampoco me he puesto hoy la careta de los sábados por la noche
Zayn te acompaña en la risa.
Zayn: Si, pero el que canta mañana delante de un montón de gente soy yo, no tú, graciosa
Alejandra: No le has dicho nada a Liam, ¿no? -terminando las risas-
Zayn: Claro que no, ¿por quién me tomas?
Alejandra: Tenemos que estar con ellos ahora más que nunca
Zayn: Lo sé... -haciendo un gesto extraño con las cejas-
Frunces el ceño mientras intentas comprender que te quiere decir. Giras la cabeza para atrás intentando buscar respuestas y te las encuentras de bruces. Carolina está justo detrás tuya, mirándote con una sonrisa asesina. Del susto que te da encontrarte a tu hermana tan de golpe, das un pequeño salto hacia atrás llevándote la mano al pecho. Notas como tu corazón sube y baja por tu caja torácica.
Carolina: ¡Hola! -dice como si nada-
Lanzas una mirada rápida a Zayn y niega ligeramente con la cabeza. Cuando Carolina le mira con la misma sonrisa, él la devuelve la mirada rápidamente con otra sonrisa, esta extremadamente falsa.
Carolina: ¿De qué habláis?
Alejandra: De las ojeras de éste -bajándole las gafas a Zayn-
En unos segundos Zayn se las recoloca.
Zayn: ¿Qué vais a hacer ahora?
Carolina: Yo me voy con Liam -se apresura a decir-
Alejandra: ¡Carol! -apretando con fuerza los dientes-
Carolina: Solo vamos a hablar -levantando las dos manos en alto- Lo prometo -da un paso para atrás- Tendré que decírselo ¿no?
Zayn: ¿Decirle el qué?
Amas la naturalidad de Zayn para hacer como si no pasara nada en ningún momento. Da igual la situación que sea que siempre consigue decir algo para salir de ella o para integrarse, en este caso, como si no supiera algo que en realidad sabe. Actúa como él actuaría en realidad, es único.
Carolina: Nada, cotilla -dándole un golpe en el hombro-
Alejandra: Pues yo no sé...
Niall se acerca a vosotros y rodea tu cintura con sus brazos.
Niall: Tú te vienes conmigo a la habitación
Sonríes pícara y levantas el mentón para mirar a Niall por encima de tu frente y él, por encima, de tu cabeza llega a tus labios y los da un beso corto.
Niall: Y luego, si quieres, vamos a ver a tus padres
Te giras en el sitio para quedarte de frente a él y levantas las dos cejas, sorprendida.
Alejandra: ¿Quieres ver a mis padres?
Niall: Quiero demostrarles que les he devuelto a su niñita sana y salva -agacha un poco la cara y roza su nariz con la tuya sacudiendo la cabeza de un lado a otro-
Zayn: Cuando decía que dabais asco no sabía lo que estaba diciendo -oyes a lo lejos-
Giras la cabeza para mirar a Zayn y ves que se dirige a Carolina.
Carolina: Ellos son mucho peor -señalándoos con el pulgar-
Zayn: Pero mucho, mucho peor -afirma con rotundidad-
Niall: Zayn, Carol -les llama elevando un poco el tono de voz-
Ambos le miran al oír su nombre y Niall no tarda ni dos segundos en mostrarles para qué quería llamar su atención. Saca, de entre su puño cerrado, el dedo índice a pasear. Ríes y le das un pequeño golpe en el hombro.
Niall: Vámonos anda...
Ríes, agarras la cintura de Niall con una mano, os dais la vuelta y le sacas la lengua a tu hermana a modo de despedida. Cuando conseguís salir del aeropuerto, sin mucha escolta, cosa que te sorprende, Paul es el que os lleva al hotel. Esta vez cada uno tendrá su habitación. Eso te alegra y alivia bastante, así tendrás un lugar en el que tener intimidad con Niall en algún momento. Paul se queda en el hall y vosotros subís en ascensor. Vais solos y a Niall le ha tocado en un noveno. Cuando las puertas se abren, entráis, él le da a la planta y deja las maleta de cualquier modo. Velozmente coge tu trasero con sus dos manos y te pega al espejo. Empieza a besarte muy pasionalmente. Tardas unos segundos en reaccionar ya que no te lo esperabas pero cuando sales del estado de sorpresa acudes pronto al movimiento de sus labios. Vuestros rostros están serios, deseosos. Vuestras bocas se abren mucho ya que queréis abarcar la mayor parte posible del otro. Vuestras lenguas parecen querer arrancarse. Notas como Niall pega su cuerpo al tuyo haciendo que el espacio del ascensor quede reducido al poco aire que puede pasar entre vuestros cuerpos. No te importa la dureza del espejo ni el daño que te pueda estar haciendo, tan solo te importa que tu novio está forzándote a cumplir tu deseo desde hace días. Un pito suena en el ascensor y tenéis que parar por un momento. Niall coge la maleta y la arrastra hasta la puerta 928. Cuando llegáis, Niall saca la tarjeta que tiene a modo de llave y, a tientas, nervioso, mientras te mira, intenta meterla por el orificio. Finalmente lo consigue y te coge rápidamente de la muñeca. La maleta cae y, a patadas, conseguís meterla. Entráis y te pega a la puerta. De nuevo la misma postura que en el ascensor pero esta vez tu costado está pegando contra el picaporte. Niall no se da cuenta por lo que tienes que parar tú.
Alejandra: Niall, Niall -escapando de sus besos-
Niall no hace caso. Cuando ha visto que tus labios paraban, ha ido a por tu cuello.
Alejandra: Niall, me estás haciendo daño -le empujas-
No conseguías quitártelo de encima por lo que empujarle ha sido la única salida que has visto.
Niall: Lo siento, no quería...
Alejandra: Calla -le cortas-
Avanzas con grandes zancadas hasta él y coges con la mano derecha su cuello. Vuestros labios de nuevo resurgen pasionales. Niall gime, lo que hace que te excites muchísimo. Te quitas rápidamente la rebeca que llevabas puesta y la tiras. No conocéis la casa pero os da igual. Niall coge mucha velocidad a la hora de andar hasta que te lleva contra una pared. Se agacha un poco y coge tus muslos haciendo que des un pequeño salto y te sitúes en su cintura. Retiras tu pelo a un lateral y comienzas a besar su cuello. Más que besos son mordiscos. Pasas de su cuello a su oreja izquierda. Ya os conocéis mucho y sabéis que es lo que os gusta a cada uno. Niall te separa de la pared. No sabes que es lo que va a hacer pero es lo que menos te importa ahora mismo. Coges su pelo con fuerza. Tu respiración se acelera y de pronto caes. Está blando. Abres los ojos y te ves tumbada en el sofá con Niall encima. Por su pelo se escurre ya, alguna gota demostrando su calor. Te escurres un poco entre sus piernas y vuelves a subir esta vez arrastrando su camiseta. Rápidamente, sin esperar a nada, él se desabrocha su cinturón mientras tu besas todo su pecho. Anda hacia atrás por el sofá descendiendo por tu cuerpo. Desabrocha el botón de tu pantalón corto, no sin antes besar la parte de tu cuerpo que está justo encima del vaquero. Lentamente retira tus pantalones y, cuando están fuera asciende de nuevo hacia tu boca, esta vez besando tus piernas durante la ascensión. Los gemidos ya no son comunes en este punto.
Alejandra: Niall -suspiras-
Cuando termina con las piernas sus manos ascienden por tu cuerpo y, cuando su boca llega a la tuya sabes lo que viene. Sonríes mirándole a los ojos. Le besas y, al retirar tus labios de los suyos, cierras los ojos. Niall entra de nuevo en ti para hacerte sentir el placer que cada vez es mayor, el amor de la primera vez y el calor de su cuerpo junto al tuyo.
***
Despiertas encima de Niall, con la cabeza apoyada en su pecho. Ambos estáis desnudos. Niall todavía duerme. Besas delicadamente sus labios y susurras.
Alejandra: Niall... -bajito-
Niall sonríe al oír su nombre, aunque todavía con los ojos cerrados. Levantas un poco tu pecho del suyo y miras el reloj. Las 19:23.
Alejandra: ¡Niall! Es muy tarde ya -saltando de su cuerpo-
Empiezas a vestirte. Niall mira su reloj y abre mucho los ojos al verlo. Salta del sofá y empieza a vestirse otra vez.
Alejandra: Mis padres me van a matar, no he comido en casa y... a saber que habrá echo Carol
Niall: Tranquila, yo se lo explico todo ahora
Alejandra: ¿Si? ¿Qué les vas a decir? No, es que su hija no ha llegado a comer porque estaba dándole hasta por donde no se imaginan, señores
Niall se detiene en seco en la acción que estaba realizando. Abre mucho los ojos mirándote. Terminas de ponerte la camiseta y, mientras la estiras, le miras riendo.
Niall: Alejandra, en ocasiones creo que te transformas...
Avanzas unos pasos y le das un beso en la mejilla. Niall sonríe y gira la cara para darte otro en el mismo sitio a ti. Cuando termináis de vestiros dejáis todo como está. Te apresuras a hacerte un moño mal echo y salís del hotel. Niall se pone la capucha de la chaqueta que lleva.
Alejandra: Te vas a morir de calor
Niall: Lo sé, pero si no no voy a poder salir por aquí
Alejandra: Prueba -quitándole la capucha-
Salís a la calle y en un primer momento, el sol os ciega. Niall se pone las gafas y coge tu mano derecha, entrelazándola con la suya. Pasáis por la Puerta del Sol, cruzando carreteras, parando coches, interrumpiendo cruces, corréis por todas las calles y le metes por callejones que llegan hasta asustarle. Después de cruzar varias calles con edificios muy altos aparecéis en la universidad politécnica de Madrid. Si andáis unos pasos más, llegaréis a tu casa pero Niall se queda mirando la puerta del Retiro y tira de tu brazo para que te pares.
Alejandra: Niall, son árboles
Niall: Quiero ir... -absorto como un niño pequeño-
Alejandra: Ahora llegamos tarde, te prometo que no volvemos a Londres sin pasar por el Retiro, pero ahora, vamos
Vuelves a tirar de la mano de Niall y esta vez si empieza a andar. Llegáis a tu portal, sacas las llaves y llegáis al ascensor. Niall se acerca a ti, pone una mano en tu cuello e intenta juntar sus labios a los tuyos. Te echas para atrás riendo.
Alejandra: No quiero terminar como esta mañana
Niall ríe también pero termina consiguiendo lo que quería. El beso se corta cuando el ascensor marca la tercera planta. Se da la vuelta y tú pasas tu lengua por tus labios, llevas tus dedos delicadamente hasta ellos y sonríes. Niall resopla y da unos pequeños saltos de un lado a otro, cada vez con un pie. Ríes al ver eso.
Alejandra: ¿Qué haces Niall?
Niall: Estoy nervioso -respirando rápido-
Coge aire en los pulmones y lo suelta haciendo vibrar sus labios mientras abre y cierra los dedos de la mano.
Alejandra: Niall, mis padres nos se comen a nadie
Niall: ¡No me hables de comida!
Chistas las lengua riendo y coges la mano de Niall tirando hasta tu puerta. Te posicionas delante y haces sonar el timbre. Tardan unos segundos hasta que vienen a abrir.
Sofía: Hola -dice sonriendo-
Se para en seco. No se esperaba encontrarse a Niall pero, lejos de todo lo esperado tu madre sonríe muy ampliamente al verle.
Sofía: ¡Niall! ¡Cuánto tiempo!
Parece que todos los nervios desaparecen de su cuerpo y Niall se adelanta a darla dos besos feliz. Frotas la espalda de Niall. Cuando se separan pasas por su lado diciéndole al oído para que nadie se entere, "Ves como no pasaba nada..." Entráis al salón y tu padre mira por encima del sofá que le impide un poco la vista. Cuando ve a Niall, se pone de pie y se dirige a él. Le extiende la mano y Niall se la estrecha.
Paco: Cuanto tiempo chico
Niall: Si, -sonríe orgulloso- y como le dije, aquí la tiene, sana, salva y sin ningún trastorno -tocando tu cabeza-
Ríes al oírlo y le traduces a tu padre todo menos lo del trastorno. Tu padre sonríe.
Paco: Si, está muy feliz y me encanta verla así
Traduces.
Niall: Creo que eso se lo hemos dado todos, mis amigos, sus amigas, yo, su hermana, conocer nuevos sitios...
Sofía: Yo creo que sobre todo tú, yo sé lo que te quería y sé que la has echo feliz
Paco: Respetándola siempre -la corta-
Sonríes apretando los dientes, cortada. "Madre, si mis padres supieran de donde vienes ahora mismo..." piensas.
Niall: Claro, ustedes saben que siempre la respetaré y nunca haré nada que ella no quiera
Traduces.
Sofía: Por cierto, Ale, ¿sabes donde está tu hermana? -te dice-
Alejandra: No, no la veo desde esta mañana
Entonces suena el giro de la llave. Coges la mano de Niall y la pones en tu cintura dando un paso para atrás. Entran dos personas por la puerta. Sus rostros son muy serios. Liam y Carolina dan unos pasos al frente. Carolina va delante, cogida de la mano de Liam que la sigue. Miras a Niall. Se encoge de hombros y te muerdes el labio inferior preocupada.
Sofía: Hola Liam
Liam sonríe al ver tan cercana a tu madre y dice en español un "Hola" muy bien pronunciado.
Carolina llega a vuestra altura. Suelta las manos de Liam y coge las tuyas apretándolas con fuerza. Sube la vista desde vuestras manos agarradas hasta tus ojos, pidiéndote ayuda. Se gira y, sin soltar tus manos, fija su vista en tus padres.
Carolina: Mamá, papá, tengo que deciros una cosa...
Alejandra: ¿Qué haces Niall?
Niall: Estoy nervioso -respirando rápido-
Coge aire en los pulmones y lo suelta haciendo vibrar sus labios mientras abre y cierra los dedos de la mano.
Alejandra: Niall, mis padres nos se comen a nadie
Niall: ¡No me hables de comida!
Chistas las lengua riendo y coges la mano de Niall tirando hasta tu puerta. Te posicionas delante y haces sonar el timbre. Tardan unos segundos hasta que vienen a abrir.
Sofía: Hola -dice sonriendo-
Se para en seco. No se esperaba encontrarse a Niall pero, lejos de todo lo esperado tu madre sonríe muy ampliamente al verle.
Sofía: ¡Niall! ¡Cuánto tiempo!
Parece que todos los nervios desaparecen de su cuerpo y Niall se adelanta a darla dos besos feliz. Frotas la espalda de Niall. Cuando se separan pasas por su lado diciéndole al oído para que nadie se entere, "Ves como no pasaba nada..." Entráis al salón y tu padre mira por encima del sofá que le impide un poco la vista. Cuando ve a Niall, se pone de pie y se dirige a él. Le extiende la mano y Niall se la estrecha.
Paco: Cuanto tiempo chico
Niall: Si, -sonríe orgulloso- y como le dije, aquí la tiene, sana, salva y sin ningún trastorno -tocando tu cabeza-
Ríes al oírlo y le traduces a tu padre todo menos lo del trastorno. Tu padre sonríe.
Paco: Si, está muy feliz y me encanta verla así
Traduces.
Niall: Creo que eso se lo hemos dado todos, mis amigos, sus amigas, yo, su hermana, conocer nuevos sitios...
Sofía: Yo creo que sobre todo tú, yo sé lo que te quería y sé que la has echo feliz
Paco: Respetándola siempre -la corta-
Sonríes apretando los dientes, cortada. "Madre, si mis padres supieran de donde vienes ahora mismo..." piensas.
Niall: Claro, ustedes saben que siempre la respetaré y nunca haré nada que ella no quiera
Traduces.
Sofía: Por cierto, Ale, ¿sabes donde está tu hermana? -te dice-
Alejandra: No, no la veo desde esta mañana
Entonces suena el giro de la llave. Coges la mano de Niall y la pones en tu cintura dando un paso para atrás. Entran dos personas por la puerta. Sus rostros son muy serios. Liam y Carolina dan unos pasos al frente. Carolina va delante, cogida de la mano de Liam que la sigue. Miras a Niall. Se encoge de hombros y te muerdes el labio inferior preocupada.
Sofía: Hola Liam
Liam sonríe al ver tan cercana a tu madre y dice en español un "Hola" muy bien pronunciado.
Carolina llega a vuestra altura. Suelta las manos de Liam y coge las tuyas apretándolas con fuerza. Sube la vista desde vuestras manos agarradas hasta tus ojos, pidiéndote ayuda. Se gira y, sin soltar tus manos, fija su vista en tus padres.
Carolina: Mamá, papá, tengo que deciros una cosa...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)