domingo, 30 de junio de 2013

Capítulo 131

Irene: Era cuestión de tiempo

Alejandra: ¡Pero qué dices Irene! Le querías como nunca has querido a nadie y el te quiere más que a nadie en el mundo 

Los ojos de Irene volvieron a innundarse. Miraste a tu amiga pasando de un ojo a otro rápidamente. Se mordió el labio inferior y luego el superior de igual modo, pensaba que estirando su piel podría retener las lágrimas que se ya divisabas en sus ojos. 

Irene: No le quería más que a nadie, aún le quiero, y siempre va a ser la persona a la que más voy a querer

Alejandra: ¿Entonces? ¿Por qué lo has echo?

Irene: ¡Alejandra! ¡Que se besó con Taylor! No puedo dejar que haga eso

Alejandra: ¿Y sí puedes dejarle ir?

Irene: Si ha echo eso no me querría tanto -su voz empezó a temblar- 

Alejandra: Sabes lo muchísimo que te quiere

Irene: Sí, igual me pasó con el otro y mira luego, las palabras son palabras Ale -hizo de nuevo el gesto con los labios-

Alejandra: Y a él le perdonaste de todo

Irene: Y así me pasó, no puedo volver a dejar que me pisen de ese modo

Alejandra: Irene, él no te ha pasado

Irene: ¿Qué harías tú si te enteraras de que Niall se ha besado con Demi?

Mordiste la parte interior derecha de tu labio pensativa, preocupada, probablemente hubieras echo lo mismo que tu amiga. Una infidelidad es algo muy grave, no sabías ni cómo se le había pasado por la cabeza a Harry. Irene, al ver que no contestabas, empezó a mover el pie nerviosa, sus ojos empezaron a temblar y su brazo izquierdo subía y bajaba ajetreado por el derecho. No te lo pensaste dos veces, tu amiga en ese momento no necesitaba más broncas ni charlas, no necesitaba de palabras, sólo necesitaba un abrazo y que la dieras tu apoyo, andaste unos pasos y te estrechaste en un fuerte abrazo con ella. 

Levantas la vista del suelo, sobresaltada, te has quedado embobada pensando en el momento en el que Irene te contó que había dejado a Harry. De eso ya han pasado casi dos semanas y al principio no se hablaban casi nada, Irene lo pasó fatal y Harry... A Harry se le notaba más en público que a Irene, ella es más fuerte, además Harry cuenta con el peso de que la culpa es toda suya. Ahora se hablan un poco más y poco a poco van consiguiendo una relación cordial, aunque es difícil sabiendo lo que el uno siente por el otro. Miras a Niall que te extiende la mano para levantarte del sofá ya tenéis que dejar Miami, ya se han pasado vuestras vacaciones en América, en dos horas cogéis el vuelo que os llevará a Italia y, en una semana y dos días volveréis a vuestra querida España. Coges su mano y te pones de pie. Coges una mochila de mano sales de la habitación. 

Niall: Vamos a la bella Italia -dice en un intento fallido de italiano-

Ries un poco. Bajas las increíbes escaleras del hotel para encontrarte con tus amigos. Entráis al coche. Vas con Harry, Niall, Carolina, Liam y Belén. Carolina ya está casi de tres meses, muchas veces te has parado a pensar que esas células ya se están desarrollando hasta tal punto que los músculos del feto ya se están formando. Miras la tripita de tu hermana, con la excusa de los antojos, Liam la tiene como una reina y ella come por un tubo. 

Entraste a la habitación y viste a Harry con los codos hincados en las rodillas y la cabeza apoyada en las manos. Ibas corriendo pero al ver esa imagen te frenaste en seco. Entraste despacio en la habitación y sólo cuando Harry oyó tus pasos levantó la cabeza. Sus carrillos estaban muy mojados y rojos. Aspiró con la nariz y te miró con mucha pena. 

Harry: ¿Qué he echo Ale? ¿Qué he echo?

No dijiste nada, sólo avanzaste hacia él. 

Harry: He sido un estúpido

Te acercaste un poco más a y te pusiste en cuclillas en frente de él.

Harry: Y ahora la he perdido, la he perdido para siempre -llorando-

Tu cara no pudo expresar más dolor. Sufres por todo lo que están pasando tus amigos. Nunca habían estado así, siempre eran los más vitales y los más pasionales, vivían cada minuto juntos, riendo y viviendo felices el uno al lado del otro y entonces, verlos tan destrozados... No te imaginabas que esto fuera a pasar nunca. Te levantaste un poco y le abrazaste. Te apretó  mucho contra él, necesitaba un abrazo como ese y tú quisiste transmitirle que ibas a estar con él del mismo modo en el que él lo estuvo cuando tú lo necesitaste. 

Harry: No me puedo creer que esté pasando esto, Ale

Alejandra: sshh -dijiste tocando sus rizos- 

Harry: No quiero imaginarme verla y no poder besarle, no quiero imaginarme un día sin ella

Le sonreíste tristemente sin parar de jugar con su pelo.

Harry: La he cagado muchísimo

Alejandra: Harry, el pasado no se puede cambiar, no le des más vueltas

Harry: No entiendo como pude, soy un idiota, un completo idiota

Alejandra: No te insultes, no te tortures, no te va a servir de nada, Irene no va a volver porque te martirices más

Harry volvió a tu hombro sin dejar de llorar. Abrazaste su espalda con tu mano izquierda y acariciaste su cabeza con la derecha. 

Alejandra: Sabes que te quiere Harry

Harry: Me quiso

Alejandra: Todavía te quiere, la gente no pierde los sentimientos de un día para otro, eso es muy frío por tu parte 

Harry: Fría ha sido ella Ale, tu no sabes como me miraba mientras me decía todo lo que me ha dicho

Alejandra: Joder Harry, es que si quieres te baila un rato mientras te regala los oídos, pues no, lógicamente

Harry: Yo la conozco, estaba distinta, mucho más distante

Alejandra: Claro que estaba distante, acababa de enterarse, también sabes como es ella cuando dice las cosas en caliente

Harry: Le dije que no tomara decisiones en caliente, que podría arrepentirse pero no se lo pensó ni dos veces, parece como si ya lo tuviera pensado, tenía clarísimo que iba a dejarme

Alejandra: Ella lo ha estado pensando durante algún tiempo, ponte en su lugar, esta semana lo ha estado pasando fatal, no es sólo el no estar contigo y saber que estás pasando muchísimo tiempo con Taylor, son los rumores, las exageraciones y las fotos de Twitter

Harry: Pero sabe que no tiene que hacer caso a Twitter, si todas atendierais a lo que os dicen en las redes sociales habíais vuelto a Madrid hace meses

Alejandra: Pero no es fácil Harry, ponte tú en su lugar, imagínate que hubiera sido Irene la que se hubiera liado con algún chico

La cabeza de Harry cayó como un peso en seco de nuevo. 

Niall mueve la mano enfrente de tus ojos. Levantas la vista, le miras y sonríes. 

Niall: Hoy estás empanadísima

Levantas una ceja y ríes al ver reír a Niall. No sabes por qué pero hoy te ha dado por recordar todo lo que ha pasado con Harry e Irene, lo estáis pasando todos mal, no es de agrado ver como dos personas a las que quieres están casi sin hablarse cuando han sido todo el uno para el otro. 

Las dos horas de facturación se pasan rápido, Niall ha llevado a dar una vuelta por el aeropuerto que es enorme y casi os perdéis y todo. Te lo ha echo pasar muy bien y te ha distraído durante un rato, ha sido de las pocas veces que lo has echo en estos días. Desde que pasó lo de Taylor no te has separado de Irene, ella necesitaba tu apoyo más que nunca y no estaba para risas precisamente. 

Te sientas al lado de Louis, como de costumbre. Te apoyas en el reposa brazos y utilizas tu mano de almohada. De repente notas como algo impacta contra tu cara. Abres un ojo lentamente. 

Alejandra: ¿Qué haces?  - le dices a Louis riendo-

Louis: No te duermas que últimamente pasas mucho de mi

Alejandra: Estoy agotada Louis...

Louis: Para irte con Niall no -dice cruzando los brazos-

Ríes al ver su reacción. 

Alejandra: ¿Te vas a poner celoso? -levantando una ceja-

Louis: Si -sacándote la lengua-

Alejandra: ¡Ay va! -incorporándote- 

Los dos reís chistosos.

Alejandra: En Roma yo te compenso por todo el tiempo perdido -guiñándole un ojo-

Louis: No, no, en Roma no que Niall me mata. Roma, que significa pasta y amor a la vez, puf, cómo para robarte...

Ríes.

Alejandra: Por cierto, ¿qué vamos a hacer cuando lleguemos a Roma?

Louis: Cuando queramos llegar allí será por la tarde

Alejandra: Dios, odio los cambios horarios -le interrumpes-

Louis: Si, yo también -pausa- esa noche aprovecharemos y saldremos un poco de fiesta, que nos lo merecemos también un poco ¿no?
Sonríes y asientes.

Louis: Por la mañana tendremos una entrevista y una sesión de fotos y por la noche el primer concierto

Alejandra: Dios, con entrevistas desde primera hora... No os dejan ni respirar eeh.

Louis: A mi me dan un poco igual la verdad, me gusta que me hagan preguntas aunque haya algunas que no me gusta responder... pero para eso están los chicos, nos cubrimos unos a otros

Sonríes sin más. 

viernes, 28 de junio de 2013

Capítulo 130

Irene: ¡Y encima tendré yo la culpa! -dice cerrando la puerta del bungalow-

Harry: Otra vez, Irene, otra vez me has dejado en ridículo delante de mis amigos

Irene: Pues haztelo mirar porque sólo he dicho lo que he visto en las fotos

Harry: ¡MENTIRAS! ¡No has dicho más que mentiras! En lugar de venir y preguntármelo a mi coges y me lo sueltas todo delante de ellos

Irene ríe.

Irene: ooh, bonito, no te he dicho ni la mitad de lo que tengo guardado para ti

* Flashback *

Irene: ¿Qué mierdas son todas estas fotos? -le tira un montón de fotos contra el pecho-

Harry: Irene, aquí no, vamos a otro lado a hablarlo -entre dientes-

Irene: No, vamos, si tantos huevos has tenido para hacerlo ahora dame explicaciones delante de ellos

Harry: Creo que esto es algo nuestro, a nadie más le importa

Irene: Claro, porque tienes miedo y sabes que vas a quedar mal delante de tus amiguitos. Si te has liado con ella dímelo ya y se acaba rápido todo el paripe

Alejandra: Irene, a lo mejor es mejor que...

Irene: ¡Cállate! No tienes nada que decir aquí -la interrume-

Alejandra: Pues si no vas a dejar que demos nuestra opinión iros a otro lado, no creo que tengáis que hablar de vuestras cosas de pareja delante de nadie -enfadada-

Harry te mira. Aunque su rostro no está relajado ni feliz sabes que te está dando las gracias, sus ojos lo demuestran. Irene, sin embargo, te mira como si hubiera sido mejor que te hubieras quedado callada.

Liam: Venga, Irene, iros a casa -con una sonrisa- 

Harry la mira. Irene se agacha, coge todas las fotos del suelo las arruga apretándolas con fuerza y, dándose media vuelta, sale de ahí.

* Fin *

Harry: Pues venga, empieza a soltar mierdas por la boca como haces siempre para quedarte a gusto

Irene: No, toma, mira esto y dime si no es para cabrearse -dándole las fotos en la mano-

En una salen Taylor y él abrazados, bailando. En otra salen dados de la mano saliendo de un bar. En otra salen muy acaramelados. En otra andando juntos por la calle. Hay muchas fotos así. Harry las mira detenidamente una a una, Irene se muerde la uña del dedo pulgar mientras espera una reacción de él.

Harry: ¿Qué? ¿Esto es para tanto? No son más que unas fotos desordenadas que sólo muestran unos amigos caminando juntos

Irene se saca la última foto  de su bolsillo.

Irene: Harry, se me sincero, ¿ha habido algún beso?

Harry traga saliva. Irene, al ver eso, desdobla la foto  y la observa, con agua en los ojos. 

Irene: ¿Harry? -pregunta en busca de respuestas de nuevo-

Harry: Irene, yo...

Irene cierra los ojos. No quiere escuchar nada más. Le entrega la foto a Harry y camina para sentarse en la cama. Harry mira la foto. Sale él retirándole el pelo a Taylor de la cara, con sus frentes juntas. “No llores” piensa Irene. “¿Qué haces gilipollas? Ni una sóla lágrima ¿me oyes? Sé fuerte como siempre has sido y si te vas a derrumbar que no sea delante de él. No dejes que se salgan con la suya. Vamos, manténte fría. Ni una lágrima más delante de él” se convence a sí misma. Harry aprieta la foto como si fuera de papel de fumar para reducirlo a una pelota entre sus manos.

Irene: ¿Pensabas que no me iba a enterar? -levanta la cabeza para mirarle-  ¿En serio? 

Harry: No es eso, no es que no te fueras a enterar...

Irene: ¿Entonces?

Harry: no sé en qué estaba pensando...

Irene: ¿Te besaste con ella? ¿De verdad que lo hiciste?

A Irene se la cae el mundo, un mito y la imagen de su novio. Harry agacha la cabeza. Irene se pone de pie y avanza hasta él. Le coge el mentón y hace que levante la cabeza. 

Irene: Mírame y dime que la besaste -pausa. Traga saliva- ten cojones y dime que después de decirme que sólo ibais a dar una vuelta, como “amigos”, me has sido infiel

Harry: Irene... 

Ella traga saliva, no quiere llorar.

Irene: Encima no hay fotos de ello por lo que no lo hicisteis para el público. No tienes excusas que valgan Harry

Harry: No hay excusas, no existen, no sé que me pasó Irene

Irene: Pues que no te importo tanto como dices, eso pasó

Harry: Irene no digas eso, me importas tanto como te digo y tanto que no se puede expresar pero se me cruzaron los cables, estaba con ella, tan a gusto y... tanto tiempo queriendo que pasara... se decidió a hacerlo y...

No aguanta más y las lágrimas de Irene se desbordan.

Irene: ¿Ahora la culpa la tiene ella? Ella no es quien tiene novia de hace meses, ella no es quien prometió no hacer nada con la chica con la que lleva tonteando años, ella no es quien ha traicionado a lo  que supuestamente era lo más importante para ella

Harry agacha la cabeza. 

Harry: Sólo fue un beso -murmura-

Irene chista la lengua.

Irene: Encima tienes la poca vergüenza de venir cómo si no tuvieras la culpa de nada, el beso no es lo que me duele Harry, lo que duele es la complicidad, la miras a ella del mismo modo que a mi 

Harry: ¡NO! -exclama- Para nada, Irene, a ti te quiero a ella...

Irene: ¿Ella es un juego? -le interrumpe- ¿Qué te crees? ¿Que no me conozco ya esas tonterías? “Fue un error” “No volverá a pasar” “Fui un estúpido” “Yo te quiero a tí”. Me lo conozco perfectamente y tú eres el primero que sabes por lo que he pasado, con qué podías jugar y con qué no y has ido a dar donde más duele Harry

Irene sufrió con su primer amor la decepción más grande de su vida. La fue infiel muchas veces que ella perdonó hasta que se enteró que la infidelidad había llegado a tal punto que la reducía a ella a la nada y la ninguneaba delante de todo el mundo. Harry lo sabe perfectamente y le prometió que nunca haría eso. Ahora Harry le ha echo el triple de daño que aquel muchacho.

Harry: Irene, por favor

Irene: Si no me quieres dímelo ahora, no tenemos que esperar más, de echo no teníamos que haber esperado hasta ahora, las esperanzas son malas, si sabías que no íbamos a llegar a ninguna parte, que realmente querías tener algo con ella, ¿por qué no lo dijiste desde el principio? ¿por qué no me dejaste intentar hacer mi vida en otro lugar, con otra persona?

Harry: Porque yo quiero que la hagas junto a mi

Irene: Quieres que yo viva mi vida junto a ti mientras tu la vives junto a otras

Harry: ¡Irene joder! Lo he echo mal, pero ha sido la primera vez, no me pongas como si llevara toda la relación haciéndolo

Irene: No, a ver si es que ahora, por ser la primera vez, te la voy a tener que perdonar y callarme como una tonta

Harry: No he dicho eso pero sabes que en muchas ocasiones podía haberte sido infiel y no lo he echo porque te quiero

Irene: No me querrás tanto si a la primera de cambio, cuando Taylor se acerca un poco más a ti, te lías con ella -pausa- Que esa es otra, como la pille por la calle, ese pelo tan precioso que tiene, me lo quedo yo como escoba, te ha tenido durante años y ha esperado a que seas mio para ir a por ti

Harry: Ella no tiene la culpa de nada

Irene: Mira, en eso estamos casi de acuerdo, ella tiene culpa pero el que más culpa tiene eres tú, tu eres el que tenía que haber parado, tú eres el que me tenía a mi esperando en casa como una tonta, pero eso sí, ya no va a pasar más, tu tranquilo

Harry: ¿Qué quieres decir con eso?

Irene: Que no te voy a esperar más como una idiota, que no te vas a tener que esconder más, que no vas a tener que evitar quedar conmigo para quedar con ella, si tanto la quieres y tanto te pone que no podías aguantar sin estar con ella no te preocupes, que vas a poder estar con ella siempre que quieras

Harry: ¿QUE DICES IRENE? Ahora mismo estás en caliente, no hagas nada de lo que puedas arrepentirte

Irene rie un poco entre sus lágrimas y su enfado.

Irene: Créeme, lo he pensado mucho -se limpia las lagrimas de su mejilla- no creas que no me duele -más calmada aunque con el corazón echo añicos- eres la persona a la que más he querido en toda mi vida

Harry no aguanta más y sus lágrimas empiezan a caer también. 

Irene: Pero me has traicionado Harry, has jugado con mi confianza y me has demostrado que no me quieres tanto como yo a ti... y yo me merezco algo mejor... 

Harry: No hagas esto Irene -la corta-

Irene: Todo empezó porque ellos te obligaban a quedar con ella, pero nadie te obligó a besarle, nadie te dijo que me fueras infiel

Harry agacha la cabeza. 

Harry: Lo único que puedo decirte es que en realidad te quiero a ti, no hay ninguna más desde que te conocí, lo que pasó a noche no fue más que un beso por unas copas de más

Irene sonríe dolida. 

Irene: Alcohol hay en todos lados y muchas más veces lo has tomado sin mi, y no ha pasado nada -pausa- o eso me has dicho a mi -pausa- el caso es que ya no aguanto más tonterías, la relación nos estaba desgastando y esto ha sido la gota que ha colmado el vaso, tal vez sea mejor así

Harry: ¿Me vas a dejar? -se atreve a preguntar-

Irene agacha la cabeza, se hunde en lágrimas y respira hondo. Ya no se hace a la idea de no tener a Harry a su lado al despertar, de no mirarle en los conciertos y decir "ese es mi chico". Ya nunca más saldrá a la calle de su mano, ya no más fotos tontas en los fotomatones, nunca más fuegos artificiales con cafés fríos en el césped, no más "you're perfect to me" y sobre todo, lo que más va a echar Irene de menos es cómo la miraba y la mostraba esa sonrisa que la daba fuerzas para sobrepasar cualquier cosa que se la pusiera por delante.

Irene saca fuerzas de donde no la quedan para acercarse a él y, por última vez apoyarse sobre su hombro, ponerse de puntillas y susurrar en su oído:

Irene: Te quise.

martes, 25 de junio de 2013

Capítulo 129

Terminas de apuntar lo que Liam te dice en los papeles que siempre llevas contigo. Hoy estás especialmente extresada. No paran de mandarte de un lugar para otro, no os han dejado preparar a los chicos antes de la entrevista y al final no pudiste quedar con Niall ayer, plan que sustituiste por una película y palomitas con tus amigas. Niall y tu hablasteis apenas unos minutos antes de acostarte ya que él estaba liado y no podía hablar. Harry e Irene no se han visto desde antes de que tú hablaras ayer con Irene. Sabéis que estuvieron juntos, sabéis que se lo pasaron muy bien pero no habéis abierto Twitter para que si os tenéis que enterar de algo, que sea por su boca y no de una red social. Oyes como Zayn te llama. Corres hasta él.

Alejandra: Dime -dices mirando los papeles- 

Zayn: Tranquilízate un poco Ale, te va a dar algo

Levantas la vista con el boli apoyado en el papel. Lo levantas un poco para que no se cale la tina. 

Alejandra: Hoy es uno de esos días que me pedís demasiadas cosas

Zayn: Lo sé, dios Ale, estás sudando -tocándote la frente-

Saca un pañuelo de tela y te lo da. Sonríes, lo coges y te limpias la frente.

Alejandra: Gracias, -te lo guardas en un bolsillo- luego te lo doy -sonriente- 

Zayn: ¿Puedes hacer que le llegue esto a mi madre? -dándote un papel- 

Alejandra: Claro, ¿puedo cotillear un poco?

Zayn: Cotillea si quieres, ya lo sabes, es de lo del tema de Twitter

Tuerces los labios hacia la derecha. La expresión de Zayn se vuelve oscura de repente. 

Últimamente, bueno, no, la verdad es que siempre se han echo comentarios muy despectivos hacia Zayn por tener descendencia paquistaní, cosa que no tiene más trascendencia, y ya no son los comentarios, son los insultos graves, hacia él y hacia su madre que le defiende, y a él pueden decirle lo que quieran pero su madre es sagrada, la mujer que más quiere en este mundo y no va a permitir que la hagan daño. Ya no suele meterse mucho a esta red social, lo hace sólo para dar, muy de vez en cuando, las gracias a sus fans, para comentar algo de Little Mix o para poner alguna tontería que hayáis echo. Nunca mira comentarios, ni malos ni buenos. Le duelen la gran mayoría y no es masoca. Él no es ninguna de las cosas que le dicen. No entiendes por qué la gente tiene esos prejuicios, ni porqué critican sin conocer. Zayn es una de las personas más buenas que conoces. Nunca ha echo daño a nadie. Trata genial a Perrie, cuida de vosotras como si fuerais sus hijas, está pendiente de los chicos como si se trataran de sus hermanos y nunca has visto que levantara la mano a nadie. Hace de todo por los niños que no tienen para comer, se preocupa como el que más por la violencia social y de género y, sólo por tener descendencia paquistaní, le dicen cosas que nadie se merece que le digan. Él no mata gente, su familia no mata gente, no porque dé ese aspecto de chico malo tiene que ir destrozando familias por ahí. La palabra terrorismo es muy grave y más cuando estás acusando a alguien de serlo, a alguien que no conoces de nada y que por decir algún defecto para “sentirte mejor”, cosa que tampoco entiendes muy bien, tienes que difamar contra su persona de esa manera. No te parece nada justo lo que están haciendo con tu mejor amigo y crees que Zayn es demasiado bueno, debería contestarles de vez en cuando pero eso sería entrar al trapo... De verdad, no entiendes como puede haber gente que quiera hacer daño de esa manera así por así porque, en el fondo, no ganan nada diciendo esas cosas.

Alejandra: Ah... -dices doblando de nuevo el papel- Pasa de los comentarios Zayn, no te tiene que importar la opinión de gente que ni conoces ni quieres en tu vida

Zayn: Ya lo sé, si a mi me da igual, pero a mi madre no, y me jode que la hagan daño a ella.

Alejandra: Ya lo sé... bueno, ¿quieres algo más? -intentando cambiar de tema-

Zayn: Sí, -hace una pequeña pausa- un abrazo

Sonríes y llevas tus manos detrás de su espalda. Le aprietas fuerte contra ti, esta vez eres tú la que le deja sin respiración a él. Cuando os separáis charláis dos o tres minutos más y vas con Niall. 

Alejandra: Cotilléame, ¿te has enterado de algo de lo de Harry?

Siempre habláis de todo y sois a cuál más maruja. Os encantan los cotilleos y más de los que no os podéis enterar, por eso siempre que uno averigua algo corre a contárselo al otro.

Niall: Ayer estuvo Taylor en la fiesta que tuvimos por la noche, -dice divertido- yo no vi nada porque a la media hora ya iba ciego pero... 

Alejandra: ¡Niall! -dándole un poco en el hombro- ¡No mientas!

Niall ríe rascándose el hombro que ha sido golpeado. 

Niall: No, no me emborraché pero si que es verdad que no vi nada entre ellos, luego salieron de la fiesta sin decir nada a nadie y ahí ya les perdí la pista -dice acercándose a tu oído- 

Alejandra: Vaya por dios -llevando tu mano ligeramente hacia atrás y después de nuevo hacia delante haciendo pitar tus dedos- 

Niall: En cuanto te cuente algo Irene ya sabes eeh...

Asientes ansiosa con la cabeza. Niall sonríe. Una de esas sonrisas seductoras que tantísimo te gustan. Coge tu cintura con su mano derecha y te acerca a él. Tus manos van detrás de su nuca. Tu mano derecha agarra tu muñeca izquierda en la que sostienes la carpeta. Vuestras frentes se juntan, vuestros labios casi. 

Niall: Tengo muchas ganas de ti -dice alargando la “u”-

Alejandra: ¿Muchas? -sensualmente rozando sus labios- 

Niall: Muchas -intentando morder tu labio inferior- 

Te echas para atrás para librarte del mordisco pero enseguida vuelves al juego.

Alejandra: ¿Y si te robo durante el concierto? -caminando hacia delante haciendo que Niall camine hacia atrás-

Niall: ¿Un secuestro? Me parece bien -muy sonriente girando su cabeza para alcanzar tu cuello- 

Alejandra: Creo que me pueden regañar un poco -bajas tus manos hasta su espalda, ya has tirado la carpeta a no sabes donde- 

Niall: No importa, eres una chica mala, eso lo sabemos todos -besando tu cuello- 

Entráis detrás de unas cortinas que no sabéis donde dan pero no os importa nada. 

Alejandra: Te quiero -gimes- 

Niall: Te quiero -suspira- 

Vuestros cuerpos se pegan el uno al otro. Tu contra la pared, en un rincón que a tientas habéis encontrado, Niall pegándote a él. 

Alejandra: Te quiero -dejas salir cuando las manos de Niall ascienden por tu cuerpo- 

Niall: Te quiero 

Agarras su pelo. Niall empieza a moverse haciendo movimientos muy bruscos contra ti. Aunque todavía estáis vestidos la ropa sobra entre vosotros desde hace un rato ya. Empiezas a besar el cuello de Niall mientras él se encarga de subir lentamente tu camiseta. 

Alejandra: Niall -bajando de nuevo tu camiseta- aquí nos pueden pillar en cualquier momento

Niall: Me da igual -dice mordiendo tu labio inferior fuertemente-

Gimes bajito en su oído lo que hace que se acelere. Se pega mucho más a ti. El calor aumenta por momentos. Te aprieta tanto que dejas llevar tus pies haciéndolos flotar, las partes más íntimas de Niall son las que te sujetan contra la pared, hace que subas y bajes por ellas apretandole como si quisiera romper la ropa, traspasarla y llegar a ti. De repente oyes un grito masculino que dice “CHICOS”. Abres los ojos rápidamente. Los dos reaccionáis a la vez. Empujas a Niall mientras el ya de por sí se separa de ti. 

Paul: ¿Sé puede saber qué hacéis?

Agachas la cabeza avergonzada de cómo te ha visto. A Niall se le escapa una pequeña sonrisa. 

Paul: ¿No os da vergüenza?

Niall: Paul...

Paul: ¡Cállate! Tú vete que sales en tres minutos y tú... -te señala- Ya hablaremos, ahora ve con Louis que te está buscando desesperado.

Arrastras tu pelo con tus manos. No has caído, acabas de joder a Louis, estará nerviosismo. Niall sale por las cortinas por las que habéis tenido que pasar para llegar ahí. 

Alejandra: Paul, yo...

Paul: Tu nada Alejandra, ¿no te das cuenta de lo que habéis echo? Os podía haber pillado cualquiera y entonces... -pausa- Piensa en las consecuencias, imagínate que alguien de aquí os encuentra de ese modo y corre el rumor, la que se liaría, madre mía, no quiero ni pensarlo, todas las habladurías... -se gira para caminar-

Alejandra: Es que nosotros estamos hartos de las habladurías, ya nos dan igual

Paul: Ya no es porque sea famoso, Alejandra, no es porque tenga que mantener una imagen, no es porque sea Niall Horan, ¿a ti te gustaría que se corriera la voz por Madrid de que te han pillado retozando detrás de un altavoz? Joder, Ale, hay que tener un poco de dignidad... 

Agachas la cabeza, tiene razón. 

Paul: Ya verás cuando se entere Modest...

Levantas la cabeza rápido, estás pálida.

Alejandra: No, por favor, no se lo digas a Modest, a él no

Paul levanta una ceja. 

Paul: ¿Qué pasa?

Alejandra: Tú no se lo digas, por favor

Paul: Está bien, no le voy a decir nada pero, ¿está todo bien? -cruzándose de brazos-

Alejandra: No, Paul, Modest y todos los jefes llevan desde que llegamos a New York fastidiándonos, hacen todo lo posible para que Niall y yo no estemos juntos, a Irene se la han liado con Taylor y Harry, para que la gente no se canse y a Carol la dejan un poco tranquila por lo del bebé, ya va a ser suficiente escándalo cuando salga a la luz y Belén pues porque no se la oye mucho y la gente no hace caso

Paul: Ale, no es Modest, él no tiene la culpa de eso

Alejandra: No, tienen la culpa los chicos, no te jode -irónica-

Paul: Tampoco, es difícil...

Alejandra: Y yo soy tan tonta que no lo voy a entender, ¿es eso?

Paul: Alejandra no digas eso... -intentando coger tu mano-

Alejandra: Déjame, -quitas tu mano- nosotras somos las cuatro unas atontadas que no nos enteramos de nada, nos tenéis como si fuéramos crías, a veces me siento como una estúpida que sólo sirve de entretenimiento a los chicos

Y sin decir nada más ni dejar que Paul te conteste te das la vuelta y cruzas las cortinas. Sonríes porque has conseguido darle la vuelta a la conversación como a ti te ha dado la gana. Ves a tu hermana sola apoyada en una pared con el móvil en las manos. Te acercas a ella. 

Alejandra: ¿Cómo estás hermanita? -dices poniendo una de tus manos sin darte cuenta en su vientre-

Desde que discutisteis aquel día vuestra relación ha sido muy reducida y muy seca. Tú siempre haces más por hablar con ella ya que estáis muy unidas y no quieres que una discusión interfiera entre vosotras. 

Carolina te sonríe y mira tu mano. La quitas rápido cuando te das cuenta del doble sentido que ha tenido ese acto.

Carolina: ¿Sigues enfadada? 

Alejandra: Nunca me va a parecer bien que tengas un niño a esta edad Carol

Carolina: Pero Ale, entiéndeme -dice triste-

Alejandra: Si yo te entiendo pero... -miras su vientre que ya no está tan plano-

A lo mejor son paranoias tuyas pues a dos meses de la concepción sólo mide unos 2 centímetros y medio y esa longitud no es como para que la tripa se abulte. Piensas en cómo su corazón estará latiendo a 140 pulsaciones por minuto ya que, aunque no esté desarrollado del todo, ya está latiendo. Tu hermana está de siete semanas y media por lo que los músculos del feto no empezarán a desarrollarse hasta dentro de unas dos semanas. Ahora mismo no es más que la unión de un montón de células que darán vida a tu sobrino y ahora mismo ya está empezando a coger forma.

Carolina: ¿Ale? 

Levantas la vista hasta tu hermana. Te has quedado absorta mirando a su tripa y pensando en lo que contiene. 

Alejandra: ¿Habéis pensado en un nombre? -sueltas de pronto- 

Una enorme sonrisa de oreja a oreja nace en la cara de tu hermana. Tanto que empieza a reír como una tonta de la felicidad. Tu sonríes viéndola así de feliz, está incluso saltando. 

Alejandra: Carol -dices riendo- para quita, ahora no puedes saltar de ese modo -cogiéndole la muñeca-

Carolina ríe tontamente de la felicidad. 

Carolina: Todavía es un poco pronto, no sabemos si va a ser niño o niña

Alejandra: Pero eso hasta los cuatro meses no lo vas a saber

Carolina: Ya lo sé, por eso estamos pensando pero no encontramos ninguno que nos convezca del todo. 

Alejandra: ¡Joder! ¡Anda que no hay!

Carolina se echa a reír. No pensaba que fueras a reaccionar así cuando hace dos días la regañaste de ese modo pero tampoco crees que sea justo que estés mal con ella, es su decisión y tú la prometiste estar con ella pasara lo que pasara. 

Alejandra: A ti siempre te ha gustado Daniela para chica

Carolina: Si, es precioso -mordiéndose el labio inferior-

Entonces se escucha un gran grito agudo proveniente de Liam en la parte superior en la canción de Heart Attack. Miras a los ojos a tu hermana. La brillan. “Cómo se la nota cuando está enamorada" piensas. Nunca la habías visto así. Le quiere mucho y lo sabes y también sabes el orgullo que se experimenta cuando ves a tu novio cantando delante de tantísima gente que esta llorando, gritando, coreando su nombre y queriendo estar con ellos.

Carolina vuelve a la conversación. 

Carolina: Y de chico... 

Alejandra: ¡Pues Daniel! 

Carolina: Tia, no puedes ser más simple...

Alejandra: Si te gusta en femenino te tiene que gustar en masculino, por narices vamos

Carolina: No te creas eeh...

Frunces tus labios. 

Carolina: ¿Sabes que pasa? Que los dos son nombres españoles y él... pues también querrá un nombre británico... supongo -aclara-

Alejandra: ¿No has hablado con él de esto?

Carolina: Si, hemos dicho muchos nombres pero no nos ponemos de acuerdo

Alejandra: Todavía es pronto, no tenéis prisa...

Carolina empieza a hablar pero tú desconectas de su conversación.

Alejandra: ¡KEVIN! -gritas como si nada-

Carolina se da la vuelta y mueve rápido la cabeza buscando algo por el suelo. Te echas a reír. 

Alejandra: ¿Qué haces?

Carolina: ¿Qué dices?

Alejandra: Que podrías llamarle Kevin a tu hijo -aún riendo-

Carolina: Joder, Ale, estaba buscando una paloma

Rompes a reír todavía más. Recuerdas perfectamente cómo en la plaza mayor, cada vez que veíais palomas Irene siempre gritaba: “¡KEVIIIIN!” y Belén, Estefanía y ella salían corriendo detrás de todas las palomas. Eran muy graciosas, un tiempo después entendiste el significado. 

Carolina: No, yo Kevin no le pongo que cada vez que le llame Louis va a llorar

No puedes parar de reír, incluso se te caen algunas lágrimas que te tienes que limpiar. 

Carolina: Uno que me encanta es Noah

Abres mucho la boca y la señalas sonriendo. 

Alejandra: Noah, Noah es el nombre, me encanta -señalando con el dedo-

Carolina:Lo sé, vamos a ver, lo he elegido yo, tiene que ser precioso por narices -acariciándose el mentón-

Subes una ceja y chistas la lengua. Oyes como mucha gente grita y de pronto empiezan a caer del techo los chicos.

Alejandra: Joder, que susto

El último en caer es Niall en una gran colchoneta. Ya ha acabado el concierto. Vas a hablar con Louis para pedirle perdón por no a ver aparecido antes pero unos chillidos te cortan el habla. 

Irene: ¡Harry! -se aproxima hasta vosotros muy enfadada- 

Todos la miráis con asombro. 

Irene: ¡Tú y yo tenemos que hablar! -más enfadada de lo que nunca la habías visto-

domingo, 16 de junio de 2013

Capítulo 128

Abres la puerta y ves a Irene sentada en el sillón leyendo una revista. Te mira asustada por el sofoco que traes.

Irene: ¿Qué haces aquí?

Alejandra: Te pasaba algo -dices dejando el bolso y las llaves en la mesita de cristal que hay en medio del salón-


Irene: Te dije que no vinieras -haciéndote un hueco en el sofá-

Alejandra: Te dije que las amigas por encima de todo

Ambas recordáis perfectamente ese día cuando a penas teníais 12 años en el que discutisteis por un chico y os prometisteis la una a la otra que nunca más, que las amigas siempre estarían por encima de cualquier cosa. Ahora estás a punto de cumplir los 17 y con miles de cosas que has dejado atrás desde entonces pero nunca a ella, nunca a la que desde pequeña ha sido tu mejor amiga.

Irene sonríe.


Alejandra: ¿Qué ha pasado? ¿Todo bien con Harry? -sentándote a su lado-

No ves a Irene desde que salió tan enfadada de la casa dejando su móvil en el cuarto y sin querer saber nada de nadie, poco después llegaron los chicos y tú te fuiste con Niall a pasar la noche.

Irene: Si, bueno... podría decirse que lo arreglamos

Alejandra: ¿Podría decirse? -levantas una ceja-

Irene: A ver, lo arreglamos, me dijo que me quería, que no me tenía que preocupar por nada y que ella era solo una amiga

Alejandra: ¿Entonces?

Irene: Todo iba bien, solucionamos las cosas como nosotros lo hacemos, ya sabes -haciendo un gesto con la mano-

Con ese “ya sabes” sabes perfectamente a lo que se refiere. Siempre la dices que no te de detalles de sus noches con Harry pero a la chica le hace gracia contarte todo con pelos y señales aunque a ti, más que risa te de asco. Sonríes con sorna.

Irene: Hemos pasado la mañana bien, como de costumbre... -alarga la “e”- pero cuando ha llegado la hora de comer me ha hablado de un “tema delicado”

Alejandra: Ostia, que mal suena

Irene: Y tan mal...

Alejandra: ¿Y de qué iba ese “tema delicado”?

Irene: De Taylor...

Alejandra: Esta chica siempre está en medio de todo, yo no sé como se las arregla -exclamas enfadada-

Irene: Pues gustándole mi novio más que comer con los dedos

Alejandra: Pues que se joda que lo tienes tu, además Harry te quiere a ti asique...

Irene: Si, me quiere a mi pero arregla una relación de conveniencia con la otra! -suelta sin pensar-

Levantas mucho las cejas. Los ojos se te van a salir de las cuencas y tu boca se abre sin resorte para no dejarte salir del asombro.

Irene: Bueno, tampoco “una relación de conveniencia” en toda regla -dice riendo y haciendo las comillas con los dedos-

Tuerces el morro y levantas una ceja.

Alejandra: Explícate que todavía mato al enano

Aunque es dos años mayor que tú, Harry es el más pequeño del grupo y siempre le llamas enano, te encanta su reacción de niño pequeño enfadado.

Irene: Cuando se vieron ayer se crearon muchísimos rumores, bueno ellos ya sabían que se crearían, sabían perfectamente lo que había pasado anteriormente así que no se asombraron demasiado


Alejandra: ¿Quedaron para crear rumores? No lo entiendo

Irene: ¡Ahí es a donde quiero llegar yo! -exclama- pues el no ve como nosotras

Frunces el ceño.

Irene: Quieren seguir creando rumores para dar de qué hablar y que la gente no “se canse”

Alejandra: ¿Pero que gilipollez es esa? La gente no se va a aburrir si son realmente fans y si no lo son no tienen que interesarles lo más mínimo -dices enfadada-


Irene: ¡Eso le digo yo! Pero dice que es cosa de sus jefes

Alejandra: Anda, ¡que no me toquen los cojones que yo no me lío contigo si yo no quiero!


Irene: Según él no se van a liar, sólo van a quedar un par de veces más para seguir dando rumores y luego simplemente lo negarán todo y punto

Alejandra: Pero la gente sabe que Harry está contigo

Irene: Claro, más morbo todavía

Alejandra: Me están cansando ya los jefazos estos, deberían preocuparse menos por sus vidas personales y por el impacto social que puedan causar y más por su música que es lo que realmente importa y lo que la gente compra

Irene: Pues nada, por más que he intentado que Harry no quede con ella, porque ya sabéis todos el miedo que me da, Taylor es muy guapa, se llevan muy bien y Harry se pone pedo enseguida...

Alejandra: Pero no va a hacer nada, él te quiere -la interrumpes-

Irene: Y yo no digo lo contrario pero no sé, tengo miedo, y por más que se lo digo no hay manera, esta noche van a quedar otra vez...

Suspiras. Piensas en esta noche. Tu quieres pasarla con Niall pero... viendo como está el percal no crees que vayas a poder disfrutar mucho...

Capítulo 127

Abres los ojos con la luz al entrar por la ventana. Sonríes muy grande. Tus manos viajan hasta tu parte más íntima apretando las sábanas contra ella. Niall acude a tu lado y te besa suavemente en los labios.

Niall: Te quiero -dice poniendo su mano en tu vientre-

Alejandra: Fue mucho mejor que la primera vez

Niall: Ya tenías más experiencia y te dejaste llevar más

Sonríes recordando la noche que habéis pasado.

Niall: Pero a mi me encantas siempre

Ríes y le besas.

Alejandra: Estoy agotada -dices incorporándote-

Niall ríe.

Niall: Normal -dice frotando su mentón-

Le miras levantando una ceja. Niall ríe y salta de la cama.

Niall: Voy a la ducha

Alejandra: ¿Te has acostado en la cama sin ducharte? -con cara de asco-

Niall ríe. Pones cara de asco. Él chista la lengua y entra en el baño. Sujetando la sábana contra tu pecho, te levantas de la cama, aunque no hay nadie más en la habitación no quieres que cualquiera pueda entrar y pillarte desnuda. Coges tu ropa interior que está tirada por el suelo y sonríes recordando de nuevo la noche de ayer. Niall fue a buscarte a tu bungalow y fuisteis a dar una vuelta por la increíble ciudad de Nueva York. Después te llevó a un bungalow que había reservado para vosotros solos y estuvisteis toda la noche siendo vuestros. Celebrasteis de alguna manera los 8 meses que lleváis juntos. Se dicen pronto. Él no ha dicho en ningún momento nada de ese tiempo que para ti es tan especial recordar. No sabes si él se acordará de que hoy se cumplen 8 meses justos desde vuestro primer beso.

Corres las cortinas para que, aunque siga entrando algo de luz, no se vea nada desde fuera. Dejas la sábana que te tapaba en la cama de cualquier manera y decides trastear un rato. De puntillas y como si fueras una espía, abres la puerta del baño sigilosamente. Oyes el agua caer. Ríes un poco y abres más la puerta. Miras los cristales transparentes del plato de ducha. Niall está de espaldas, con las manos en la cabeza. Te llevas la mano derecha a la boca para no dejar salir la risa que viene desde tu interior. Entras de puntilla tratando de no hacer ruido. Cierras la puerta lo más despacio que puedes para que Niall no se de cuenta. Andas por el baño como si tuvieras que robar algo de un museo. Miras el espejo empañado. Tienes buena cara, tu irlandés sabe lo que te sienta bien. Ríes al pensar en eso. Abres la puerta de cristal para entrar al cuadrado que supone el plato de ducha. Una vez dentro Niall todavía no se ha dado cuenta de tu presencia. El agua comienza a tocar tu cuerpo. De repente Niall empieza a tararear una canción. Un inicio de carcajada llega a tu boca pero la cierras antes. Poco a poco empiezas a mover tus manos hacia delante. Finalmente las posas en sus perfectas curvas. Niall se sobresalta y se gira. Te mira con cara de susto y grita.

Niall: ¡ALEJANDRA!

Por fin ríes todo lo que no has reído hasta ahora. Niall cierra el grifo.

Niall: ¿Qué haces? ¡Me podías haber matado de un infarto tonta!

Ríes más todavía.

Alejandra: Y tu a mi ayer de tanto fo...tografiarme y te dio igual

Niall ríe. Aunque lo has dicho en español te ha entendido perfectamente. Ya empieza a comprender mucho mejor el idioma, sobre todo lo que tantas veces repetís y es ese “fo...tografiar” es muy tuyo. Se lleva la mano izquierda a la parte alta de la nariz cerrando los ojos. Pones tus manos en sus caderas.

Alejandra: No te quieres duchar conmigo ¿o qué?

Niall se muerde el labio inferior cuando ve que te empiezas a desabrochar el sujetador.

Niall: ¿No estabas agotada? -dice sonrojado-

Se apoya ligeramente sobre el grifo para abrirlo.

Alejandra: Una ducha nunca viene mal

Niall sonríe sensualmente.

Pone su mano en tu cadera.

Niall: Me preocupan estos cambios de humor tan propios tuyos. -Pone su mano izquierda en tu vientre- ¿No estarás...?

Alejandra: ¡Niall! -le das un golpe en el hombro- ¿Quieres tener un niño?

Niall ríe.

Niall: No, déjalo, tenemos tiempo

Sonríes y vuelves a acercarte a él. Tu frente contra la suya.

Alejandra: Pero eso no significa que...

Niall: Ni lo digas

Saltas y te pega a la pared con tus piernas entrelazadas detrás su espalda a modo de agarre. Niall está completamente desnudo aunque ya nada de él te asusta ni te sorprende. Has visto todo lo visible. Niall te presiona contra la pared para estar más cómodo. Sus manos se deslizan por tus piernas haciendo que la última prenda que quedaba en tu cuerpo caiga a suelo. Baja un poco más tu cuerpo deslizándolo por la pared y cuando estáis en el punto más caluroso de vuestros besos, por innumerable vez esta noche te hace disfrutar. Ambos sentís el ritmo, ninguno queréis parar. Te aferras al pelo de Niall y a la realidad de que le tienes en frente, haciéndote la chica más feliz del mundo. Miras su cara, expresa casi tanta felicidad como la tuya, cierras los ojos y disfrutas de la ducha.

Cuando Niall sale a la habitación para vestirse tu sales del plato de ducha. Has necesitado quedarte dentro un rato para arreglar el desastre que habéis causado. Te envuelves en una toalla y pones el pie derecho en el frío suelo. Aunque a veces sale el sol, todavía hace frío en Nueva York. Te pones delante del espejo. Empiezas a peinarte el pelo. Ya lo tienes bastante largo. Menos mal, odiabas tu pelo corto y con flequillo. Ahora lo llevas abierto a la altura del pómulo. Dejas caer la toalla y te pones la ropa interior. Te ves unas pequeñas marcas en la espalda, cosa que te extraña. Te giras un poco más para mirarte mejor y descubres grandes arañazos en tu espalda. Te muerdes el labio inferior sonriendo. Niall se pone muy efusivo cuando... y de la pasión... al agarrarse a algo cuando no tiene pared... no te importa habiendo sido él. Te giras de nuevo y miras tu figura en el espejo. Cierras los ojos como un acto reflejo. Cubres tu vientre con tus brazos, asustada, agarrando y estirando al máximo tu piel. Poco a poco vas abriendo tus chinados ojos, empiezas a observar tus piernas, esas que tanto odias, esas piernas blandas cual gelatina y llenas de celulitis. Asciendes a tu abdomen. Te niegas a mirarlo. No hay parte de tu cuerpo que más odies, de echo, tus brazos no dejan de apretarlo con fuerza. Caes de rodillas al suelo. Cierras los ojos con fuerza y apoyas tu cabeza contra el armario que tienes en frente. Se abre la puerta.

Niall: ¡Alejandra! -corriendo unos pasos hasta llegar a ti-

Te levantas corriendo y le abrazas fuertemente, quieres sentirle cerca, que una vez más te saque de ese horrible mundo que tú sola te has creado. Niall abraza tu espalda desnuda. Fija su vista en el espejo. Sus labios van a la parte más cercana a él de tu hombro. Niall no tardó en darse cuenta de todos tus complejos y, como no podía ayudarte a superarlos por tu gran cabezonería, hizo que retiraran todos los espejos de su autobús, y se encargaba de cubrir los espejos que él veía. Nunca te ha gustado tu cuerpo desnudo pero desde que conoces a Niall mucho menos, crees que no estás a la altura y que nada de lo que haces para adelgazar da resultado, a pesar de todo el ejercicio que haces. Niall siempre te dice que son cosas de tu cabeza, que estás perfecta e incluso se preocupa porque dice que estás adelgazando demasiado. Últimamente comes menos y haces más ejercicio pero tu no ves que adelgaces, al contrario, notas como tu cuerpo cada vez aumenta más y eso sólo hace que tus miedos y complejos aumenten. Te has creado en tu cabeza un mundo que cada vez que te miras al espejo sale a relucir y del que no te puedes ocultar. Palabras como “fea”, “gorda”, “inútil”, “foca” resuenan en tu cabeza y eres incapaz de obviarlas, no puedes huir de ellas. A veces hasta caes tapándote los oídos pero no eso te ayuda puesto que están dentro de ti. Tu hermana está realmente preocupada, siempre has tenido esos complejos pero en los últimos meses parecen ir a más. Tú no lo ves, no crees que sea para tanto, tus amigos y novio son unos exagerados, no estás nada delgada y no vas a parar hasta ver en el espejo una figura de la que sentirte orgullosa.

Niall: ssshh -dice en tu oído- No pasa nada Alejandra, -pasa su mano por tu pelo- ven, vamos fuera, te he preparado una cosa...

Niall camina de espaldas para sacarte del baño. Cierra la puerta y te pone mirando a ella.

Niall: No te des la vuelta -dice dejando tus ojos cerrados mirando contra la pared-

Niall camina por la habitación buscando algo que ponerte encima. Termina cogiendo una sudadera suya y un pañuelo. Te pone la sudadera que te queda bastante larga y el pañuelo sobre tus ojos. Lo ata con fuerza.

Niall: Vale, ya te puedes dar la vuelta

Tu pelo mojado empieza a mojar su sudadera que, al ser gris, se nota más que en ningún otro color.

Alejandra: ¿Puedo subir ya el pañuelo? -preguntas con una gran sonrisa a pesar de las lágrimas de tus ojos-

Niall: Espera -se aparta de tu plano de visión- ¡Ya! -dice emocionado-

Subes un poco tu pañuelo, lo justo para poder abrir los ojos y ver lo que tienes delante. Una pequeña mesita apoya sus patas sobre la cama. Encima de ella un jarrón con 8 flores rojas sobresale sobre el resto de las cosas de las mesita que es comida. Niall se acerca a ti por detrás y te abraza entrelazando sus manos delante de tu estómago.

Niall: Feliz 'eightniversario' -dice en español-

Lo primero que haces al oír eso es reir un poco. Luego te das la vuelta, rodeas el cuello de Niall con tus brazos y le besas tiernamente. Niall te eleva por los aires. Sientes como flotas con los brazos de Niall apretándote contra él. Tus manos acarician su nuca. Vuestras lenguas juegan dulcemente.

Alejandra: Pensaba que no te acordarías del día que es hoy -dices entre sus labios-

Niall: Como para olvidar ese primer beso que tanto esperé y que tanto me gustó -dice mirando tus labios-

Alejandra: Seguro que no fue para tanto -sonriendo mientras juntas tu nariz a la de él-

Niall: Más que tanto, superó cualquier expectativa, tal vez no fue el mejor momento, ni el mejor lugar, ni los mejores movimientos, pero fue contigo, con la persona a la que tanto había esperado, fue mejor que ningún otro

Vuelves a refugiarte de nuevo en sus labios.

Besas con fuerza a Niall. Te encanta que haya echo eso. No te lo esperabas, Niall nunca a sido del tipo del tipo de chico que pensaba en detalles y ya te parecía demasiado que hubiera alquilado de más el bungalow como para pensar en cualquier otra cosa.

Niall: Te quiero

Sonríes. Niall te lleva de la mano a la cama. Te sientas en ella. Coges una tostada y la muerdes. Niall te observa sonriente por lo que ríes y cortas mal el trozo de jamón que queda colgando entre tu boca y el pan. Niall ríe al ver que te tienes que ayudar con la mano. Tu ríes también con el trozo ya en la boca.

Niall: Es una pena.

Alejandra: ¿El que?

Niall: Que no vaya a poder pasar este día contigo

Alejandra: ¿Por qué no?

Niall: Esta tarde hemos quedado para escribir canciones, bueno, más bien nos han obligado, mañana por la mañana tenemos una entrevista y tenemos que quedarnos a comer por invitación de la casa, cosa que no podemos rechazar -dice con cara de asco- y por la tarde tenemos concierto...

Alejandra: Joder, si que estáis ajetreados -dices triste mientras sorbes de la pajita rosa de tu vaso de zumo-

Niall: Pero esta noche me puedo escapar después de escribir, los chicos lo entenderán -dice pícaro- 

Alejandra: Yo no aguanto una más como la de anoche eeh...

Niall: No, ni yo, que luego el que tiene que cantar y moverse por el escenario soy yo... -exhausto-

Ríes fuerte.

Alejandra: Si no querías sólo tenías que haberlo dicho

Niall: No, no, si se dio muy bien la noche

Ríes de nuevo. 

Alejandra: Venga, vamos a dar una vuelta para disfrutar un poco del día que hace

Niall asiente. Te quedas con la sudadera de Niall ya que te encanta. Te pones unos pitillos muy ajustados y tus converse blancas. Miras a Niall. Lleva puesta la chaqueta que suele sacar a los conciertos, una vaquera con las mangas de la misma en cuero y una camiseta básica blanca debajo. Unos pantalones de chándal negros y unas supras blancas. Le miras de arriba a abajo mordiéndote el labio inferior. 

Niall: Venga, ahí fuera hay un lago -mirando por la ventana- 

Te acercas a él y le das un pequeño golpe en el cachete del culo, lo que hace que se sobresalte. Salís fuera del bungalow. Una imagen muy primaveral se abre delante de vuestros pies. Miras el lago que tienes delante por el que van algunos patos nadando, está rodeado de muchos juncos y hay un pequeño embarcadero de madera. Andas hasta él de la mano de Niall. Vuestros dedos entrelazados como muy pocas veces están. Siempre soléis andar sin tocaros por las cámaras y la gente que os ve por la calle, preferís guardaros los cariños para la intimidad. Niall te coge en volandas y echa a correr hacia el embarcadero. Te agarras fuerte a su camiseta. 

Alejandra: ¡Niall! ¡Para! ¡Para!

Niall ríe y, por su descuido, pisa algo de barro húmedo unos pasos antes de llegar a la madera. 

Alejandra: aaaaaaah -gritas mientras estás cayendo-

Caes sobre el barro de lado y Niall cae rodando por la ladera, cuando te das cuenta, a tan sólo unas milésimas de segundo de la caída te arrastras por.el suelo rápida para cogerle y que no caiga al agua. Llegas a tiempo para alcanzar sus manos pero no para salvarlo de mojarse. 

Cuando miras su cuerpo mientras tiras de él para sacarle del zango te das cuenta de que tiene gran parte de su cuerpo metido en el suelo. 

Caéis al suelo riendo por cómo están vuestra ropa. 

Niall: Puag -exclama mientras se quita la chaqueta-

Ríes saltando para que no caiga en tus pies. 

Alejandra: En los pantalones... -dices intentando que la risa no salga demasiado sonora-

Niall mira sus pantalones. Está manchado desde la rodilla hasta el último recobico de sus cordones de las zapatillas.

Niall: Tú tampoco estás muy limpia...

Miras tus vaqueros, están marrones y húmedos por haber clavado las rodillas en el barro al caer.

Alejandra: Si es que así no se puede, lo que pretendía ser una mañana romántica no puede ser más sucia Niall -exclamas riendo-

Juntos y andando lo más rápido posible volvéis al bungalow. No tenéis más remedio que poneros lo que os pusisteis ayer ya que no tenéis más cambio. 

La mañana pasa entretenida, andando por la calle hoy si, más acaramelados que nunca. Notáis como os hacen fotos, al principio te molestaban un poco, es verdad eso de que no hay intimidad pero ahora lo entiendes, si fueras una de esas fans de los chicos que tanto te gustan querías saber a todo momento lo que hacen y más si se trata en el terreno del amor. Recuerdas que Irene, Belén y Estefanía siempre hablaban de lo cariñosos que parecían Liam y Louis con sus novias, ahora ya lo pueden comprobar en persona. Por un momento piensas en Estefanía, no tienes ni idea de qué habrá sido de ella pero en seguida la frase “ni lo sabes ni te importa, Ale” viene a tu cabeza para hacerte volver a la realidad. Decidís comer en un Nando's por elección de Niall. Ya casi habéis terminado cuando tu móvil suena. 

Alejandra: ¿Si? -dices con la boca llena- 

Alguien solloza por la otra línea. Tragas y miras el nombre de quien te ha llamado. Irene. 

Alejandra: ¿Irene?

Irene: Ale, ¿dónde estás?

Alejandra: Estoy con Niall, ¿todo bien?

Irene: No, la verdad es que no, pero no pasa nada, esta tarde tienen que hacer cosas así que disfruta de tus ocho meses, -pausa- felicidades por cierto, luego hablamos -no parece muy animada- 

Alejandra: Irene, ¿quieres que valla para allá?

Irene: No, no, no pasa nada, tranquila, luego te veo, un beso Ale

Alejandra: Un beso

Cuelgas y te levantas del asiento.

Niall: ¿Qué pasa?

Alejandra: Es Irene

Niall: ¿Qué la pasa?

Alejandra: No sé, me ha dicho que no la pasa nada pero no ha sonado nada convincente, ya sabes lo mal que miente

Niall: Si, bueno...

Terminas de recoger todo, le das un beso a Niall en la mejilla y te despides con un “Te veo a la noche”.

viernes, 14 de junio de 2013

Capítulo 126

Irene no salía de su asombro cuando vio las fotos. Lo que más le duele no es que haya pasado el día con Taylor y Baby Lux cuando ella ni si quiera la conoce. Tampoco es que se supusiera que iba a estar con los chicos y no lo hiciera. Lo que más la duele es que no le haya dicho nada. Él sabe lo que la molesta que hable, tenga relación y quede con Taylor después de todos los rumores, han hablado mucho de ello y aunque Harry siempre la tranquiliza porque con ella no tuvo nada, cada vez que sale algo de Taylor, Irene entra en tensión y no hay palabras para explicarla que no pasa nada. Cuando vio la foto de Harry con Lux entre las piernas y Taylor mirando a Harry entró en estado de tristeza. Cuando vio una foto en la cual Lux no aparece y están los dos mirándose demasiado cómplices, Irene rompió a llorar como nunca la habías visto. No te gusta nada verla así. Ahora no para de dar vueltas por el jardín de la casa ya que Harry sigue sin cogerle el teléfono. Has llamado a Louis para que llamara a Harry porque, a lo mejor, a él si que se lo cogía pero nada, parece que ha decidido desconectar del mundo por hoy.

Las horas pasan con Irene cada vez más nerviosa y con menos uñas. No aguanta más y realiza la vigésimo cuarta llamada al mismo teléfono. De nuevo cuatro soniquetes y cuatro segundos más en los que el nerviosismo aumenta.

Irene: ¡Joder! –dice con rabia-

El siguiente toque es más esperanzador cuando oye cómo se descuelga.

Harry: Buenas noches –dice feliz-

Irene: Hola –muy enfadada-

Harry: Te he echado de menos hoy

Irene: Si, si, se ha notado, ¿estás en casa? –muy seria-

Harry: Si, ¿Pasa algo?

Irene cuelga. Se mete el móvil en el bolsillo, se pone una chaqueta y sale de la casa. Se dirige al bungaló de Harry. A medio camino ve aparecer a un chico con una camisa vaquera, una chaqueta azul y encima una color caqui, unos vaqueros azules y unas zapatillas marrones. Los ojos de Irene empiezan a encharcarse cuando le ve. Cuando está a unos centímetros de su cara de preocupación ella levanta la mano dispuesta a pegarle. Él no realiza ningún movimiento. Irene cierra el puño y se deja caer, rendida en lágrimas reprimidas, sobre su hombro.

Irene: ¿Cómo has podido?

Harry: ¿Cómo he podido qué?

Irene le mira. Se muerde el labio superior negando con la cabeza.

Irene: Me has mentido –dice echándose para atrás-

Harry: ¿Qué?

Irene: Me has mentido –repite, frase y acto-

Harry: Yo no… -para- Yo no te he mentido –dice muy seguro-

Irene: Ah, no disculpe, no sabía que “estar ocupado” era dar una vuelta con tu queridísima amiga

Harry se lleva la mano a la frente. Interpone su lengua entre sus dientes de la mandíbula inferior y su labio y gira un poco hacia la izquierda de la cabeza.

Irene: Hombre, ¿ahora caes? Bien Harry, bien, ¿Qué has ido? ¿A acompañarla a casa y ahora te haces el sorprendido? –dice irónica-

Harry: Irene, aquí no, por favor

Irene: ¿Qué pasa? ¿Puede que haya paparazzis? ¿No quieres que te vean mas conmigo? ¿Es eso? ¡Pues me la soplan tus queridos cotilleos! Me da exactamente igual lo que puedan sacar ya de nosotros –grita-

Harry: Irene, vamos dentro y lo hablamos tranquilamente -en tono conciliador-

Irene: Estoy hasta los cojones de tus famoseos, de que no podamos salir a la calle tranquilos por tu miedo –sin hacer caso-

Harry: Irene, cállate

Irene: Sólo te preocupas de lo que pensarán, del “que dirán” y no te preocupas por mi, por lo que siento

Harry no aguanta más esos gritos en plena calle y en unos pocos movimientos se coloca a Irene en el hombro a modo de saco, con lo poco que pesa no es difícil levantarla. Irene empieza a darle puñetazos y patadas en el abdomen, a morderle enfadada y ha hacerle cualquier tipo de cosa que se la ocurre para soltarse de él.

Irene: ¡Harry suéltame! ¡Qué me sueltes! –grita enfadada-

Harry avanza con paso firme hasta su caseta. Sabe que no habrá nadie, los chicos están haciendo cosas o con sus amigas. A pesar del dolor físico y psíquico que le está produciendo en este momento Irene continúa con ella en brazos, está dispuesto a hablar con ella y a explicarla todo. Se dirige a la habitación, sabe que no habrá nadie. Niall está con Alejandra, Liam aprovechará el poco tiempo que tendrán con Carolina y Zayn y Louis habrán salido a dar una vuelta con Belén. Con ella a cuestas, saca las llaves y abre la puerta. Pasa y cierra, anda hasta la habitación y la deja en el suelo no sin antes cerrar la puerta de la habitación. Irene cae derrumbada al suelo, con la cara entre sus manos, ocultando sus lágrimas. Harry acude a su lado y la toca el hombro.

Irene: ¡Suéltame! –grita desaciéndose de él-

Harry: ¿Por qué estás así? No te entiendo –dice mirándola todavía a su lado-

Irene: ¿Que no sabes por qué estoy así? ¿Te parece normal decirme que estás haciendo cosas y coger e irte a pasar el día con Taylor?

Harry: No te he mentido estaba haciendo cosas

Irene: ¿Y tan importantes eran esas cosas que era pasar un día con esa… -se piensa dos veces la palabra y prefiere omitirla- que no podías pasar un momento conmigo, ni si quiera cogerme el teléfono y vas y no me lo dices?

Harry: Pensé que te enterarías de todos modos por lo que no me preocupé

Irene: Y es mejor que me entere por medios de comunicación que por mi propio novio, ¿no? Es eso –dice levantándose-

Harry: No… la verdad es que te lo tenía que haber dicho

Irene: ¡TARDE! –exclama- Llegas tarde Harry, como siempre, siempre te das cuenta del daño que has hecho cuando ya no tiene solución y estoy cansada, un “perdón” puede solucionar las cosas una vez, dos, tres, diez veces pero es que siempre estamos igual, sabes el daño que me hace que te veas con ella, sabes el daño que me hacen los rumores y tus conversaciones con ella y no solo sigues haciéndolo si no que me lo ocultas

Harry: No te lo estaba ocultando Irene

Irene: Pero no me lo has dicho –le interrumpe-

Harry: ¡Tampoco te tengo que contar todo lo que hago! –exclama- No eres mi madre cuando tenía cinco años, es más, creo que ella me tenía menos controlado entonces que tú ahora

Irene: ¿Te sientes presionado? Si es así, tiene fácil solución –grita-

Harry: No he dicho eso, no lo saques de contexto como haces siempre

Irene: ¿Ahora saco todo de contexto?

Han tenido varias discusiones fuertes. Ambos son muy temperamentales y cuando están enfadados dicen las cosas sin pensar y se hacen daño, tanto que luego es difícil curar las heridas pero siempre terminan solucionándolo. Ya se conocen y saben que a pesar de su orgullo, de lo rencorosos que son y de su temperamento no pueden estar el uno sin el otro por lo que lo arreglan siempre.

Harry: Siempre giras las cosas para que vayan como a ti te convienen

Irene: Joder es que tengo razón, sabes que no me gusta nada esa chica…

Harry: Pero es que no te tiene porqué gustar, es mi amiga te parezca bien o no y voy a seguir viéndome con ella quieras o no –la corta-

Irene: ¿A pesar de saber que me jode?

Harry: Si por ti fuera me aislaría del mundo para ser solo tuyo y eso no lo voy a hacer

Irene: ¡Eso no es así! -grita nerviosa- Es que no me dedicas nada de tiempo, te pasas las horas muertas con tu trabajo, fans y cosas de la música y no te digo que pares, es lo que te gusta hacer y te comprendo pero soy tu novia y se supone que también te gusta pasar tiempo conmigo

Harry: Y así es, pero no eres el centro de mi universo, también vivo, como, respiro, tengo amigos y trabajo, te recuerdo que si no fuera por eso ni nos habríamos conocido

Irene: Sé perfectamente como te conocí y como éramos al principio pero ahora todo ha cambiado, no eres el del principio

Harry: ¡Por que también me canso! –dice enfadado-

Irene: ¿De qué? –pide la explicación-

Harry: ¡De ti! –escupe las palabras sin pensar- De tus tonterías, de tus celos, te quiero mucho y lo sabes, me haces feliz como siempre lo has hecho pero cuando te pones como una cría a pedir explicaciones de todo y a sentirte ofendida por cada cosa que digo me revientas

Irene: Perdóneme señor de los ancestros tu no tienes tonterías de niño pequeño ni nada

Harry: Claro que las tengo, pero no las utilizo para dejarte mal delante de tus amigas, no me pillo esas rabietas que te pillas tu

Irene: ¿Y por qué no me lo dices en el momento?

Harry: ¿De qué serviría? Te lo digo cuando estamos solos en casa y no te sirve de nada porque a la mañana siguiente vuelves a hacer lo mismo, eres una puta cría

Irene: Pues bien que utilizas a esta puta cría para follar

Harry: ¡Ahora me sacas esto! –exclama colmado de siempre oír lo mismo- No te utilizo para eso Irene, parece que solo te quisiera para eso y no es así, te quiero para comerme un helado, te quiero para dar un paseo por el parque, te quiero para perderme en tus ojos y para amanecer cada día junto a ti, te quiero porque me haces feliz igual que yo creo que te hago a ti pero hay cosas de ti igual que yo las tendré que no me gustan pero es lo que dan vida a nuestra pareja, si no, ¿qué mierda de monotonía tendríamos?

Irene lleva su mano izquierda a su costado y la derecha a su boca. No puede reprimir la sonrisa que acude a su boca.

Harry: Sabes que te quiero más que a mi vida, más que a nadie en este mundo –se acerca a ella- pero no se lo digas a nadie que es un secreto –tomándola de la cintura para acercarla a él- no quiero que discutamos pero si lo hacemos terminando así podemos hacerlo las veces que quieras

Irene: No sé como lo haces, con el cabreo que traía y ya se me ha bajado todo…

Harry: Porque no puedes evitar amar estos ojos verdes

Irene le da un golpe en el hombro y se suelta de él riendo.

Irene: No me vuelvas a ocultar cuando vayas a quedar con Taylor, sólo dímelo, por favor

Harry sonríe y asiente con la cabeza.

Harry: Vale

Irene se acerca a él pero es él el que da el paso para llegar a sus labios.

Irene: Te quiero.