Abres el ojo derecho. Tienes tu mano en
la espalda de Niall. Tu otra mano unida a la de él. Tu pierna
izquierda está encima de él. Él está de lado mirando en dirección
a tu cara, con los ojos cerrados. Sonríes al verle. Te arrimas a él
y le das un beso delicado en los labios para no despertarlo. Te
despegas de él despacio. Muy lentamente bajas de la cama y, como si
fueras pisando cristales, sales de la habitación.
Miras el reloj. A esta hora tus amigos
ya habrán terminado de comer. Vas al sofá y coges el móvil. Marcas
y llamas a Louis sin pensártelo dos veces. Dan dos toques largos.
Nadie contesta. Otro más. Silencio por la otra línea. Cuelgas antes
de que suene el cuarto para que no te salte el buzón de voz. Te
guardas el móvil en el bolsillo del vaquero y vuelves a la
habitación. Niall sigue durmiendo. Ves, al fondo, el gran ventanal
que tiene tu habitación y las cortinas azules que lo cubren dejan
pasar poca luz. Andas por la habitación esquivando la mesa que hay
en el centro de la habitación. Abres la puerta. El ancho del balcón
apenas mide medio metro pero es acogedor. Te recuerda a tu ventana.
Corres un poco la cortina, no mucho para no despertar a Niall.
Miras por la ventana las barras que
suben en una altura un metro y medio más o menos. Sacas el móvil y
escribes un WhatsApp. "Louis, cuando puedas llámame".
Apoyas la frente en una de ellas. Miras al suelo. Recuerdas cuando
mirabas al suelo desde el tercer piso de tu bloque. No tenías ningún
miedo a las alturas. Ahora tampoco. Aún estando en un séptimo, las
alturas son tu fuerte. Piensas en tu hermana. No sabes muy bien por
qué pero tu infancia viene un flash-back rápido. Siempre has sido la fuerte
de las dos. Si os caíais tú eras la primera que se levantaba.
Cuando os metáis en líos tú eras la que buscaba la solución.
Cuando tu hermana tuvo su primer romance que salió mal tú fuiste la
que la ayudó a sobrellevarlo. Ella siempre ha sido la que se reía
de la vida y tú la que la hacia frente. Te acuerdas de todos tus
amigos de Madrid. De las tardes en Sol, de los cafés en el Starbucks
y de las fiestas en el Retiro.
Oyes pasos. Quitas la cabeza de los
barrotes y mirad a la habitación. No hay nadie. Miras a la cama.
Niall no está. Frunces débilmente el ceño. Giras la cara por la
habitación hasta que llegas al pequeño balcón y te encuentras con
la cara de Niall mirándote con los ojos abiertos como platos a la
vez que dice "buh". Gritas. Gritas mucho. Tanto que Niall
se asusta y cae de culo. Cuando te das cuenta te incorporas en
tus tibias poniéndote de rodillas. Le miras. Los dos tenéis cara de
asustados. Empiezas a esbozar una sonrisa al ver su cara. Niall
también pone una cara graciosa por lo que empiezas a reír. Los dos
reís mucho. Caes tumbada al suelo. Cierras los ojos sin dejar de
reír. Tu mano va a la parte baja de tu entrecejo. No puedes parar de
reír. Abres los ojos y ves a Niall apoyado contra la pared riendo. Te
sientas.
Alejandra: Eres tonto tío -dices riendo
todavía-
Poco a poco la risa se termina. Te
limpias las lágrimas que se te han caído por ella.
Niall: ¿Qué hacías, tonta? -dice
sentándose a tu lado-
Pone la mano en tu cabeza mirándote con
los ojos todavía llorosos.
Alejandra: Nada, pensaba nada más
Niall: Uh, tu pensando…
Le das una pequeña colleja. Los dos
reís.
Niall: ¿Y en qué pensabas?
Alejandra: En Madrid –miras por los
barrotes-
Niall: ¿Les echas de menos?
Le miras. No puedes controlar los
pucheros que lentamente se tuercen en tu sonrisa. Tus ojos empiezan a
inundarse lentamente. Una imagen de tus padres aparece constante en
tu retina. Duele. Asientes con la cabeza.
Niall: eeh, pequeña –dice al verte
así-
Coge tu cabeza y la lleva lentamente a
su pecho. No vas a dejar que las lágrimas salgan de tus ojos. Las reprimes. Aspiras por la nariz.
Niall: Sólo quedan tres meses,
tranquila cariño
Asientes. Pasas tu dedo índice por tu
nariz. Sonríes.
Niall: A ver esos ojos bonitos
Sonríes de nuevo, esta vez un poco más
grande para satisfacer a tu chico.
Alejandra: ¿Cómo lo haces tu, Niall?
Niall: ¿El que? ¿Cómo hago el que?
Alejandra: ¿Llevar tan bien lo de la
familia?
Niall: No lo llevo bien, echo mucho de
menos a mis padres y a mi hermano, y por su puesto a todos mis
amigos, claro que los echo de menos, mucho, pero si estoy todo el día
triste pensando en ellos no voy a ser feliz y no tengo motivos para
no serlo, tengo cuatro estupendos amigos, cuatro chicas maravillosas
acompañándonos, estoy cumpliendo mi sueño, tengo una familia que
me quiere y respeta mi trabajo y tengo a la mejor novia del mundo,
¿no crees que debería sonreír aunque sólo fuera por eso?
Sonríes. Le das un beso corto en los
labios. Es una escena muy tierna. Cuando el beso termina te refugias
en sus brazos. Os separáis y Niall se pone de pie.
Niall: Bueno, hoy me apetece correr,
llevas mucho tiempo sin ir al gimnasio y no te has quejado, vamos,
hay que mover el culo -dice sacudiendo su trasero-
Ríes y te pones de pie.
Alejandra: Entonces, ¿te hace un
footing?
Niall ríe y asiente. Diez minutos
después estás lista. Llevas unas mallas negras. Una camiseta negra
básica y una camiseta de media manga y hombro caído blanca.
Calentadores blancos en tobillos. Te has echo una coleta alta
dejándote el flequillo. Te observas en el espejo. Tu agujero de la
nariz se nota todavía más con el flequillo. A los pocos meses de
empezar la gira te quitaste el pearcig porque te incomodaba y, ahora
que no lo llevas odias el agujero que te queda. Recuerdas la frase de
Carolina cada vez que te quejas del agujero "Te jodes". Sonríes por la delicadeza que tiene tu hermana al tratar contigo.
Sales de tu cuarto y después de tu
habitación. Bajas al hall donde has quedado con Niall. Cuando llegas
miras a varios lados. No está. Como modo de entretenimiento para
esperarle abres el Twitter. Te metes en el de Eleanor para ver si ha
puesto algo pero nada, ni un solo tweet. Te metes en el de Louis,
tampoco ha puesto nada. Twitter está muy tranquilo. Tienes miedo de
meterte en las interacciones por lo que te puedes encontrar así que
no las abres. Tweeteas “Cada día me alegro más de haber conocido
a este chico”.
Navegas por algunos tweets que te salen en
novedades, son todos en Español ya que son de las personas que ya
conocías de antes de conocer a los chicos. Esta vez si le das a
interacciones te fijas en el último RT que te han dado. Es de la
frase que tweeteaste hace unos minutos. El retweet es de Niall. Te
metes en su Twitter y ves que ha tweeteado en Español “Dentro de
tres meses, princesa, no queda nada”. Das RT y sonríes. Ves
aparecer a Niall.
Niall: ¿Lista? –dice situándose
delante de ti-
Alejandra: Muy lista
Empezáis a correr y se os pasan las
horas volando. Cuando os queréis dar cuenta habéis llegado a una
explanada. Niall está más cansado que tú porque no está
acostumbrado. Todo el camino ha ido por detrás de ti. Cuando llegáis
a la explanada se tumba en el césped.
Alejandra: No, Niall, eso es muy malo,
tienes que estirar –dices empezando tú a estirar-
Niall: Déjame, quiero morir, sólo
quiero eso, no es mucho pedir –dice con una mano en el estómago
tirado en el suelo con las piernas abiertas-
Ríes.
Alejandra: Vamos, Niall, no quiero que
luego no puedas ni moverte
Niall se da la vuelta y te engancha la
pierna haciendo que caigas encima de él. Gritas un poco porque no te
lo esperabas. Cuando caes intentas poner los brazos para no dejar
todo tu peso sobre él. Cuando ya están tus pies en el suelo te
permites aflojar la tensión de tus brazos para pegar tu cuerpo al de
él. Todo pasa en unas décimas de segundo. Los dos reís. Niall se
agarra a tu espalda y, de ese modo, gira contigo ladera abajo. Los
dos disfrutáis como niños pequeños. Pasáis buen parte de la hora
siguiente jugando por el césped como si tuvierais cinco años.
Disfrutas mucho haciendo el tonto con tu novio. Llegáis al hotel
riendo bastante. Subís a la habitación. Cuando entras ves a Louis
con los brazos cruzados apoyado en el sofá mirando al suelo. Entras
y dejas las llaves encima de una mesita.
Alejandra: Hola Louis –dices
sonriendo-
Louis levanta la vista. Niall pasa
detrás de ti cerrando tras de si la puerta.
Niall: ¿Qué haces aquí, Louis?
Louis: Me voy a Londres