El nombre de esta entrada lo dice todo. "Sin palabras", así es como me habéis dejado con vuestros comentarios. Tanto por comentario aquí, en el blog, por WhatsApp o vía Twitter.
Es extraño, porque muchas me dais las gracias por escribir cuando en realidad soy yo la que tiene que daros las gracias por todo lo que me habéis ayudado leyendo, por cumplir mi sueño. Siempre me ha gustado esto de la escritura y si es en un tema con el que me siento tan cómoda como son los chicos que tan felices nos hacen a todas, pues mucho más, pero probablemente esto se habría quedado en un boceto de un qué habría sido, si no hubiera sido por unas chicas geniales que un día me instaron (en realidad me obligaron) a subir esta novela y eso me ha servido para conocer gente maravillosa y, creo, que para crear unas pequeñas sonrisas en varios rostros.
Algo que me encantaba a medida que iba subiendo capítulos era las reacciones que teníais, como podía conseguir sentimientos tan opuestos en un mismo capítulo y eso, eso es indescriptible, simplemente increíble. Pero si, Just Little Things ha terminado...
Por eso y por todos los geniales comentarios que he recibido, he decidido hacer una segunda parte que lo subiré en este blog: http://sayhellotoanewlife.blogspot.com.es/ pero como ahora mismo estoy de vacaciones no subiré hasta dentro de 15 días más o menos...
Pues no tengo nada más que decir porque en realidad no hay nada que decir a unas personas que te han dado todo. Sé que me repito, pero no sabéis lo feliz que habéis echo a la persona que está escribiendo esto con sólo leer y comentar lo que os iba pareciendo o reacciones.
GRACIAS, MIL GRACIAS A TODAS, DE VERDAD.
Déjate llevar.
Just little things.
domingo, 4 de agosto de 2013
viernes, 2 de agosto de 2013
Capítulo 148
Buenos días, tardes, noches o lo que quiera que sea cuando leas esto. Me pongo otra vez en contacto con vosotras para deciros que sí, este es el último capítulo de Just Little Things, de esa novela que me ha dado tanto, que tan feliz me ha echo y que, hasta a mi, que sabía lo que podía pasar, me ha puesto un nudo en el cuello a medida que la escribía. Quería daros las gracias a todas las que habéis estado ahí desde el principio, creyendo en mi y animándome a hacer este blog, a las que os habéis enganchado a hacerme un pocito más feliz a mediados de la novela y a las que hace nada la habéis descubierto, porque me habéis echo realmente feliz. GRACIAS.
Carolina, Alejandra, Belén, Irene y Estefanía son chicas normales y esto sólo sirve para acercaros un poco más a un sueño que quien sabe si, aunque sea en nuestra memoria, quedará echa nuestra propia realidad. Me preguntaba si os gustaría leer una segunda parte de esta novela o debería retirarme ya para los restos, no sé, a lo mejor os aburrís de estas cinco chicas...
Bueno, pues nada más, gracias a todas y, por última vez, vamos a adentrarnos en el mundo de estas especiales chicas, abramos por última vez nuestra mente para dejar volar la imaginación a través de unas letras.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Alejandra: Quiero verme
Niall: Estás preciosa, Alejandra
Alejandra: No puedo estarlo, necesito verme Niall
Niall traga saliva. Saca su móvil despacio de su bolsillo, da a unas teclas y lo gira para que te veas. Te han quitado la mascarilla de oxígeno y ahora estás con la vía puesta en la nariz. Coges el móvil y te miras detenidamente. Tienes una apósito manchado de sangre en la parte izquierda de la frente. Tienes el labio inferior morado y la ceja izquierda muy hinchada. Unas lagrimillas empiezan a escurrirse por tus ojos. Niall coge el móvil, lo guarda y, cogiendo tu mano junta su frente a la tuya.
Alejandra: Estaba manchando, durante el embarazo no es normal y no queríamos asustaros -te explicas entre sofocos-
Niall: Tranquila Alejandra, eso no importa ahora -acariciando tu cara-
Alejandra: Perdóname, Niall, perdóname
Niall: No tengo nada que perdonarte, no has echo nada -mirándote a los ojos-
Se acerca un poco a tus labios y abre la boca para besarlos, tú intentas corresponderle pero te duelen tanto que no puedes moverlos.
Niall: ¿Quieres que le diga a tu madre que pase? -retirándose un poco-
Alejandra: No, quiero que te quedes, no me dejes sola por favor
Niall: No te voy a dejar sola, no lo voy a hacer
Alejandra: Tengo miedo Niall -apretando su mano- Miedo a que la pase algo a Carol, miedo a que no pueda volver a mover las piernas, miedo a perderos, miedo a perderte
Niall: No vas a perderme, voy a estar contigo, y cuando todo esto termine inauguraremos nuestra casa
Frunces el ceño y ves como la cara de Niall se tensa. "Mierda" dice muy bajo, casi inaudible para ti.
Alejandra: ¿Qué casa?
Niall cierra los ojos y expulsa mucho aire por la nariz. Los abre lentamente y echa una pequeña sonrisa.
Niall: Ese era tu regalo de cumpleaños.
Niall lleva su mano izquierda a su bolsillo del pantalón y saca unas llaves haciéndolas sonar. Tus ojos se arrugan y empiezan a mojarse otra vez. Coges las llaves y tapas tu boca con la mano que te queda libre.
Niall: ¿Quieres venirte a vivir conmigo?
Rompes a llorar cuando ves la ilusión de tu novio al comunicarte el gran paso que quiere dar.
Niall: Sé que no quieres volver a tu casa y en la mía a lo mejor estamos un poco justos... Así que he alquilado una casa para lo que duren mis vacaciones, así no tendremos que separarnos -dice tocando tu cadera cubierta por una sábana blanca-
Continúas emocionada, pero no tardas ni un segundo en asentir con la cabeza. Niall sonríe y te besa delicadamente en los labios. Entonces la puerta os interrumpe abriéndose. La doctora que lleva tu caso abre la puerta y entra sonriendo. Te cae muy bien, te trata genial, como si no estuvieras enferma, como si no tuvieras nada y eso te encanta.
Anne: Te iba a preguntar cómo estás pero... Ya lo veo -dice acercándose a vosotros-
Los dos sonreís y Niall se echa a un lado para dejarla paso.
Anne: ¿Estás segura que no quieres que tus padres te vean? Están muy preocupados... -levantando la sábana por la parte de la pierna derecha-
Alejandra: Si, luego que pase mi madre...
Anne: ¿Y tu padre?
Alejandra: No, él no, no se merece nada...
Anne chista la lengua y niega con la cabeza.
Anne: Ya las tienes mucho mejor, pero siguen hinchadas
Niall: ¿Al final hay que operar?
Anne: La cadera ha recibido la mayor parte del golpe, no nos podemos arriesgar, no es una operación muy complicada y con ella volvería a recuperar la movilidad de las piernas
Alejandra: No digas eso, Anne, no la he perdido
Intentas con todas tus fuerzas mover la pierna pero tan sólo consigues unos cortos espasmos en los dedos de los pies. Niall chista su lengua intentando no hacer ruido pero no lo consigue.
Anne: Bueno, todavía quedan unos días para la operación así que estate tranquila... -te mira sonriendo-
Alejandra: ¿Me puedes decir ya cómo está mi hermana?
La expresión de la alta chica rubia cambia radicalmente.
Alejandra: No me gusta eso que has echo con la boca -levantas un poco el brazo y mueves el dedo índice en círculos-
Anne: Sigue en coma, lleva tres días sin dar señales de nada, estamos muy pendientes de ella, no está sola, no te preocupes
Cierras los ojos pero en seguida los abres otra vez. No quieres imaginarte a tu hermana tumbada en una cama, sola, enchufada a un montón de máquinas que la mantienen viva.
Alejandra: ¿Dónde está Liam? Quiero verle -dices mirando a Niall-
Anne: Vete a buscarle, yo no tardo nada, ya me voy
Niall asiente y se va de la habitación.
Anne: Alejandra, hay más cosas que nos preocupan de ti. -hace una pausa pero al ver que no la contestas continúa cogiendo tu mano- Las uñas están desgastadas y abiertas en capas y tú estás muy delgada -levantas un ceja- No te provocarás vómitos con algún fin ¿verdad?
Alejandra: ¡NO! ¿Piensas que soy bulímica o algo de eso?
Anne: No, sólo te estoy preguntando, sabes que eso es algo muy serio... Lo sabes ¿no?
Alejandra: Claro que lo sé, lo tengo muy presente, no hace falta que me lo diga nadie -enfadada-
La puerta se abre y entran Liam y Louis a la habitación. Anne asiente con la cabeza y, sin decir nada más, sale de la habitación. Los dos se acercan a ti sonriendo, te dan un beso, cada uno en una mejilla. Te impulsas con los brazos y te sientas en la camilla.
Louis: ¿Qué tal? ¿Cómo estás?
Ves que pone su mano en tu pierna izquierda y la mueve, en estos casos sólo puedes ser hipócrita, poner una sonrisa y aparentar que todo va bien.
Alejandra: Bien, mañana nos vamos de fiesta -sonriente-
Louis ríe y te arranca una risa muy sincera, giras la cabeza y ves a Liam, no tan eufórico, sonriendo.
Alejandra: ¿Cómo está?
Liam: Dormida, he estado todo el rato con ella pero... No se despierta...
Alejandra: Lo va a hacer, ya lo verás -pones tu mano sobre la de él-
Liam: Es muy fuerte, lo va a hacer, ella va a sobrevivir
Ves como sus ojos empiezan a lacrimar. Frunces el ceño extrañada.
Alejandra: ¿Qué pasa?
Liam no puede contestarte porque rompe a llorar de nuevo, sabes que ya lo ha echo antes por cómo traía los ojos, y la verdad no te extraña.
Louis: Ha perdido a los niños -bajando el tono al final de la frase-
Alejandra: ¡¿QUÉ?! No, no, -negando con la cabeza- no puede ser, no puede ser
Empiezas a ponerte muy nerviosa. "No" repites mientras tus lágrimas mojan toda tu cara. Una máquina empieza a sonar. Estás realmente nerviosa. Niegas mucho con la cabeza. Te está empezando a faltar el aire por lo que lo reclamas con la boca abierta para tomar grandes bocanadas de él. Louis y Liam se asustan y, mientras Liam se queda contigo, intentando parar tu cuerpo Louis sale corriendo de la habitación. Ya no puedes ni llorar, te estás ahogando. Empujas la cama reclamando el aire que no llega a tus pulmones. "Carolina" gritas. "Carolina" repites. Anne entra corriendo a la habitación. Louis se hace a un lado y Niall entra corriendo. Oyes como Louis pregunta que ha pasado y Niall le dice algo que no llegas a oír. Louis sale corriendo. "Carolina" dices de nuevo. La doctora empieza a poner una cosa muy fría sobre tu pecho. No sabes porqué pero tu cuerpo no para de moverse. Toses mucho intentando, por todos los medios posibles, coger aire. Coges una última bocanada que entra para encajarse perfectamente en tus pulmones haciendo que te relajes y pierdas la fuerza de tu cuerpo a la vez. Caes en la cama, extendida. Tienes conocimiento. Oyes a mucha gente gritar y a Niall llorar. Anne abre tu boca e introduce un tubo en ella. Sale corriendo de la habitación. Alguien entra en ella y llama a Niall para que salga. Aunque al principio se niega a hacerlo termina siguiendo a esa persona y dejándote sola. Tu cuerpo flaquea como nunca lo ha echo pero oyes ligeramente un "Carolina" que te da la fuerza necesaria para mover tus piernas con tus manos, hasta el suelo de la habitación. El suelo está frío pero no te importa, te impulsas desde la cama hasta la pared y, ayudándote de ella para andar por la habitación y salir de ella. Todo el mundo corre por el pasillo. Andas unos pasos con lágrimas desbordadas de tus ojos y la cabeza rendida mirando al suelo. Alguien llega hasta ti. Te toca la espalda y con eso acciona el detonante para que tus piernas se doblen y caigan al suelo.
Mujer: ¿Qué haces aquí?
Sólo atinas a decir una palabra y es el nombre de la persona más importante para ti en todo lo que ha sido tu vida. No tienes un buen presentimiento, entonces oyes la voz de Anne. Abres los ojos levantando la cabeza.
Alejandra: ¿Qué ha pasado? ¿Dónde está Carolina? ¿Dónde está toda mi gente? -casi no la ves por tus lágrimas-
Anne: Se acabó Alejandra, lo siento, hemos echo todo lo que hemos podido...
Gritas en medio del pasillo y caes al suelo llorando.
Alejandra: ¡NOOOOOOO! -lloras de rodillas pidiendo clemencia-
Pones tus manos en el suelo. Te quieres morir. Tu hermana. Carolina. La vitalidad de tu vida, la sonrisa constante que te iluminaba cada mañana. Ahora está muerta. No puede ser. Recuerdas cómo jugabas con ella de pequeña en la playa rompiendo olas. El primer día de clase. Todos los polos compartidos. Las peleas cuando se ponía cabezona. Cómo te cuidaba, protegía y te advertía de todos los males. Cómo os ayudabais la una a la otra en los castigos y regañinas de vuestros padres, hasta el último momento. Se acaba de ir tu risa y tu enfado. Tu día y tu noche. Tu consuelo en las pesadillas. Tu confesionario de secretos. Tu hermana y amiga a la vez. Has nacido, crecido y vivido con ella, y no concebías la idea de morir sin ella, ella era la fuerte, la que sobrevolaba los problemas y les hacía frente como bien te demostró. Era toda tu vida y se ha esfumado de tus manos. Se ha ido y no has podido estar con ella en su último aliento de vida. No sabes cómo ha podido pasar. Todo esto ha pasado por tu culpa. Por la maldita hora en la que se te ocurrió coger ese taxi.
Y ahí estás tú, tirada en el suelo, con un montón de médicos a tu al rededor, preocupándose por tu estado y por tu vida cuando a ti en realidad sólo te importa la vida que ya no está. Sólo te importa el cuerpo de lo que es tu existencia entera y que a partir de ahora reside en tu memoria, en tus recuerdos y en los de toda la gente que la quiere. Desde ahí sólo la puedes decir en la distancia de unos fríos pasillos: Adiós, Carolina.
Carolina, Alejandra, Belén, Irene y Estefanía son chicas normales y esto sólo sirve para acercaros un poco más a un sueño que quien sabe si, aunque sea en nuestra memoria, quedará echa nuestra propia realidad. Me preguntaba si os gustaría leer una segunda parte de esta novela o debería retirarme ya para los restos, no sé, a lo mejor os aburrís de estas cinco chicas...
Bueno, pues nada más, gracias a todas y, por última vez, vamos a adentrarnos en el mundo de estas especiales chicas, abramos por última vez nuestra mente para dejar volar la imaginación a través de unas letras.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Alejandra: Quiero verme
Niall: Estás preciosa, Alejandra
Alejandra: No puedo estarlo, necesito verme Niall
Niall traga saliva. Saca su móvil despacio de su bolsillo, da a unas teclas y lo gira para que te veas. Te han quitado la mascarilla de oxígeno y ahora estás con la vía puesta en la nariz. Coges el móvil y te miras detenidamente. Tienes una apósito manchado de sangre en la parte izquierda de la frente. Tienes el labio inferior morado y la ceja izquierda muy hinchada. Unas lagrimillas empiezan a escurrirse por tus ojos. Niall coge el móvil, lo guarda y, cogiendo tu mano junta su frente a la tuya.
Alejandra: Estaba manchando, durante el embarazo no es normal y no queríamos asustaros -te explicas entre sofocos-
Niall: Tranquila Alejandra, eso no importa ahora -acariciando tu cara-
Alejandra: Perdóname, Niall, perdóname
Niall: No tengo nada que perdonarte, no has echo nada -mirándote a los ojos-
Se acerca un poco a tus labios y abre la boca para besarlos, tú intentas corresponderle pero te duelen tanto que no puedes moverlos.
Niall: ¿Quieres que le diga a tu madre que pase? -retirándose un poco-
Alejandra: No, quiero que te quedes, no me dejes sola por favor
Niall: No te voy a dejar sola, no lo voy a hacer
Alejandra: Tengo miedo Niall -apretando su mano- Miedo a que la pase algo a Carol, miedo a que no pueda volver a mover las piernas, miedo a perderos, miedo a perderte
Niall: No vas a perderme, voy a estar contigo, y cuando todo esto termine inauguraremos nuestra casa
Frunces el ceño y ves como la cara de Niall se tensa. "Mierda" dice muy bajo, casi inaudible para ti.
Alejandra: ¿Qué casa?
Niall cierra los ojos y expulsa mucho aire por la nariz. Los abre lentamente y echa una pequeña sonrisa.
Niall: Ese era tu regalo de cumpleaños.
Niall lleva su mano izquierda a su bolsillo del pantalón y saca unas llaves haciéndolas sonar. Tus ojos se arrugan y empiezan a mojarse otra vez. Coges las llaves y tapas tu boca con la mano que te queda libre.
Niall: ¿Quieres venirte a vivir conmigo?
Rompes a llorar cuando ves la ilusión de tu novio al comunicarte el gran paso que quiere dar.
Niall: Sé que no quieres volver a tu casa y en la mía a lo mejor estamos un poco justos... Así que he alquilado una casa para lo que duren mis vacaciones, así no tendremos que separarnos -dice tocando tu cadera cubierta por una sábana blanca-
Continúas emocionada, pero no tardas ni un segundo en asentir con la cabeza. Niall sonríe y te besa delicadamente en los labios. Entonces la puerta os interrumpe abriéndose. La doctora que lleva tu caso abre la puerta y entra sonriendo. Te cae muy bien, te trata genial, como si no estuvieras enferma, como si no tuvieras nada y eso te encanta.
Anne: Te iba a preguntar cómo estás pero... Ya lo veo -dice acercándose a vosotros-
Los dos sonreís y Niall se echa a un lado para dejarla paso.
Anne: ¿Estás segura que no quieres que tus padres te vean? Están muy preocupados... -levantando la sábana por la parte de la pierna derecha-
Alejandra: Si, luego que pase mi madre...
Anne: ¿Y tu padre?
Alejandra: No, él no, no se merece nada...
Anne chista la lengua y niega con la cabeza.
Anne: Ya las tienes mucho mejor, pero siguen hinchadas
Niall: ¿Al final hay que operar?
Anne: La cadera ha recibido la mayor parte del golpe, no nos podemos arriesgar, no es una operación muy complicada y con ella volvería a recuperar la movilidad de las piernas
Alejandra: No digas eso, Anne, no la he perdido
Intentas con todas tus fuerzas mover la pierna pero tan sólo consigues unos cortos espasmos en los dedos de los pies. Niall chista su lengua intentando no hacer ruido pero no lo consigue.
Anne: Bueno, todavía quedan unos días para la operación así que estate tranquila... -te mira sonriendo-
Alejandra: ¿Me puedes decir ya cómo está mi hermana?
La expresión de la alta chica rubia cambia radicalmente.
Alejandra: No me gusta eso que has echo con la boca -levantas un poco el brazo y mueves el dedo índice en círculos-
Anne: Sigue en coma, lleva tres días sin dar señales de nada, estamos muy pendientes de ella, no está sola, no te preocupes
Cierras los ojos pero en seguida los abres otra vez. No quieres imaginarte a tu hermana tumbada en una cama, sola, enchufada a un montón de máquinas que la mantienen viva.
Alejandra: ¿Dónde está Liam? Quiero verle -dices mirando a Niall-
Anne: Vete a buscarle, yo no tardo nada, ya me voy
Niall asiente y se va de la habitación.
Anne: Alejandra, hay más cosas que nos preocupan de ti. -hace una pausa pero al ver que no la contestas continúa cogiendo tu mano- Las uñas están desgastadas y abiertas en capas y tú estás muy delgada -levantas un ceja- No te provocarás vómitos con algún fin ¿verdad?
Alejandra: ¡NO! ¿Piensas que soy bulímica o algo de eso?
Anne: No, sólo te estoy preguntando, sabes que eso es algo muy serio... Lo sabes ¿no?
Alejandra: Claro que lo sé, lo tengo muy presente, no hace falta que me lo diga nadie -enfadada-
La puerta se abre y entran Liam y Louis a la habitación. Anne asiente con la cabeza y, sin decir nada más, sale de la habitación. Los dos se acercan a ti sonriendo, te dan un beso, cada uno en una mejilla. Te impulsas con los brazos y te sientas en la camilla.
Louis: ¿Qué tal? ¿Cómo estás?
Ves que pone su mano en tu pierna izquierda y la mueve, en estos casos sólo puedes ser hipócrita, poner una sonrisa y aparentar que todo va bien.
Alejandra: Bien, mañana nos vamos de fiesta -sonriente-
Louis ríe y te arranca una risa muy sincera, giras la cabeza y ves a Liam, no tan eufórico, sonriendo.
Alejandra: ¿Cómo está?
Liam: Dormida, he estado todo el rato con ella pero... No se despierta...
Alejandra: Lo va a hacer, ya lo verás -pones tu mano sobre la de él-
Liam: Es muy fuerte, lo va a hacer, ella va a sobrevivir
Ves como sus ojos empiezan a lacrimar. Frunces el ceño extrañada.
Alejandra: ¿Qué pasa?
Liam no puede contestarte porque rompe a llorar de nuevo, sabes que ya lo ha echo antes por cómo traía los ojos, y la verdad no te extraña.
Louis: Ha perdido a los niños -bajando el tono al final de la frase-
Alejandra: ¡¿QUÉ?! No, no, -negando con la cabeza- no puede ser, no puede ser
Empiezas a ponerte muy nerviosa. "No" repites mientras tus lágrimas mojan toda tu cara. Una máquina empieza a sonar. Estás realmente nerviosa. Niegas mucho con la cabeza. Te está empezando a faltar el aire por lo que lo reclamas con la boca abierta para tomar grandes bocanadas de él. Louis y Liam se asustan y, mientras Liam se queda contigo, intentando parar tu cuerpo Louis sale corriendo de la habitación. Ya no puedes ni llorar, te estás ahogando. Empujas la cama reclamando el aire que no llega a tus pulmones. "Carolina" gritas. "Carolina" repites. Anne entra corriendo a la habitación. Louis se hace a un lado y Niall entra corriendo. Oyes como Louis pregunta que ha pasado y Niall le dice algo que no llegas a oír. Louis sale corriendo. "Carolina" dices de nuevo. La doctora empieza a poner una cosa muy fría sobre tu pecho. No sabes porqué pero tu cuerpo no para de moverse. Toses mucho intentando, por todos los medios posibles, coger aire. Coges una última bocanada que entra para encajarse perfectamente en tus pulmones haciendo que te relajes y pierdas la fuerza de tu cuerpo a la vez. Caes en la cama, extendida. Tienes conocimiento. Oyes a mucha gente gritar y a Niall llorar. Anne abre tu boca e introduce un tubo en ella. Sale corriendo de la habitación. Alguien entra en ella y llama a Niall para que salga. Aunque al principio se niega a hacerlo termina siguiendo a esa persona y dejándote sola. Tu cuerpo flaquea como nunca lo ha echo pero oyes ligeramente un "Carolina" que te da la fuerza necesaria para mover tus piernas con tus manos, hasta el suelo de la habitación. El suelo está frío pero no te importa, te impulsas desde la cama hasta la pared y, ayudándote de ella para andar por la habitación y salir de ella. Todo el mundo corre por el pasillo. Andas unos pasos con lágrimas desbordadas de tus ojos y la cabeza rendida mirando al suelo. Alguien llega hasta ti. Te toca la espalda y con eso acciona el detonante para que tus piernas se doblen y caigan al suelo.
Mujer: ¿Qué haces aquí?
Sólo atinas a decir una palabra y es el nombre de la persona más importante para ti en todo lo que ha sido tu vida. No tienes un buen presentimiento, entonces oyes la voz de Anne. Abres los ojos levantando la cabeza.
Alejandra: ¿Qué ha pasado? ¿Dónde está Carolina? ¿Dónde está toda mi gente? -casi no la ves por tus lágrimas-
Anne: Se acabó Alejandra, lo siento, hemos echo todo lo que hemos podido...
Gritas en medio del pasillo y caes al suelo llorando.
Alejandra: ¡NOOOOOOO! -lloras de rodillas pidiendo clemencia-
Pones tus manos en el suelo. Te quieres morir. Tu hermana. Carolina. La vitalidad de tu vida, la sonrisa constante que te iluminaba cada mañana. Ahora está muerta. No puede ser. Recuerdas cómo jugabas con ella de pequeña en la playa rompiendo olas. El primer día de clase. Todos los polos compartidos. Las peleas cuando se ponía cabezona. Cómo te cuidaba, protegía y te advertía de todos los males. Cómo os ayudabais la una a la otra en los castigos y regañinas de vuestros padres, hasta el último momento. Se acaba de ir tu risa y tu enfado. Tu día y tu noche. Tu consuelo en las pesadillas. Tu confesionario de secretos. Tu hermana y amiga a la vez. Has nacido, crecido y vivido con ella, y no concebías la idea de morir sin ella, ella era la fuerte, la que sobrevolaba los problemas y les hacía frente como bien te demostró. Era toda tu vida y se ha esfumado de tus manos. Se ha ido y no has podido estar con ella en su último aliento de vida. No sabes cómo ha podido pasar. Todo esto ha pasado por tu culpa. Por la maldita hora en la que se te ocurrió coger ese taxi.
Y ahí estás tú, tirada en el suelo, con un montón de médicos a tu al rededor, preocupándose por tu estado y por tu vida cuando a ti en realidad sólo te importa la vida que ya no está. Sólo te importa el cuerpo de lo que es tu existencia entera y que a partir de ahora reside en tu memoria, en tus recuerdos y en los de toda la gente que la quiere. Desde ahí sólo la puedes decir en la distancia de unos fríos pasillos: Adiós, Carolina.
jueves, 1 de agosto de 2013
Capítulo 147
Liam: Esto es increíble, lo que no nos pase a nosotros...
Carolina ríe encogiéndose de hombros.
Carolina: No tenemos remedio...
Liam extiende sus brazos por debajo de los de Carolina y la eleva abrazándola. No puede alzarla mucho, ha engordado bastante con la tontería de los antojos. La deja en el suelo y la mira a los ojos retirándola el pelo de la cara y poniéndolo detrás de su oreja delicadamente.
Liam: Bueno, y... ¿Cómo la vamos a llamar? Porque el del niño lo teníamos pero el de la niña...
Carolina: A mi me gusta Daniella
Liam: No, me niego a llamarla Daniella
Carolina: ¿Por qué?
Liam: Me recuerda a Danielle y no quiero
Carolina: Joder... ¿Y cómo chico listo?
Liam: Carolina -dice acercándose a sus labios-
Carolina: ¿Qué? -echándose para atrás-
Liam: ¿Me has esquivado el beso? -abriendo mucho los ojos-
Carolina ríe y se acerca a él rápida para devolverle el beso.
Liam: Tonta -vuelve a besarla-
Carolina: Bueno, que, ¿cómo se va a llamar?
Liam: Carolina.
Carolina: No, no, como la madre no que luego no sabemos a quién llamas, además sólo puede haber una Carolina en tu vida, no me hagas ponerme celosa
Liam ríe y la besa.
Liam: ¿Entonces qué?
Carolina: No sé, nos quedan cuatro meses para pensarlo, ahora vamos a comer con éstos que nos están esperando
Carolina le da un beso de esos que tardan en separarse y, tras Liam coger una cazadora vaquera sin mangas, salen de la habitación de los chicos. Todavía no han vuelto a las casas de cada uno. Están esperando a que sea vuestro cumpleaños que es en cuatro días, para hacerlo. Liam y Carolina bajan las escaleras del hotel mientras tú y Niall colocáis las últimas cosas de la maleta en el armario. Coges una mochila de cuero marrón a juego con tus botas de media caña, te la pones en la espalda y bajas con Niall. Os reunís todos y vais a comer a un restaurante que los chicos conocían. Coméis charlando animadamente.
Carolina: Voy al baño
Dice, se limpia la boca ya que tiene tomate de los espagueti y se levanta. Observas como camina hasta el baño.
Louis: Enhorabuena tío -dice dándole una palmada en el hombro a Liam-
Liam: Buah, ha sido un notición...
Harry: Todos nos hemos alegrado
Irene: Ha sido quitarnos un peso de encima enorme
Liam: Si, pero ahora viene otro...
Zayn: A falta de uno, dos, machote, -levantando ambas cejas a la vez- eso te pasa por darle tanto a la maquinaria...
Las mejillas de Liam empiezan a enrojecer. Todos reís. Carolina aparece con una sonrisa que no tardas en darte cuenta de lo falsa que es. Te mira fugazmente y se sienta borrando la sonrisa de su cara. Enrollas tu tenedor en tus espaguetis mirando a tu hermana. Todos permanecéis en silencio comiendo, todos menos Harry y Louis que no se callan ni con la boca llena. Notas como tu móvil vibra en tu pantalón. Dejas el tenedor sobre el plato y lo miras. Es un WhatsApp de Carolina. Frunces el ceño y lo abres.
"¿Es normal manchar durante el embarazo?"
"No, ¿por qué?"
"Di que tienes que ir al baño."
Levantas la mirada para mirar a Carolina, en cuanto se cruzan ambas miradas, Carolina aparta la suya de la tuya. Te pones en pie y te haces hueco para salir.
Liam: ¿Dónde vas?
Alejandra: Al baño
Carolina: Te acompaño que no encuentro el móvil, a ver si me lo he dejado en el baño -dice rápida-
Asientes y terminas de salir de entre Irene y Liam. Vas al baño con tu hermana que muestra total normalidad. Cuando cierra la puerta del baño te agarra el brazo nerviosa.
Alejandra: ¿Qué pasa? -dices asustada-
Carolina: Estoy manchando -desabrochándose el pantalón-
Alejandra: Pero... ¿manchando cómo?
No te responde, simplemente se baja el pantalón y te muestra su ropa interior. Te tapas la boca con la mano derecha y con la otra le subes los pantalones.
Alejandra: Vale, tranquila -dices tocando su cara-
Está pálida y sudando.
Alejandra: No vamos a asustar a Liam ni a nadie, ahora vas a salir ahí -señalando la puerta- y vas a decir que no encuentras el móvil. Cogemos un taxi y vamos a el hospital, yo te acompaño, seguramente no sea nada
Carolina: Tu sabes mucho de esto, Ale, ¿es normal?
Alejandra: Carolina, yo estudio biología, me quedé con la de cuarto, no soy médico -intentas calmarla por encima de tus nervios-
Carolina sopla moviéndose en el sitio.
Alejandra: Joder Carol tranquilízate, vamos ahora tienes que salir con normalidad, nerviosa porque no encuentras el móvil, pero normal, ¿de acuerdo?
Carolina asiente como puede con la cabeza. Coge aire haciendo que su pecho se hinche. Salís del baño y vais para donde están todos sentados.
Liam: ¿Lo has encontrado? -mirando a Carolina-
Carolina: No -dice rotunda-
Alejandra: Vamos a ir al hotel para ver si está en la habitación
Liam: Os acompaño -dice limpiándose la boca con la servilleta-
Carolina: No, tranquilo, cogemos un taxi, tu no tienes el coche aquí, es tontería que vengas
Liam, que ya estaba de pie se sienta despacio.
Liam: Bueno... Como quieras, pero llámame cuando lo encuentres
Carolina asiente con una sonrisa. Se apoya sobre la mesa y levanta un pie para estirarse más y así llegar a donde está Liam para darle un beso en los labios. Te despides de todos moviendo la mano en alto y le haces una caricia a Niall en la barbilla seguida de un beso en los labios. "Te veo luego." Es la despedida que le das. Salís del restaurante y andáis un poco por la calle que llevaba a él. No tardáis en encontrar un taxi vacío, pues en Londres abundan. Entras tú primero en él y pasas al fondo. Te pones el cinturón y miras a la derecha. Ves como tu hermana cierra la puerta y se pone ella también el cinturón.
Hombre: ¿A dónde?
Alejandra: Al hospital
El hombre se da la vuelta poniendo el codo en el asiento y os mira.
Hombre: ¿Todo bien?
Alejandra: Si, es sólo una revisión rutinaria
Desde que has salido del baño has mentido a absolutamente todo el mundo con el que te has encontrado. El hombre asiente con la cabeza y arranca el coche. Agarras la mano de tu hermana. El coche se pone en marcha. Vuestras manos unidas tiemblan, no sabes si más por ti o por ella. "Joder. Ahora que todo iba bien... Tenía a Niall, a Carol, a sus hijos, a Irene, a los chicos, a mis padres lejos. El problema de Estefanía se acabó después de aquella pelea. Iba a volver a ver a Maura, a Greg, a Perrie, a Eleanor... Me había alejado de todo lo malo para adentrarme en un mundo mejor, y ahora otra vez... Pobre Carolina, la pasa de todo." Charlas contigo mismo mientras miras a Carolina. Está con los ojos cerrados y la cabeza apoyada en el reposa-cabezas. Inspira y expira intentando mantener la tranquilidad. De repente te da por fijarte en la calle. Es una carretera de doble carril. Odias las carreteras de doble carril. Siempre lo has echo. Te sientes insegura, desprotegida, y más en las manos de un desconocido. "A lo mejor hubiera sido mejor que...
Un fuerte impacto contra tu espalda corta tus pensamientos. Tus ojos se cierran y tu mano se suelta de la de Carolina. Todo tu cuerpo empieza a moverse sin control. Notas como el cinturón roza tu cuello. Tu cabeza choca varias veces con algo y, en seco, se corta tu conocimiento.
Abres los ojos lentamente. Estás tirada en el asfalto, boca abajo. Te duele todo el cuerpo. Levantas un poco la cabeza. Oyes muchísimo ruido. No puedes ver bien ya que tus ojos no se abren del todo por el dolor. Intentas mirar un poco más allá de el horizonte a través del suelo. Ves el taxi que habíais cogido muy destrozado. Tu puerta está abierta y sale humo de dentro. Apoyas tus antebrazos en el suelo para incorporarte un poco y ver por encima de tu cuerpo. Oyes unos gritos y pasos que se acercan a ti corriendo. Empiezas a darte cuenta de la situación y a gesticular palabra. "Carolina" susurras entre el enorme barullo de la gente. Unos hombres vestidos de amarillo se acercan a ti y empiezan a hablar contigo. Te dan la vuelta y empiezan a tocar tu cara haciéndote preguntas extrañas que no entiendes. "Carolina" dices una vez más. Te ponen en algo mullido y después te elevan. Tus ojos comienzan a cerrarse de nuevo pero haces un gran esfuerzo por mantenerlos abiertos y pronunciar por última vez un "Carolina" un poco más alto.
Carolina ríe encogiéndose de hombros.
Carolina: No tenemos remedio...
Liam extiende sus brazos por debajo de los de Carolina y la eleva abrazándola. No puede alzarla mucho, ha engordado bastante con la tontería de los antojos. La deja en el suelo y la mira a los ojos retirándola el pelo de la cara y poniéndolo detrás de su oreja delicadamente.
Liam: Bueno, y... ¿Cómo la vamos a llamar? Porque el del niño lo teníamos pero el de la niña...
Carolina: A mi me gusta Daniella
Liam: No, me niego a llamarla Daniella
Carolina: ¿Por qué?
Liam: Me recuerda a Danielle y no quiero
Carolina: Joder... ¿Y cómo chico listo?
Liam: Carolina -dice acercándose a sus labios-
Carolina: ¿Qué? -echándose para atrás-
Liam: ¿Me has esquivado el beso? -abriendo mucho los ojos-
Carolina ríe y se acerca a él rápida para devolverle el beso.
Liam: Tonta -vuelve a besarla-
Carolina: Bueno, que, ¿cómo se va a llamar?
Liam: Carolina.
Carolina: No, no, como la madre no que luego no sabemos a quién llamas, además sólo puede haber una Carolina en tu vida, no me hagas ponerme celosa
Liam ríe y la besa.
Liam: ¿Entonces qué?
Carolina: No sé, nos quedan cuatro meses para pensarlo, ahora vamos a comer con éstos que nos están esperando
Carolina le da un beso de esos que tardan en separarse y, tras Liam coger una cazadora vaquera sin mangas, salen de la habitación de los chicos. Todavía no han vuelto a las casas de cada uno. Están esperando a que sea vuestro cumpleaños que es en cuatro días, para hacerlo. Liam y Carolina bajan las escaleras del hotel mientras tú y Niall colocáis las últimas cosas de la maleta en el armario. Coges una mochila de cuero marrón a juego con tus botas de media caña, te la pones en la espalda y bajas con Niall. Os reunís todos y vais a comer a un restaurante que los chicos conocían. Coméis charlando animadamente.
Carolina: Voy al baño
Dice, se limpia la boca ya que tiene tomate de los espagueti y se levanta. Observas como camina hasta el baño.
Louis: Enhorabuena tío -dice dándole una palmada en el hombro a Liam-
Liam: Buah, ha sido un notición...
Harry: Todos nos hemos alegrado
Irene: Ha sido quitarnos un peso de encima enorme
Liam: Si, pero ahora viene otro...
Zayn: A falta de uno, dos, machote, -levantando ambas cejas a la vez- eso te pasa por darle tanto a la maquinaria...
Las mejillas de Liam empiezan a enrojecer. Todos reís. Carolina aparece con una sonrisa que no tardas en darte cuenta de lo falsa que es. Te mira fugazmente y se sienta borrando la sonrisa de su cara. Enrollas tu tenedor en tus espaguetis mirando a tu hermana. Todos permanecéis en silencio comiendo, todos menos Harry y Louis que no se callan ni con la boca llena. Notas como tu móvil vibra en tu pantalón. Dejas el tenedor sobre el plato y lo miras. Es un WhatsApp de Carolina. Frunces el ceño y lo abres.
"¿Es normal manchar durante el embarazo?"
"No, ¿por qué?"
"Di que tienes que ir al baño."
Levantas la mirada para mirar a Carolina, en cuanto se cruzan ambas miradas, Carolina aparta la suya de la tuya. Te pones en pie y te haces hueco para salir.
Liam: ¿Dónde vas?
Alejandra: Al baño
Carolina: Te acompaño que no encuentro el móvil, a ver si me lo he dejado en el baño -dice rápida-
Asientes y terminas de salir de entre Irene y Liam. Vas al baño con tu hermana que muestra total normalidad. Cuando cierra la puerta del baño te agarra el brazo nerviosa.
Alejandra: ¿Qué pasa? -dices asustada-
Carolina: Estoy manchando -desabrochándose el pantalón-
Alejandra: Pero... ¿manchando cómo?
No te responde, simplemente se baja el pantalón y te muestra su ropa interior. Te tapas la boca con la mano derecha y con la otra le subes los pantalones.
Alejandra: Vale, tranquila -dices tocando su cara-
Está pálida y sudando.
Alejandra: No vamos a asustar a Liam ni a nadie, ahora vas a salir ahí -señalando la puerta- y vas a decir que no encuentras el móvil. Cogemos un taxi y vamos a el hospital, yo te acompaño, seguramente no sea nada
Carolina: Tu sabes mucho de esto, Ale, ¿es normal?
Alejandra: Carolina, yo estudio biología, me quedé con la de cuarto, no soy médico -intentas calmarla por encima de tus nervios-
Carolina sopla moviéndose en el sitio.
Alejandra: Joder Carol tranquilízate, vamos ahora tienes que salir con normalidad, nerviosa porque no encuentras el móvil, pero normal, ¿de acuerdo?
Carolina asiente como puede con la cabeza. Coge aire haciendo que su pecho se hinche. Salís del baño y vais para donde están todos sentados.
Liam: ¿Lo has encontrado? -mirando a Carolina-
Carolina: No -dice rotunda-
Alejandra: Vamos a ir al hotel para ver si está en la habitación
Liam: Os acompaño -dice limpiándose la boca con la servilleta-
Carolina: No, tranquilo, cogemos un taxi, tu no tienes el coche aquí, es tontería que vengas
Liam, que ya estaba de pie se sienta despacio.
Liam: Bueno... Como quieras, pero llámame cuando lo encuentres
Carolina asiente con una sonrisa. Se apoya sobre la mesa y levanta un pie para estirarse más y así llegar a donde está Liam para darle un beso en los labios. Te despides de todos moviendo la mano en alto y le haces una caricia a Niall en la barbilla seguida de un beso en los labios. "Te veo luego." Es la despedida que le das. Salís del restaurante y andáis un poco por la calle que llevaba a él. No tardáis en encontrar un taxi vacío, pues en Londres abundan. Entras tú primero en él y pasas al fondo. Te pones el cinturón y miras a la derecha. Ves como tu hermana cierra la puerta y se pone ella también el cinturón.
Hombre: ¿A dónde?
Alejandra: Al hospital
El hombre se da la vuelta poniendo el codo en el asiento y os mira.
Hombre: ¿Todo bien?
Alejandra: Si, es sólo una revisión rutinaria
Desde que has salido del baño has mentido a absolutamente todo el mundo con el que te has encontrado. El hombre asiente con la cabeza y arranca el coche. Agarras la mano de tu hermana. El coche se pone en marcha. Vuestras manos unidas tiemblan, no sabes si más por ti o por ella. "Joder. Ahora que todo iba bien... Tenía a Niall, a Carol, a sus hijos, a Irene, a los chicos, a mis padres lejos. El problema de Estefanía se acabó después de aquella pelea. Iba a volver a ver a Maura, a Greg, a Perrie, a Eleanor... Me había alejado de todo lo malo para adentrarme en un mundo mejor, y ahora otra vez... Pobre Carolina, la pasa de todo." Charlas contigo mismo mientras miras a Carolina. Está con los ojos cerrados y la cabeza apoyada en el reposa-cabezas. Inspira y expira intentando mantener la tranquilidad. De repente te da por fijarte en la calle. Es una carretera de doble carril. Odias las carreteras de doble carril. Siempre lo has echo. Te sientes insegura, desprotegida, y más en las manos de un desconocido. "A lo mejor hubiera sido mejor que...
Un fuerte impacto contra tu espalda corta tus pensamientos. Tus ojos se cierran y tu mano se suelta de la de Carolina. Todo tu cuerpo empieza a moverse sin control. Notas como el cinturón roza tu cuello. Tu cabeza choca varias veces con algo y, en seco, se corta tu conocimiento.
Abres los ojos lentamente. Estás tirada en el asfalto, boca abajo. Te duele todo el cuerpo. Levantas un poco la cabeza. Oyes muchísimo ruido. No puedes ver bien ya que tus ojos no se abren del todo por el dolor. Intentas mirar un poco más allá de el horizonte a través del suelo. Ves el taxi que habíais cogido muy destrozado. Tu puerta está abierta y sale humo de dentro. Apoyas tus antebrazos en el suelo para incorporarte un poco y ver por encima de tu cuerpo. Oyes unos gritos y pasos que se acercan a ti corriendo. Empiezas a darte cuenta de la situación y a gesticular palabra. "Carolina" susurras entre el enorme barullo de la gente. Unos hombres vestidos de amarillo se acercan a ti y empiezan a hablar contigo. Te dan la vuelta y empiezan a tocar tu cara haciéndote preguntas extrañas que no entiendes. "Carolina" dices una vez más. Te ponen en algo mullido y después te elevan. Tus ojos comienzan a cerrarse de nuevo pero haces un gran esfuerzo por mantenerlos abiertos y pronunciar por última vez un "Carolina" un poco más alto.
***
Coges aire por la nariz. "Ush, que incómodo, ¿qué es esto?" piensas. Arrugas la nariz para intentar adivinarlo pero no lo consigues, a cambio recibes un fuerte dolor en la sien acompañado de un mareo puntual. Poco a poco intentas abrir los ojos cosa de la que también recibes algo de dolor. Oyes un grito ahogado y mueves los ojos a la derecha. No te puedes mover. Te pesa todo el cuerpo. No ves nada por lo que los giras a la izquierda esta vez. Ves a Irene, con lágrimas en los ojos y la boca y nariz tapadas por sus manos. Te fijas en el fondo. Hay unas cortinas raras y un sofá que no conoces. ¿Dónde estás? Irene se pone de pie y va hacia ti.
Irene: Alejandra...
Llora. Llora tanto que te está asustando. ¿Qué está pasando? ¿Por qué no puedes moverte? ¿Por qué llora tu mejor amiga? No entiendes nada.
Irene: Alejandra... -sofocada-
Alejandra: I... -intentas pronunciar-
No puedes terminar la palabra porque notas un gran eco y un tirón de tus orejas. "¿Pero qué...?" Piensas. Mueves un poco tú cabeza hacia la derecha para intentar ver qué ha sido eso pero en seguida tu amiga te frena.
Irene: Tranquila Alejandra, tranquila -dice tocando tu cabeza-
Alejandra: ¿Alejandra? ¿Por qué me llamas así? ¿Qué ha pasado?
Tu voz suena hueca. ¿Qué llevas en la boca? Lentamente levantas tu mano derecha para llevarla hasta tu boca pero, unos centímetros antes algo hace que se frente. ¿Qué es eso? Poco a poco palpas la superficie de plástico y entonces un gran mareo azota tu cabeza haciendo que vuelvas a cerrar tus ojos. Irene grita y corre a algún lado. Un montón de imágenes se suceden rápidas en tu memoria. Tú parando un taxi. Tu mano unida a la de Carolina. La carretera. Sientes como si te fueras a caer y echas tus manos extendidas. Ambas se chocan con algo. Entonces caes. Has tenido un accidente de coche. Abres los ojos rápido y ves como Irene entra seguida de una doctora y la pide que salga de la habitación y, aunque esta se resiste termina haciéndola caso. La doctora abre tus ojos con los dedos pulgar e índice, arrastrando tu piel. Enfoca con una luz tus ojos. Te duelen, te duelen muchísimo. La doctora empieza a examinar tu cara.
Alejandra: ¿Carolina? -preguntas-
La doctora no te hace caso y sigue con su ocultación.
Alejandra: Carolina -repites-
La doctora se te queda mirando. Intentas huir de su mirada cerrando los ojos. Quieres saber que te pasa pero no quieres que ella te lo diga. Se mueve por la habitación. Abres un poco los ojos para ver que hace y la pillas yéndose de ella. Entran Irene, Niall y Zayn. Intentas incorporarte rápidamente cuando les ves entrar.
Zayn: Quieta -grita-
Tus brazos se quedan encasquillados cuando están completamente estirados por la reacción de Zayn.
Zayn: Tranquila pequeña... -dice turbándote de nuevo-
Zayn e Irene se ponen a tu izquierda y Niall a la derecha.
Alejandra: ¿Dónde estoy?
Irene: En un hospital -tocando tu pelo-
Esa respuesta era muy obvia, pero necesitabas certificarlo. Niall intenta retener las lágrimas mientras pasa sus dedos acariciando tu frente.
Zayn: Habéis tenido un accidente de coche
Respiras como puedes por la incómoda mascarilla.
Alejandra: ¿Dónde está Carolina?
La cara de Irene cambia completamente y a Niall le cae una lágrima por la mejilla
Alejandra: ¿Dónde está Carolina? -repites-
Zayn: Carolina se ha llevado la peor parte...
Te incorporas rápida pero los chicos responden igual de rápido devolviéndote a tu posición inicial.
Niall: Alejandra tienes que descansar...
Alejandra: Niall, tengo que verla
Irene: Ahora no puedes verla, no nos han dejado a nadie
Alejandra: Todo ha sido mi culpa, todo, estamos así por mi culpa
Niall: Tu no has tenido la culpa de nada Alejandra...
Alejandra: ¡Si! -gritas-
Empiezas a respirar muy rápido por la mascarilla. Llevas tu mano a ella para apretarla más contra tu cara y respirar mejor. Zayn se acerca bastante a ti.
Zayn: Ahora tienes que dormir
Alejandra: Ya he dormido, ahora tengo que ver a Carolina
Irene: Alejandra por favor...
Alejandra: ¿Cuánto he dormido?
Niall: Dos días...
Alejandra: ¡¿DOS DÍAS?!
Niall: Te has llevado un golpe muy grande, el cinturón se desabrochó con el impacto y saliste despedida del coche
Alejandra: ¿Y con Carol? Ya que no me dejáis moverme, ¿qué la pasó a ella?
Zayn: Carolina iba en la parte del impacto. Fue un camión os dio por detrás, iba a más de la velocidad establecida y no pudo frenar, dio por la parte de la derecha y, se golpeó muy fuerte
Irene: Además...
Niall y Zayn la miran muy mal cuando dice eso. Frunces el ceño. Te paras a respirar. Se te hace extraño darte cuenta de que respiras.
Alejandra: ¿Además...?
Niall: Se rompió el cristal por el impacto y cayó encima de ella
Cierras los ojos al oír eso. Tus dientes se cierran con fuerza y rabia. La has liado pero bien con la idea de no decir nada a nadie.
Zayn: Y el conductor ha muerto...
Tus ojos se abren con sorpresa.
Alejandra: Madre mía, la que he liado...
Niall: Tu no has liado ninguna Alejandra -agarrando tu muñeca-
Alejandra: Si, Niall, la idea de coger el taxi fue mía
Irene: Nadie pensaba que fuera a pasar nada
Alejandra: Pero ha pasado
Zayn: No te culpes porque tu no tienes la responsabilidad de esto...
Alejandra: Dios mio... -dices llevando tu mano derecha a tu pelo-
En ese momento se abre la puerta de la habitación. Todos miráis hacia ella. Ves aparecer a tu madre y, seguida de tu padre, entran lentamente en la habitación. Miras a Niall y él se acerca a ti.
Alejandra: ¿Qué hacen ellos aquí? -agarrando su mano-
La doctora se te queda mirando. Intentas huir de su mirada cerrando los ojos. Quieres saber que te pasa pero no quieres que ella te lo diga. Se mueve por la habitación. Abres un poco los ojos para ver que hace y la pillas yéndose de ella. Entran Irene, Niall y Zayn. Intentas incorporarte rápidamente cuando les ves entrar.
Zayn: Quieta -grita-
Tus brazos se quedan encasquillados cuando están completamente estirados por la reacción de Zayn.
Zayn: Tranquila pequeña... -dice turbándote de nuevo-
Zayn e Irene se ponen a tu izquierda y Niall a la derecha.
Alejandra: ¿Dónde estoy?
Irene: En un hospital -tocando tu pelo-
Esa respuesta era muy obvia, pero necesitabas certificarlo. Niall intenta retener las lágrimas mientras pasa sus dedos acariciando tu frente.
Zayn: Habéis tenido un accidente de coche
Respiras como puedes por la incómoda mascarilla.
Alejandra: ¿Dónde está Carolina?
La cara de Irene cambia completamente y a Niall le cae una lágrima por la mejilla
Alejandra: ¿Dónde está Carolina? -repites-
Zayn: Carolina se ha llevado la peor parte...
Te incorporas rápida pero los chicos responden igual de rápido devolviéndote a tu posición inicial.
Niall: Alejandra tienes que descansar...
Alejandra: Niall, tengo que verla
Irene: Ahora no puedes verla, no nos han dejado a nadie
Alejandra: Todo ha sido mi culpa, todo, estamos así por mi culpa
Niall: Tu no has tenido la culpa de nada Alejandra...
Alejandra: ¡Si! -gritas-
Empiezas a respirar muy rápido por la mascarilla. Llevas tu mano a ella para apretarla más contra tu cara y respirar mejor. Zayn se acerca bastante a ti.
Zayn: Ahora tienes que dormir
Alejandra: Ya he dormido, ahora tengo que ver a Carolina
Irene: Alejandra por favor...
Alejandra: ¿Cuánto he dormido?
Niall: Dos días...
Alejandra: ¡¿DOS DÍAS?!
Niall: Te has llevado un golpe muy grande, el cinturón se desabrochó con el impacto y saliste despedida del coche
Alejandra: ¿Y con Carol? Ya que no me dejáis moverme, ¿qué la pasó a ella?
Zayn: Carolina iba en la parte del impacto. Fue un camión os dio por detrás, iba a más de la velocidad establecida y no pudo frenar, dio por la parte de la derecha y, se golpeó muy fuerte
Irene: Además...
Niall y Zayn la miran muy mal cuando dice eso. Frunces el ceño. Te paras a respirar. Se te hace extraño darte cuenta de que respiras.
Alejandra: ¿Además...?
Niall: Se rompió el cristal por el impacto y cayó encima de ella
Cierras los ojos al oír eso. Tus dientes se cierran con fuerza y rabia. La has liado pero bien con la idea de no decir nada a nadie.
Zayn: Y el conductor ha muerto...
Tus ojos se abren con sorpresa.
Alejandra: Madre mía, la que he liado...
Niall: Tu no has liado ninguna Alejandra -agarrando tu muñeca-
Alejandra: Si, Niall, la idea de coger el taxi fue mía
Irene: Nadie pensaba que fuera a pasar nada
Alejandra: Pero ha pasado
Zayn: No te culpes porque tu no tienes la responsabilidad de esto...
Alejandra: Dios mio... -dices llevando tu mano derecha a tu pelo-
En ese momento se abre la puerta de la habitación. Todos miráis hacia ella. Ves aparecer a tu madre y, seguida de tu padre, entran lentamente en la habitación. Miras a Niall y él se acerca a ti.
Alejandra: ¿Qué hacen ellos aquí? -agarrando su mano-
miércoles, 31 de julio de 2013
Capítulo 146
Corres con la mochila chocando en tu espalda y el donut que acabas de comprar en tu mano derecha.
Alejandra: ¡Esperarme! -gritas corriendo-
Harry se da la vuelta. Te mira, se detiene y sonríe. Corres unos metros más hasta que llegas a él. Pasa su brazo por encima de tu hombro y andáis así hasta el pasaje para ir al avión.
Harry: mmm... Que rico. ¿Te lo vas a comer todo? -mirando al donut deseoso-
Alejandra: ¿El qué? ¿Esto? -levantando un poco el bollo- Ni de coña, esto no es para mi
Harry: ¿Entonces?
Alejandra: Irene me ha pedido que se lo compre
Harry: Ah, entonces no hay problema -rie cogiendo el bollo-
Alejandra: Que confianzas te tomas ¿no? -ríes mientras él le pega un mordisco-
Harry: Hombre, después de todos los meses que llevamos juntos... No se va a enfadar por un donut -relamiendo sus labios-
Alejandra: Ah, ¿que ya estáis juntos? Joder, siempre soy la última en enterarme de todo... -quitando la vista del bollo-
Harry: Si, lo arreglamos, fue una tontería lo que hice -terminándolo-
Alejandra: Todos sabíamos que lo arreglaríais, os queréis mucho
Harry: Demasiado -determina- La doy de todo, no puede ser -dice poniendo los brazos en jarra-
Le miras atentamente por el túnel. Un temblor en el suelo os hace andar de nuevo.
Alejandra: Se te cae la baba por ella, admítelo -riendo-
Harry: No, si yo lo admito, -se encoje de hombros- la tonta me tiene agarrado pero bien
Das un pequeño golpe en su hombro.
Alejandra: No llames tonta a mi amiga -levantando el dedo índice-
Irene: ¿Quién es tonta?
Giras la cabeza y la ves, esperándoos en la entrada del avión.
Harry: Tú -sacándola la lengua-
Irene levanta una ceja, mira tus manos rápidamente y luego las de Harry.
Irene: ¿Y mi almuerzo?
Harry ríe.
Harry: Aquí -frotando su mano derecha por su estómago-
Irene levanta la otra ceja y ríe. Suelta un "Pues tendré que recuperarlo" y abraza el cuello de Harry para encontrarse pronto con sus labios. Levantas las dos cejas y quitas la vista de la escena.
Alejandra: Bueno... -dices alargando mucho la "u"-
Ni Harry ni Irene hace nada por parar el beso por lo que empujas un poco a la pareja y pasas al avión. Te sientas, por última vez formando parte de la gira, al lado de Louis. Él se acomoda para mirarte y cierra la revista que estaba leyendo y la tira con el resto de periódicos. Sonríe y te da un golpe en el muslo acompañado de una frase risueña que no escuchas porque te centras en el movimiento de éste mientra crea enormes agujeros en tu pierna.
Louis: ¿Ale? ¿Alejandra? -buscando tu mirada-
Parpadeas varias veces y levantas la mirada sonriente, una vez más mintiendo, una vez más ocultando lo que va dentro de ti.
Louis: ¿Qué tal?
Alejandra: Nerviosa y expectante de saber qué le van a decir a Carol esta tarde
Louis: Es verdad, tiene la segunda ecografía ya
Alejandra: Si, es increíble lo rápido que ha pasado este mes
Louis: Los últimos conciertos en Portugal y después por Gales y el norte de Reino Unido han sido increíbles
Alejandra: Desde luego, lo habéis dado todo, como se nota que os tiran las raíces... -levantando ambas cejas a la vez-
Louis: Anda, te quejarás de los conciertos en España
Alejandra: No, la verdad es que no
Crees que fueron los únicos recuerdos bonitos que tienes de la visita a tu país. No pudiste hacer nada de lo que tenías planeado. Iris y los conciertos fue lo único bueno que te han pasado en España. El viaje no dura más de media hora. Cuando llegáis recogéis las maletas y vais al hotel. La habitación es muy pequeña. Habéis perdido una habitación cuádruple para no dejar a Niall sólo, pero es una habitación de las más normales. El corredor, si se le puede llamar así, no medirá más de tres metros, el ancho justo para que entre, a la derecha un pequeño armario, y a la izquierda el baño. El pasillo da a una habitación con dos camas blancas de matrimonio y cojines azules a modo de almohadón y al fondo una terraza con unas vistas espectaculares. Tenéis el Big Ben en frente, en cuanto miráis por ella.
Alejandra: Carol, ¿a qué hora tienes la eco? -entrando a la habitación desde la terraza-
Niall: A las cinco y media, yo os llevo
Carolina: ¿Está muy lejos de aquí?
Niall: No, a unos quince minutos andando
Carolina: Buf, -suspira- éste ya empieza a destrozarme un poco eh
Se tira a la cama tocándose la tripa. La tiene ya bastante hinchada para estar de cinco meses pero es que en realidad sólo quedan cuatro para que el niño nazca. Ya ha pasado el ecuador del embarazo y ni si quiera sabe si va a ser niño o niña. Te muerdes el labio inferior, sonriendo, mirándola. Te mueres de ganas de ver la carita de tu sobrino o sobrina.
Niall: Buah. -moviendo la mano de arriba a abajo- No te queda ni nada, mi madre dice que parir es lo peor del mundo
Levantas la cabeza asustada y miras a tu novio. No puedes evitar soltar una gran carcajada. Todos te miran sin entender lo que te pasa. Te ha resultado muy graciosa esa frase en la boca de Niall. Suele ser lo típico que dicen las mujeres que ya han tenido hijos, marujeando con una primeriza. Niall levanta las manos con una sonrisa tonta en la cara. Finalmente le contagias con tu risa y termináis los dos riendo sin saber por qué.
Coméis pronto para ir con Carolina a la ecografía, como Irene no quería quedarse sola en el hotel ha decidido ir con vosotros. Llegáis diez minutos antes y os toca esperar media hora hasta que, por fin, os llaman. Sólo puede entrar una persona con ella y Carolina elegía quien. No tardó en elegirte. Pasas con ella. Se remanga la camiseta y vuelven a echarle ese líquido viscoso en la tripa. El mismo mando de la otra vez pero esta vez la chica es mucho más seria.
Alejandra: Disculpe
La señora levanta la cabeza mientras se coloca el guante. Extiendes la mano entregándole el papel que te escribió Danah explicando lo que había visto en el feto y todo lo que os dijo a vosotras. La mujer lo lee con detención. Le pedisteis a tu amiga que lo escribiera en inglés ya que sabíais que la siguiente ecografía no sería en España.
Doctora: Bueno, vamos a ver
Coge el mano y lo pone en la tripa de tu hermana. Empieza a moverlo y a mirar la pantalla. Lo mueve mucho, por todas partes. Poco a poco va hundiendo su cabeza entre sus hombros para acercarse más a la pantalla. Se pone las gafas que tiene colgando del cuello y examina de nuevo la tripa.
Carolina: ¿Todo bien, doctora? -apretando con fuerza tu mano-
Ella no dice nada. Sigue a lo suyo haciendo caso omiso de cualquier cosa que la digáis por lo que al tercer intento cesáis de comentar nada. Unos minutos después la doctora deja el mando y le da un papel a Carolina para que se limpie. Se quita las gafas y mira a tu hermana.
Doctora: ¿Has tenido relaciones sexuales después de concebir al niño?
Carolina frunce el ceño ante la extraña pregunta.
Carolina: ¿Perdona?
La señora se lo repite. Carolina te mira y tú te encojes de hombros.
Carolina: Si, ¿por qué?
La doctora asiente y te mira a ti.
Doctora: Tu hermana es la gran prueba de que los casos extraños ocurren
Alejandra: ¿Qué quiere decir?
Doctora: Tu hermana, pausa- tú, -mira a tu hermana- concebiste a un niño hace cinco meses en tu vientre. -Carolina asiente- Pero se dan casos, pocos, pero se dan, en los que los ovarios sueltan dos óvulos, y uno es fecundado, pero el otro no, no debería pasar nada ya que el que ha sido fecundado se prenda a la pared del útero y el otro se desvanece cuando el feto va creciendo.
Escucháis con atención a la doctora que gesticula mucho para explicarse mejor.
Doctora: Pero en el caso de tu hermana, -te mira a ti- al haber mantenido relaciones sexuales después de concebir a este niño, el esperma soltado por el padre u otra persona...
Carolina: No, no, es el mismo -afirma cortándola, está asustada-
Doctora: Bueno, -prosigue- el esperma ha fecundado el segundo óvulo haciendo que se haya concebido un segundo feto
Vuestras bocas se abren paralelas la una a la otra.
Alejandra: Pe-Pero... ¿Eso es posible?
Doctora: Tan posible como que yo estoy aquí
Carolina se lleva las manos a la cabeza, suspirando.
Doctora: Ahora bien, vamos con el otro problema
Alejandra: Perdone que la interrumpa, pero, si el bebé concebido primero nace a los nueve meses de gestación, el otro va a pasar menos meses antes de nacer
Doctora: Normalmente, en estos casos el óvulo fecundado después acelera su crecimiento de manera que su cuerpo -señala a Carolina- intenta salvar las dos vidas
Carolina: Ah, ¿pero que esto es muy normal?
Sus manos y su frente están sudando. Si ya se la hacía difícil pensar en la idea de ser madre a los 16 años, pensar que ahora va a ser madre de mellizos a los 16 años se la queda demasiado grande.
Doctora: No, la verdad es que no es muy normal, pero las estadísticas no importan cuando se trata de dar vida. -dice para finalizar la conversación- Ahora, apartando ese tema y retomando lo que creo que os preocupaba, que es lo que me has mostrado en la nota
Alejandra: Si, ¿qué pasa con esa mancha negra?
Doctora: Ha remitido, sigue estando pero está mucho más pequeña
Tu mano agarra muy fuerte la de Carolina.
Carolina: ¿Eso que quiere decir?
Doctora: Que seguramente sea algo que ha producido tu cuerpo para defender al primer feto del segundo, lo tomó como un ataque y tomó sus propias precauciones
Carolina ahoga rápido un grito de felicidad.
Alejandra: Eso significa... ¿que el bebé no tiene ningún tumor? -elevando un poco el tono en la pregunta-
La doctora sonríe enormemente. Te levantas de la silla en la que estabas sentada y te abalanzas sobre Carolina para abrazarla. Las dos reís y lloráis a la vez. La felicidad que os inunda ahora mismo es insuperable.
Doctora: Tranquilas, chicas
Al oír eso te calmas un poco y vuelves a la silla sin dejar de sonreír de felicidad.
Doctora: Aún así a partir de ahora tienes que estar tranquila, sigues teniendo que mantener la calma, nada de sustos, nada de sexo... -dice levantando una ceja- Nada de emociones fuertes...
Carolina asiente ansiosa.
Doctora: Bueno, y falta la última noticia que es para lo que normalmente se viene a esta revisión
Carolina y tú os miráis y decís a unísono "el sexo del bebé". La doctora ríe y asiente.
Doctora: Sólo podemos saber, de momento, con certeza, el del primer feto pero ya se vislumbra el de el segundo...
Carolina: ¿...Y?
Doctora: ¡El primero es niña!
Ríes emocionada. Te limpias unas pequeñas lágrimas que caen por el rabillo de tu ojo. Carolina no puede contener la emoción. Se lleva el exterior de la mano a la nariz y se limpia las lágrimas de los pómulos.
Doctora: En el segundo se puede ver una pequeña protuberancia que indicaría el sexo masculino, pero todavía es un poco pronto para saberlo
Las dos os miráis de nuevo riéndoos y exclamáis "¡NOAH!". La doctora luce una felicidad inmensa, pero no se acerca ni de lejos a la vuestra. Os acaba de hacer las personas más felices del mundo. Le dais las gracias y salís dando brincos de la consulta. Cuando Niall e Irene os ven así no pueden evitar sonreír.
Niall: ¿Qué? ¿Qué te han dicho?
Saltas apoyada en los hombros de Irene mientras Carolina les cuenta todo. Los cuatro os volvéis locos cuando termina de contarlo. Bueno, es que lo que la está pasando es de locos. Estáis muy felices. No sabes como dar las gracias a no sabes quien porque no pasara lo que Danah os advirtió que pasaría. Menudo susto.
Alejandra: ¡Esperarme! -gritas corriendo-
Harry se da la vuelta. Te mira, se detiene y sonríe. Corres unos metros más hasta que llegas a él. Pasa su brazo por encima de tu hombro y andáis así hasta el pasaje para ir al avión.
Harry: mmm... Que rico. ¿Te lo vas a comer todo? -mirando al donut deseoso-
Alejandra: ¿El qué? ¿Esto? -levantando un poco el bollo- Ni de coña, esto no es para mi
Harry: ¿Entonces?
Alejandra: Irene me ha pedido que se lo compre
Harry: Ah, entonces no hay problema -rie cogiendo el bollo-
Alejandra: Que confianzas te tomas ¿no? -ríes mientras él le pega un mordisco-
Harry: Hombre, después de todos los meses que llevamos juntos... No se va a enfadar por un donut -relamiendo sus labios-
Alejandra: Ah, ¿que ya estáis juntos? Joder, siempre soy la última en enterarme de todo... -quitando la vista del bollo-
Harry: Si, lo arreglamos, fue una tontería lo que hice -terminándolo-
Alejandra: Todos sabíamos que lo arreglaríais, os queréis mucho
Harry: Demasiado -determina- La doy de todo, no puede ser -dice poniendo los brazos en jarra-
Le miras atentamente por el túnel. Un temblor en el suelo os hace andar de nuevo.
Alejandra: Se te cae la baba por ella, admítelo -riendo-
Harry: No, si yo lo admito, -se encoje de hombros- la tonta me tiene agarrado pero bien
Das un pequeño golpe en su hombro.
Alejandra: No llames tonta a mi amiga -levantando el dedo índice-
Irene: ¿Quién es tonta?
Giras la cabeza y la ves, esperándoos en la entrada del avión.
Harry: Tú -sacándola la lengua-
Irene levanta una ceja, mira tus manos rápidamente y luego las de Harry.
Irene: ¿Y mi almuerzo?
Harry ríe.
Harry: Aquí -frotando su mano derecha por su estómago-
Irene levanta la otra ceja y ríe. Suelta un "Pues tendré que recuperarlo" y abraza el cuello de Harry para encontrarse pronto con sus labios. Levantas las dos cejas y quitas la vista de la escena.
Alejandra: Bueno... -dices alargando mucho la "u"-
Ni Harry ni Irene hace nada por parar el beso por lo que empujas un poco a la pareja y pasas al avión. Te sientas, por última vez formando parte de la gira, al lado de Louis. Él se acomoda para mirarte y cierra la revista que estaba leyendo y la tira con el resto de periódicos. Sonríe y te da un golpe en el muslo acompañado de una frase risueña que no escuchas porque te centras en el movimiento de éste mientra crea enormes agujeros en tu pierna.
Louis: ¿Ale? ¿Alejandra? -buscando tu mirada-
Parpadeas varias veces y levantas la mirada sonriente, una vez más mintiendo, una vez más ocultando lo que va dentro de ti.
Louis: ¿Qué tal?
Alejandra: Nerviosa y expectante de saber qué le van a decir a Carol esta tarde
Louis: Es verdad, tiene la segunda ecografía ya
Alejandra: Si, es increíble lo rápido que ha pasado este mes
Louis: Los últimos conciertos en Portugal y después por Gales y el norte de Reino Unido han sido increíbles
Alejandra: Desde luego, lo habéis dado todo, como se nota que os tiran las raíces... -levantando ambas cejas a la vez-
Louis: Anda, te quejarás de los conciertos en España
Alejandra: No, la verdad es que no
Crees que fueron los únicos recuerdos bonitos que tienes de la visita a tu país. No pudiste hacer nada de lo que tenías planeado. Iris y los conciertos fue lo único bueno que te han pasado en España. El viaje no dura más de media hora. Cuando llegáis recogéis las maletas y vais al hotel. La habitación es muy pequeña. Habéis perdido una habitación cuádruple para no dejar a Niall sólo, pero es una habitación de las más normales. El corredor, si se le puede llamar así, no medirá más de tres metros, el ancho justo para que entre, a la derecha un pequeño armario, y a la izquierda el baño. El pasillo da a una habitación con dos camas blancas de matrimonio y cojines azules a modo de almohadón y al fondo una terraza con unas vistas espectaculares. Tenéis el Big Ben en frente, en cuanto miráis por ella.
Alejandra: Carol, ¿a qué hora tienes la eco? -entrando a la habitación desde la terraza-
Niall: A las cinco y media, yo os llevo
Carolina: ¿Está muy lejos de aquí?
Niall: No, a unos quince minutos andando
Carolina: Buf, -suspira- éste ya empieza a destrozarme un poco eh
Se tira a la cama tocándose la tripa. La tiene ya bastante hinchada para estar de cinco meses pero es que en realidad sólo quedan cuatro para que el niño nazca. Ya ha pasado el ecuador del embarazo y ni si quiera sabe si va a ser niño o niña. Te muerdes el labio inferior, sonriendo, mirándola. Te mueres de ganas de ver la carita de tu sobrino o sobrina.
Niall: Buah. -moviendo la mano de arriba a abajo- No te queda ni nada, mi madre dice que parir es lo peor del mundo
Levantas la cabeza asustada y miras a tu novio. No puedes evitar soltar una gran carcajada. Todos te miran sin entender lo que te pasa. Te ha resultado muy graciosa esa frase en la boca de Niall. Suele ser lo típico que dicen las mujeres que ya han tenido hijos, marujeando con una primeriza. Niall levanta las manos con una sonrisa tonta en la cara. Finalmente le contagias con tu risa y termináis los dos riendo sin saber por qué.
Coméis pronto para ir con Carolina a la ecografía, como Irene no quería quedarse sola en el hotel ha decidido ir con vosotros. Llegáis diez minutos antes y os toca esperar media hora hasta que, por fin, os llaman. Sólo puede entrar una persona con ella y Carolina elegía quien. No tardó en elegirte. Pasas con ella. Se remanga la camiseta y vuelven a echarle ese líquido viscoso en la tripa. El mismo mando de la otra vez pero esta vez la chica es mucho más seria.
Alejandra: Disculpe
La señora levanta la cabeza mientras se coloca el guante. Extiendes la mano entregándole el papel que te escribió Danah explicando lo que había visto en el feto y todo lo que os dijo a vosotras. La mujer lo lee con detención. Le pedisteis a tu amiga que lo escribiera en inglés ya que sabíais que la siguiente ecografía no sería en España.
Doctora: Bueno, vamos a ver
Coge el mano y lo pone en la tripa de tu hermana. Empieza a moverlo y a mirar la pantalla. Lo mueve mucho, por todas partes. Poco a poco va hundiendo su cabeza entre sus hombros para acercarse más a la pantalla. Se pone las gafas que tiene colgando del cuello y examina de nuevo la tripa.
Carolina: ¿Todo bien, doctora? -apretando con fuerza tu mano-
Ella no dice nada. Sigue a lo suyo haciendo caso omiso de cualquier cosa que la digáis por lo que al tercer intento cesáis de comentar nada. Unos minutos después la doctora deja el mando y le da un papel a Carolina para que se limpie. Se quita las gafas y mira a tu hermana.
Doctora: ¿Has tenido relaciones sexuales después de concebir al niño?
Carolina frunce el ceño ante la extraña pregunta.
Carolina: ¿Perdona?
La señora se lo repite. Carolina te mira y tú te encojes de hombros.
Carolina: Si, ¿por qué?
La doctora asiente y te mira a ti.
Doctora: Tu hermana es la gran prueba de que los casos extraños ocurren
Alejandra: ¿Qué quiere decir?
Doctora: Tu hermana, pausa- tú, -mira a tu hermana- concebiste a un niño hace cinco meses en tu vientre. -Carolina asiente- Pero se dan casos, pocos, pero se dan, en los que los ovarios sueltan dos óvulos, y uno es fecundado, pero el otro no, no debería pasar nada ya que el que ha sido fecundado se prenda a la pared del útero y el otro se desvanece cuando el feto va creciendo.
Escucháis con atención a la doctora que gesticula mucho para explicarse mejor.
Doctora: Pero en el caso de tu hermana, -te mira a ti- al haber mantenido relaciones sexuales después de concebir a este niño, el esperma soltado por el padre u otra persona...
Carolina: No, no, es el mismo -afirma cortándola, está asustada-
Doctora: Bueno, -prosigue- el esperma ha fecundado el segundo óvulo haciendo que se haya concebido un segundo feto
Vuestras bocas se abren paralelas la una a la otra.
Alejandra: Pe-Pero... ¿Eso es posible?
Doctora: Tan posible como que yo estoy aquí
Carolina se lleva las manos a la cabeza, suspirando.
Doctora: Ahora bien, vamos con el otro problema
Alejandra: Perdone que la interrumpa, pero, si el bebé concebido primero nace a los nueve meses de gestación, el otro va a pasar menos meses antes de nacer
Doctora: Normalmente, en estos casos el óvulo fecundado después acelera su crecimiento de manera que su cuerpo -señala a Carolina- intenta salvar las dos vidas
Carolina: Ah, ¿pero que esto es muy normal?
Sus manos y su frente están sudando. Si ya se la hacía difícil pensar en la idea de ser madre a los 16 años, pensar que ahora va a ser madre de mellizos a los 16 años se la queda demasiado grande.
Doctora: No, la verdad es que no es muy normal, pero las estadísticas no importan cuando se trata de dar vida. -dice para finalizar la conversación- Ahora, apartando ese tema y retomando lo que creo que os preocupaba, que es lo que me has mostrado en la nota
Alejandra: Si, ¿qué pasa con esa mancha negra?
Doctora: Ha remitido, sigue estando pero está mucho más pequeña
Tu mano agarra muy fuerte la de Carolina.
Carolina: ¿Eso que quiere decir?
Doctora: Que seguramente sea algo que ha producido tu cuerpo para defender al primer feto del segundo, lo tomó como un ataque y tomó sus propias precauciones
Carolina ahoga rápido un grito de felicidad.
Alejandra: Eso significa... ¿que el bebé no tiene ningún tumor? -elevando un poco el tono en la pregunta-
La doctora sonríe enormemente. Te levantas de la silla en la que estabas sentada y te abalanzas sobre Carolina para abrazarla. Las dos reís y lloráis a la vez. La felicidad que os inunda ahora mismo es insuperable.
Doctora: Tranquilas, chicas
Al oír eso te calmas un poco y vuelves a la silla sin dejar de sonreír de felicidad.
Doctora: Aún así a partir de ahora tienes que estar tranquila, sigues teniendo que mantener la calma, nada de sustos, nada de sexo... -dice levantando una ceja- Nada de emociones fuertes...
Carolina asiente ansiosa.
Doctora: Bueno, y falta la última noticia que es para lo que normalmente se viene a esta revisión
Carolina y tú os miráis y decís a unísono "el sexo del bebé". La doctora ríe y asiente.
Doctora: Sólo podemos saber, de momento, con certeza, el del primer feto pero ya se vislumbra el de el segundo...
Carolina: ¿...Y?
Doctora: ¡El primero es niña!
Ríes emocionada. Te limpias unas pequeñas lágrimas que caen por el rabillo de tu ojo. Carolina no puede contener la emoción. Se lleva el exterior de la mano a la nariz y se limpia las lágrimas de los pómulos.
Doctora: En el segundo se puede ver una pequeña protuberancia que indicaría el sexo masculino, pero todavía es un poco pronto para saberlo
Las dos os miráis de nuevo riéndoos y exclamáis "¡NOAH!". La doctora luce una felicidad inmensa, pero no se acerca ni de lejos a la vuestra. Os acaba de hacer las personas más felices del mundo. Le dais las gracias y salís dando brincos de la consulta. Cuando Niall e Irene os ven así no pueden evitar sonreír.
Niall: ¿Qué? ¿Qué te han dicho?
Saltas apoyada en los hombros de Irene mientras Carolina les cuenta todo. Los cuatro os volvéis locos cuando termina de contarlo. Bueno, es que lo que la está pasando es de locos. Estáis muy felices. No sabes como dar las gracias a no sabes quien porque no pasara lo que Danah os advirtió que pasaría. Menudo susto.
martes, 30 de julio de 2013
Capítulo 145
Niall: ¡Vale, Alejandra!
Alejandra: No es que, ¡encima que vengo a preocuparme por tu novia!
Andrés: Ella no quiere que te preocupes por ella, ¡la jodiste la vida! ¡Tú la metiste en esto así que no vengas ahora a sacarla de ello!
Alejandra: ¡Otra vez! -gritas- Yo no la metí en nada, se metió ella sola
Harry: ¡Vámonos Alejandra, no tiene sentido seguir con esto!
Alejandra: Si según tú esto es una mierda, ¿qué haces que no la sacas de ella?
Andrés: ¿Qué crees? ¿Que es muy fácil?
Alejandra: ¡Claro que no! Por eso veníamos a hablar con ella, ¡para ayudarla! -gritas sin hacer caso a nadie-
Andrés: Me costó una eternidad curar el daño que tú la hiciste, ¿y ahora vienes de salvadora?
Alejandra: Yo no vengo de nada, ¿se supone que tú eres lo mejor que podía encontrar?
Andrés: Si, y no tiene tan mal gusto cuando se folló a tu novio
Un ataque de rabia sube por tu cuerpo y un impulso te lleva a querer arrancarle la melena que tiene. Tus manos cortan el viento cuando van hacia él. Algo te coge de la cintura y te eleva por los aires. Cada vez estás más lejos de él. tu impotencia hace que patalees en aire.
Alejandra: ¡Bájame! ¡Suéltame! -gritas enfadada-
Ves, de espaldas, como giras la esquina y te alejas de la puerta de la casa en la que ahora mismo está viviendo Estefanía. Quien te estaba agarrando te deja en el suelo. Ves a Zayn y le miras enfurecida.
Alejandra: ¿Por qué lo has echo?
Zayn: Se os estaba yendo de las manos
Alejandra: ¡No pasaba nada! ¡Ese es un gilipollas! -señalando con la mano abierta en el aire-
Zayn: Déjale. Déjala, ella sabrá lo que hace
Alejandra: Tú no conoces a Andrés, la obligó a hacer cosas que ella no quería en tiempo atrás, puede que él haya sido el causante de que ahora esté así
Zayn: ¡Y puede que no! ¿Qué más da? Lo importante es que ahora Estefanía está echa una mierda y no quiero que vosotras lo estéis también. A Irene la ha destrozado con lo que la ha dicho y Carolina no está para sustos, lo último que necesita es verte como te estaba viendo ahora mismo
Te das media vuelta, te pones de espaldas a Zayn y muerdes tu puño cerrado.
Alejandra: ¡JODER! -gritas-
Desatas toda tu ira en el muro que tienes al lado pegándole un puñetazo. Uno detrás de otro. Zayn corre hasta a ti pone las manos en tus hombros. Frenas tu puño.
Zayn: Vamos, sólo quedan unas horas, nos vamos de aquí y te olvidas de todo
Alejandra: No me voy a olvidar, lo que voy a hacer es obviar los problemas, huir como una cobarde
Zayn: No estás teniendo unos buenos días aquí, pero ya se van a pasar
Alejandra: No quiero que se pasen, Zayn, quiero volver a atrás, quiero que esto nunca haya ocurrido
Zayn: Pero eso no lo puedes hacer, eso si que es una actitud cobarde, lo que ha pasado ha pasado no hay vuelta atrás
Oyes unas pisadas fuertes, te das la vuelta y ves a Harry, jadeando por la carrera que se ha debido echar. Llega hasta a ti y te mira asustado. Tu puño tiene sangre, no te habías dado ni cuenta.
Harry: Pasa de ese tío, hemos querido ayudar a Estefanía, ¿no se deja? Pues que se vaya a dar un paseo, nosotros no vamos a estar pendiente de ella
Alejandra: Para vosotros es muy fácil, pregúntale a Irene si ella va a olvidar lo que la ha dicho
El resto del grupo llega a donde estáis vosotros.
Carol: Ale, ¿qué te ha pasado? -mirando tu puño-
Zayn: Nada...
Alejandra: Nada, ya sabes lo bestia que soy -sonriendo tiernamente-
Agarras con fuerza tu muñeca a modo de torniquete haciendo que levemente tus nudillos se relajen y así poder calmar un poco el dolor.
Niall: Vámonos de aquí
Le hacéis caso y os vais de esa calle. No tardáis en llegar a casa de Irene. Subes con ella, saludas a sus padres y te acompaña a la habitación.
Alejandra: Me voy a duchar
Irene: Vale, cuando termines me avisas para meterme yo
Miras su mano apoyada en el picaporte, está temblando. Elevas la vista y miras a tu amiga. Ella aparta la mirada y cierra la puerta. Abres el grifo de la ducha y empiezas a desnudarte. Miras el espejo. Otra vez esa horrible figura. Te das la vuelta decidida a abrir la tapa del váter pero cierras los puños esclavizándote. Andas unos pasos hasta ella pero en lugar de hacer lo que estás acostumbrada a hacer te giras un poco hacia la derecha y entras en el plato de ducha. Cierras la mampara y te metes debajo del chorro de agua. Está muy fría y hace que te estremezcas. Cierras los ojos y dejas que siga cayendo sobre tu espalda. No aguantas más y giras el grifo para que salga un poco más caliente. La temperatura perfecta para sumergirte en tus pensamientos.
Alejandra: Déjanos pasar
Andrés: No, no voy a dejaros
Irene: Nuestros amigos están dentro
Reproduces todos los echos en tu mente a la perfección, todavía los tienes muy recientes.
Estefanía apareció por detrás empujando a Zayn y Harry al exterior de la casa. Los cuatro os la quedasteis mirando.
Estefanía: Hombre, mira, mis queridas amigas -dice mirándoos de arriba a abajo- ¿Qué os trae por este barrio de mala muerte?
Irene: Tú, nos traes tú y en lo que te has metido
Estefanía: ¡Anda! -haciéndose la sorprendida- ¿Ahora te preocupa lo que me pase?
Cierras los ojos para visualizar mejor a Estefanía. Tenía el pelo mucho más largo y algo había cambiado en el tono de su color pero no te detuviste a intentar distinguirlo.
Carolina: Siempre lo ha hecho
Estefanía: ¿Si? -mirando ahora a Carolina-
Su vista se frenó en ti. Sonreía plácidamente. Niall cogió tu mano y la apretó con fuerza. Estefanía la miró y sonrió más todavía. Se acercó a vosotros y empujó con el dedo índice vuestras manos haciendo que se balancearan ligeramente.
Tu mano se mueve en la ducha al mismo ritmo que lo hizo hace unos minutos.
Estefanía: Que monos -arrugando la nariz- ¿Te la has tirado ya? -dice en inglés mirando a Niall y señalándote a ti-
Se dio la vuelta para hablar con Ángel. Se abrió paso entre vosotros y situó entre ambos.
Estefanía: ¿Has visto? Esta es la zorra -pone la mano sobre tu hombro- y este el capullo -señalando a Niall- de los que te he hablado
Oíste como Zayn preguntó a Carolina que había dicho, cosa que hizo que tu mirada viajara rápido hasta él y luego de nuevo a Estefanía.
Irene: Estefanía, te sienta fatal eso que te metes
Estefanía rió con ganas.
Estefanía: Si, mami, te haré caso, está claro que tú sólo quieres lo mejor para mi -soltándose de vuestros brazos y yendo hasta Ángel-
Cierras los puños con impotencia. Tenías que haber reaccionado, te quedaste parada como una tonta sin saber que decir en ningún momento. Zayn tenía razón, no tienes lo que hay que tener para ponerte enfrente de una persona bajo el efecto de las drogas y decirle lo que le tienes que decir. Apoyas la cabeza en los azulejos de la pared.
Ángel rió irónico.
Carolina: ¿Y tú de que te ríes? -prepotente-
Harry fue por detrás de ellas y tocó un brazo de Carolina para que se calmara. A Estefanía se le cambió la cara.
Estefanía: De lo que le da la gana, ¿algo que decir? -envalentonada hacia ella-
Zayn se interpuso entre medio de ellas y entonces reaccionaste.
Alejandra: Si -dijiste sin más-
Estefanía se dio la vuelta hacia ti muy enfadada y andó unos pasos hasta posicionarse enfrente tuya.
Estefanía: Ah, ¿si? -girando el cuello para tumbar su cabeza hacia la derecha-
Irene: Estefanía, sólo queríamos ayudarte
Recuerdas perfectamente ese momento. Estefanía no dejaba de mirarte. Sus pupilas eran enormes, su aliento apestaba a alcohol. Tus manos se abrían y se cerraban igual que ahora en la ducha pero en ese momento buscabas la mano de Niall que nunca llegó.
Estefanía: Claro, tuve tanto apoyo vuestro cuando lo necesitaba de verdad... -dice irónica sin apartar la vista de ti-
Irene: Sabes que no llevabas razón
Estefanía: Es verdad, tenía que habérmelo tirado cuando tuve la oportunidad sin haberla dicho nada a ella, -dice en inglés mirando a Niall- fui tonta -encogiéndose de hombros sonriendo maliciosamente-
Miraste a Niall y él agachó la vista.
No entiendes por qué lo hizo ni a qué se refería Estefanía, lo único que sabes es que hay algo que Niall no te ha contado todavía.
Irene: Deja de decir estupideces, nosotras te queríamos ayudar pero no e dejabas
Entonces Estefanía se dio la vuelta para dirigirse a Irene.
Estefanía: Vosotras nunca habéis sabido ser amigas. Tú -refiriéndose a Irene- sólo tenías una amiga que era esa a quien tanto defiendes pero, ¿ahora? Ahora no os tenéis. Los amigos no son para siempre. Yo también creía tenerlas pero pronto me di cuenta de que no sirven para nada.
Carolina: Ya no sabes ni lo que dices, estás hasta arriba de drogas
Estefanía: Creo que nunca he estado más segura de lo que decía. -mirando a Carolina- Las amigas no existen o si no, decirme, ¿dónde está Belén?
Las lágrimas se disimulan entre el agua de la ducha pero eso no quiere decir que no estén saliendo de tus ojos. Esa pregunta dolió en lo más hondo de vuestro corazón, volviendo a abrir heridas que todavía no habían ni empezado a cicatrizar.
Harry: Belén está donde ha decidido quedarse
No sabes de dónde se sacó la traducción de lo que Estefanía había dicho pero la entendió a la perfección, debe ser que si que es verdad que ha aprendido algo de Español en este tiempo.
Irene: Eso no es de tu incumbencia, decidiste dejarnos hace ya mucho tiempo
Estefanía: Porque vosotras ya me habíais apartado sin daros cuenta. Todas habíais elegido a Alejandra. No erais amigas mías. No erais ya nada para mi.
Carolina: Eso lo estás diciendo desde el dolor, no eres objetiva
Estefanía: Oh, créeme que si que lo soy. Y si no me da igual, -sacudiendo la cabeza- no quiero que vengáis a ayudarme, no quiero nada de vosotras. Quiero lo mismo que me disteis en su momento. Soledad. Olvidarme e iros con vuestros perfectos novios a continuar con vuestras perfectas vidas
Alejandra: ¡Tú que sabrás de nuestras vidas!
Irene: Estefanía, por favor, queremos ayudarte...
Estefanía: ¡Que no quiero vuestra puta ayuda! -le grita muy cerca de su cara- Que no quiero tu ayuda Irene. No te quiero en mi vida. No eres nadie ya para mi. ¡Olvidarme! Cuanto más lejos estés de mi mejor. No quiero volver a saber nada de ti ni de ninguna de vosotras. ¿Te queda claro? -grita-
Irene parpadeó pero no hizo ni un puchero. Es fuerte y Estefanía lo sabía. No dio pie a una sola palabra más ya que se giró y entró en casa con un portazo finalizando la conversación.
Alejandra: No es que, ¡encima que vengo a preocuparme por tu novia!
Andrés: Ella no quiere que te preocupes por ella, ¡la jodiste la vida! ¡Tú la metiste en esto así que no vengas ahora a sacarla de ello!
Alejandra: ¡Otra vez! -gritas- Yo no la metí en nada, se metió ella sola
Harry: ¡Vámonos Alejandra, no tiene sentido seguir con esto!
Alejandra: Si según tú esto es una mierda, ¿qué haces que no la sacas de ella?
Andrés: ¿Qué crees? ¿Que es muy fácil?
Alejandra: ¡Claro que no! Por eso veníamos a hablar con ella, ¡para ayudarla! -gritas sin hacer caso a nadie-
Andrés: Me costó una eternidad curar el daño que tú la hiciste, ¿y ahora vienes de salvadora?
Alejandra: Yo no vengo de nada, ¿se supone que tú eres lo mejor que podía encontrar?
Andrés: Si, y no tiene tan mal gusto cuando se folló a tu novio
Un ataque de rabia sube por tu cuerpo y un impulso te lleva a querer arrancarle la melena que tiene. Tus manos cortan el viento cuando van hacia él. Algo te coge de la cintura y te eleva por los aires. Cada vez estás más lejos de él. tu impotencia hace que patalees en aire.
Alejandra: ¡Bájame! ¡Suéltame! -gritas enfadada-
Ves, de espaldas, como giras la esquina y te alejas de la puerta de la casa en la que ahora mismo está viviendo Estefanía. Quien te estaba agarrando te deja en el suelo. Ves a Zayn y le miras enfurecida.
Alejandra: ¿Por qué lo has echo?
Zayn: Se os estaba yendo de las manos
Alejandra: ¡No pasaba nada! ¡Ese es un gilipollas! -señalando con la mano abierta en el aire-
Zayn: Déjale. Déjala, ella sabrá lo que hace
Alejandra: Tú no conoces a Andrés, la obligó a hacer cosas que ella no quería en tiempo atrás, puede que él haya sido el causante de que ahora esté así
Zayn: ¡Y puede que no! ¿Qué más da? Lo importante es que ahora Estefanía está echa una mierda y no quiero que vosotras lo estéis también. A Irene la ha destrozado con lo que la ha dicho y Carolina no está para sustos, lo último que necesita es verte como te estaba viendo ahora mismo
Te das media vuelta, te pones de espaldas a Zayn y muerdes tu puño cerrado.
Alejandra: ¡JODER! -gritas-
Desatas toda tu ira en el muro que tienes al lado pegándole un puñetazo. Uno detrás de otro. Zayn corre hasta a ti pone las manos en tus hombros. Frenas tu puño.
Zayn: Vamos, sólo quedan unas horas, nos vamos de aquí y te olvidas de todo
Alejandra: No me voy a olvidar, lo que voy a hacer es obviar los problemas, huir como una cobarde
Zayn: No estás teniendo unos buenos días aquí, pero ya se van a pasar
Alejandra: No quiero que se pasen, Zayn, quiero volver a atrás, quiero que esto nunca haya ocurrido
Zayn: Pero eso no lo puedes hacer, eso si que es una actitud cobarde, lo que ha pasado ha pasado no hay vuelta atrás
Oyes unas pisadas fuertes, te das la vuelta y ves a Harry, jadeando por la carrera que se ha debido echar. Llega hasta a ti y te mira asustado. Tu puño tiene sangre, no te habías dado ni cuenta.
Harry: Pasa de ese tío, hemos querido ayudar a Estefanía, ¿no se deja? Pues que se vaya a dar un paseo, nosotros no vamos a estar pendiente de ella
Alejandra: Para vosotros es muy fácil, pregúntale a Irene si ella va a olvidar lo que la ha dicho
El resto del grupo llega a donde estáis vosotros.
Carol: Ale, ¿qué te ha pasado? -mirando tu puño-
Zayn: Nada...
Alejandra: Nada, ya sabes lo bestia que soy -sonriendo tiernamente-
Agarras con fuerza tu muñeca a modo de torniquete haciendo que levemente tus nudillos se relajen y así poder calmar un poco el dolor.
Niall: Vámonos de aquí
Le hacéis caso y os vais de esa calle. No tardáis en llegar a casa de Irene. Subes con ella, saludas a sus padres y te acompaña a la habitación.
Alejandra: Me voy a duchar
Irene: Vale, cuando termines me avisas para meterme yo
Miras su mano apoyada en el picaporte, está temblando. Elevas la vista y miras a tu amiga. Ella aparta la mirada y cierra la puerta. Abres el grifo de la ducha y empiezas a desnudarte. Miras el espejo. Otra vez esa horrible figura. Te das la vuelta decidida a abrir la tapa del váter pero cierras los puños esclavizándote. Andas unos pasos hasta ella pero en lugar de hacer lo que estás acostumbrada a hacer te giras un poco hacia la derecha y entras en el plato de ducha. Cierras la mampara y te metes debajo del chorro de agua. Está muy fría y hace que te estremezcas. Cierras los ojos y dejas que siga cayendo sobre tu espalda. No aguantas más y giras el grifo para que salga un poco más caliente. La temperatura perfecta para sumergirte en tus pensamientos.
Alejandra: Déjanos pasar
Andrés: No, no voy a dejaros
Irene: Nuestros amigos están dentro
Reproduces todos los echos en tu mente a la perfección, todavía los tienes muy recientes.
Estefanía apareció por detrás empujando a Zayn y Harry al exterior de la casa. Los cuatro os la quedasteis mirando.
Estefanía: Hombre, mira, mis queridas amigas -dice mirándoos de arriba a abajo- ¿Qué os trae por este barrio de mala muerte?
Irene: Tú, nos traes tú y en lo que te has metido
Estefanía: ¡Anda! -haciéndose la sorprendida- ¿Ahora te preocupa lo que me pase?
Cierras los ojos para visualizar mejor a Estefanía. Tenía el pelo mucho más largo y algo había cambiado en el tono de su color pero no te detuviste a intentar distinguirlo.
Carolina: Siempre lo ha hecho
Estefanía: ¿Si? -mirando ahora a Carolina-
Su vista se frenó en ti. Sonreía plácidamente. Niall cogió tu mano y la apretó con fuerza. Estefanía la miró y sonrió más todavía. Se acercó a vosotros y empujó con el dedo índice vuestras manos haciendo que se balancearan ligeramente.
Tu mano se mueve en la ducha al mismo ritmo que lo hizo hace unos minutos.
Estefanía: Que monos -arrugando la nariz- ¿Te la has tirado ya? -dice en inglés mirando a Niall y señalándote a ti-
Se dio la vuelta para hablar con Ángel. Se abrió paso entre vosotros y situó entre ambos.
Estefanía: ¿Has visto? Esta es la zorra -pone la mano sobre tu hombro- y este el capullo -señalando a Niall- de los que te he hablado
Oíste como Zayn preguntó a Carolina que había dicho, cosa que hizo que tu mirada viajara rápido hasta él y luego de nuevo a Estefanía.
Irene: Estefanía, te sienta fatal eso que te metes
Estefanía rió con ganas.
Estefanía: Si, mami, te haré caso, está claro que tú sólo quieres lo mejor para mi -soltándose de vuestros brazos y yendo hasta Ángel-
Cierras los puños con impotencia. Tenías que haber reaccionado, te quedaste parada como una tonta sin saber que decir en ningún momento. Zayn tenía razón, no tienes lo que hay que tener para ponerte enfrente de una persona bajo el efecto de las drogas y decirle lo que le tienes que decir. Apoyas la cabeza en los azulejos de la pared.
Ángel rió irónico.
Carolina: ¿Y tú de que te ríes? -prepotente-
Harry fue por detrás de ellas y tocó un brazo de Carolina para que se calmara. A Estefanía se le cambió la cara.
Estefanía: De lo que le da la gana, ¿algo que decir? -envalentonada hacia ella-
Zayn se interpuso entre medio de ellas y entonces reaccionaste.
Alejandra: Si -dijiste sin más-
Estefanía se dio la vuelta hacia ti muy enfadada y andó unos pasos hasta posicionarse enfrente tuya.
Estefanía: Ah, ¿si? -girando el cuello para tumbar su cabeza hacia la derecha-
Irene: Estefanía, sólo queríamos ayudarte
Recuerdas perfectamente ese momento. Estefanía no dejaba de mirarte. Sus pupilas eran enormes, su aliento apestaba a alcohol. Tus manos se abrían y se cerraban igual que ahora en la ducha pero en ese momento buscabas la mano de Niall que nunca llegó.
Estefanía: Claro, tuve tanto apoyo vuestro cuando lo necesitaba de verdad... -dice irónica sin apartar la vista de ti-
Irene: Sabes que no llevabas razón
Estefanía: Es verdad, tenía que habérmelo tirado cuando tuve la oportunidad sin haberla dicho nada a ella, -dice en inglés mirando a Niall- fui tonta -encogiéndose de hombros sonriendo maliciosamente-
Miraste a Niall y él agachó la vista.
No entiendes por qué lo hizo ni a qué se refería Estefanía, lo único que sabes es que hay algo que Niall no te ha contado todavía.
Irene: Deja de decir estupideces, nosotras te queríamos ayudar pero no e dejabas
Entonces Estefanía se dio la vuelta para dirigirse a Irene.
Estefanía: Vosotras nunca habéis sabido ser amigas. Tú -refiriéndose a Irene- sólo tenías una amiga que era esa a quien tanto defiendes pero, ¿ahora? Ahora no os tenéis. Los amigos no son para siempre. Yo también creía tenerlas pero pronto me di cuenta de que no sirven para nada.
Carolina: Ya no sabes ni lo que dices, estás hasta arriba de drogas
Estefanía: Creo que nunca he estado más segura de lo que decía. -mirando a Carolina- Las amigas no existen o si no, decirme, ¿dónde está Belén?
Las lágrimas se disimulan entre el agua de la ducha pero eso no quiere decir que no estén saliendo de tus ojos. Esa pregunta dolió en lo más hondo de vuestro corazón, volviendo a abrir heridas que todavía no habían ni empezado a cicatrizar.
Harry: Belén está donde ha decidido quedarse
No sabes de dónde se sacó la traducción de lo que Estefanía había dicho pero la entendió a la perfección, debe ser que si que es verdad que ha aprendido algo de Español en este tiempo.
Irene: Eso no es de tu incumbencia, decidiste dejarnos hace ya mucho tiempo
Estefanía: Porque vosotras ya me habíais apartado sin daros cuenta. Todas habíais elegido a Alejandra. No erais amigas mías. No erais ya nada para mi.
Carolina: Eso lo estás diciendo desde el dolor, no eres objetiva
Estefanía: Oh, créeme que si que lo soy. Y si no me da igual, -sacudiendo la cabeza- no quiero que vengáis a ayudarme, no quiero nada de vosotras. Quiero lo mismo que me disteis en su momento. Soledad. Olvidarme e iros con vuestros perfectos novios a continuar con vuestras perfectas vidas
Alejandra: ¡Tú que sabrás de nuestras vidas!
Irene: Estefanía, por favor, queremos ayudarte...
Estefanía: ¡Que no quiero vuestra puta ayuda! -le grita muy cerca de su cara- Que no quiero tu ayuda Irene. No te quiero en mi vida. No eres nadie ya para mi. ¡Olvidarme! Cuanto más lejos estés de mi mejor. No quiero volver a saber nada de ti ni de ninguna de vosotras. ¿Te queda claro? -grita-
Irene parpadeó pero no hizo ni un puchero. Es fuerte y Estefanía lo sabía. No dio pie a una sola palabra más ya que se giró y entró en casa con un portazo finalizando la conversación.
lunes, 29 de julio de 2013
Capítulo 144
"Tal vez no sea una buena idea. No, está claro que no lo es. Se lo prometí a Niall. Él mira por mi salud. La bulimia es algo muy serio. ¿Bulimia? ¿Pero qué estás diciendo Alejandra? Tú no tienes bulimia, no estás enferma, no llegas a ese punto. Unos cuantos vómitos no te va a hacer nada. Pero no, no puedes. ¿Qué pensaría Niall de ti si te viera ahora mismo? Vamos prometiste ser fuerte. Arriba"
Bajas la tapa del retrete y levantas tus rodillas del suelo. Cierras el grifo que habías dejado abierto para que nadie te oyera. Sales del baño. Te pones una camiseta azul marina de tirantes y unos pantalones cortos blancos. Te recoges el pelo en un moño suelto y sales al salón. Niall se acerca a ti.
Niall: Me encanta como te queda esa camiseta -mirando tu escote-
Te tapas corriendo los botones que se abrían por él y Niall ríe.
Alejandra: ¿No has tenido suficiente esta noche? -sensual-
Niall: Me he quedado con ganas de más, la verdad...
Alejandra: Pues me parece que ya no -abrochando los botones-
Niall: Joder... Que seca... -tirándose tumbado en el sofá-
Alejandra: No es seca, ¿sabes que día es hoy? -sentándote su lado-
Niall: Si, 25 de mayo, ¿qué pasa?
Alejandra: ¿Sabes que van a hacer hoy éstos hoy? -refiriéndote a tus amigos-
Niall: Si, ir a ver a Estefanía
Niall levanta las piernas y las pone encima de las tuyas quedando tumbado a lo largo del sofá. Coge un cojín y se lo pone debajo de la cabeza. Se lleva los brazos para poner las manos debajo de la cabeza.
Niall: Debo de ser muy mala persona...
Alejandra: ¿Tú? ¿Por qué? -mirándole a los ojos-
Niall: Porque no me da pena Estefanía
Alejandra: ¡Niall! -dándole en la espinilla que es lo que te pilla más cerca de tus manos- ¿Cómo puedes decir eso-
Niall: Alejandra, yo no la conozco tanto como tú y el tiempo que he estado con ella sólo me ha echo mal
Alejandra: Mentira, has pasado muy buenos momentos con ella
Niall: Si, pero también me lo ha echo pasar fatal
Alejandra: Aún así es tu amiga
Niall echa una pequeña risilla irónica.
Niall: Sé muy bien quiénes son mis amigos y ella no está dentro de ese círculo...
Se acomoda y relaja las piernas. Empiezas a hacerle cosquillas con las yemas de tus dedos en las piernas.
Alejandra: Pues yo tengo miedo
Niall: Miedo ¿de qué?
Alejandra: Miedo a ella, a que se haga daño
Niall: ¿Aún la quieres, después de todo lo que te ha echo?
Alejandra: Son muchos años a su lado Niall...
Niall: Lo sé... -suspira- ¿Sabes que pasa en unos días? -cambiando el tono de voz a la vez que lo hace de tema, ahora suena mucho más alegre-
Alejandra: Si, que se acaba la gira... -suspiras con pesadumbre-
Niall: No tonta, eso no, lo otro -sonriendo-
Alejandra: ¡Ah, si! -más contenta- Que Carol tiene la segunda ecografía y podremos saber si va a ser niño o niña -emocionada-
Niall: Vale... Lo otro
Piensas un poco elevando la mirada al techo.
Niall: ¡Tu cumpleaños! -grita emocionado-
De un salto se incorpora y se sienta en el sofá.
Alejandra: Buah... Tu verás, vaya cosa... -resoplas-
A Niall se le borra la sonrisa de la cara. Retira las piernas de encima de las tuyas y se sienta sobre sus rodillas en el sofá.
Niall: ¡Tú eres tonta!
Alejandra: Si, me lo dicen mucho -enfatizando con la cabeza-
Niall ríe y se echa encima de ti. Empieza a hacerte cosquilla hundiendo su cabeza en tu cuello y sus dedos en tus costados. Ríes mucho.
Niall: Aish -suspira retirando su cara de tu hombro- Que mi pequeñina cumple ya 17 años... -retira tu pelo de tu cara-
Alejandra: ¿Pequeñina? Perdona, yo soy mayor -hinchando tu pecho de indignación-
Riendo, Niall hunde completamente sus dedos en tu estómago haciendo que sueltes todo el aire por la boca, cosa que hace que su pelo se mueva ligeramente. Ríes ante esto y él te sigue la carcajada.
Alejandra: ¿Qué me vas a regalar? -jugando con los cordones de su sudadera-
Lleva puestos unos pantalones vaqueros y una sudadera muy fina de color beige. Te dan sarpullidos sólo de verlo pero está guapísimo así que, mientras el que pase calor y no le importe, sea él, te da igual.
Niall: Me he vuelto un poco loco...
Levantas una ceja y le miras a los ojos. Está sonriendo pícaramente y el azul brillante esta vez te muestra mucha ilusión.
Alejandra: ¿Cómo que...? ¿Cómo que te has vuelto un poco loco?
Niall: He pensado en una cosa pero...
Alejandra: ¿Pero...?
Niall: Si te digo el "pero" vas a saber mi regalo
Alejandra: Intenta no decirlo
Niall: Pues... -hace una pequeña pausa- Que no depende sólo de mi...
Frunces el ceño.
Alejandra: Me das miedo...
Niall: ¿Mucho? -acercando su frente a la tuya-
Alejandra: Mucho -terminas de juntarlas-
Niall está sentado encima tuya cuando empieza a besarte. Intercalas unos "no quiero regalos" entre sus besos. Niall para cuando lo dices por segunda vez.
Niall: ¿En serio no quieres nada?
Alejandra: Te tengo a ti, ¿qué más necesito?
Niall sonríe y te besa de nuevo. Vuestros labios se pegan mucho mientras os besáis. Niall arrastra sus rodillas hasta el final del sofá presionándote contra él. Llevas tus manos a tu pelo y sueltas la goma que recogía tu pelo, haciendo que caiga sobre tu hombro derecho. La cabeza de Niall está debajo de la tuya. La pasión lleva muy presente en vosotros desde que llegasteis a España. A Niall le da mucho morbo tu ciudad natal. Se deshace de tus labios y dirige los suyos hacia tu cuello, empieza a besarle. Cierras los ojos y sueltas algunos gemidos. "No hagas eso" dice mientras continúa besando tu cuello. A la vez que lo dice aprieta más su cintura contra la tuya.
Alejandra: Es tu culpa
Tus manos están en su cuello y se mueven a su compás. Mueves tu cabeza hacia la parte del cuello que está besando haciendo que Niall pare. Abres un poco los ojos, lo justo para ver dónde están los labios de tu novio y volver a besarles. Al poco tiempo paras en seco y te colocas tú encima de él. Ahora tus dos manos se ponen en su cara. Vuestros labios aceleran y los besos son cada vez más intensos. Te elevas sobre las rodillas haciendo que tú quedes más alta que él. Sus manos están en tus glúteos. Él empieza a besar tu cuello bajando por él, hasta tu escote. Vuelves a gemir y Niall para.
Niall: ¡Alejandra!
Abres los ojos y miras la cara de enfado que tiene.
Alejandra: ¿Qué?
Niall: ¡No hagas eso!
Alejandra: ¡¿Por qué?!
Niall: Porque me excita muchísimo -elevándose hasta tus labios-
Le sigues el beso que esta vez no deriva en nada más.
Alejandra: No puedo pararlo, lo provocas tú
Niall se muerde la parte interior del labio inferior.
Niall: Gritas mucho...
Alejandra: Por eso me haces callar con un beso cuando lo hago
Niall ríe un poco. Miras el reloj, el cual marca las 15:23. Todavía no habéis comido.
Alejandra: Voy a llamar a Irene, a ver como va todo -levantándote de encima de él-
Niall extiende los brazos en alto.
Niall: Pero...
Ríes al verle en esa postura. Tiene unas chapas muy coloradas en las mejillas.
Alejandra: Están solos y no sabemos nada de ellos...
Niall: ¿No tienes tarde suficiente para hacerlo? ¿Tienes que llamarlos ahora?
Niall no da crédito a lo que estás haciendo. Tú ríes sin más y asientes con la cabeza. Marcas el número de Irene y esperas tres toques hasta que descuelga el teléfono.
Irene: ¿Si?
Alejandra: ¿Qué tal todo?
Observas como Niall se levanta refunfuñando del sofá. Se quita la sudadera y la lanza al mismo, luego se sienta de nuevo en él. Ríes un poco y prestas atención a lo que te dice tu amiga.
Irene: No hemos conseguido encontrarla, hemos ido a su casa pero su madre no nos ha querido decir nada
Alejandra: ¿Cómo está su madre? -la cortas-
Irene: Mucho mejor, está irreconocible
Alejandra: Me alegro, sigue -andando hasta apoyarte en el respaldo del sofá-
Irene: Hemos quedado con los chicos
Alejandra: ¿Qué chicos?
Irene: Javi y los demás
"Javi". Hacía meses que no oías ese nombre, tan sólo lo leías muy de vez en cuando a modo de WhatsApp. Hace un montón de tiempo que no sabes nada del que era tu mejor amigo. Estás muy distanciada de todo el mundo que no haya estado en la gira, y de las nueve personas más cercanas a ti de ella, has perdido a dos. No te explicas como has podido hacer todo tan sumamente mal.
Alejandra: ¿Y qué?
Irene: Nos han dicho que ya no vive con su madre. Cuando llegó aquí hace unos meses empezó a tontear con las drogas y su madre, como ya estaba mejor, la dijo que ni quería volver a tener mierdas de esas cerca, y la echó de casa, ha vuelto con su ex-novio
Alejandra: ¡¿Qué dices?!
Irene: Si, debe a ver ido a su casa a vivir. Zayn y Harry han ido a buscarla pero estoy muy inquieta
Alejandra: ¡Pero cómo les dejas ir solos! -exclamas haciéndole un gesto a Niall para que se levante del sofá-
Irene: No sé, se han puesto muy pesados...
Alejandra: Pero Irene, sabes como Andrés... -refiriéndote al novio de Estefania-
Irene: Ya lo sé joder, no me ralles tú más
Alejandra: ¿Dónde estás? -cogiendo tu bolso-
Irene: En la puerta del hotel
Alejandra: Vale, bajamos y vamos a buscarles
Cuelgas y coges a Niall de la mano tirando de él para salir de la casa.
Bajas la tapa del retrete y levantas tus rodillas del suelo. Cierras el grifo que habías dejado abierto para que nadie te oyera. Sales del baño. Te pones una camiseta azul marina de tirantes y unos pantalones cortos blancos. Te recoges el pelo en un moño suelto y sales al salón. Niall se acerca a ti.
Niall: Me encanta como te queda esa camiseta -mirando tu escote-
Te tapas corriendo los botones que se abrían por él y Niall ríe.
Alejandra: ¿No has tenido suficiente esta noche? -sensual-
Niall: Me he quedado con ganas de más, la verdad...
Alejandra: Pues me parece que ya no -abrochando los botones-
Niall: Joder... Que seca... -tirándose tumbado en el sofá-
Alejandra: No es seca, ¿sabes que día es hoy? -sentándote su lado-
Niall: Si, 25 de mayo, ¿qué pasa?
Alejandra: ¿Sabes que van a hacer hoy éstos hoy? -refiriéndote a tus amigos-
Niall: Si, ir a ver a Estefanía
Niall levanta las piernas y las pone encima de las tuyas quedando tumbado a lo largo del sofá. Coge un cojín y se lo pone debajo de la cabeza. Se lleva los brazos para poner las manos debajo de la cabeza.
Niall: Debo de ser muy mala persona...
Alejandra: ¿Tú? ¿Por qué? -mirándole a los ojos-
Niall: Porque no me da pena Estefanía
Alejandra: ¡Niall! -dándole en la espinilla que es lo que te pilla más cerca de tus manos- ¿Cómo puedes decir eso-
Niall: Alejandra, yo no la conozco tanto como tú y el tiempo que he estado con ella sólo me ha echo mal
Alejandra: Mentira, has pasado muy buenos momentos con ella
Niall: Si, pero también me lo ha echo pasar fatal
Alejandra: Aún así es tu amiga
Niall echa una pequeña risilla irónica.
Niall: Sé muy bien quiénes son mis amigos y ella no está dentro de ese círculo...
Se acomoda y relaja las piernas. Empiezas a hacerle cosquillas con las yemas de tus dedos en las piernas.
Alejandra: Pues yo tengo miedo
Niall: Miedo ¿de qué?
Alejandra: Miedo a ella, a que se haga daño
Niall: ¿Aún la quieres, después de todo lo que te ha echo?
Alejandra: Son muchos años a su lado Niall...
Niall: Lo sé... -suspira- ¿Sabes que pasa en unos días? -cambiando el tono de voz a la vez que lo hace de tema, ahora suena mucho más alegre-
Alejandra: Si, que se acaba la gira... -suspiras con pesadumbre-
Niall: No tonta, eso no, lo otro -sonriendo-
Alejandra: ¡Ah, si! -más contenta- Que Carol tiene la segunda ecografía y podremos saber si va a ser niño o niña -emocionada-
Niall: Vale... Lo otro
Piensas un poco elevando la mirada al techo.
Niall: ¡Tu cumpleaños! -grita emocionado-
De un salto se incorpora y se sienta en el sofá.
Alejandra: Buah... Tu verás, vaya cosa... -resoplas-
A Niall se le borra la sonrisa de la cara. Retira las piernas de encima de las tuyas y se sienta sobre sus rodillas en el sofá.
Niall: ¡Tú eres tonta!
Alejandra: Si, me lo dicen mucho -enfatizando con la cabeza-
Niall ríe y se echa encima de ti. Empieza a hacerte cosquilla hundiendo su cabeza en tu cuello y sus dedos en tus costados. Ríes mucho.
Niall: Aish -suspira retirando su cara de tu hombro- Que mi pequeñina cumple ya 17 años... -retira tu pelo de tu cara-
Alejandra: ¿Pequeñina? Perdona, yo soy mayor -hinchando tu pecho de indignación-
Riendo, Niall hunde completamente sus dedos en tu estómago haciendo que sueltes todo el aire por la boca, cosa que hace que su pelo se mueva ligeramente. Ríes ante esto y él te sigue la carcajada.
Alejandra: ¿Qué me vas a regalar? -jugando con los cordones de su sudadera-
Lleva puestos unos pantalones vaqueros y una sudadera muy fina de color beige. Te dan sarpullidos sólo de verlo pero está guapísimo así que, mientras el que pase calor y no le importe, sea él, te da igual.
Niall: Me he vuelto un poco loco...
Levantas una ceja y le miras a los ojos. Está sonriendo pícaramente y el azul brillante esta vez te muestra mucha ilusión.
Alejandra: ¿Cómo que...? ¿Cómo que te has vuelto un poco loco?
Niall: He pensado en una cosa pero...
Alejandra: ¿Pero...?
Niall: Si te digo el "pero" vas a saber mi regalo
Alejandra: Intenta no decirlo
Niall: Pues... -hace una pequeña pausa- Que no depende sólo de mi...
Frunces el ceño.
Alejandra: Me das miedo...
Niall: ¿Mucho? -acercando su frente a la tuya-
Alejandra: Mucho -terminas de juntarlas-
Niall está sentado encima tuya cuando empieza a besarte. Intercalas unos "no quiero regalos" entre sus besos. Niall para cuando lo dices por segunda vez.
Niall: ¿En serio no quieres nada?
Alejandra: Te tengo a ti, ¿qué más necesito?
Niall sonríe y te besa de nuevo. Vuestros labios se pegan mucho mientras os besáis. Niall arrastra sus rodillas hasta el final del sofá presionándote contra él. Llevas tus manos a tu pelo y sueltas la goma que recogía tu pelo, haciendo que caiga sobre tu hombro derecho. La cabeza de Niall está debajo de la tuya. La pasión lleva muy presente en vosotros desde que llegasteis a España. A Niall le da mucho morbo tu ciudad natal. Se deshace de tus labios y dirige los suyos hacia tu cuello, empieza a besarle. Cierras los ojos y sueltas algunos gemidos. "No hagas eso" dice mientras continúa besando tu cuello. A la vez que lo dice aprieta más su cintura contra la tuya.
Alejandra: Es tu culpa
Tus manos están en su cuello y se mueven a su compás. Mueves tu cabeza hacia la parte del cuello que está besando haciendo que Niall pare. Abres un poco los ojos, lo justo para ver dónde están los labios de tu novio y volver a besarles. Al poco tiempo paras en seco y te colocas tú encima de él. Ahora tus dos manos se ponen en su cara. Vuestros labios aceleran y los besos son cada vez más intensos. Te elevas sobre las rodillas haciendo que tú quedes más alta que él. Sus manos están en tus glúteos. Él empieza a besar tu cuello bajando por él, hasta tu escote. Vuelves a gemir y Niall para.
Niall: ¡Alejandra!
Abres los ojos y miras la cara de enfado que tiene.
Alejandra: ¿Qué?
Niall: ¡No hagas eso!
Alejandra: ¡¿Por qué?!
Niall: Porque me excita muchísimo -elevándose hasta tus labios-
Le sigues el beso que esta vez no deriva en nada más.
Alejandra: No puedo pararlo, lo provocas tú
Niall se muerde la parte interior del labio inferior.
Niall: Gritas mucho...
Alejandra: Por eso me haces callar con un beso cuando lo hago
Niall ríe un poco. Miras el reloj, el cual marca las 15:23. Todavía no habéis comido.
Alejandra: Voy a llamar a Irene, a ver como va todo -levantándote de encima de él-
Niall extiende los brazos en alto.
Niall: Pero...
Ríes al verle en esa postura. Tiene unas chapas muy coloradas en las mejillas.
Alejandra: Están solos y no sabemos nada de ellos...
Niall: ¿No tienes tarde suficiente para hacerlo? ¿Tienes que llamarlos ahora?
Niall no da crédito a lo que estás haciendo. Tú ríes sin más y asientes con la cabeza. Marcas el número de Irene y esperas tres toques hasta que descuelga el teléfono.
Irene: ¿Si?
Alejandra: ¿Qué tal todo?
Observas como Niall se levanta refunfuñando del sofá. Se quita la sudadera y la lanza al mismo, luego se sienta de nuevo en él. Ríes un poco y prestas atención a lo que te dice tu amiga.
Irene: No hemos conseguido encontrarla, hemos ido a su casa pero su madre no nos ha querido decir nada
Alejandra: ¿Cómo está su madre? -la cortas-
Irene: Mucho mejor, está irreconocible
Alejandra: Me alegro, sigue -andando hasta apoyarte en el respaldo del sofá-
Irene: Hemos quedado con los chicos
Alejandra: ¿Qué chicos?
Irene: Javi y los demás
"Javi". Hacía meses que no oías ese nombre, tan sólo lo leías muy de vez en cuando a modo de WhatsApp. Hace un montón de tiempo que no sabes nada del que era tu mejor amigo. Estás muy distanciada de todo el mundo que no haya estado en la gira, y de las nueve personas más cercanas a ti de ella, has perdido a dos. No te explicas como has podido hacer todo tan sumamente mal.
Alejandra: ¿Y qué?
Irene: Nos han dicho que ya no vive con su madre. Cuando llegó aquí hace unos meses empezó a tontear con las drogas y su madre, como ya estaba mejor, la dijo que ni quería volver a tener mierdas de esas cerca, y la echó de casa, ha vuelto con su ex-novio
Alejandra: ¡¿Qué dices?!
Irene: Si, debe a ver ido a su casa a vivir. Zayn y Harry han ido a buscarla pero estoy muy inquieta
Alejandra: ¡Pero cómo les dejas ir solos! -exclamas haciéndole un gesto a Niall para que se levante del sofá-
Irene: No sé, se han puesto muy pesados...
Alejandra: Pero Irene, sabes como Andrés... -refiriéndote al novio de Estefania-
Irene: Ya lo sé joder, no me ralles tú más
Alejandra: ¿Dónde estás? -cogiendo tu bolso-
Irene: En la puerta del hotel
Alejandra: Vale, bajamos y vamos a buscarles
Cuelgas y coges a Niall de la mano tirando de él para salir de la casa.
domingo, 28 de julio de 2013
Capítulo 143
Entras tu primero a la habitación y dejas el bolso en la parte más cercana a la puerta, del sofá. Te sientas en él. Niall va a tu lado pero sin sentarse, invade tu espacio y se pone encima de ti. Sus labios se unen a los tuyos. Tocas su cara mientras os besáis, más pasional que dulcemente. Tu boca se abre lentamente, haciendo que tu lengua busque la suya. Niall saborea tus labios una vez más y termina con un beso corto en los mismos. Se quita de encima tuya. Se muerde el labio inferior mirando tus ojos.
Alejandra: ¿Y tú quieres que ahora hablemos? Nos va a salir una conversación de lo más racional... -dices irónica-
Niall ríe un poco.
Niall: No quiero hablar, ahora mismo no quiero nada más que a ti, aquí mismo, pero tenemos que hablar
Te muerdes una vez más el labio inferior y te impulsas sobre tus rodillas para robarle un beso. "Creo que nunca me voy a cansar de sus labios, no sé que tienen que a cada beso me gustan más" piensas cuando te estás retirando de él. Te acomodas un poco en el sofá y comienzas la conversación.
Alejandra: Niall, ¿hay algo que te preocupe de mi?
La mirada de Niall se baja. La buscas moviendo tu cabeza pero no consigues que la suba.
Niall: Es lo mismo de siempre, ya hemos hablado de esto
Alejandra: No pasa nada, estoy mucho mejor, los espejos ya no me asustan de ese modo -sonríes orgullosa-
Niall: Alejandra... Los dos sabemos que sigues con los mismos miedos pero ahora ha ido a peor... Te noto más...
Levantas las cejas interrogativa.
Niall: Estás adelgazando a pasos agigantados, antes te podía controlar más, cuando no querías comer lo compensabas de alguna manera pero ahora... Comes igual o incluso más y adelgazas mucho de igual modo...
Alejandra: ¿Que insinúas?
Niall: Cuando terminas de comer sueles ir al baño...
Alejandra: ¿Estás diciendo que hago algo para adelgazar forzadamente? -te sientes atacada-
Niall no ha subido la vista en todo lo que ha dicho, se ha entretenido jugando con sus manos.
Niall: Alejandra, lo único que no quiero es que enfermes... ¿cuánto pesas?
Alejandra: Sabes que nunca quiero pesarme -ofendida-
Niall levanta un poco la vista.
Alejandra: Pero da igual lo que diga la báscula si el espejo me lo muestra todo perfectamente
Con esa frase Niall fija del todo sus ojos en los tuyos.
Niall: ¿El espejo? ¿A si que ahora confías en el espejo?
Alejandra: Él muestra la realidad.
Niall: Él muestra lo que tu cerebro quiere creer
Alejandra: Ya hemos hablado de esto como bien has dicho, y ya sabes que no voy a parar hasta que no me vea bien
Niall: ¿Y cuando te vas a ver bien? Cuando tus huesos salgan de tu piel?
Alejandra: No has visto tú películas ni nada...
Niall: No son películas, son la pura realidad, tendrías que ver la cantidad de hospitales que están llenos de niñas como tu que se creen que están gordas cuando en realidad no son más que un saco de huesos
Alejandra: Esas tías no están bien de la cabeza, no saben ver la realidad
Niall: ¿Y tú si? ¿Me lo dice la chica que hace un mes tenía que quitar todos los espejos de su al rededor?
Alejandra: No, te lo dice tu novia, en la que tendrías que tener algo más de fe
Niall: Está bien, voy a confiar en ti ¿te metes los dedos para provocar el vómito?
Agachas la cabeza, no soportas ni un segundo más la mirada de tu chico.
Alejandra: ¿Y qué más da? He descubierto un modo de liberarme de mis miedos, un consuelo rápido y una forma eficaz de adelgazar en poco tiempo, no tiene nada de malo
Niall bufa y se lleva las manos a la cabeza.
Niall: ¿Que no tiene nada de malo?
Se pone de pie y te obliga a quitarte la camiseta, él mismo se encarga de deshacerse de ella tirándola al otro extremo del sofá. Te coge de la muñeca y te lleva al baño. Te pone enfrente del espejo. Tú quitas la vista de él cuando ves tu reflejo.
Niall: ¿Qué es esto? -marcando tus costillas en el espejo- ¿Eh? Dime, ¿qué es esto? -señalando tu cadera pronunciada- Y ahora dime, -te da la vuelta y te quedas en frente del váter- ¿esto es lo que te da una salida fácil? Te creía más valiente Alejandra
Alejandra: ¿Yo? ¿Valiente yo? ¿Desde cuando? No tienes una novia valiente, tienes una cobarde, alguien que se esconde y que sí, su mayor refugio es un agujero por el que vaciar sus inseguridades.
Niall: ¿Y qué soy yo si no es alguien en el que refugiarte?
Alejandra: Tu eres mi mayor apoyo Niall, pero no es comparable, yo no vomito la mayoría de las veces por adelgazar, me da asco mi cuerpo, no lo entiendes. Hay gente que se corta porque no está feliz consigo misma, yo prefiero no hacer gilipolleces y desahogarme de otra manera
Niall: ¿Prefieres no hacer gilipolleces? ¿Y qué crees que es esto?
Alejandra: Esto es una manera de poco a poco conseguir que me vaya viendo un algo más guapa
Niall: Pero yo no te quiero con esa belleza, yo te quiero como te conocí, la chica a la que le pasabas la mano por la espalda y se podía agarrar su cintura con firmeza, esa que iba al gimnasio para mantenerse en forma, no para gustar, para sentirse bien consigo misma
Alejandra: Pero ahora no soy esa chica que iba a comprar el pan en pijama y que le daba igual todo, ahora te tengo a ti y tengo que mantenerte, no puedo permitirme el lujo de como te tengo dejarme y sin darme cuenta perderte porque he estropeado mi figura hasta la saciedad
Niall da una palmada en su frente con los ojos cerrados.
Niall: No sabes lo que estás diciendo. Eres perfecta para mi. -junta su frente a la tuya- Yo te quiero por esto, -toca, con su dedo índice, tu pecho izquierdo- no por esto -baja su mano hasta tu trasero- te quiero por como provocas esto -te dedica su sonrisa más dulce- y no por como haces esto -termina la explicación con un beso en los labios- te quiero por como me haces sentir, no por como te ves ni por lo que piensen los demás
Alejandra: Eso es muy fácil decirlo pero no sabes lo que es abrir una revista con chicas como Cher Lloyd, Taylor Swift o Selena Gómez. Ahí están ellas, con sus cinturas perfectas, presumiendo de curvas, siendo las mujeres más deseadas, y aquí estoy yo, intentando arreglar mi cara con un poco de maquillaje. Es duro ser mujer, pero más duro es aún querer sentirse bien con una misma cuando los fotógrafos te ponen el listón tan alto
Niall: Pero no te das cuenta... El físico no lo es todo Alejandra...
Quiere continuar pero tu le interrumpes.
Alejandra: ¡Claro que no lo es todo! -le das un poco en el pecho- ¿Quién te crees que soy? ¿Una de esas locas que hacen todo para ser perfectas? Intento sentirme a gusto como humildemente puedo, yo no tengo la millonada que se gastan ellas en parecer preciosas
Niall: Tu misma lo has dicho, "en parecer preciosas" pero tu eres preciosa -remarcando el "eres"- Y si los demás no lo quieren ver, ¡que les zurzan! Lo eres para mí, no tienes que aparentar ser nada, los que te conocemos sabemos como eres y te queremos por ello, no sirve de nada los comentarios de los demás
Alejandra: Te estás equivocando... No me importan los comentarios de los demás, me importa lo que me grita el espejo cada vez que me miro en él
Niall: ¿Y qué te grita?
Alejandra: ¡GORDA! -sueltas atropelladamente- Gorda. -repites- Es un constante "gorda" lo que aparece en mi cabeza cuando veo mi reflejo
Niall: Bueno, pero eres mi gorda, de la que estoy enamorado...
Alejandra: Ya, pero es que yo no quiero estar gorda Niall... -lamentándote-
Niall: ¡Pero es que no estás gorda! -desesperado- No lo estás -separando por sílabas las palabras-
Alejandra: Mira, vamos a dejar la conversación... No nos va a llevar a ningún lado
Niall: No, si hace falta me quedo contigo hasta mañana por la mañana con tal de sacarte esa horrible idea de la cabeza
Sonríes tímidamente.
Alejandra: Está bien, no volveré a hacerlo...
Niall: ¿Seguro?
Alejandra: Seguro -asintiendo con la cabeza-
No lo tienes nada seguro. Tus inseguridades siguen ahí y la charla te ha servido de poco pero tienes que dejar de darle tantos problemas a las personas que más se preocupan por ti. Eres una desagradecida, Niall hace todo lo posible por quererte y complacerte y tú no le das más que quebraderos de cabeza. Está bien, por una vez en tu vida intentarás ser fuerte.
Alejandra: ¿Y tú quieres que ahora hablemos? Nos va a salir una conversación de lo más racional... -dices irónica-
Niall ríe un poco.
Niall: No quiero hablar, ahora mismo no quiero nada más que a ti, aquí mismo, pero tenemos que hablar
Te muerdes una vez más el labio inferior y te impulsas sobre tus rodillas para robarle un beso. "Creo que nunca me voy a cansar de sus labios, no sé que tienen que a cada beso me gustan más" piensas cuando te estás retirando de él. Te acomodas un poco en el sofá y comienzas la conversación.
Alejandra: Niall, ¿hay algo que te preocupe de mi?
La mirada de Niall se baja. La buscas moviendo tu cabeza pero no consigues que la suba.
Niall: Es lo mismo de siempre, ya hemos hablado de esto
Alejandra: No pasa nada, estoy mucho mejor, los espejos ya no me asustan de ese modo -sonríes orgullosa-
Niall: Alejandra... Los dos sabemos que sigues con los mismos miedos pero ahora ha ido a peor... Te noto más...
Levantas las cejas interrogativa.
Niall: Estás adelgazando a pasos agigantados, antes te podía controlar más, cuando no querías comer lo compensabas de alguna manera pero ahora... Comes igual o incluso más y adelgazas mucho de igual modo...
Alejandra: ¿Que insinúas?
Niall: Cuando terminas de comer sueles ir al baño...
Alejandra: ¿Estás diciendo que hago algo para adelgazar forzadamente? -te sientes atacada-
Niall no ha subido la vista en todo lo que ha dicho, se ha entretenido jugando con sus manos.
Niall: Alejandra, lo único que no quiero es que enfermes... ¿cuánto pesas?
Alejandra: Sabes que nunca quiero pesarme -ofendida-
Niall levanta un poco la vista.
Alejandra: Pero da igual lo que diga la báscula si el espejo me lo muestra todo perfectamente
Con esa frase Niall fija del todo sus ojos en los tuyos.
Niall: ¿El espejo? ¿A si que ahora confías en el espejo?
Alejandra: Él muestra la realidad.
Niall: Él muestra lo que tu cerebro quiere creer
Alejandra: Ya hemos hablado de esto como bien has dicho, y ya sabes que no voy a parar hasta que no me vea bien
Niall: ¿Y cuando te vas a ver bien? Cuando tus huesos salgan de tu piel?
Alejandra: No has visto tú películas ni nada...
Niall: No son películas, son la pura realidad, tendrías que ver la cantidad de hospitales que están llenos de niñas como tu que se creen que están gordas cuando en realidad no son más que un saco de huesos
Alejandra: Esas tías no están bien de la cabeza, no saben ver la realidad
Niall: ¿Y tú si? ¿Me lo dice la chica que hace un mes tenía que quitar todos los espejos de su al rededor?
Alejandra: No, te lo dice tu novia, en la que tendrías que tener algo más de fe
Niall: Está bien, voy a confiar en ti ¿te metes los dedos para provocar el vómito?
Agachas la cabeza, no soportas ni un segundo más la mirada de tu chico.
Alejandra: ¿Y qué más da? He descubierto un modo de liberarme de mis miedos, un consuelo rápido y una forma eficaz de adelgazar en poco tiempo, no tiene nada de malo
Niall bufa y se lleva las manos a la cabeza.
Niall: ¿Que no tiene nada de malo?
Se pone de pie y te obliga a quitarte la camiseta, él mismo se encarga de deshacerse de ella tirándola al otro extremo del sofá. Te coge de la muñeca y te lleva al baño. Te pone enfrente del espejo. Tú quitas la vista de él cuando ves tu reflejo.
Niall: ¿Qué es esto? -marcando tus costillas en el espejo- ¿Eh? Dime, ¿qué es esto? -señalando tu cadera pronunciada- Y ahora dime, -te da la vuelta y te quedas en frente del váter- ¿esto es lo que te da una salida fácil? Te creía más valiente Alejandra
Alejandra: ¿Yo? ¿Valiente yo? ¿Desde cuando? No tienes una novia valiente, tienes una cobarde, alguien que se esconde y que sí, su mayor refugio es un agujero por el que vaciar sus inseguridades.
Niall: ¿Y qué soy yo si no es alguien en el que refugiarte?
Alejandra: Tu eres mi mayor apoyo Niall, pero no es comparable, yo no vomito la mayoría de las veces por adelgazar, me da asco mi cuerpo, no lo entiendes. Hay gente que se corta porque no está feliz consigo misma, yo prefiero no hacer gilipolleces y desahogarme de otra manera
Niall: ¿Prefieres no hacer gilipolleces? ¿Y qué crees que es esto?
Alejandra: Esto es una manera de poco a poco conseguir que me vaya viendo un algo más guapa
Niall: Pero yo no te quiero con esa belleza, yo te quiero como te conocí, la chica a la que le pasabas la mano por la espalda y se podía agarrar su cintura con firmeza, esa que iba al gimnasio para mantenerse en forma, no para gustar, para sentirse bien consigo misma
Alejandra: Pero ahora no soy esa chica que iba a comprar el pan en pijama y que le daba igual todo, ahora te tengo a ti y tengo que mantenerte, no puedo permitirme el lujo de como te tengo dejarme y sin darme cuenta perderte porque he estropeado mi figura hasta la saciedad
Niall da una palmada en su frente con los ojos cerrados.
Niall: No sabes lo que estás diciendo. Eres perfecta para mi. -junta su frente a la tuya- Yo te quiero por esto, -toca, con su dedo índice, tu pecho izquierdo- no por esto -baja su mano hasta tu trasero- te quiero por como provocas esto -te dedica su sonrisa más dulce- y no por como haces esto -termina la explicación con un beso en los labios- te quiero por como me haces sentir, no por como te ves ni por lo que piensen los demás
Alejandra: Eso es muy fácil decirlo pero no sabes lo que es abrir una revista con chicas como Cher Lloyd, Taylor Swift o Selena Gómez. Ahí están ellas, con sus cinturas perfectas, presumiendo de curvas, siendo las mujeres más deseadas, y aquí estoy yo, intentando arreglar mi cara con un poco de maquillaje. Es duro ser mujer, pero más duro es aún querer sentirse bien con una misma cuando los fotógrafos te ponen el listón tan alto
Niall: Pero no te das cuenta... El físico no lo es todo Alejandra...
Quiere continuar pero tu le interrumpes.
Alejandra: ¡Claro que no lo es todo! -le das un poco en el pecho- ¿Quién te crees que soy? ¿Una de esas locas que hacen todo para ser perfectas? Intento sentirme a gusto como humildemente puedo, yo no tengo la millonada que se gastan ellas en parecer preciosas
Niall: Tu misma lo has dicho, "en parecer preciosas" pero tu eres preciosa -remarcando el "eres"- Y si los demás no lo quieren ver, ¡que les zurzan! Lo eres para mí, no tienes que aparentar ser nada, los que te conocemos sabemos como eres y te queremos por ello, no sirve de nada los comentarios de los demás
Alejandra: Te estás equivocando... No me importan los comentarios de los demás, me importa lo que me grita el espejo cada vez que me miro en él
Niall: ¿Y qué te grita?
Alejandra: ¡GORDA! -sueltas atropelladamente- Gorda. -repites- Es un constante "gorda" lo que aparece en mi cabeza cuando veo mi reflejo
Niall: Bueno, pero eres mi gorda, de la que estoy enamorado...
Alejandra: Ya, pero es que yo no quiero estar gorda Niall... -lamentándote-
Niall: ¡Pero es que no estás gorda! -desesperado- No lo estás -separando por sílabas las palabras-
Alejandra: Mira, vamos a dejar la conversación... No nos va a llevar a ningún lado
Niall: No, si hace falta me quedo contigo hasta mañana por la mañana con tal de sacarte esa horrible idea de la cabeza
Sonríes tímidamente.
Alejandra: Está bien, no volveré a hacerlo...
Niall: ¿Seguro?
Alejandra: Seguro -asintiendo con la cabeza-
No lo tienes nada seguro. Tus inseguridades siguen ahí y la charla te ha servido de poco pero tienes que dejar de darle tantos problemas a las personas que más se preocupan por ti. Eres una desagradecida, Niall hace todo lo posible por quererte y complacerte y tú no le das más que quebraderos de cabeza. Está bien, por una vez en tu vida intentarás ser fuerte.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)