lunes, 29 de abril de 2013

Capítulo 92

Abres los ojos. Coges el reloj que está a en el alféizar de la ventana. Las 11:53 de la mañana. Pones la palma de tu mano en tu ojo y te lo frotas. Te pones de rodillas en la cama y abres la ventana. Pones el pie derecho en el suelo.

Alejandra: cielo, estrellas, astros, espíritus y destino, todos atentos que he puesto el pie derecho primero en el suelo, ¿Os habéis enterado? Os lo digo porque ayer no le hicisteis ni puto caso

Ríes por la tontería que acabas de hacer. Te pones de pie y andas hacia el baño individual. Te suena la alarma del móvil. Lo pones en reproducir y el teléfono empieza a hablar.

Teléfono: buenos días Alejandra

Alejandra: hola –dices como si pudiera oírte-

Te miras al espejo. “Madre mía, que cara” piensas. Tienes los ojos hinchados y la cara muy roja. Te recoges el pelo en una trenza de espiga.  Coges el rímel.

Alejandra: no, mejor no –dices estirándote la piel y mirándote el ojo- están hinchados y si te echas rímel los resaltarás -te aconsejas a ti misma-

Coges la raya. 

Alejandra: no, tampoco porque me van a picar y no me voy a poder rascar.

“Tampoco nada de colorete hoy”. Guardas todo y vas al salón. Como suponías no hay nadie. El teléfono empieza a decir cosas importantes.

Teléfono: esta tarde tienen concierto los chicos así que búscales y no te enrolles mucho con

Tapas el altavoz. No quieres escuchar lo que va a decir. Lo conoces porque tú misma lo grabaste. Andas a un cuadrado de metal que cuando llegaste a esa habitación te dijeron que era para el servicio de habitaciones pero nunca lo has utilizado. Tiene un gran botón rojo y más abajo agujeros. Le das a pausa a la grabación y pulsas el botón.

Señora: ¿si?

Alejandra: hola, llamo de la habitación 3325

Señora: si, ¿que desea?

Alejandra: ¿me podía subir el desayuno?

Señora: sabe que no va incluido en el precio, ¿verdad?

Alejandra: no hay problema

Señora: perfecto, ¿y que desea?

Alejandra: me sube, por favor, un Cola-Cao -haces una pequeña pausa para pensar- con una palmera y un bollo de chocolate y un zumo de naranja con unas tostadas y mantequilla

Señora: está bien, en diez minutos lo tendrá en la 3325

Sueltas el botón. Activas el reproductor.

Teléfono: el cumpleaños de Harry está cerca así que recuérdale a Irene que tenéis que pensar un regalo que, con la cabeza que tiene, se le habrá olvidado

Chistas la lengua riendo.

Teléfono: luego come rápido y ve al sitio donde darán el concierto y prepárales todo para que tus chicos estén tan perfectos como siempre, que tengas un buen día, Ale

Sonríes. Llaman a tu puerta. “Joder que rápidos se han pasado los 10 minutos”. Vas en pijama. Abres. Un chico moreno de metro ochenta más o menos trae el carro con tu desayuno. Os miráis a los ojos.

Chico: hola –dice sonriendo-

Tiene una sonrisa perfecta. Te echas a un lado para dejarle pasar. Te tocas el pelo recogido y te colocas la trenza. El chico echa la leche en el vaso.

Chico: ¿así? –dice cuando llega a una altura en el vaso-

Alejandra: eh, si, gracias –no sabiendo que decir-

El chico ríe y se coloca el traje. Se dirige a la puerta que tú todavía no has cerrado. Va a salir pero antes te habla.

Chico: perdona la impertinencia

Alejandra: dime

Chico: ¿puedo saber tu nombre?

Sonríes.

Alejandra: Alejandra

Chicos: bonito nombre –sonriendo-

Alejandra: gracias, ¿cómo es el tuyo?

Chico: James

Sientes un pinchazo en el corazón y se te borra la sonrisa de la cara. Niall James, Niall James Horan Gallagher. “Vaya casualidad” piensas.

James: ¿todo bien?

Alejandra: si, sólo ha sido un recuerdo

James: ¿estarás aquí mucho tiempo?

Levantas una ceja.

Alejandra: ¿que quieres? –ya te sientes más cómoda, intenta lo que todos-

James: conocerte, no todos los días se sirve el desayuno a chicas tan guapas como tú

Alejandra: mira, creo que te estás confundiendo de chica –dices cerrando la puerta-

James: pero…

Cierras del todo. Caminas hacia el carrito. Vuelve a sonar la puerta. Vas y abres, ahí está el chico.

James: que le aproveche a la señorita –dice plegando un poco las piernas-

Alejandra: gracias – sonríes y cierras de nuevo-

Te diriges de nuevo al carrito. Ves el chocolate a un lado y el zumo al otro. Si te comes el chocolate será como volver a caer de nuevo en las lágrimas. El chocolate siempre te consuela. Decides beber un trago de zumo.

Alejandra: será como mirar para adelante e intentar ser feliz –intentando convencerte a ti misma-

Te sientas en el sofá con el zumo y empiezas a mirar WhatsApp's. Tienes uno de tu madre, otro de tu prima, de un amigo de Madrid, de Irene y de Louis. Primero miras el de Irene.

“Ale, hemos salido a desayunar pero no te hemos despertado porque hemos pensado que te venia bien descansar. Cuando estés lista llámame y hablamos. Te quiero :)”

Sonríes y miras los demás mensajes. Sonríes con el de tu amigo, el de tu prima hace que se te ponga la piel de gallina y el de tu madre hace que te emociones. No pensabas que ibas a echar tanto de menos a tu gente.
Miras el mensaje de Louis.

“Buenos días princesa” Sonríes aunque te extraña que Louis te llame así. Sigues leyendo. “Quiero verte y hablar contigo pero tiene que ser a solas. Lo necesito. No pienses mal, por favor, no puedo verte mal. Te quiero”.

Abres mucho la boca. Ese mensaje no lo ha escrito Louis, eso está claro. Quieres pensar que ha sido Niall pero es difícil no hacerlo. Quieres que salga pronto de tu cabeza pero lo único que consigues es tenerlo cada vez más hondo en tu corazón.

Desplazas el dedo de izquierda a derecha por el nombre de Louis para llamarle.

Louis: buenos días pequeña

Alejandra: hola Louis –cada vez que te llama así te hace reír-

Louis: ¿que tal?

Alejandra: mejor, ¿oye que es ese WhatsApp que me has mandado?

Louis: ¿que?

Alejandra: el Whatsapp

Louis: yo no te he mandado ninguno hoy

Alejandra: pues tengo uno tuyo, ¿como lo explicas? –dices riendo, ya sabías que no había sido él-

Louis: pues no lo sé, ahora lo miro y te llamo

Alejandra: vale, hasta ahora

Louis: espera, ¿no vas a venir?

Alejandra: ya es tarde, no creo que coma, acabo de desayunar

Louis: joe… bueno pero es porque no tienes hambre ¿no?

Alejandra: si

Louis: ¿seguro? -insiste-

Alejandra: claro, no te preocupes

Louis: bueno pues te esperamos a las cinco y media en el escenario, no llegues tarde que hay muchas cosas que hacer

Alejandra: estaré puntual, como siempre

Louis: vale

Alejandra: hasta luego

Louis: espera –exclama-

Alejandra: ¿que pasa?

Louis: tráete el uniforme puesto pero en una pequeña maleta tráete ropa para salir.

Odias el uniforme de trabajo pero los superiores de los chicos os obligan a llevarlo.

Alejandra: ¿ropa de salir? ¿Para que? –preguntas extrañada-

Louis: hemos dicho de salir después del concierto a algunas discotecas de por aquí

Alejandra: pues a mi no me apetece mucho... seguramente luego me vuelva para la habitación

Louis: ey, Ale, no me jodas, vamos a salir todos juntos como hacía tiempo que no salíamos, vente por favor

Alejandra: bueno ya veré pero no creo que me quede

Louis: cuento contigo, no me falles

Alejandra: no te prometo nada

Louis: bueno te dejo que vamos a comer

Alejandra: hasta luego Louis

Louis: adiós pequeña

Cuelgas.

domingo, 28 de abril de 2013

Capítulo 91

Irene, Carolina y Belén están sentadas en el sofá de su habitación. Alejandra no deja de moverse de un lado para otro. Las chicas han intentado hablar con ella pero desde que los chicos la calmaron pasó a estado de rabia, enfado y desenfreno. Está decidida ha hablar con Estefanía en cuanto llegue a casa.

La puerta suena. Estefanía entra por ella. Sonriendo, sin esperarse nada. En cuanto la ve, Alejandra se quita la mano de la boca, ya que se estaba mordiendo una uña, y se dirige a ella. El resto de chicas se ponen de pie y se acercan a ellas.

Alejandra: ¿como se puede ser tan mala persona? –dice gritando-

Estefanía: ¿pero a ti que te pasa? ¿Te has vuelto loca o algo? –dice alejándose de ella-

Alejandra: me dijiste que si una sufría sufríamos las dos, que si tu hubieras sido yo le habrías dejado

Estefanía: y tu fuiste tan tonta de creerme y dejar ir al chico más maravilloso del mundo –dice riéndose-

Alejandra: yo te juro que te... –dice dirigiéndose a ella extremadamente enfadada-

Irene y Carolina la cogen de la cintura y la retienen.

Alejandra: ¡yo te juro que te mato zorra asquerosa! –dice gritando-

Estefanía: ¿como me has llamado? –dice alterándose también-

Belén se pone delante de Estefanía pero ella la retira.

Alejandra: zorra, zorra asquerosa, eres una puta zorra mentirosa

Estefanía cierra el puño y anda rápido hacia Alejandra. Ella mueve rápido los brazos y se deshace de sus amigas. Va también a enfrentarse a ella. Irene, Carolina y Belén gritan y corren a separarlas. No llegan a tocarse.

Alejandra: ¡Me mentiste!

Estefanía: yo no tengo la culpa de que seas tan incrédula e inocente

Alejandra: eres mala, Estefanía, eres mala, jugaste con mi debilidad hacia el sufrimiento de los demás, sabías que si me hacías sentir culpable le dejaría –dice retenía por sus amigas que esta vez la sujetan más fuerte-

Estefanía: pues madura de una vez chica, yo si que no pienso dejar ir a mi chico –dice chuleándose-

Alejandra grita de la rabia.

Alejandra: puede que te bese como a mi, puede que te acaricie como a mi, puede que te diga lo que a mi pero nunca –grita- NUNCA te va a querer como a mi –grita llorando-

Estefanía: eso ya lo veremos

Los músculos de Alejandra se desploman porque ella misma sabe que eso puede ocurrir. Irene la suelta. Luego Carolina. Alejandra acumula toda su rabia en un mismo punto y golpea con toda su fuerza el suelo. Anda enfurecida hacia su habitación y cierra muy fuerte.

Irene mira desafiante a Estefanía. No sabía que pudiera ser así. Su amiga se ha convertido en un monstruo irreconocible. Hace un año esas palabras no hubieran salido de su boca.

Irene: estupendo Estefanía, te has lucido

En su habitación Alejandra empieza a romper cosas. Coge fotos suyas y de Niall con las que ha empapelado y siempre empapela las habitaciones y empieza a arrancarlas. Las rompe en pedazos y cuando no tiene más que romper se pone a golpear las paredes de la habitación como si fueran un saco de boxeo. Carolina entra por la puerta. Cuando ve a su hermana así se lanza a por ella.

Carolina: para –grita intentando separarla-

Alejandra no para sino que aumenta en número de golpes que da por segundo. Está llorando como nunca lo ha hecho.

Carolina: Alejandra para –tirando más fuerte-

Cuando consigue separarla de la pared Alejandra queda reducida a nada. Está en el suelo tirada. Debilitada, sin ganas de nada, sin fuerzas para nada. Carolina no puede ver a su hermana así. Ella siempre ha sido la que ha puesto la fuerza de las dos. La que ha mirado hacia delante sin ningún temor a pegarse la peor de las hostias pero está claro que no se esperaba encontrarse con esto. Carolina rompe a llorar con ella.
Las dos abrazadas, de rodillas en el suelo, lloran sin consuelo. Alejandra es la primera en levantar la cabeza. Se limpia los ojos.

Alejandra: ¿como he podido ser tan imbécil? –pregunta a su hermana en busca de una explicación razonable-

Carolina: no digas eso, Alejandra

Alejandra: lo he sido, no me he dado cuenta de la realidad hasta que le he perdido

Carolina: eres muy buena

Alejandra: demasiado buena

Carolina: nunca se es demasiado buena –dice retirándola el pelo. Ya está más calmada- él te quiere por lo que eres, por como eres, así, como siempre

Alejandra: no estoy tan segura, mira lo que ha hecho con Estefanía

Carolina: ¿que quieres? ¿Que esté llorando todos los días porque le has dejado? Es joven, va a vivir la vida cariño

Alejandra: joder Carol que pasó ayer, ni mi royo de verano de cuando tenía 10 años lo superó tan pronto

Carolina: no te das cuenta ¿verdad?

Alejandra: ¿de que?

Carolina: el puede haber pensado lo mismo, lo ha pasado muy mal en su vida, lo sabes de sobra y esto ha tenido que ser un batacazo muy fuerte, no se lo esperaba, fue del día a la mañana, ni los que sabíamos lo que pasaba pensábamos que iba a pasar esto pero a lo mejor es su forma para olvidarte

Alejandra: ¿liándose con una amiga mía?

Carolina: Estefanía no es tu amiga, quítate eso de la cabeza porque ya hace mucho tiempo que dejó de serlo y esta tarde te lo ha demostrado, aléjate de ella, no te merece

Alejandra agacha la cabeza. Las palabras de su hermana duelen pero sabe que tiene razón que cada palabra.

Carolina: yo no pienso volver a dirigirla la palabra

Alejandra: no Carol, esto es algo mío y suyo, ella es tu amiga no tienes que hacerlo

Carolina: tu eres yo, ¿recuerdas? Si te hacen daño a ti me lo hacen a mi, a esa no la vuelvo a hablar yo en mi puta vida.

La mente de Alejandra recuerda las palabras que su madre les dijo cuando sólo tenían tres años y estaban a punto de entrar en el primer día de clase. “Ahora no voy a estar con vosotras pero no estáis solas, os tenéis la una a la otra, para siempre, sois una”. Poco después conoceríais a Irene, Belén y Estefanía.

Irene entra en la habitación. Las hermanas se ponen de pie. Irene abre los brazos y anda hacia Alejandra. Se abrazan muy fuerte. Uno de esos abrazos que Alejandra tanto odia pero que en este momento es lo que más necesitaba, uno de esos que te dejan sin respiración.

Irene: como estás ¿cariño?

Alejandra: genial, ¡vayámonos de fiesta! –dice aspirando con la nariz y rascándose un ojo que le pica-

Irene sonríe. Hasta estar pasando por esto su amiga tiene algo que la hace sonreír.

Irene: Estefanía la ha cagado con todos

Alejandra: con Niall no

Irene: es cuestión de tiempo, ¿o piensas que Niall va aguantar mucho besando a alguien a la que no quiere?

Alejandra: ¿por qué no la va a querer? Si la ha besado hoy puede hacerlo durante más tiempo

Irene: ¿no te das cuenta que lo ha hecho para ponerte celosa? ¿Para ver si reaccionabas?

“No, pequeña, aquí no, no les des el gusto” Recuerda Alejandra.

Alejandra: venga Irene, para ponerme celosa se habría rebozado con ella, no se habría besado escondiéndose de mi porque se pusieron donde yo no podía verles

Irene: tía hazme caso que le conozco

Alejandra: yo también creía que le conocía

Irene: como él te ha querido no va a quererla a ella

“Querido” Nunca pensó que un pasado la fuera a hacer tanto daño. Se quedan hablando por el resto de la noche. 

sábado, 27 de abril de 2013

Capítulo 90

Llegáis al Nando’s. Pedís. Estáis las chicas sentadas en un lado de la mesa y los chicos a otro lado.

Harry: a ver secretaria, ¿cuanto tiempo nos queda aquí? –dice haciendo un redoble en la mesa mirando a Irene-

Irene saca el móvil.

Irene: nos quedan… dos días –dice muy segura de si misma-

Los tres chicos contestan a la vez.

Louis: muak, muak muak –dice con sonido de sirena-

Liam: error –dice sonriendo-

Harry: mal, Irene, mal –dice remarcando el MAL-

Los tres ríen después de eso.

Irene: ¿como que mal? –dice mirando la agenda-

Zayn ríe.

Zayn: a ver, que Perrie y su grupo vienen justo a esta ciudad y hemos decidido alargar la estancia aquí a dos día más

Irene: ah, pero a mi eso no me lo ha dicho nadie –dice reescribiendo la agenda-

Niall: te lo estamos diciendo ahora

Irene: aaaarg, me estresáis –dice mirando el móvil y reestructurando todos los planes-

Miras a tu amiga sonriendo. De todos vuestros trabajos el tuyo es el mejor. No pagáis nada y todos los caprichos os los dan los chicos pero a cambio de eso trabajáis para ellos. Irene se encarga de llevar su agenda y planificar, con sus manager, todas las visitas a todos los países. Belén se encarga del vestuario. Estefanía se encarga de la puesta en escena, el sonido, las luces, etc.. Carolina y tu os encargáis de sus caprichos. Cada vez que quieren algo se lo tenéis que dar. A veces se ponen un poco pesados con sus tonterías pero la mayoría de las veces se portan muy bien con vosotras.

Os traen la comida.

Liam: bueno, ¿y dónde vamos a ir luego?

Belén: lo dices como si conociéramos esto como Madrid –dice riendo-

Estefanía: yo he encontrado un parque no muy lejos de aquí que está muy solitario y podemos podemos estar tranquilos

Alejandra: ¿lo has encontrado esta noche? –dices de un modo descarado-

Estefanía: si –dice muy cortantemente-

Louis: ¿dónde es? –intentando suavizar la situación-

Todo el mundo, aunque no sepa a ciencia cierta lo que pasa, nota el mal humor de la una con la otra.

Estefanía: a unas manzanas de aquí

Niall: pues por mi perfecto

Estefanía sonríe y le guiña un ojo. La envidia te come por dentro pero desde pequeña has aprendido a tragarte las palabras y limitarte a sonreír. Niall te mira. Le sonríes y quitas la vista.

Termináis de comer y recogéis vuestras cosas. Salís del restaurante agolpados. Dentro hacía mucho calor aunque fuera no cambia mucho la cosa. Parece que estéis en pleno agosto de España. Es raro decir que estas en tirantes y pantalones cortos en enero. Carolina, Liam y Belén van un par de metros por delante. Tú vas en medio con Zayn, Harry e Irene. Niall, Estefanía y Louis van bastante más atrás.
Vais hablando. Harry es muy cariñoso con Irene. Te encanta como la trata. Aún siendo pareja nunca han dejado de tratarse como antes con las mismas bromas, ironías, confianzas, etc. Con todo sumándole el amor, las caricias y gestos típicos. Irene y Harry si se han entregado el uno al otro. Según tu amiga ha sido lo mejor que ha vivido en la vida. Ahora, cada vez que los perdéis de vista ya suponéis que están haciendo. “Comprar bufandas” decís.

Zayn: de verdad, dáis un asco... –dice poniendo cara de asco y empujándolos a un lado-

Harry ría y besa a Irene corta y repetidamente en los labios.

Alejandra: ouch que…

Un grito de Estefanía te corta en medio de la frase.

Estefanía: es allí.

Todos la miráis. Después a su dedo y por último al lugar que apunta.

Belén: si allí sólo hay árboles –exclama-

Estefanía se adelanta. Cruza el césped que hay y llega a unos arbustos. Los abre hacia los lados y pasa. Todos vais detrás de ella. Hay una explanada enorme rodeada de arbustos y árboles altos. No te extraña que nadie sepa de su existencia. Sólo tu … ¿Amiga? No puedes seguir llamándola así. Ella ha demostrado no ser tu amiga. Sólo ella podría descubrirlo.

Os sentáis en círculo en el suelo. Niall está a tu lado. Estefanía a su otro lado. Habláis de cosas sin importancia como siempre. Niall y tu os pilláis mirándoos mutuamente alguna que otra vez. No puedes evitar hacerlo, aunque ya no estéis juntos sigue siendo la persona más importante de tu vida.

Ves por el rabillo del ojo como Estefanía se acerca a Niall y le dice algo al oído. Niall ríe a carcajada limpia. Los dos se levantan y se alejan del grupo. Los sigues con la vista. Llegan a un punto alejado a unos 15 metros de vosotros. No puedes oír lo que dicen pero si ver lo que hacer y eso hiere, mucho. Alguien te gira la cabeza. De rodillas, frente a ti, sonriendo está Harry con su mano en tu barbilla.

Alejandra: ola ke asse? –dices en español-

Harry frunce el ceño extrañado. Nadie le contesta. Miras a tus amiga. Las tres miran detrás de ti, en dirección a Niall y Estefanía. “¿Qué estará pasando?” Piensas. La curiosidad te come por dentro. Giras un poco la cabeza.

Louis: Ale –te llama-

Giras la cabeza. Te sonríe. Miras a tus amigas de nuevo. Carolina ya ha quitado la vista. Está mirando al suelo y jugando con las plantas. Su cara no expresa alegría. Miras a Belén está sonriendo mirando por encima de tu hombro. Miras a Irene. Su cara es la que más te dice. Está con los ojos muy abiertos mirando tras de ti. Quieres saber lo que está pasando. Miras a Harry.

Alejandra: ¿Que pasa? –dices mirándole-

Liam pone una mano sobre tu brazo. No sonríe. Ya ninguno sonríe. Miras a Zayn. Está de pie. No mira ni en la dirección en la que tus amigas miran ni a ti. Está mirando a la izquierda. Su mano derecha acaricia su barbilla. No parece nada contento. Tu curiosidad llega al extremo y, aunque sabes que no es nada bueno lo que vas a ver decides mirar.

Compruebas en tus propias carnes eso de que la curiosidad mató al gato. Estefanía y Niall se están besando. Ella tiene sus manos en el pelo de él. Le besa con ganas. Él no la detiene. Poco a poco posa sus manos en su cintura. Recuerdas como te sostenía. Como te besaba y en medio del beso te decía que te quería. Esa es la imagen que tus amigos veían tuya y de Niall. Cuando Estefanía se lanza sobre él haciendo suyos sus labios como tú solías hacer, como tanto le gustaba a Niall, decides que ya es suficiente. Con los ojos inundados giras la cabeza a tus amigos.

“Ni una lágrima más delante de ellos” te prometes. Empiezas a arrancar hierba del suelo. Irene se echa encima de ti y te abraza. No tardas ni dos segundos en romper tu promesa. Últimamente rompes muchas prometas. También le prometiste a Niall no dejarle ir nunca. No puedes creer cómo has podido ser tan estúpida. Cuando Irene te suelta es Zayn el que llega a ti. Te secas las lágrimas. Miras a tu alrededor.

Carolina: te dijimos que no le dejaras –dice acariciándote el brazo-

No tiene ni idea del daño que te han hecho esas palabras.

Zayn: calla Carol –dice enfadado-

Miras a Belén. Te abres paso ya que tienes a Zayn delante y te diriges a ella señalándola.

Alejandra: tu lo sabías, sabías que lo iba a hacer y no me dijiste nada –dices acercándote a ella-

Harry: vale Ale... –dice echándote para atrás-

Belén no tenía ni idea de que Estefanía iba a ser tan fría. Recuerda cuando Alejandra fue la única que se dio cuenta de sus heridas, la única que la ayudó y que la comprendió con lo de sus padres. Ella la ha dado siempre apoyo y ahora la ha fallado. Rompes a llorar.

Louis: no, pequeña, aquí no, no les des el gusto –dice sacándote de ese parque- 

Capítulo 89

Zayn: espera –cerrando la puerta de su habitación-

Alejandra: te dije que no quería venir –dices sin mirarle-

Zayn: no tenía ni idea –dice persiguiéndote-

Alejandra: ya lo sé, no pasa nada, ahora él es libre, puede hacer lo que quiera –continúas andando-

Zayn: hablaré con él

Alejandra: no –dices parándote en seco- no le digas nada

Zayn también se para. Estáis delante de tu puerta.

Alejandra: nos vemos esta tarde –dices sin mirarle-

Abres la puerta. Entras y cierras tras de ti. Tus amigas te miran.

Irene: ¿cómo ha ido?

Alejandra: preguntarle a Estefanía -contestas muy borde-

Tus amigas se extrañan al oír eso. Entras en tu cuarto y te encierras. Te sientas en la cama mirando por la ventana. La abres. El poco aire que corre entra por ella. Respiras hondo. Te pones de pie y te diriges a un pequeño armario que está en la esquina izquierda de la habitación. Buscas entre tus cosas y encuentras lo que andabas buscando. Un cigarrillo. Pero no un cigarrillo cualquiera. Es el cigarrillo que Niall se fumó el día de la hoguera en esa preciosa azotea de Madrid. Lo miras con añoranza de esos tiempos. Ni te imaginabas lo que te estaba por venir. Coges un mechero y lo enciendes. Te sientas mirando por la ventana. Le das una primera calada. Te sienta bastante bien.

¿Qué habrá sido de aquella azotea? Probablemente la lluvia haya destrozado el panel y se haya llevado con él todos los recuerdos del verano más perfecto de tu vida.

“Creo que no es justo que solo sufra yo, si fuera al revés yo no estaría con Niall” Todavía, después de lo que has visto sigues creyendo en la palabra de tu amiga, ¿por qué no? Ella nunca te ha mentido. Tampoco crees a Niall capad de pasar la noche siguiente de haberlo dejado con otra chica. Carolina entra en tu habitación.

Carolina: alguien pregunta por ti

La miras.

Alejandra: ¿quien?

Carolina no dice nada, se echa a un lado y deja entrar a Niall. Os miráis los dos a los ojos. Te pones de pie y tiras la colilla por la ventana. Tenías mucho miedo a este momento. El primer contacto visual después de ayer. Niall se acerca a ti y Carolina sale de la habitación.

Niall: ¿estabas fumando?

Miras tus manos en las que antes tenías en cigarro.

Alejandra: si

Niall: ¿tu fumas?

Alejandra: sólo cuando estoy borracha o enfadada

Niall sonríe recordando ese momento.

Niall: ¿cuanto tiempo ha pasado ya desde entonces?

Alejandra: muchísimo, han pasado ya tantas cosas...

Niall te mira a los ojos. Tu a los suyos. Esos ojos azules. Decides quitar la vista de ellos. Te hicieron pasar momentos muy especiales y no quieres que te hagan pasar ni uno malo.

Niall: ey –dice tocando tu barbilla-

Levantas la vista y le miras a los ojos.

Niall: ¿te acuerdas?

Niall coge tu guitarra que la tienes apoyada en la cama. Se sienta en ésta y empieza a tocar Summer Love. Sonríes apretando los labios. Empieza a cantarla. Tus ojos se inundan. Tantos recuerdos se agolpan de repente en tu mente... Niall te mira. Tragas saliva rápido. Retienes las lágrimas. Niall mira a su lado. Le entiendes y acudes a esa parte de la cama. Pasáis toda la mañana juntos. No os dais ni cuenta de cómo pasan las horas. Entre canciones, recuerdos y fotos han sido como unos minutos que os dais cuenta que han pasado cuando os llaman para comer.

Te ha encantado pasar ese tiempo con él. Habéis vuelto a ser lo amigos que erais a pesar de todo. No te has acordado de lo que has visto en su habitación. No lo recuerdas hasta que ves a Estefanía esperándoos para salir a comer. Os acercáis al grupo.

Liam: ey chicos –dice levantando la mano-

Alejandra: ¿dónde comemos hoy? –dices frotando las manos-

Carolina: ¿os parece un Nando’s?

Niall gira la cabeza rápido.

Niall: yo voto que si

Todos reís.

Estefanía: yo también

No la miras. Estás empezando a conocer lo que es el orgullo. Salís del hotel. Vais todos hablando como si las calles fueran vuestras pero al final tenéis que preguntar a la gente de por allí porque no tenéis ni idea de donde encontrar un Nando’s. Tu vas hablando con Carolina.

Carolina: que feliz estás ¿no?

Alejandra: no te equivoques, no estoy feliz, estoy contenta, como siempre Niall ha hecho que me olvide de todo con su peculiar forma de encantarme

Carolina: que bonito suena lo que dices

Alejandra: porque lo digo de alguien bonito –dices mirando a Niall-

Va vestido con una camiseta negra básica. Una camisa vaquera abierta. Unos pantalones vaqueros y unas vans negras con unas gafas negras. Está especialmente guapo. Así como le veías antes de empezar con él, inalcanzable.

Carolina ríe.

Carolina: que cursi hija mía

Ríes tu también.

Carolina: por cierto ¿que ha pasado con Estefanía que no nos lo has contado?

Alejandra: ya quieres bajarme ya alegría ¿no?

Carolina: que tonta –riendo-

Alejandra: pues tía que llego allí con Zayn y me ha dicho Liam que estaba dormido en su habitación y me he quedado sentada con Louis y con Harry hablando y de pronto se abre su puerta y salen Estefanía y Niall de la habitación.

Carolina abre mucho los ojos. Eso no se lo esperaba.

Alejandra: así que ya sabemos donde ha dormido nuestra querida amiga

Estefanía se acerca a vosotras.

Estefanía: hola chicas –dice feliz-

No la miras. Andas mirando al frente. Carolina tampoco dice nada.

Estefanía: por cierto, -dice mirándote- no he dormido con Niall

La miras a los ojos.

Alejandra: ¿y tu como sabes que pienso eso? 

Estefanía: te acabo de oír

Alejandra: o sea que además de –no pronuncias la palabra-, cotilla

Estefanía: ¿además de qué? –dice encarándose a ti-

Carolina: eh, chicas ya –dice poniéndose en medio-

Estefanía: no me toques los cojones he bonita –dice señalándote-

Harry se acerca.

Harry: ¿que pasa aquí?

Como hablabais en español supones que no habrá entendido nada

Alejandra: nada, está todo bien –dices agarrando su chaqueta y mirando a Estefanía-

Capítulo 88

Amanece con un sol muy radiante. Desde aquella actuación de Zayn no saliste de la habitación. No comiste nada. No querías ver a nadie. Pasaste la tarde con lágrimas en los ojos viendo fotos antiguas de Niall y tuyas. Tienes los ojos muy hinchados y te duelen mucho. Apoyas el pie derecho en el suelo y luego el izquierdo. Sonríes porque a pesar de todo has recordado que tienes que empezar con buen pie. Quizá a pesar de todo hoy no vaya a ser tan mal día. Andas hacia el baño individual. Te miras al espejo.

Alejandra: ¡dios que horror! –exclamas al ver tu cara-

Te peinas el pelo. Te echas una crema hidratante. Vas al armario. Coges una camiseta de tirantes blanca con figuras abstractas rosas y grises. Te pones unos pantalones cortos y tus converses blancas. “Para nosotros es extraño porque en enero todavía es invierno pero aquí ya está terminando la primavera y un sol como este es normal” recuerdas la frase de Niall que te hace sonreír.

Sales al salón. Tus amigas y tu hermana están sentadas en el sofá viendo la tele. Todas menos Estefanía.

Alejandra: buenos días, chicas –dándolas dos besos a las tres-

Irene: hola cariño

Carolina: ¿qué tal estas?

Alejandra: pues aquí estoy, ¿y Estefanía?

Belén: no lo sabemos, no ha dormido aquí

Una imagen de Niall se te viene a la cabeza. Asientes y te sientas en el sofá. Irene pasa su brazo por encima de tu hombro. La miras y sonríes. Apoyas tu cabeza en su hombro. Alguien llama a la puerta. Belén se levanta. Las tres que quedáis sentadas son incorporáis cotillamente a ver quién ha llamado. Zayn pasa. Te mira. Te pones seria, la última vez que le viste estaba muy enfadado contigo. Al verte fuera de tu cuarto sonríe. Sabía, por tus amigas, que no habías salido de él en todo el día. Sonríes tu también al ver su reacción. Se acerca a ti

Zayn: ¿podemos hablar?

Te pones de pie.

Alejandra: claro

Vais hasta tu cuarto. Pasas y te sientas en la cama. Él cierra detrás de ti. Se da la vuelta y te extiende los brazos. Sonríes y acudes a él. Os abrazáis.

Zayn: lo siento Ale -dice apretándote mucho contra él-

Alejandra: entiendo que te pusieras así

Zayn: no, no tiene disculpa, no tenía que haberme puesto así

Alejandra: no pasa nada, en serio

Zayn se sienta en la cama y tu enfrente de él.

Zayn: no tenías que haberlo echo 

Alejandra: si Zayn, ella lo estaba pasando fatal

Zayn: bien, y ahora lo estáis pasando fatal vosotros

Alejandra: pero yo no podía verla así

Zayn: ¿crees que ella está muy mal ahora?

Alejandra: supongo que no -miras al suelo- pero es normal, ella le quiere

Zayn: y tu también

No dices nada, sólo le miras a los ojos.

Alejandra: no me importa como lo estoy pasando yo, ¿cómo está el?

Zayn: ¿tu que crees?

Alejandra: pues no lo sé

Zayn: pues no muy bien la verdad, no come

Alejandra: ¿Qué? ¿Niall sin comer?

Zayn: ahí lo tienes…

Alejandra: joder…

Zayn: le sigues queriendo ¿no?

Alejandra: ¿estás de coña? Más que a mi propia vida Zayn, y tú lo sabes

Zayn: claro que lo sé.. ven, vamos a hablar con él –dice poniéndose de pie-

Alejandra: no, yo no voy a ningún lado –permaneciendo sentada-

Zayn: si, tu vienes conmigo –extendiendo su mano hacia a ti-

Alejandra: no – agarrándote a las sábanas de la cama-

Zayn avanza hacia a ti y te coge de la cintura. Te levanta tan alto que tienes que soltar las sábanas para no destrozar la cama. Apoya tu estómago en su hombro y te carga como si fueras un saco. Empieza a patalear controlando tus piernas para no darle a él.

Alejandra: Zayn, suéltame –gritas-

Zayn ríe. Sale de tu cuarto y va al salón. Se despide de las chicas con un giro de mano y sale de la habitación. Las chicas se ponen de pie y van todas detrás de vosotros. Zayn camina unos pasos hasta su habitación. Da unos golpes en la puerta ya que no te puede dejar en el suelo para abrir porque saldrías corriendo.

Liam abre.

Liam: ¡¿que hacéis pedazo de locos?! –dice riendo-

Alejandra: Liam, dile que me suelte -pareces más serena-

Liam ríe y tira de ti para abajo. Zayn te suelta. Un segundo después ya ha cerrado la puerta para que no te vayas. Pones tu mano en forma de V con el segundo y tercer dedos. Te los llevas a tus ojos y después a él.

Liam: ¿ya estás mejor?

Sonríes.

Alejandra: ¿donde está?

Liam: en su cuarto, creo que todavía duerme

Continuas sonriendo mientras miras el pasillo que ayer recorriste con tantos sentimientos acumulados hasta su habitación.

Liam: ¿quieres hablar con él?

Alejandra: no, déjale, si está durmiendo...

Louis: no, no duerme, se ha despertado hace un rato pero luego se ha vuelto a meter dentro

Le miras, está sentado en el sofá. Te guiña un ojo. Te encojes de hombros. No sabes porque pero tu cuerpo siente un impulso para ir hacia el pasillo. De pronto de la habitación de Niall sale Harry.

Alejandra: hola Harry –dices sonriendo-

Harry: hola Ale –parece que no esperaba encontrarte ahí, su cara es extraña-

Te quedas en silencio sonriendo. Harry pasa su brazo por encima de tu hombro y te gira.

Harry: ¿como estás pequeña?

Louis apaga la televisión y se centra en vuestra conversación.

Alejandra: no importa

Llegas con Harry hasta el sofá. Él hace que te sientes.

Louis: ¿como que no importa? Si que importa

Alejandra: a mi no, sólo me importa como está el

Harry: no parece que ya no le quieras

Agachas la cabeza.

Louis: ¿por qué le mentiste, Ale?

Parece que con ese "Ale" quiere suavizar la dureza de la pregunta.

Alejandra: le sería más fácil comprender

Harry: ¿comprender una mentira?

Alejandra: la realidad es demasiado complicada

Entonces la puerta de Niall se abre. Una chica sale de su habitación colocándose el pelo y luego Niall ahuecándose la camisa vaquera que lleva puesta. Les miras. La expresión de Niall cambia cuando te ve. La chica es Estefanía. Ella también cambia su expresión. Un flash-back aparece en tu mente.

“Alejandra: pues aquí estoy, ¿y Estefanía?

Belén: no lo sabemos, no ha dormido aquí”

Te pones de pie. Tu corazón late muy fuerte. Otra imagen va a tu cabeza.

“Alejandra: ¿donde está?

Liam: en su cuarto, creo que todavía duerme

Louis: no, no duerme, se ha despertado hace un rato pero luego se ha vuelto a meter”

“¿Ha dormido Estefanía con Niall?” piensas. Tu cuerpo se desmorona por dentro pero por fuera te muestras fuerte. Andas firmemente hacia la puerta de la habitación y sales. 

jueves, 25 de abril de 2013

Capítulo 87

Niall: dime, ¿porque me has dicho que quieres hablar conmigo a solas?

Alejandra sonríe tristemente. Coloca un mechón derecho de su pelo detrás de su oreja.

Niall: ¿Alejandra?

Le pone su mano en su cara. El último roce. Su corazón se la va a salir del pecho. Nunca había sentido esto antes. El saber que amas a una persona con todo tu corazón y que se va a tener que separar de ella duele, duele como nunca nada había dolido. Si es verdad eso que dicen, que se sabe si un amor es verdadero cuando duele tanto como dientes en el alma, lo suyo es muy verdadero. Niall toca su mano. Está temblando.

Niall: ¿está todo bien?

Quita la mano de su cara. La expresión de Niall cambia. Está muy serio.

Alejandra: creo que… -no quiere pronunciar esas palabras pero tiene que hacerlo-

Niall: ¿crees qué? Alejandra, joder –empieza a ponerse nervioso él también-

Alejandra: creo que debemos dejarlo –dice bajito-

Los párpados de Niall se cierran lentamente. Sus brazos caen como muertos. La expresión de su cara es completamente distinta a como la conoces.

Niall: pero…

Alejandra: Niall, por favor, no hagas esto más difícil –dice escondiéndose entre su pelo-

Niall: pero no lo entiendo, Alejandra… -dice intentando buscarla-

No contesta.

Niall: pero… ¿ya no me quieres?

Piensa rápido. Tiene dos opciones: mentirle y, que de ese modo a Niall le sea más fácil olvidarle, o decirle la verdad, que le sigue queriendo y que no quiere perderle pero entonces no entenderá por qué le deja y para él será mucho más difícil. Se decide por la primera.

Niega con la cabeza. Una lágrima la resbala la mejilla. Se la seca enseguida.

Niall: ¿cuanto tiempo hace de eso? –dice intentando mantener firme la voz-

Alejandra levanta la vista. Está pálido, muy pálido y sus ojos rojos, muy rojos.

Alejandra: las últimas semanas

Ella siente un pinchazo en el pecho. No puede creer lo que está haciendo.

Niall agacha la cabeza. El semblante se le oscurece. Alejandra da un paso para acercarse a él y, como un acto reflejo, él da un paso para atrás. Alejandra agacha también la cabeza. “¿Qué esperabas, chica lista?”. Piensa.

Niall: bueno –dice levantando la cabeza intentando sonreír- pero seguimos siendo amigos, ¿no?

Sonríes como puedes, aunque no la mantienes por mucho tiempo.

Alejandra: claro

Niall se acerca a ella y la da un beso en la mejilla. Se dirige a la puerta. La invita a salir y, cuando ésta sale cierra la puerta. Alejandra se apoya sobre ella y se deja caer. Se sientas en el suelo. Deja salir todas las lágrimas que ha retenido antes. Sus manos presionan sus ojos. Golpea con la palma de la mano su frente. Se repite todo el rato “he hecho lo correcto, de aquí a un tiempo se olvidará de mí y, a lo mejor, Estefanía puede meterse en su corazón”. Se pone de pie, se arregla la ropa. Se intenta secar las lágrimas aunque siempre la queda algo de rastro. Anda hacia el salón con la cabeza agachada, haciendo que su pelo tape su cara.

Harry: ¿qué? ¿ya habéis echado un polvo rápido y se está recomponiendo? –dice chistoso-

No mueve la cabeza. Su pelo sigue ocultando su cara. Ve, a través del pelo, como Irene se mueve buscando su cara.

Zayn: Harry, creo que has metido la pata

Al oír la voz de Zayn reacciona. Levanta la cabeza mirando fijamente a Estefanía. Las primeras en reaccionar son Irene y Carolina que pronuncian su nombre asustadas. Irene le agarra el brazo pero ella no aparta su triste mirada de Estefanía. Liam es el primero en darse cuenta. Susurra un casi inaudible “Niall” y sale corriendo por encima de la mesa hacia la habitación de él. Louis y Harry le siguen. Zayn duda por cómo ha visto a su mejor amiga pero dos segundos después camina también hacia la habitación de su amigo. Alejandra quita la vista de Estefanía, se suelta de Irene y camina hacia la puerta.

Cuando Alejandra sale de la habitación Carolina corre detrás de ella. Sabe que ha hecho una tontería. Irene mira desafiante a Estefanía. Está sonriendo. Da unos pasos en dirección a la habitación de Niall. Irene la para.

Irene: ¿mantén un poco de respeto no crees? –dice enfadada-

Estefanía no dice nada. Se limita a sonreír  “No la reconozco” piensa Irene de Estefanía. Sale de la habitación en busca de su mejor amiga. Belén y Estefanía se quedan sentadas en el sofá de los chicos especulando sobre que habrá pasado.

En la habitación de Niall cuando los chicos entran le ven al lado de la cama. Abrazado a sus piernas, con la cabeza escondida. Se queda parados. Liam es el primero en acercarse. Cuando le pone una mano en sus brazos Niall levanta la vista. Se abrazan. Todos acuden entonces.

Liam: ¿que ha pasado Niall? –dice levantándole-

Niall: me ha dejado –su cara está completamente bañada en lágrimas-

“Esta chica es tonta” piensa Zayn.

Harry y Louis están atónitos. Sabían que algo pasaba pero no se esperaban que Alejandra fuera a dejar a Niall. Ella le quiere. Ayer mismo se lo dijo a ellos. No entienden por qué le ha dejado. “Tengo que hablar con ella urgentemente” piensa Harry.

Liam: pero, ¿como ha sido?

Él es el que menos sabía. No entiende que Alejandra haya echo eso. Todos los días hablaban de lo mucho que querían a Niall y a Carolina. Se esperaba todo menos que le fuera a dejar.

Niall: me ha dicho que llevaba varias semanas sin quererme

Liam: eso es mentira Niall, nosotros hablamos todos los días, ya lo sabes y siempre me dice que eres imprescindible en su vida

Niall: pues he comenzado a serlo

Liam le da vueltas a la cabeza. Está claro que Alejandra no ha hecho eso porque no le quiera y va a descubrir por qué ha sido.

En la habitación de las chicas Carolina y Alejandra están abrazadas. Irene las mira.

Carolina: ¿por qué lo has hecho? –la dice al oído sin separarse-

Alejandra: tenía que hacerlo

Irene: no, no tenías que hacerlo, Niall y tu estabais en el mejor momento –dice acercándose a ellas-

Alejandra: pero Estefanía lo estaba pasando muy mal

Irene: crees que si ahora tiene la oportunidad, ¿no la va a aprovechar?

Alejandra: supongo que no, si nos fastidiamos nos fastidiamos las dos, eso me dijo ella ayer

Carolina: pero es que os vais a fastidiar los tres Alejandra, él te quiere

Alejandra: ya me olvidará, no le va a costar tanto

Irene: ¿que no le va a costar tanto? –grita- tu no sabes lo que ese chico sentía por ti -dice muy indignada-

Las palabras de su amiga hacen que Alejandra vuelva a llorar. Muy fuerte. Estefanía y Belén aparecen en la habitación. Estefanía anda hacia Alejandra. La abraza.

Estefanía: gracias –la susurra al oído-

Alejandra sonríe un poco.

Belén no hace nada. Decide que es mejor no meterse. Lo siente por Alejandra pero se alegra por Estefanía. Ella ha vivido desde el principio la angustia de Estefanía por su culpa.

Al cabo de una media hora Belén y Estefanía vuelven a irse y después de unas horas intentando calmar a Alejandra y de buscar una explicación lógica de el por qué ha hecho eso, a la que ni la propia Alejandra termina encontrándosela, las chicas deciden bajar a comer. Alejandra se pone unas gafas y se recoge el pelo en una coleta. Lleva un chándal. No la apetece arreglarse, no tiene ganas ni de comer pero Carolina e Irene la han obligado.

Cuando bajan al restaurante está Liam esperándolas. Sabía que tarde o temprano bajarían e ir a la habitación había sido muy brusco. Cuando Alejandra se hubiera visto bien para salir de ella sería el momento perfecto para asaltarla y hablar con ella. No dice nada a nadie. Cuando Alejandra le ve se le humedecen de nuevo los ojos. “Vaya por dios, ya que llevaba unos minutos sin echar agua” piensa. Liam se acerca a ella. La levanta las gafas y ve los ojos hinchados de su amiga. No dice nada. Vuelve a ponerla las gafas y la abraza. Un silencio se extiende entre los amigos. Está claro que este no va a ser el mejor día de la gira para ninguno de los 8 porque Estefanía y Belén no parecen estar muy afectadas. Liam coge la mano de Alejandra y la lleva a unos pequeños sofás rojos que están apartados al lado de recepción.

Liam: ¿por qué, Ale?

Escuchar su nombre abreviado la hace saber que al menos no está enfadado con ella. De igual modo nunca tres palabras la habían echo tanto daño.

Alejandra: tiene su explicación Liam

Liam: pero los dos sabemos que la explicación no es que no le quieras

Cuánta razón tiene. Liam siempre ha sido el más maduro de todos. Como un padre para los chicos cuando ellas, sobretodo, más echaban de menos a sus familiares. Alejandra se lleva la mano a la nariz y se la frota.

Alejandra: no

Liam: si no quieres contármela no pasa nada, entiendo que no sea el mejor momento

Alejandra: no es eso, yo te lo contaría pero… -dice llevándose la mano al pelo estirando aún más su coleta-

Liam: ¿pero?

Alejandra: no lo he hecho por una cuestión mía

Liam: sabes que una pareja es de dos personas, y que las decisiones que se toman tienen que ser por cosa de esas dos personas, no por una tercera

Alejandra no mueve los labios. No dice palabra. “¿Hasta donde sabes su amigo?” piensa.

Liam: lo sabes, ¿no?

Alejandra asiente. Una lágrima se escapa de la montura de las gafas. Liam la ve. Sonríe. Sabe que se lo va a terminar contando, siempre lo hace. Le seca la lágrima. Zayn sale del ascensor. Enfadado, se dirige a ellos. Se sitúa delante de Alejandra.

Zayn: ¿que has hecho? –se le nota en la expresión y en la voz que está muy enfadado-

Liam: Zayn déjala, no es momento para regañarla por nada

Zayn: Liam, tu no sabes nada, cállate -exclama-

La duele muchísimo que Zayn, que nunca ha levantado la voz por nada, hable así a su amigo por su culpa.

Alejandra: tenía que hacerlo Zayn

Zayn: no –exclama- no tenías que hacer nada, ¿tu sabes como está Niall?

Su primer impulso cuando oye eso es ponerse de pie. Irene y Carolina abren mucho los ojos. “La ha cagado” piensan.

Zayn: ¿dónde vas? ¿Ha hacerle más daño? –dice parándola-

Esas duras palabras de alguien tan importante como es Zayn para ella se la clavan muy hondo y la hieren mucho más de lo que ya esta.

Zayn: bravo Alejandra, lo has hecho de puta madre –dice gesticulando mucho-

Liam: Zayn ya –dice poniéndose él también de pie-

Zayn mira a los ojos a Liam. El enfado de Zayn es enorme. Había visto muchas veces mal a Niall pero nunca tanto como ahora. Y todo empeora porque sabe la razón por la que Alejandra a dejado a Niall. Sabe que le ha mentido y sabe que ella no quería hacerlo. La rabia que Zayn tiene acumulada es enorme. “Como me encuentre con Estefanía no se lo que hago” piensa.

Zayn: JODER –dice dando un golpe con el puño cerrado en el mostrador-

Alejandra le mira. A través de las lágrimas ve el enfado de Zayn. Sale corriendo. Sube las escaleras tan rápido como sus piernas la permiten. Entra en su habitación con un portazo y se encierra en su pequeño cuarto. Se pone la almohada encima de la cabeza y se duerme llorando. 

Capítulo 86

Ya estás en la cama. Pensando en todo lo que ha pasado esa tarde. Has estado más o menos bien con Niall. No ha sido de los mejores días, es más, se puede decir que ha sido de los peores desde que le conoces. Cada vez que te quedabas a solas con él Estefanía aparecía como de la nada. Él te ha metido algún que otro corte debido a los que tu le metías a Estefanía y es que no te podías callar. La rabia te ardía por dentro. Tu madre siempre te dice que eres demasiado temperamental y que no controlas las palabras que salen de tu boca, y es verdad. Siempre hablas y después piensas. Muchas veces eso te ha llevado a situaciones en las que no querías verte pero no puedes controlar esos impulsos y mucho menos cuando estás enfadada.

Cuando llegasteis a la habitación Estefanía te llevó a parte para preguntarte porqué habías estado tan borde con ella. Esa pregunta fue la última chispa que pudo encender para que reventaras y decirle a Estefanía todo lo que pensabas. Los gritos se oían por toda la casa y llegó a un extremo que tus amigas tuvieron que meterse para que no os pegarais. Más tarde, cuando ya estabais más tranquilas os sentasteis con ellas a hablar para que no pasara nada. Entendiste la posición de Estefanía y ella entendió la tuya. Verdaderamente te da mucha pena. Si tu fueras ella no crees que hubieras aguantado tanto. Si quiere tanto a Niall como dice la tienes que estar haciendo mucho daño.

Son las 12 de la noche. Los llantos de Estefanía se oyen desde tu habitación. Vuestros departamentos están pegados y, por mucho lujo que haya en Chicago, las paredes son tan finas como en Madrid. Te das la vuelta para colocarte boca abajo. Pegas tu cabeza contra la almohada y empiezas a dar puñetazos al colchón. Tus ojos empiezan a humedecerse de nuevo. Si contaras los litros de agua que has derramado hoy podrías decir que son muchos. Estás muy nerviosa. Coges el teléfono y marcas a Louis.

Louis: ¿si?

Alejandra: hola Louis

Louis: buenas pequeña

Te encanta la costumbre que han cogido los chicos de llamarte “pequeña”. Cuando quieren sonar cariñosos esa es la palabra. Cuando están de buen rollo contigo o hablan de ti con cualquier persona se refieren a ti como “Ale”. Y cuando están enfadados o quieren simular desagrado te llaman “Alejandra”. No te importa que tu nombre tenga tantas variaciones si sólo son ellos los que las utilizan.

Alejandra: ¿estás solo?

Louis: no, estoy con Harry, ¿por?

Alejandra: ah, nada si estás solo con él está bien

Louis: ¿puedo poner el altavoz?

Alejandra: como quieras

En realidad prefieres que no, pero si lo pone no te molestará, es Harry. Oyes como se activa el altavoz.

Louis: ¿qué pasa?

Alejandra: ¿sabes esa sensación que tienes antes de los conciertos?

Louis: como para no saberlo

Alejandra: ¿y sólo te calmo yo?

Louis: si, ¿por qué?

Alejandra: porque, a lo mejor, tu me puedes calmar ahora a mi

Louis: Ale, me estás asustando, ¿estás bien?

Alejandra: tranquilo, no pasa nada -intentas sonreir secándote las lágrimas cuando lo dices-

Harry: cuéntanos

Alejandra: pues que me siento muy rara, como vacía por dentro, como si no supiera que hacer, como bloqueada

Louis: ¿estás temblando?

Alejandra: si, ¿como lo sabes? -dices nerviosa-

Louis: tu voz, ¿desde cuando estás así?

Alejandra: desde que llegué a casa, estoy muy nerviosa

Louis: ¿te has sentido antes así? -parece como un psicólogo-

Alejandra: así, especialmente no, pero casi tan nerviosa si

Louis: ¿cuando?

Alejandra: pues… -buscas en tus recuerdos- en mi primer beso con Niall, la primera vez que vi a Niall después de que me dijeran que podía venir de gira, en escenas no aptas para vuestra edad... –dices riendo por primera vez en el día-

Louis: ¿con Niall?

Alejandra: claro, y cuando os vi aparecer en la Puerta de Alcalá

Harry: ¡ah sí! cuando fuiste corriendo y besaste a Niall en los labios

Alejandra: si –dices sonriendo recordando ese momento-

Se produce un silencio.

Alejandra: ¿seguís ahí?

Harry: si

Alejandra: ¿qué pasa?

Louis: todo eso ha pasado con Niall presente

Alejandra: si, ¿y?

Louis: ¿pasa algo con Niall?

Alejandra: ¡no! –exclamas- ¿porque a todos os ha dado por decir que me pasa algo con Niall?

Louis: pues porque me llamas, a media noche, muy nerviosa, a mi, no a Niall -dice haciendo pausas-

Alejandra: ¿y? tu también me llamas a mi cuando vas a salir a un concierto y no a Eleanor

Louis: si, pero lo mio es porque miles de personas me van a ver cantando y si se produce un error, por pequeño que sea, se va a ver en todo el mundo, es un nerviosismo producido por la presión que solo me ocurre en los escenarios. Lo tuyo solo te ocurre con Niall.

No dices nada. Tiene razón, no tienes nada que decirle.

Harry: Ale, enserio, ¿te pasa algo con Niall?

Alejandra: a mi con él no me pasa nada –piensas- pero si es cierto que pasa algo con él –suspiras, ya lo has soltado-

Louis: pero no nos lo puedes contar, ¿me equivoco?

Alejandra: no, no te equivocas, tú nunca te equivocas – sonríes, sabes que él también lo ha hecho-

Harry: ¿es muy duro?

Resoplas.

Alejandra: si

Louis: joder Alejandra, no vas a hacer ninguna tontería ¿no?

Cierras los ojos y dejas caer una lágrima.
 
Alejandra: me voy ya

Harry: ALEJANDRA –le oyes decir antes de colgar-

Sollozando te duermes. Te despiertas no muy pronto por la mañana. Ya te has acostumbrado al horario de tus amigos británicos e irlandés pero aún así nunca te levantas la primera. Te levantas de la cama. Andas hacia el espejo haciéndote una coleta.

Alejandra: MIERDA –dices en un tono elevado dirigiéndote hacia la cama-

Apoyaste los dos pies, de nuevo, en el suelo.

Alejandra: gilipollas, gilipollas, gilipollas –dices golpeándote la frente mientras vas hacia el baño-

Apoyas tus manos en el lavabo y te miras al espejo. Odias tu cara de recién levantada.

Alejandra: ¿que vas a hacer Alejandra? –le dices a tu reflejo-

No estás segura de lo que lleva rondando tu cabeza toda la noche. Nunca pensaste que lo correcto y lo mejor no fuera lo mismo, pero te estás dando cuenta de que si. Únicamente te queda el consuelo de que vas a hacer lo correcto. No quieres darle más vueltas al tema, está decidido.

Sales de tu habitación y saludas a tus amigas. Cuando os termináis de preparar bajáis al restaurante. Desayunáis. No habláis mucho, estáis agotadas por todo lo que pasó ayer. Ni un día de deporte os había cansado tanto mentalmente, nunca. Subís a buscar a los chicos a la habitación. Liam os abre. Pasáis y os sentáis en el sofá. Niall y Harry, que estaban en sus habitaciones cambiándose, salen. Se te corta la respiración al ver a Niall. Lleva una camiseta azul de tirantes y unos pantalones vaqueros claros. Sientes que nunca has querido tanto a alguien. Os saludan. Cuando Niall te besa, eres la última, le dices algo al oído. Niall te mira a los ojos, serio. Asiente con la cabeza. Te coge de la mano y te lleva a su habitación. Cierra la puerta. 

martes, 23 de abril de 2013

Capítulo 85

Lo primero que ves cuando entras al restaurante, es una mesa con dos personas conocidas para ti. Niall y Estefanía están solos, sentados en una mesa, charlando felices. Niall te mira. Le sonríes y te acercas con Zayn a tu lado. Niall se levanta y te besa cortamente en los labios. Saludas a Estefanía con un “hola” después de que Zayn la diera dos besos. Zayn le choca la mano a Niall.

Niall: a buenas horas te despiertas dormilona –dice mirándote-

Ríes.

Zayn: bueno vamos a coger algo para desayunar que nos cierran el restaurante

Asientes. Os dirigís hacia donde está el bufet libre.

Zayn: sólo son dos amigos charlando –dice mientras pasa a tu lado-

Sólo son dos amigos charlando. Te repites en la cabeza. Coges un zumo de naranja. Coges pan y un poco de mantequilla y te preparas una tostada. Vuelves a la mesa y te sientas al lado de Niall ya que Zayn ha ocupado el sitio de al lado de Estefanía.

Estefanía: Oye, Ale –dice sonriendo maliciosamente-

La miras.

Estefanía: ayer me desperté en medio de la noche y fui a miraros porque me encanta, ya lo sabes –sigue sonriendo-

Tu corazón empieza a acelerarse. Miras a Zayn fugazmente.

Estefanía: y no estabas en la cama –dice frunciendo los labios tristemente irónicos- supuse que estabas en el baño pero tampoco, ¿donde te metiste cariño? –dice con un tono de retintín-

Niall te mira. Tu no quitas la vista de Estefanía, que te la sostiene.

Zayn: estuvo conmigo

Miras a Zayn. Estefanía mira a Zayn. Niall mira a Zayn. ¿Qué piensa hacer?

Zayn: me desvelé y ya no pude volver a dormirme y como ninguno de los chicos estaba despierto decidí llamarla

Niall: ¿en medio de la noche? –dice levantando un poco una ceja-

Zayn: si, la gasté una pequeña broma para que se despertara y, como ya no se pudo dormir, fuimos a dar una vuelta por el hotel –dice mirándote-

Asientes alucinando con lo rápido que es Zayn inventándose excusas. Miras a Niall que está mirando a Zayn incrédulo.

Estefanía: es verdad, le vi saliendo de puntillas de tu habitación muy tarde –dice mirándote y sonriendo-

Ahora Niall te mira a ti.

Zayn: ¿cuanto tiempo te duró el insomnio bonita? –la pregunta satíricamente-

Estefanía: bastante –guiñándole un ojo-

La tensión se puede cortar con un cuchillo. Parece que Estefanía ha decidido que si tú no terminas con Niall, él lo hará contigo.

Alejandra: me acompañó a la cama, me puse mala y quería ver que me dormía –dices mirando a Estefanía perpetuamente-

Zayn: cuando se durmió me fui, no creo que haya nada de malo

Niall: al contrario, gracias por cuidarla – guiñándole un ojo-

Zayn y Niall chocan la mano. Diez minutos después bajáis a la entrada del hotel. Te pones las gafas de sol. Hace bastante calor. Niall llega por detrás y te abraza.

Alejandra: ¿como hace tanto calor en enero?

Niall: para nosotros es extraño porque en enero todavía es invierno pero aquí ya está terminando la primavera y un sol como este es normal

Alejandra: joder, que raros son estos estadounidenses

Niall ríe. Se estira apretando sus brazos contra tu cuerpo. Te encoges como si te estuvieran haciendo una absorción. Ríes. Te das la vuelta y abrazas la cintura de Niall. Él te quita las gafas de los ojos y se las pone en la cabeza.

Niall: mucho mejor –dice sonriente-

Alejandra: ¿no te gustan mis gafas? –dices fingiendo estar dolida-

Niall: si, pero me gustan mucho más tus ojos

Sonríes. Cierras los ojos y le besas. Un beso largo. Lo necesitabas después de todo lo que ha pasado. El movimiento de los labios de tu novio es el lugar perfecto para pasar un tiempo. Finalizáis el beso con otro corto en los labios. Le sonríes aunque dudas que lo vea porque rápidamente hundes tu cabeza en su cuello. Está frío. Te encanta. Niall apoya su cabeza en la tuya. Quieres que se detenga el tiempo en ese perfecto momento.

Estefanía se acerca por detrás. Avanza hasta vosotros aunque ninguno lo ve ya que tenéis los ojos cerrados. Alza la mano y, en el momento justo antes de apoyarla en el hombro de Niall, Zayn la coge por la cintura, elevándola y alejándola de vosotros como si fuera un juego. La deja en el suelo. Estefanía ríe ajena a los pensamientos de Zayn.

Zayn: ¿por qué no llamas a alguien para ver donde están?

Estefanía: ¿porque no les llamas tú?

Zayn: porque no tengo saldo

Zayn ríe. Se acuerda cuando usaba esa excusa con sus amigos para no llamar nunca. Estefanía prefiere no comentar a pesar de que una persona como Zayn no tendría problemas en gastarse dinero para llamar a alguien. Llama a Irene. Niall y tu volvéis con ellos. Zayn te mira y te guiña un ojo. Le respondes con una gran sonrisa.

Pasáis la mañana entre los altos edificios de Chicago, de compras. Los chicos os dan todos los caprichos. No son muchos ya que no es vuestro dinero y no queréis ser avariciosas. Tu te compras unas zapatillas y un vestido verde precioso. Ya habéis comido y estáis sentados todos a la entrada de un estudio de grabación. No recuerdas como habéis llegado ahí. Niall está apoyado contra la pared con las piernas abiertas. Tu estás dándole la espalda apoyada en él llenando el espacio que sus piernas habían dejado. A vuestro lado Harry.

Harry: oye Ale –dice mirándote-

Alejandra: dime –dices haciéndole cosquillas a Niall en la pierna-

Harry: ¿que te pasa con Estefanía?

Alejandra: ¿a mi? Nada

Harry: no sé, como no os habláis y eso

Alejandra: pues no sé, yo no he notado nada

Tu corazón late deprisa. Sabes que Niall y Harry saben que no estás diciendo lo que realmente pasa pero por alguna extraña razón prefieren no continuar con la conversación. Un tiempo después Estefanía empieza a hacerle cosquillas en el brazo a Niall, a pesar de que tu sigues apoyada en el. La miras desafiante. Ella está sonriendo mirando su brazo.

“¿Esta no tiene respeto por nada?” Piensas. Te levantas de al lado de Niall.

Niall: ¿dónde vas?

Alejandra: a.. ahora vengo.. –dices insegura- 

Te diriges fuera del estudio. Sales con un golpe de la puerta más fuerte de lo normal. Abres y cierras la mano con rabia. Entras al baño con el pie derecho. Cuando lo apoyas alguien presiona tus costados. Un pequeño grito sale de tu boca. Te giras y es a Harry sonriente.

Alejandra: ¡ay! ¡Me has asustado! –riendo-

Harry: perdóname

Alejandra: ¿que haces aquí?

Harry: perseguirte

Ríes.

Harry: no, ya enserio, ¿que te pasa?

Alejandra: ¿que?

Harry: sé que te pasa algo, además a Irene se lo he notado cuando la he preguntado por vosotras me ha mirado con esa cara que pone cuando miente

“Que evidente es mi querida amiga” piensas.

Alejandra: pues no sé

Harry: venga cuéntaselo a tito Harry –dice poniendo voz tierna-

Alejandra: que no me pasa nada en serio.

Harry: ¿es por Niall?

Alejandra: ¿que? ¡No!

Harry: como me vuelvas a mentir con algo de Niall me voy a enfadar

Sonríes. No quieres mentirle, es tu amigo y confías en él, pero no le puedes decir nada.

Alejandra: voy al baño, ¿vale?

Harry sonríe. Te da un beso en la mejilla y te deja sola.

Capítulo 84

Un rayo de luz te despierta. Abres el ojo derecho. Te sobresaltas al ver a Zayn mirándote. Te incorporas rápido.

Alejandra: ¿que haces aquí?

Zayn: quería ver que tal habías pasado la noche, cuando te dejé dormida todavía estabas un poco nerviosa, temblabas en sueños

Te sientas del todo.

Zayn: ¿cómo estás?

Alejandra: un poco mejor, ¿donde están las demás?

Zayn: ya se fueron a desayunar, yo tenía que despertarte pero no podía

Le sonríes. Zayn te coge las dos manos y te impulsa fuera de la cama. Por la inercia apoyas los dos pies a la vez en el suelo.

Alejandra: mierda –dices en voz alta-

Zayn: ¿que pasó?

Alejandra: nada

“Que bien, verás como me va a ir el día…” piensas.

Zayn: bueno, hoy le vamos a dar alegría a esa cara –dice tocándote la barbilla-

Levantas una ceja. Zayn se da la vuelta y abre tu armario.

Zayn: a ver que tenemos por aquí –dice buscando en tu armario-

Alejandra: Zayn… -le llamas- odio que miren en mi armario

Zayn: te vas a poner esto –dice ignorándote y levantando una falda-

Alejandra: ¿estás loco? ¿En pleno enero una falda de vuelo?

Zayn: no hace frío

Alejandra: si, si que hace –dices tocándote los brazos-

Zayn: bueno, pues a ver que más tienes –dice dejando la falda-

Alejandra: en serio Zayn, déjalo, me pongo cualquier cosa –dices acercándote-

Hoy no te sientes ni bien, ni guapa así que da igual lo que te pongas, no lo arreglarás.

Zayn: ¿y estos pantalones? No te los he visto nunca –dice sacando unos pantalones rosas-

Alejandra: Nunca me los pongo porque nunca encuentro el momento, me parecen muy atrevidos pero me encanta como quedan en el armario

Zayn se ríe.

Zayn: pues hoy es el momento

Los tira sobre la cama y vuelve al armario. Saca una camiseta de los ramones blanca con las letras en negro.

Alejandra: Zayn, que eso es de tirantes –exclamas-

Zayn: ¿me quieres hacer caso por una vez en tu vida? –dice riendo mientras tira la camiseta a la cama-

Coge tus vans blancas. Crees que es lo único que realmente te gusta de todo lo que ha escogido. Te coge de la muñeca y te lleva al baño. Ríes. El espejo del baño es enorme. Llega desde el techo hasta el suelo. Coge un taburete y te sienta en él.

Zayn: ¿me dejas que te peine?

Le miras fijamente. Te sonríe de oreja a oreja. Asientes. Zayn coge un cepillo y empieza a peinarte la parte izquierda del pelo.

Zayn: ¿como has pasado lo que quedaba de noche? –dice peinándote-

Alejandra: no me he vuelto a despertar y no me acuerdo de lo que he soñado –dices mordiéndote el labio por dentro-

Zayn: eso está bien, ¿estás más tranquila entonces?

Alejandra: creo que si, aunque el problema sigue estando ahí

Zayn: poco a poco el problema se deshará, como este nudo –dice peinando reiteradamente un nudo de tu pelo- 

Alejandra: ah, ah –gritas moviendo la cabeza hacia el lado del que Zayn tira-

Zayn: perdón, perdón –dice terminando de quitarlo-

El silencio siguiente dura 2 minutos.

Zayn: tu hermana está rara

Alejandra: ¿eh?

Zayn gira por tu cabeza y pasa a peinar el lado derecho. No dice nada más hasta que ha terminado de cepillarle. Te hace la raya en el lado izquierdo. Coge el pelo de la parte izquierda y lo divide en tres partes. Coge la primera pequeña parte y empieza a hacer un churro de ella.

Alejandra: Zayn, ¿que has dicho?

Zayn: tu hermana, está distante

Alejandra:¿ te refieres a que ya no os besáis?

Zayn: si, bueno –dice bajando el tono de voz-

Alejandra: yo también me he fijado, desde hace unos días

Zayn: si, y creo que sé quien tiene la culpa –dice poniéndote un minicoletero al final del churro-

Alejandra: ¿a si? ¿Quién? –temes que diga el nombre del chico en el que estás pensando-

Zayn: Belén

Te sorprendes mucho de escuchar su nombre.

Alejandra: ¿Belén? –repites-

Zayn: si, siempre la aleja de mi lado, nunca nos deja solos –dice cogiéndote un segundo churro-

Abres mucho los ojos, no te puedes creer lo que estás oyendo.

Alejandra: ¿y no crees que a lo mejor es porque Carol quiere cambiarlo?

Zayn: ¿y por qué iba a querer eso? Si así estamos bien –dice encogiendo los hombros-

Alejandra: no Zayn, tu estabas bien porque los sentimientos no eran mayores y era fácil pero ella tenía sentimientos y besarte y saber que no eras suyo por completo… no sé, a mi no me gustaría Zayn… -intentas no ser muy brusca-

Zayn no contesta. Termina de hacerte el segundo churro y pasa al tercero y último. Le miras a los ojos a través del espejo. Parecen tristes. Nunca le has visto así y su tono de voz sólo se compara al que tenía cuando hablabas con él de Perrie.

Alejandra: Zayn, ¿que te pasa?

Zayn: que ahora que la estoy perdiendo me estoy dando cuenta de que no la he valorado lo suficiente

Esas palabras se clavan en ti como puñales. Sabes que Zayn lo dice de verdad y sabes que Carolina no volverá a él. Por una parte te alegras de que poco a poco Liam haya conseguido conquistar o por lo menos ganarse un poco más a Carolina pero si Zayn habla con palabras de amor entonces te seguirás sintiendo igual de mal.

Alejandra: suele pasar pero tu a quién realmente quieres es a Perrie, Zayn, y tú lo sabes

Zayn: si no te lo niego, yo quiero profundamente a Perrie pero es que Carolina… –dice bajando el tono en la última palabra-

Alejandra: Zayn ya olvídate de Carolina, por favor

Zayn intenta sonreír. Te alborota el pelo un poco.

Zayn: perfecta –dice mirándote a través del espejo colocado detrás de ti-

Sonríes. La verdad es que te encanta como te ha dejado el pelo. Peina realmente bien. Te vistes. Por lo visto también combina muy bien. Te hace ponerte las gafas. Salís de tu habitación. Vais al restaurante. 

Capítulo 83

Estás llorando en tu habitación. Tu hermana entra. Te secas las lágrimas y giras la cara quitando la vista de ella. Oyes como cierra la puerta. Se acerca a ti y se sienta en la cama. Te limpias las lágrimas. Te frotas la nariz y sonríes. Giras la cara y la miras. Está seria. Dejas de sonreír.

Carolina: ¿estás bien?

Alejandra: vaya pregunta más obvia

Tus ojos enrojecen. Notas como te empiezan a picar.

Carolina: ¿porqué lloras?

Chistas la lengua.

Alejandra: quizá porque una de mis mejores amigas me odia, tal vez porque una chica con la que llevo compartiendo momentos desde los tres años ama a la misma persona que yo, lo mismo es porque la única solución es dejar al chico de mi vida, pero a lo mejor es porque no me saco a Niall de la cabeza y, ahora, cada vez que le pienso Estefanía aparece a su lado, porque no puedo llamarle y contarle lo que me pasa, como hago siempre, por que él es la causa, no sé… no sé me ocurren razones lógicas…

Carolina: pero Ale, tu no tienes la culpa de eso

Alejandra: no parecía que pensaras eso antes

Carolina: ¿cuándo?

Alejandra: ahí fuera, tu, Irene y Belén os habéis callado, no me he sentido nada apoyada

Carolina: nosotras ya le hemos dicho lo que pensamos a Estefanía, estabais hablando vosotras, nosotras ahí no teníamos nada que decir, no era nuestro asunto, podríamos haber salido muy mal paradas

La quitas la vista y comienzas a llorar.

Carolina: eeeh, Ale, enserio no llores por favor –yendo a abrazarte-

Alejandra: no quiero perderla a ella, ni tampoco a él

Carolina: no le pierdas, Ale. con Estefanía ya poco puedes hacer pero desde luego a él no le pierdas, ella te tiene rabia porque tu has conseguido lo que ella desea pero tu tienes que ser feliz, no puedes dejar al uno chico que he visto que te hace feliz de verdad por ella, esta vez tienes que ser un poco egoísta

Alejandra: Carol sabes que el egoísmo no es parte de mi

Carolina: pero ella lo está siendo, no puedes complacerla a ella jodiéndote a ti

Cierras los ojos y te llevas la mano derecha a ellos.

Carolina: y a hora duérmete y que no se te pase por la cabeza dejarle, no le pierdas Ale

Te acuestas y tu hermana se queda contigo, cantándote, hasta que te duermes.

No le pierdas, Ale. No le pierdas, Ale. No le pierdas, Ale. No le pierdas, Ale. No le pierdas, Ale.
No le pierdas, Ale. No le pierdas, Ale. No le pierdas, Ale. No le pierdas, Ale. No le pierdas, Ale.
Esa frase hace que te despiertes sudando en medio de la noche. Sales de la cama. Con el frío de enero que hace fuera y tu te estás muriendo de calor. Has soñado que estabas sentada en un parque viendo a lo lejos a Estefanía y a Niall besarse. Te levantas de la cama. Te pones las zapatillas de estar por casa. Coges las llaves y sales de la habitación. Llamas a Zayn por teléfono. Tarda tres toques en cogértelo.

Zayn: ¿si? –dice adormilado-

Alejandra: Zayn necesito verte, ya –dices muy nerviosa enfatizando en "ya"-

Zayn: ¿Ale? ¿Estás bien? –parece más despierto-

Alejandra: no, no lo estoy Zayn, por favor, ven –notas que te empiezas a quedar sin respiración por lo que hablas muy rápido-

Zayn: Vale, tranquilízate, ¿donde estás?

Alejandra: en la puerta de tu habitación

Zayn: dame cinco minutos.

Te corta. Te pones los cascos y escuchas Die Young al máximo volumen. Estás empezando a ponerte muy nerviosa. Ya no sabes distinguir lo real de lo ficticio. Tu corazón late muy deprisa. Te agarras el pelo. Un lágrima cae por tu mejilla. Te sientas contra la pared de al lado de la puerta. Cierras los ojos y empiezas a cantar, sin voz, la canción. 3 minutos después Zayn abre la puerta y te encuentra con la cabeza entre las rodillas.

Zayn: Alejandra  -dice asustado mientras te levanta del suelo-

Le miras y te levantas. Zayn te ve llorando y no duda en abrazarte.

Zayn: pero Alejandra, ¿que te pasa? –dice preocupado-

No puedes contestarle, tus labios no articulan palabra.

Zayn: Ale me estás asustando –dice separándote de él con los dos brazos e intentando mirarte a los ojos- ¿que haces en pijama en frente de mi habitación?

Dejas caer tu cabeza. No tienes fuerza para sujetarla. Sientes que todo lo que se te avecina va a ser demasiado fuerte y no vas a poder con ello.

Alejandra: he tenido una pesadilla –te atreves a decir-

Zayn te mira extrañado. Te conoce. Sabe que sólo una pesadilla no te ha hecho levantarte de la cama en medio de la noche e ir a buscarle.

Zayn: cuéntamela

Alejandra: yo estaba sentada en un parque, él estaba lejos

Zayn: ¿Niall?

Asientes.

Alejandra: una chica estaba encima de él –no quieres decir su nombre- , besándolo fuertemente, como yo hago cuando estamos solos, yo les gritaba que estaba ahí, que pararan pero Niall parecía no oírme –empiezas a llorar más fuerte-

Nunca te ha gustado llorar delante de nadie pero ahora no te importa, es Zayn quien te está viendo, él puede apoyarte y ayudarte.

Zayn: sabes que él nunca haría esto, Ale –dice echándote el pelo para atrás-

Zayn te pasa el pulgar por la mejilla.

Alejandra: perecía tan real –susurras-

Zayn: ¿y que más te pasa?

Le miras a los ojos. Te ha descubierto.

Alejandra: me siento vacía, mala, como si jugara con los sentimientos de las personas

Zayn: no te entiendo

Alejandra: nada...

Zayn: Alejandra en mi puedes confiar, no digo nada lo sabes por experiencia

Dudas en decírselo, en decirle lo que te atormenta. Él lo verá desde fuera. Estefanía es su amiga pero no como lo es de Irene, Carolina y Belén. Niall es su amigo pero tú también lo eres. No sabes como le afectará a él eso pero siempre tiene buenas palabras y buenos consejos. Al final te decides. Le miras a los ojos. Tiene las cejas yendo hacia el centro de la centro de la cara.

Alejandra: Una de mis amigas está enamorada de Niall

La boca de Zayn se abre como si fuera un resorte.

Zayn: ¿Que? –dice-

Le tapas la boca.

Zayn: o sea que es verdad –dice mirando a un lado-

Alejandra: ¿que es verdad el que?

Zayn: ¿que a Estefanía le gusta Niall?

Alejandra: ¿cómo lo sabes?

Zayn: lo sabemos todos, bueno, nos lo imaginábamos hasta el propio Niall se ha dado cuenta

Alejandra: ¿que dices Zayn? –dices atónita-

Zayn: Si, Ale, se la nota mucho

Te llevas la mano a la frente. Has sido la única que no se ha dado cuenta de que Estefanía sentía cosas por tu novio.

Alejandra: joder…

Zayn: ¿y que pasa?

Alejandra: ¿cómo que que pasa Zayn? ¿Me lo estás diciendo en serio? –te alteras un poco-

Zayn: Alejandra tranquilízate, me puedo imaginar por lo estás pasando pero no subas las voz –dice frotando tu brazo de arriba abajo-

Alejandra: vale, perdóname

Zayn: aver está claro que Estefanía siente por Niall pero él te quiere a ti, bueno qué digo que te quiere, él siente por ti lo que no ha sentido por nadie, hazme caso que lo sé y tu también estás muy muy encoñada con él que también lo sé, esta vez a Estefanía le ha tocado perder, pues bueno, ya la tocará ganar

Alejandra: pero Zayn ella es mi amiga y la estoy haciendo daño

Zayn: ya se la pasará, no puedes joderte tú por ella

Alejandra: joder Zayn… -le abrazas-

Os abrazáis.