Corres con la mochila chocando en tu espalda y el donut que acabas de comprar en tu mano derecha.
Alejandra: ¡Esperarme! -gritas corriendo-
Harry se da la vuelta. Te mira, se detiene y sonríe. Corres unos metros más hasta que llegas a él. Pasa su brazo por encima de tu hombro y andáis así hasta el pasaje para ir al avión.
Harry: mmm... Que rico. ¿Te lo vas a comer todo? -mirando al donut deseoso-
Alejandra: ¿El qué? ¿Esto? -levantando un poco el bollo- Ni de coña, esto no es para mi
Harry: ¿Entonces?
Alejandra: Irene me ha pedido que se lo compre
Harry: Ah, entonces no hay problema -rie cogiendo el bollo-
Alejandra: Que confianzas te tomas ¿no? -ríes mientras él le pega un mordisco-
Harry: Hombre, después de todos los meses que llevamos juntos... No se va a enfadar por un donut -relamiendo sus labios-
Alejandra: Ah, ¿que ya estáis juntos? Joder, siempre soy la última en enterarme de todo... -quitando la vista del bollo-
Harry: Si, lo arreglamos, fue una tontería lo que hice -terminándolo-
Alejandra: Todos sabíamos que lo arreglaríais, os queréis mucho
Harry: Demasiado -determina- La doy de todo, no puede ser -dice poniendo los brazos en jarra-
Le miras atentamente por el túnel. Un temblor en el suelo os hace andar de nuevo.
Alejandra: Se te cae la baba por ella, admítelo -riendo-
Harry: No, si yo lo admito, -se encoje de hombros- la tonta me tiene agarrado pero bien
Das un pequeño golpe en su hombro.
Alejandra: No llames tonta a mi amiga -levantando el dedo índice-
Irene: ¿Quién es tonta?
Giras la cabeza y la ves, esperándoos en la entrada del avión.
Harry: Tú -sacándola la lengua-
Irene levanta una ceja, mira tus manos rápidamente y luego las de Harry.
Irene: ¿Y mi almuerzo?
Harry ríe.
Harry: Aquí -frotando su mano derecha por su estómago-
Irene levanta la otra ceja y ríe. Suelta un "Pues tendré que recuperarlo" y abraza el cuello de Harry para encontrarse pronto con sus labios. Levantas las dos cejas y quitas la vista de la escena.
Alejandra: Bueno... -dices alargando mucho la "u"-
Ni Harry ni Irene hace nada por parar el beso por lo que empujas un poco a la pareja y pasas al avión. Te sientas, por última vez formando parte de la gira, al lado de Louis. Él se acomoda para mirarte y cierra la revista que estaba leyendo y la tira con el resto de periódicos. Sonríe y te da un golpe en el muslo acompañado de una frase risueña que no escuchas porque te centras en el movimiento de éste mientra crea enormes agujeros en tu pierna.
Louis: ¿Ale? ¿Alejandra? -buscando tu mirada-
Parpadeas varias veces y levantas la mirada sonriente, una vez más mintiendo, una vez más ocultando lo que va dentro de ti.
Louis: ¿Qué tal?
Alejandra: Nerviosa y expectante de saber qué le van a decir a Carol esta tarde
Louis: Es verdad, tiene la segunda ecografía ya
Alejandra: Si, es increíble lo rápido que ha pasado este mes
Louis: Los últimos conciertos en Portugal y después por Gales y el norte de Reino Unido han sido increíbles
Alejandra: Desde luego, lo habéis dado todo, como se nota que os tiran las raíces... -levantando ambas cejas a la vez-
Louis: Anda, te quejarás de los conciertos en España
Alejandra: No, la verdad es que no
Crees que fueron los únicos recuerdos bonitos que tienes de la visita a tu país. No pudiste hacer nada de lo que tenías planeado. Iris y los conciertos fue lo único bueno que te han pasado en España. El viaje no dura más de media hora. Cuando llegáis recogéis las maletas y vais al hotel. La habitación es muy pequeña. Habéis perdido una habitación cuádruple para no dejar a Niall sólo, pero es una habitación de las más normales. El corredor, si se le puede llamar así, no medirá más de tres metros, el ancho justo para que entre, a la derecha un pequeño armario, y a la izquierda el baño. El pasillo da a una habitación con dos camas blancas de matrimonio y cojines azules a modo de almohadón y al fondo una terraza con unas vistas espectaculares. Tenéis el Big Ben en frente, en cuanto miráis por ella.
Alejandra: Carol, ¿a qué hora tienes la eco? -entrando a la habitación desde la terraza-
Niall: A las cinco y media, yo os llevo
Carolina: ¿Está muy lejos de aquí?
Niall: No, a unos quince minutos andando
Carolina: Buf, -suspira- éste ya empieza a destrozarme un poco eh
Se tira a la cama tocándose la tripa. La tiene ya bastante hinchada para estar de cinco meses pero es que en realidad sólo quedan cuatro para que el niño nazca. Ya ha pasado el ecuador del embarazo y ni si quiera sabe si va a ser niño o niña. Te muerdes el labio inferior, sonriendo, mirándola. Te mueres de ganas de ver la carita de tu sobrino o sobrina.
Niall: Buah. -moviendo la mano de arriba a abajo- No te queda ni nada, mi madre dice que parir es lo peor del mundo
Levantas la cabeza asustada y miras a tu novio. No puedes evitar soltar una gran carcajada. Todos te miran sin entender lo que te pasa. Te ha resultado muy graciosa esa frase en la boca de Niall. Suele ser lo típico que dicen las mujeres que ya han tenido hijos, marujeando con una primeriza. Niall levanta las manos con una sonrisa tonta en la cara. Finalmente le contagias con tu risa y termináis los dos riendo sin saber por qué.
Coméis pronto para ir con Carolina a la ecografía, como Irene no quería quedarse sola en el hotel ha decidido ir con vosotros. Llegáis diez minutos antes y os toca esperar media hora hasta que, por fin, os llaman. Sólo puede entrar una persona con ella y Carolina elegía quien. No tardó en elegirte. Pasas con ella. Se remanga la camiseta y vuelven a echarle ese líquido viscoso en la tripa. El mismo mando de la otra vez pero esta vez la chica es mucho más seria.
Alejandra: Disculpe
La señora levanta la cabeza mientras se coloca el guante. Extiendes la mano entregándole el papel que te escribió Danah explicando lo que había visto en el feto y todo lo que os dijo a vosotras. La mujer lo lee con detención. Le pedisteis a tu amiga que lo escribiera en inglés ya que sabíais que la siguiente ecografía no sería en España.
Doctora: Bueno, vamos a ver
Coge el mano y lo pone en la tripa de tu hermana. Empieza a moverlo y a mirar la pantalla. Lo mueve mucho, por todas partes. Poco a poco va hundiendo su cabeza entre sus hombros para acercarse más a la pantalla. Se pone las gafas que tiene colgando del cuello y examina de nuevo la tripa.
Carolina: ¿Todo bien, doctora? -apretando con fuerza tu mano-
Ella no dice nada. Sigue a lo suyo haciendo caso omiso de cualquier cosa que la digáis por lo que al tercer intento cesáis de comentar nada. Unos minutos después la doctora deja el mando y le da un papel a Carolina para que se limpie. Se quita las gafas y mira a tu hermana.
Doctora: ¿Has tenido relaciones sexuales después de concebir al niño?
Carolina frunce el ceño ante la extraña pregunta.
Carolina: ¿Perdona?
La señora se lo repite. Carolina te mira y tú te encojes de hombros.
Carolina: Si, ¿por qué?
La doctora asiente y te mira a ti.
Doctora: Tu hermana es la gran prueba de que los casos extraños ocurren
Alejandra: ¿Qué quiere decir?
Doctora: Tu hermana, pausa- tú, -mira a tu hermana- concebiste a un niño hace cinco meses en tu vientre. -Carolina asiente- Pero se dan casos, pocos, pero se dan, en los que los ovarios sueltan dos óvulos, y uno es fecundado, pero el otro no, no debería pasar nada ya que el que ha sido fecundado se prenda a la pared del útero y el otro se desvanece cuando el feto va creciendo.
Escucháis con atención a la doctora que gesticula mucho para explicarse mejor.
Doctora: Pero en el caso de tu hermana, -te mira a ti- al haber mantenido relaciones sexuales después de concebir a este niño, el esperma soltado por el padre u otra persona...
Carolina: No, no, es el mismo -afirma cortándola, está asustada-
Doctora: Bueno, -prosigue- el esperma ha fecundado el segundo óvulo haciendo que se haya concebido un segundo feto
Vuestras bocas se abren paralelas la una a la otra.
Alejandra: Pe-Pero... ¿Eso es posible?
Doctora: Tan posible como que yo estoy aquí
Carolina se lleva las manos a la cabeza, suspirando.
Doctora: Ahora bien, vamos con el otro problema
Alejandra: Perdone que la interrumpa, pero, si el bebé concebido primero nace a los nueve meses de gestación, el otro va a pasar menos meses antes de nacer
Doctora: Normalmente, en estos casos el óvulo fecundado después acelera su crecimiento de manera que su cuerpo -señala a Carolina- intenta salvar las dos vidas
Carolina: Ah, ¿pero que esto es muy normal?
Sus manos y su frente están sudando. Si ya se la hacía difícil pensar en la idea de ser madre a los 16 años, pensar que ahora va a ser madre de mellizos a los 16 años se la queda demasiado grande.
Doctora: No, la verdad es que no es muy normal, pero las estadísticas no importan cuando se trata de dar vida. -dice para finalizar la conversación- Ahora, apartando ese tema y retomando lo que creo que os preocupaba, que es lo que me has mostrado en la nota
Alejandra: Si, ¿qué pasa con esa mancha negra?
Doctora: Ha remitido, sigue estando pero está mucho más pequeña
Tu mano agarra muy fuerte la de Carolina.
Carolina: ¿Eso que quiere decir?
Doctora: Que seguramente sea algo que ha producido tu cuerpo para defender al primer feto del segundo, lo tomó como un ataque y tomó sus propias precauciones
Carolina ahoga rápido un grito de felicidad.
Alejandra: Eso significa... ¿que el bebé no tiene ningún tumor? -elevando un poco el tono en la pregunta-
La doctora sonríe enormemente. Te levantas de la silla en la que estabas sentada y te abalanzas sobre Carolina para abrazarla. Las dos reís y lloráis a la vez. La felicidad que os inunda ahora mismo es insuperable.
Doctora: Tranquilas, chicas
Al oír eso te calmas un poco y vuelves a la silla sin dejar de sonreír de felicidad.
Doctora: Aún así a partir de ahora tienes que estar tranquila, sigues teniendo que mantener la calma, nada de sustos, nada de sexo... -dice levantando una ceja- Nada de emociones fuertes...
Carolina asiente ansiosa.
Doctora: Bueno, y falta la última noticia que es para lo que normalmente se viene a esta revisión
Carolina y tú os miráis y decís a unísono "el sexo del bebé". La doctora ríe y asiente.
Doctora: Sólo podemos saber, de momento, con certeza, el del primer feto pero ya se vislumbra el de el segundo...
Carolina: ¿...Y?
Doctora: ¡El primero es niña!
Ríes emocionada. Te limpias unas pequeñas lágrimas que caen por el rabillo de tu ojo. Carolina no puede contener la emoción. Se lleva el exterior de la mano a la nariz y se limpia las lágrimas de los pómulos.
Doctora: En el segundo se puede ver una pequeña protuberancia que indicaría el sexo masculino, pero todavía es un poco pronto para saberlo
Las dos os miráis de nuevo riéndoos y exclamáis "¡NOAH!". La doctora luce una felicidad inmensa, pero no se acerca ni de lejos a la vuestra. Os acaba de hacer las personas más felices del mundo. Le dais las gracias y salís dando brincos de la consulta. Cuando Niall e Irene os ven así no pueden evitar sonreír.
Niall: ¿Qué? ¿Qué te han dicho?
Saltas apoyada en los hombros de Irene mientras Carolina les cuenta todo. Los cuatro os volvéis locos cuando termina de contarlo. Bueno, es que lo que la está pasando es de locos. Estáis muy felices. No sabes como dar las gracias a no sabes quien porque no pasara lo que Danah os advirtió que pasaría. Menudo susto.
Sigue por favor!!! Me ha encantado!!! Que suerte que no le pase nada malo a Carolina!!! :)
ResponderEliminar