Alejandra: Chicos, creo que tenéis que iros ya -cortas a tu hermana-
Liam te mira. No estás acostumbrada a verle tan destrozado. Sabes que han estado hablando de lo que le pasa a su bebé y su cara, por si te quedaba alguna duda, lo demuestra. Niall te mira extrañado.
Sofía: ¿Por qué? Déjales, yo les preparo algo -haciendo el amago de ir a la cocina-
Carolina: No, mamá, quédate, déjales -cogiéndola de la mano para retenerla-
Carolina gira un poco el torso para mirarte. Asientes y te llevas a los chicos fuera de tu casa. Cierras la puerta al salir.
Niall: ¿Qué pasa?
Tocas el cuello de su camisa y agachas la cabeza. Tus ojos empiezan a llenarse de lágrimas de nuevo. Mierda, ya llevabas un día sin llorar...
Alejandra: Ahora todos tenemos que ser fuertes y apoyarla
Miras a Liam. Se muerde el labio inferior con rabia. Niall mueve su cabeza mirándoos, tratando de entender lo que pasa.
Niall: Chicos, me estáis asustando
Alejandra: Hay un problema con el embarazo...
Niall: ¡¿Qué?!
Su vista se clava en Liam.
Alejandra: Es un embarazo de riesgo, tiene que estar muy relajada, no se puede llevar demasiados sustos y debe cuidar su modo de vida
Niall: Pero... Pero si estaba genial, no tenía ningún tipo de problema
Liam: Si que lo tenía pero no lo sabíamos hasta ahora
Alejandra: De todos modos todavía es muy pronto para saber nada con certeza, Liam -intentas tranquilizarle-
Niall pone una mano sobre su espalda a modo de pésame.
Alejandra: Todo se confirmará en unas semanas, cuando tenga la siguiente cita
Liam: Ella lo lleva muy bien
Alejandra: Ella tiene que llevarlo bien, es su salud y la de su hijo y realmente todo depende de su estado de ánimo
Liam: Tu eres de esas que piensan que si asimilas bien la enfermedad te ayuda a sobrellevarla, ¿no? -levantando un poco la vista-
Alejandra: Carolina no tiene una enfermedad, Carolina tiene un regalo convertido en vida, no digas que es una enfermedad porque tu hijo no lo es
Los ojos de Liam empiezan a hacer chiribitas.
Alejandra: Eh, cielo... -Vas a abrazarle- Que no va a pasar nada... -Liam te abraza fuerte- Ya verás como todo va a ir bien...
Tu hombro empieza a mojarse cuando Liam apoya su cara en él. Unos segundos más tarde te da un beso en el lugar que se ha apoyado y retira su cabeza.
Liam: Ayúdale ahora con vuestros padres...
Alejandra: Lo sé, me voy ya para adentro, no quiero dejarla sola
Liam: Estoy con ella, estamos todos con ella, no la dejes que sufra
Alejandra: Sabes que nunca dejaría que le hicieran daño
Liam: Cuidamela...
Alejandra: En unas horas la ves otra vez con esa sonrisa tan preciosa que tiene, ya lo verás
Liam sonríe como puede y te da un beso en la mejilla. Te acercas a Niall y le das un beso rápido en los labios antes de volver a abrir la puerta. Cuando la cierras oyes un golpe fuerte contra la pared que tienes al lado. Oyes a Niall tranquilizar a Liam. Resoplas,estiras tu pelo, coges aire y te preparas para lo que tienes que vivir.
Sofía: ¡¿Qué?! -oyes a tu madre gritar-
Entras rápido al salón y te pones al lado de tu hermana. Coges su mano y os quedáis como una especie de barrera delante de tus padres.
Paco: ¿Cómo has dicho, Carolina? -vocaliza lentamente-
Su mano está un poco levantada. La miras, está temblando. Aprietas la mano de tu hermana.
Carolina: Fue un accidente...
Tu madre se lleva las manos a la cabeza y se da media vuelta para que, probablemente, no veáis su estado de desesperación.
Paco: Pero se puede solucionar
Alejandra: ¡No! -acudes rápida- Ya no...
Tu padre gira el cuello como si estuviera oxidado, lentamente. Ya no puede abortar, ya no son células, ya no es un feto, es un ser vivo, ya respira. No hay una persona en todo el mundo que esté más en contra del aborto que tú y aun así te lo replanteaste. Imaginas la cabeza de tus padres a punto de explotar por la presión pero tú, tu hermana, Irene y los chicos ya le habéis cogido cierto cariño a ese puñado de células.
Paco: ¿Tú lo sabías?
Alejandra: Claro que lo sabía
Tu madre se vuelve a dar la vuelta.
Paco: Alejandra, a tu habitación
Alejandra: No -protestas sujetando con fuerza la mano de tu hermana-
Paco: Alejandra, vete a tu habitación -señalando el camino-
Alejandra: ¿Por qué? Yo soy la que mejor conoce su historia
Sofía: No mejor que ella que es quien la lleva, haz caso a tu padre, vete a tu habitación
Alejandra: Pero yo...
Paco: ¡Qué te vayas a tu habitación joder! -grita-
Está nervioso, se lo notas. No quieres dejar a tu hermana sola, se lo has prometido a Liam y a ti misma pero si te quedas sólo vas a empeorar todo. Elevas tu mano hasta tu boca y besas la de Carolina. "Estoy contigo" piensas mientras lo haces. Carolina te mira pidiendo auxilio. Te desprendes de su mano y, cabizbaja, caminas hasta tu cuarto.
Cuando entras cierras la puerta de golpe y corres hasta tu cama. Caes en ella llorando. "La van a hacer daño" piensas. "Y yo no voy a estar ahí" te culpas. Gritas y empiezas a dar puñetazos a la cama de la rabia. Empiezas a rascarte los brazos. Te pican mucho. Te da mucho asco todo tu cuerpo, lo que has estado haciendo hace unas horas sin preocuparte en lo que de verdad importa, en tu hermana y en como lo está pasando y ahí estás tú, tirada en el suelo, con la cabeza mirando al techo y tus ojos vertiendo agua, con la impotencia acorralando tu cuerpo. Una arcada llega a tu boca haciendo que te levantes. Corres hasta el baño y levantas la tapa del retrete. Dejas salir todas las impurezas, todas tus fuerzas, toda tu pesadumbre, todo lo que te atormenta. Por lo menos cinco largos minutos te dejan a solas. Sólo tú y una vía de escape. Oyes gritos desde el salón y te impulsan a recobrar la compostura para ver como va la conversación. Oyes a tu madre gritar llorando y a tu hermana llorar. Abres corriendo la puerta del baño y ves un gran bulto en el suelo. No llegas a distinguir lo que pasa pero sales corriendo. Cuando llegas al salón estás tan mareada que tienes que sujetarte a los quicios de las puertas para no caerte. Unos segundos más tarde consigues sostenerte. Tus ojos se abren mucho al ver las patadas que brutalmente le está dando tu padre a tu hermana en el estómago. La ira se apodera de ti y corres a empujar a tu padre.
Alejandra: ¡HIJO DE PUTA! -Gritas-
Comienzas a pegarle. No te das cuenta pero las técnicas que practicabas en el gimnasio salen a relucir y los puñetazos golpean fuertemente en su hombro.
Alejandra: ¡Es tu hija cabrón! -llena de ira-
Sofía: ¡Alejandra! -llora- Para, Alejandra, por favor
Notas como una fuerza externa te separa de tu padre pero sueltas las últimas patadas que le alcanzan a la perfección en el costado. Tu madre no es ya que está sujetando a tu padre.
Alejandra: ¡Métete conmigo! ¡Vamos! ¡Si tienes huevos pégame a mi! -gritas pataleando-
Caes llorando de rodillas al suelo. Te giras y ves que tu hermana es quien te ha detenido. La coges la cara. Su labio sangra y del pelo aparece una herida muy roja. Apoyas tu frente en la suya y las dos lloráis desconsoladas. La coges la mano y como puedes te levantas. Todo tu cuerpo está temblando, por la baja de azúcares liberados anteriormente y por la paliza que acabas de darle a tu padre. No tienes fuerzas para nada. Tu hermana se levanta contigo. Tu madre te mira asustada, contra una esquina. Tu padre está tirado en el suelo. Le miras de arriba a abajo y andas para pasar por su lado. Juntas la poca saliva que queda en la boca y la expulsas en su dirección.
Alejandra: No vuelvas a acercarte a ella -dices todavía consumida por la rabia-
Unos pasos más y salís al pasillo del portal. Miras a tu hermana y la tocas el pelo.
Alejandra: ¿Estás bien? -muy nerviosa-
Ya no te quedan lágrimas pero si muchas ganas de pegar a alguien. Tu hermana asiente como puede. Aspira por la nariz y limpia sus lágrimas. Levantas la vista y miras su herida de la cabeza. Pasas tu dedo pulgar por ella. Retiras algo de sangre pero sale demasiado rápido.
Alejandra: Joder -dices alargando la "o"-
Sacas el móvil del bolsillo trasero de tu pantalón.
Carolina: ¿Qué haces? -poniendo la mano en la pantalla de tu móvil-
Alejandra: Llamar a los chicos -mirándola-
Carolina: ¡No!
Alejandra: ¿Cómo que no?
Carolina: Demasiadas explicaciones Ale, ya sabes como se ponen, le contamos esto a Zayn y le mata él mismo
Alejandra: ¿Te piensas que no se van a dar cuenta?
Carolina retira lentamente su mano del teléfono.
Carolina: No se lo digas a Zayn
Alejandra: Zayn es nuestro amigo, en cuanto te vean los demás él se va a enterar
Carolina: No le llames
Alejandra: ¿Qué quieres que haga? ¿Te dejo aquí en el portal? ¿Te llevo a un médico y le das las explicaciones a él?
Carolina: Alejandra... Es nuestro padre...
Alejandra: ¡NUESTRO PADRE TE HA PEGADO! -gritas-
El labio de Carolina empieza a temblar como lo hacía de pequeña. De pronto la ves tirada en el suelo junto a un columpio. Se ha echo una herida enorme en la rodilla. Su labio empieza a temblar. Tú estás paralizada, no puedes moverte, entonces es tu padre el que viene corriendo a cogerla en brazos. Ya han pasado seis años de ese momento y Carolina se encuentra en el mismo estado.
Alejandra: Joder... -dejas salir de tu boca a la vez que la abrazas-
La das un beso en la cabeza y coges de nuevo el móvil.
Alejandra: Llamaré a Paul, él sabrá que hacer.
¿pero tú como eres así haciendo estos capítulos? Se me a puesto la piel de gallina... madre de dios...
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