jueves, 28 de marzo de 2013

Capítulo 12

Entras a tu habitación, cierras la puerta y miras al frente. Ahí está tu cama, recuerdas que la pediste con forma de sofá pero siendo cama, igual que tu hermana. La cama está situada justo debajo de la ventana. Te encanta mirar por ella cuando despiertas y ver la luz del sol en verano, los pajaritos cantando en primavera, las hojas cayendo en otoño y los copos de nieve en invierno. Al lado de la cama tienes una pequeña mesita de noche con una lámpara. Vas a la cama y sentada te quitas los zapatos. A la derecha de la cama tienes el armario, no es empotrado. Lo abres y sacas el pijama. Enfrente de la cama tienes un pupitre y encima un corcho con un montón de fotos con tu familia y amigas. Habrá que hacer hueco para colocar las fotos con los chicos. Piensas. Hace menos de un día en tu mente los llamabas los One direction; ahora son los chicos. Vuestros chicos. Cómo puede cambiar la vida en un solo día  Entras por la puerta que da acceso al baño. Te miras al espejo. Te desmaquillas. Te sueltas el pelo. Pasas a la habitación de Carolina. Ya está acostada aunque no crees que esté dormida. Vuelves a tu habitación. Te sientas en la cama. Te pones los calentadores de manos y de pies. Coges el móvil. “Solo una vuelta por Twitter”.

Entras. Tweeteas. “Impresionante día. Mil gracias por todo. Como en una nube.”

Entras en los tweets de tus amigas. Todas han puesto algo semejante excepto Carolina que no ha puesto nada. Quizá si estuviera dormida. Entras en el Twitter de los chicos.

Liam: perfecto día por Madrid.

Harry: con chicas tan estupendas como éstas cualquier cosa es preciosa pero Madrid supera las expectativas. Una foto de la puerta.

Niall: Realmente son unas chicas geniales. Ella me ha ayudado a descubrir una parte de mi que no conocía. Increíble Madrid.

Zayn: Bella ciudad la de Madrid. Lo mejor del día ha sido el final, son estupendas.

Louis: Me alegro de haberlas conocido. Gracias por este día rodeado de amigos/as.

Son geniales y todos esos tweets van por vosotras excepto el de Niall que no tienes muy claro lo que significa y te causa muchísima curiosidad. No puedes evitarlo y escribes un mensaje.

Buenas noches Niall. Enviar. Estás completamente loca. Dejas el móvil en la mesita de noche que tienes al lado de la cama. Cierras los ojos y te acurrucas. Bip Bip. Abres un ojo y ves la habitación está iluminada por el móvil. Los coges y te levantas un poco. Abres el mensaje.

“Buenas noches. Si duermes igual de bien que antes será una buena noche. Descansa.”  cibeles
Es tan mono. Le quieres muchísimo. ¿Le quieres? ¿Es eso posible en un día? Solo sabes que tienes el impulso de responder.

“Me falta un pequeño detalle para que esté igual que antes…”

Ahora no puedes dejar el móvil en la mesita. Esperas ansiosa ante el teléfono. Un minuto. Dos. Tres. Quizá no conteste. Está bien. Dejas en móvil en la mesa. Justo entonces suena. Lo coges con mucha velocidad. Lo abres.

“Imagina que estoy a tu lado. Yo te imaginaré al mio. Hasta mañana bonita.”

Una enorme alegría te llena por dentro. Sonrisa de oreja a oreja. Saltas en la cama con el móvil agarrado al corazón. Necesitas contárselo a alguien. Sales corriendo de la cama y vas a la habitación de tu hermana. Está dormida. Vaya por dios. Vuelves a tu habitación. ¿Le contestas? No, demasiado pesada. Aunque te quedarías toda la noche hablando con él. Está bien por hoy. Dejas el móvil en la mesita y esta vez si, cierras los ojos imaginándote a Niall a tu lado toda la noche.

Un rayo de luz entra por la ventana. Abres los ojos. Estás sonriendo. Te tocas la sonrisa. Sabes quien la ha provocado. Te incorporas. Pones el pie derecho en el suelo. Luego el izquierdo. Coges el móvil. Un mensaje. De Zayn. “Buenos días dormilona”. A las 8:00 de la mañana. Miras el reloj. Las 10:05 de la mañana. Ríes. Menudo chaval. Te metes el móvil en el bolsillo del pantalón, que no se te olvide contestarle. Sales al salón y ves a tu madre. La das un beso.

Alejandra: ¿y papa?

Sofía: ya se ha ido, hoy comemos todos juntos que con tantas fiestas que os montáis no le veis nada.

Alejandra: está bien –dices sonriendo-

Vas a la cocina. Metes la leche en el microondas. 1 minuto. Alguien te da en el culo.

Alejandra: buenos días -dices sin mirar a tu hermana-

Carolina: buenas

Te apoyas en la encimera mientras tu hermana se prepara un vaso de leche.

Carolina: que sueño

Alejandra: si es que trasnochar no es bueno

Carolina: claro, como tu dormiste una hora en la azotea ahora estás más que despierta.

Alejandra: tampoco dormí tanto, en cuanto llegamos tu te dormiste que te vi

Carolina: ya ves, con la ropa del día y sin desmaquillarme ni nada, estoy loquísima.

Ríes. Suena el microondas. Sacas tu vaso y metes el de Carolina. Coges el Cola-Cao y empiezas a echarte.

Carolina: ¿hay algo que quieras contarme?

Paras. Piensas.

Alejandra: anoche dormí muy a gusto

Carolina: ¿se puede saber la razón? –dice giñándote un ojo-

Alejandra: no se, pero lo hice

Carolina: ¿te gusta Niall?

Alejandra: ¡no! –es lo primero que te sale, sin pensar, como de costumbre-

Carolina: Alejandra anoche hablaste

Alejandra: ¿y? lo hago a menudo ya lo sabes

Carolina: si, pero no fue en tu cama, fue en los brazos de Niall

Alejandra: eso ya es más raro

Carolina: me llamaste y por eso me lo dijo Niall

Alejandra: ¿y que te dije?

Carolina: nada, te pregunté y solo repetías un nombre, ¿Te imaginas cual?

Alejandra: ¿Carolina?

Carolina: no, Niall

Agachas la cabeza

Carolina: ¿Alejandra?

Suena el microondas. Te vuelves. Lo abres. Sacas el vaso.

Alejandra: bueno… no lo sé –dices todavía de espaldas a ella-

Te giras y le das el vaso. Coges el tuyo y comienzas a beber.

Alejandra: ¿y si así fuera? ¿Qué tiene de malo? Miles de chicas están enamoradas de él y de Harry y de Zayn y de Louis y de Liam

Carolina: ¿Estás tonta? ¿Estás comparando el cariño a tu ídolo y las estupideces que hacen por ellos con el amor a una persona?

Alejandra: donde vas, que yo no estoy enamorada de él

Carolina: Alejandra… cuidado… él no es como un chico de la calle que puedes verle cada día o escaparte para perseguirle detrás de los árboles. Mañana, a primera hora se van para no volver porque ese es su trabajo y no lo van a dejar, ¿te crees que a mi no me va a joder tener que despedirme de Louis o de Harry? Pues claro, igual que de Zayn, Liam y Niall pero se tienen que ir, y lo peor es que no son como los amigos del verano que sabes que cada año vas a verlos y que puedes hablar con ellos cuando quieras, no sabemos si los volveremos a ver, quizá dentro de un año seamos la chicas que gritan sus nombre con pancartas y todo esto, ¿en que habrá quedado? En tu sufrimiento, nada más…

Agachas la cabeza. Sabes que tu hermana tiene razón pero, ¿desde cuando has hecho tu caso a la razón?. Sacas el móvil del pantalón. Le enseñas los mensajes.

Carolina: vale, tenéis tonteo, te lo ha dicho Zayn mil veces, os gustáis, eso está claro pero eso no me soluciona nada, ¿Crees que seguiréis manteniendo contacto?

Alejandra: puede -haces una pequeña pausa- ¿Qué? ¿te has propuesto amargarme el día? Soy joven coño tengo que enamorarme, darme la hostia, tengo que reír y llorar, tengo que besar, vivir aventuras y decir paridas y eso no me lo va a quitar nadie -dices dándote la vuelta-

Carolina: ojalá podáis encontrar un modo

Alejandra: que no estoy enamorada carolina por dios, solo me atrae físicamente y me parece un chico genial.

Llenas el vaso de agua y lo dejas en el fregadero.

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