miércoles, 27 de marzo de 2013

Capítulo 6

La noche pasó como la esperabas, jornada de risas y alcohol aunque no demasiado, tus amigas gritaron hasta quedarse afónicas cuando les contasteis que ibais a pasar el día con One Direction, tu hermana terminó pasándoselo bien y aquí estás, mirándote al espejo mientras pasan por tus ojos múltiples imágenes de ayer, lo recuerdas como si fuera un sueño del que acabas de despertar, no lo puedes creer, es todo demasiado surrealista pero miras tu móvil y, si, ahí aparece la llamada del número que tienes como “Niall”. Increíble pero es así. Te remueves un poco el pelo para despertarte del todo. Pones el pie derecho en el suelo, ya se ha convertido en una manía para comenzar bien el día. Te pones de pie. Tu cara de dormida es insuperable. Pasas la puerta que da al baño y vuelves a cruzar otra puerta para acceder a la habitación de tu hermana. No está a si que sales de ella. Vas al salón y ahí está tu madre con tu hermana.

Carolina: buenos días dormilona

Alejandra: ¿Que hora es?

Carolina: las 11:05

Alejandra: ¿QUEEE?

Carolina ríe.

Carolina: son las 9:50

Alejandra: ¿y como que me he levantado yo sola a esta hora?

Carolina: es un día muy importante, ¿verdad hermanita?

Alejandra: bastante

Reís.

Vas a la cocina a prepararte tu habitual vaso de leche.

Vuelves al salón mientras se calienta la leche

Alejandra: buuf como me duele la cabeza – llevándote la mano al ojo derecho-

Carolina: normal, se llama resaca

Alejandra: anda, la que peor se puso fue Estefanía, como siempre claro

Carolina: y tu, joder que careto tienes

Alejandra: a ver si me ligo hoy a cierto Irlandés rubio – guiñándole un ojo-

Carolina: si, pues con ese careto vas apañada

Te das media vuelta y caminas a la cocina

Alejandra: ya se verá

Oyes ligeramente algo y te ladeas hacia un lado, automáticamente pasa una zapatilla por tu lado. Miras a Carolina.

Carolina: puto taekwondo

Alejandra: ya te dije que te serviría más que el kit boxing

Carolina: ¡calla mujer! –dice sonriendo-

Entras a la cocina. Coges el vaso del microondas y le echas Cola-Cao. Lo coges y vas al salón moviendo la leche. Te sientas en el sofá con los pies en el sofá y con las dos manos sujetando la taza empiezas a beber.
Carolina: odio tu moda de los calentadores, me agobias

Miras tus pies y tus manos, están cubiertos con unos calentadores blancos que te encanta llevarlos en verano y en invierno

Alejandra: bueno, a ti te da por el maquillaje y los accesorios para el pelo y a mi por la ropa y los accesorios para la ropa, ¿Algún problema?

Carolina: no, ninguno

Reís. Miras el reloj. 10:25.

Alejandra: OSTIAS.

Carolina: ¿que hora es?

Alejandra: las 10:25

Carolina: OSTIAS.

Te levantas y dejas el vaso en  el fregadero. Vas a tu habitación. Coges un pantalón corto, una camisa blanca y tus botas blancas. Las botas las dejas a los pies de tu cama. La haces. Empiezas a vestirte. Te miras al espejo. Te gusta como vas vestida pero… coges tu colgante del búho, te lo pones. Te gusta más. Pasas al baño. Tu hermana se ha recogido el pelo en un moño flojo y se está maquillando mucho. Coges la plancha y empiezas a hacerte unas ondulaciones hacia atrás. Te colocas una pequeña flor en el pelo, la otra parte del flequillo está para tras. Coges la raya y el rímel y te pintas suave.

Carolina: joder no me extraña que los vuelvas locos –dice colocándote el pelo para adelante-

Alejandra: que dices, estás preciosa de verdad, te sienta genial el pelo así.

Lleva un pantalón largo marrón, una camisa beige y unas converses beige.

Te pones las botas y coges un bolso blanco. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario