jueves, 28 de marzo de 2013

Capítulo 16

Abres tu armario. Coges un pantalón corto claro y una camiseta de media manga negra en la que pone en la parte inferior derecha “Never mind.” Te agachas, en el fondo de tu armario tienes todos los zapatos. Coges unas Vans blancas. Te empiezas a vestir. Vas al baño. La parte delantera del pelo te la moldeas con la plancha hasta dejártela echada para atrás, el resto del pelo liso. Te pintas la raya y el rímel, sencilla, como siempre. Te pones las zapatillas y vas a tu habitación. Abres el armario. No llegas. Coges la silla de tu pupitre. Te subes encima de ella. En la parte de arriba tienes los gorros, las bufandas y las gafas. Coges unas gafas de sol retro. Te bajas de la silla. Cierras el armario.

Alejandra: Carol, ¿te falta mucho?

Carolina: no, ya estoy –dice apareciendo por tu habitación desde el baño-

Lleva una sudadera roja y unos pantalones cortos con las converse rojas y el pelo recogido en una coleta menos el flequillo. Está guapísima.

Alejandra: ¿todo listo para comerte el mundo?

Carolina: o por lo menos unas patatas mientras tiramos unos bolos –dice guiñándote un ojo-

Ríes.

18 minutos más tarde estáis en Cibeles. No hay nadie. Coges tu teléfono. Harry. Llamas.

Harry: dime

Alejandra: ¿donde estáis?

Harry: en Cibeles

Alejandra: no, en Cibeles estamos nosotras

Harry: y nosotros

Alguien te toca la espalda. Te giras y ríes. Cuelgas el teléfono. Dos besos a todo el mundo.

Estefanía: bueno que, ¿dispuesto a tragarte tus palabras? –mirando a Louis-

Louis: no, te las vas a comer tu

Vais a la bolera. Os dan una pista. El primero en lanzar es Harry, no tira ni uno. Todos reís. Te toca. Tiras 6 de 12. Bueno algo es algo. La siguiente es Estefanía que tira todos.

Niall: WOW

Estefanía: te lo dije –dice cogiendo sensualmente la chaqueta de Louis-

Te sientas en la mesa ya que no hay sitios.

Liam: ven, siéntate aquí – ofreciéndote su sitio-

Alejandra: no gracias –dices cruzando las piernas encima de la mesa-

Te toca de nuevo. Que rápido han lanzado todos. Tiras. Ésta vez solo se quedan de pié dos. Chasqueas la lengua. Miras a Niall. Está sentado en una silla y da palmadas sobre sus piernas. Levantas una ceja.

Niall: ven

Te acercas.

Niall: siéntate aquí –señalando sus pierna-

Alejandra: peso mucho –dices mirando a sus piernas-

Niall: si, seguro

Sonríes y te sientas intentando no sentarte del todo para no hacerle daño. Rodea tu cintura con sus manos. Eso hace que tu corazón se te salga del pecho pero a la vez te hace relajarte. Notas como retira tu pelo de tu oreja. Arrima su boca a tu oreja y pronuncia un perfecto:

Niall: te he echado de menos

Giras la cabeza para mirarle. Esos ojos azules. Te encantan tanto.

Alejandra: ¿cuando?

Niall: cuando que no he estado contigo

Sonríes y te acercas a darle un beso a su mejilla. Sonríe.

Zayn: te toca –dice ofreciéndole una bola a Niall-

“Vaya por dios, siempre algo lo jode todo” piensas. Te levantas de encima de él. Se levanta y coge la bola. Te sientas placentera, acabas de bajar de una nube. Niall tira. PLENO. Zayn te mira y te saca la lengua. Sabes lo que está pensando. Sonríes  La tarde pasa llena de arrumacos. Parece que ninguno de los dos quiere separarse del otro. Ríes mucho, hacía tiempo que no te lo pasabas tan bien. Salís de la bolera y unas palabras de Liam retumban en tu cabeza. Una pregunta sin más trasfondo pero que no sabes que contestar.

Liam: ¿queréis quedaros esta noche a dormir en nuestro apartamento para despedirnos bien?

Estefanía no se lo piensa.

Estefanía: claro.

No tiene nada que consultar. Su padre se fue hace ya 5 años y desde entonces su madre no levanta cabeza. A pesar de todo Estefanía es la que lleva el dinero a casa, la que mantiene a su madre y a si misma. Cuida de ella ya que es la única que le va a cuidar y como ella misma nadie mejor la va a tratar.
Irene: yo se lo tengo que preguntar a mis padres pero supongo que si

Belén: yo no puedo, mis padres no me dejan dormir fuera de casa ni loca.

Louis: ¿y vosotras?

Carolina: habrá que preguntárselo a nuestros padres

Alejandra: pero les convencemos

Liam: nosotros ponemos las almohadas y las mantas pero no los pijamas

Irene ríe.

Zayn: pero vamos, que hace calor, si queréis dormir sin pijama… -dice guiñándote un ojo mientras te agarra la cintura-

Sonríes.

Carolina: ya te gustaría a ti

Zayn: desde luego, pero… si se diera el caso… tu bien cerca de mi eeh

Carolina: claro cariño –dice mordiéndose el labio inferior-

Todo el mundo ríe.

A todas os han dado permiso. A todas menos a Belén  A sus padres no les hace nada de gracia que se junte con vosotras y menos que conozca gente nueva y menos que sean varones. Ellos estaban convencidos de que su hijita iría a un colegio de monjas, de ahí que nunca salga con el pelo suelto. Lo consideran impuro y provocador. Nunca una camiseta escotada o un pantalón corto. De mayor su profesión será adorar a Dios. Pero a Belén no la gusta nada ese royo. Ella es más como vosotras por eso busca en vosotras un refugio pero vosotras no le podéis permitir hacer cosas de las que la privan como pasar la última noche con sus amigos que se irán mañana para no volver.

Os separáis para ir a recoger los pijamas y quedáis en la puerta de Alcalá. Media hora después Carolina y tu esperáis con Irene. De repente aparecen dos chicos corriendo y tres detrás y un montón de chicas detrás de ellos.

Irene: mira, ahí vienen

Ríes. Pasan corriendo al lado de vosotras y Niall te coge de la muñeca. Comenzáis a correr vosotras también. Dobláis la esquina y ves una furgoneta negra. Se abren las puertas y pasáis corriendo. Las puertas se cierran.

Carolina: ¿que ha sido eso?

Liam: llegaron unas pocas a pedirnos autógrafos y como siempre se los dimos –dice colocándose la camiseta-

Louis: luego otras pocas nos pidieron una foto

Zayn: cada vez eran más

Niall: nos pidieron una canción y todo iba bien hasta que…

Harry levanta el brazo. Su camiseta está desgarrada.

Harry: hasta que se volvieron caníbales…

No puedes evitar reírte.

Alejandra: Nos hemos dejado a Estefanía.

Harry: vamos a recogerla ahora con la caravana.

Asientes con la cabeza y ríes de nuevo. Paráis enfrente del portal de Estefanía. Bajas de la caravana con Irene. La llamáis. Tarda 2 minutos en bajar. Se extraña de no ver a nadie más que vosotras.

Estefanía: no me jodas que me tengo que volver a subir esto -dice con las manos en las bolsas donde tiene la ropa-

Irene: no, tranquila, síguenos y te contamos todo –dice riendo-

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