jueves, 28 de marzo de 2013

Capítulo 15

Ya casi habéis terminado de comer cuando suena tu teléfono. Terminas de beber agua y te levantas deprisa de la silla. Coges el teléfono. La llamada entrante es de Irene. Lo coges.

Alejandra: Irene tengo que contarte algo

El que habla es un chico, eso está claro.

Chico: Cuenta tía

Y eso ya lo acaba de rematar. Ese acento inglés. Ese tono de voz. Ese “tia”.

Alejandra: Liam, ¿que haces con el móvil de Irene?

Liam: ¿como sabes quien soy? –dice ya en ingles-

Alejandra: era obvio, más de un año con las petardas con las que estás escuchando… para no conocerte..

Se escucha como ríe.

Por detrás se oye a Irene. Se escucha ruido.

Irene: ya estoy tía

Alejandra: ¿que hacia con tu móvil?

Irene: pues que iban a ver fotos pero ya veo yo las fotos que bien las miran…

Alejandra: Tía te tengo que decir una cosa.

Irene: me imagino lo que es

Alejandra: el que

Irene: estamos pensando en lo mismo; en la parte amarilla de la tarjeta en la que pone N H, ¿verdad?

Alejandra: tan claro como eso, rubio, Niall Horan, no sé que me pasa

Irene: se llama amor amiga mía

Alejandra: ¿porque os a dado a todos por decir amor?

Irene: ¿necesitas que te lo explique?

Alejandra: si

Irene: pues tía este no es el mejor momento ni el mejor lugar para hablarlo

Alejandra: lo sé pero tenemos que hablarlo.

Irene: claro, escucha

Alejandra: dime – subiéndote al poyete de la ventana de tu habitación, la de encima de tu cama-

Irene: hemos decidido ir a la bolera porque Louis a retado a Estefanía y ya sabes como es a si que llevaros dinero

Alejandra: perfecto.

Irene: a las 5:30 quedamos en Cibeles

Alejandra: va

Irene: adiós cariño, no pienses mucho que ya sabes que es malo.

Cuelgas. Tiras el móvil a la cama. Abres las ventanas que se abren hacia fuera. Sentada en el poyete de la ventana como si se tratara de una ventana de un bajo de un pueblo, sacas la pierna derecha por fuera de la ventana. Vivir en un tercero tiene sus ventajas y desventajas pero desde luego el aire es una de sus ventajas. Miras a fuera y a bajo. Nunca te han dado miedo las alturas. El viento mueve tu pelo, que te lo has peinado, y ondea suave. Miras un pájaro. Sale de una rama y vuela hasta perderle de vista. Dentro de unas horas los chicos se irán de tu lado hasta perderles de vista. Eres afortunada y lo sabes. Tu, Alejandra Sanz, has reído hasta llorar con Harry Styles, has bailado bachata y reggeton con Zayn Malik, has echado una tremenda batalla de agua con Liam Payne, has cantado y has tenido mil miradas de complicidad con Louis Tomlinson y has dormido en los brazos de Niall Horan. Sin duda han sido unos días increíbles, parece mentira que ahora se tengan que ir, que no los volverás a ver, que se irán para no volver, tus niños, ahora te das cuenta de que no son tu niños, nunca lo han sido, solo son cinco chicos a los que conociste por la patosa de tu hermana, y que uno de ellos se acordó de ti porque se había chocado antes contigo y sintió la necesidad de hablar contigo más. Un día entero da para mucho y tu lo has descubierto. Ojalá no fueran famosos y pudieran quedarse ahí, a tu lado. Ojalá el tiempo se hubiera parado en el momento en el que ayer estabas bailando con Niall, o bebiendo con Niall, o cantando con Niall, o bajo la puerta con Niall, o riendo con Niall, o hablando con Niall, o mensajeándote con Niall, o durmiendo con Niall. Cualquiera de esos momentos son perfectos. Casi tan perfecto como él.

Alguien te toca la pierna. Giras la cara. Es carolina.

Carolina: ¿que te pasa?

Alejandra: es Niall, Carolina, me da miedo lo que pueda a llegar a sentir por el… -dices bajito, no quieres reconocerlo-

Carolina agacha la cabeza.

Carolina: estoy enamorada de Zayn –dice entre dientes-

Alejandra: ¿QUE? –dices metiendo dentro del poyete la pierna que tenías fuera-

Carolina: si, todo lo que te dije esta mañana… intentaba convencerme a mi misma

Alejandra: pero Carolina…

Carolina: es especial, Alejandra, su forma de mirarme, de tratarme, de sonreírme, anoche cuando te dormiste bailamos pegados y estuvimos a punto de besarnos, apunto.

Alejandra: pero eso es fantástico

Carolina: no, no es fantástico, Alejandra, en menos de 24 horas se van a París y tardarán 6 meses en volver, aparte de que no le gustaría –dice levantando la cabeza por fin-

Alejandra: estuvisteis a punto de besaros

Carolina: pero no lo hicimos

Bajas a la cama y le sostienes la cara entre tus manos.

Alejandra: ¿pues sabes que te digo? Que nos queda un día y vamos a disfrutarlo, vamos a salir ahí –señalando a la puerta con el dedo índice- y nos vamos a comer el mundo y quizá a un Irlandés o a un Británico, porque, ¿por qué vamos a negarlo? Están buenísimos y, ¿sabes que? Nosotras también.

Te pones de pie y coges la muñeca de tu hermana. Corres hasta el baño. Sitúas a tu hermana enfrente del espejo. La agitas un poco el pelo y le secas tres lágrimas que le habían corrido el rímel. Le recoges un poco el pelo de la cara.

Alejandra: ¿ves? Eres preciosa –dices mirándola a través del espejo-

Carolina se da la vuelta y te abraza.

Carolina: gracias por todo

Os separáis.

Alejandra: venga, y ahora a arreglarte que nos vamos a jugar a los bolos – pasándola la mano por la cara para intentar arreglarla el maquillaje- voy a decírselo a mamá y a papá

Sales del baño a tu habitación y luego al pasillo. Vas a la cocina.

Alejandra: mamá, que hoy vamos a la bolera vale?

Sofía: vale, ¿teneis dinero?

Alejandra: si, todavía nos queda algo de paga

Sofía: ¿y a que hora volveréis?

Alejandra: a las 3:30 como siempre, ¿no?

Sofía: esos nuevos amigos vuestros no me gustan nada

Alejandra: mamá se van mañana es lo que tiene la agenda de los famosos, ya no los tendrás que aguantar hasta dentro de un tiempo

Sofía: todavía no me puedo creer que conozcáis a unos famosos

Alejandra: pues nada más que mires.

Sacas el móvil y le enseñas alguna foto de todos juntos.

Sofía: ya… bueno, pero ni un minuto más tarde

Alejandra: vale pero mañana saldremos temprano para ir a despedirlos

Sofía: está bien…

Alejandra: gracias mama –dándola un beso muy fuerte-

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