lunes, 6 de mayo de 2013

Capítulo 101


La noche ha pasado con muchas confesiones como cuando Zayn confesó que Carolina había sido la única con la que se había planteado tener algo serio a parte de Perrie. Tampoco se os borrará fácilmente de la memoria el beso entre Belén y Zayn. No se han cortado nada, Zayn le metió la lengua hasta la garganta. Vas andando al lado de Niall.

Niall: Entonces, ¿sigues teniendo dudas?

Alejandra: No son dudas Niall, yo no dudo de lo que siento por ti, dudo de que pueda volver a pasar

Niall: Pero por esa regla de tres yo también podría tener miedo de que a la mínima que una fan te diga algo de mi me vas a dejar –dice serio-

Alejandra: Tu eres libre ahora, puedes hacer lo que quieras y pensar lo que quieras –dices más seria que él-

Empieza a refrescar y la manga corta te está haciendo pasar una mala jugada. Niall te ve temblar.

Niall: Tienes frío eeh -dice sonriendo-

Alejandra: Un poco –dices pasando tu mano rápido de arriba abajo por tu brazo riendo-

Niall pasa su brazo por encima de tu hombro. Coge tu mano entrelazándola con la suya y empieza a subir y bajar por tu brazo. Le miras y sonríes. Te devuelve la sonrisa. Te da un beso en la mejilla. Esos acercamientos con Niall de amistad, ya que ninguno debéis sobrepasar el límite, amor, porque los dos queréis sobre pasarlo, están haciendo mella en ti. Desearías poder tenerle más cerca pero debes esperar un poco para que todo salga según tú tienes previsto.

Camináis hasta el hotel abrazados. Las chicas pasan a la habitación. Están cansadas. Irene y carolina se despiden de sus chicos con un beso largo antes de entrar. De el último del que te despides tu es de Niall. Le das un beso en la mejilla poniéndote de puntillas ya que no llegas a él. Te das la vuelta y caminas para entrar. Niall te coge de la muñeca. Giras. Le miras a los ojos. Sonríe. Andas dos pasos y le abrazas. El abrazo dura varios minutos. Ligero, sin llegar a dejarte sin respiración, como a ti te gustan. Le tocas el pelo. Le sientes cerca. Te pones de puntillas de nuevo y le susurras al oído. “Te quiero”. Te das media vuelta sin volver a mirarle a la cara. Entras a la habitación.

Pasas tus manos fuertemente por tu cara. La frotas. Sonríes. Te encanta. Te encanta mucho y lo sabes. Lo malo es que el también lo sabe. Lo sabe del mismo modo en el que tu sabes que tú a él le encantas. Es rara esa sensación de saber de que el chico del que estás enamorada lo está por ti y que tienes que respetar una distancia que ni si quiera existe, una distancia que ambos habéis puesto. No, una distancia que tú has puesto y que cada vez comprendes menos. Oyes pasos corriendo por la casa. Miras al frente. Carolina se acerca a ti.

Alejandra: ¿Qué pasa?

Carolina: Estefanía está en la habitación

Alejandra: Ah, ¿y?

Carolina: Su maleta está abierta en el suelo, toda la ropa tirada, ella está tumbada en la cama, sin camiseta, con los pantalones a medio subir y desabrochados, con una botella de Gin Tonic en la mano, y huele a tío en la habitación muchísimo

Alejandra: Joder, –dices pasándote la mano por el pelo- vamos a verla –dices dejando salir el aire de tus pulmones-

Entráis en su habitación. Belén la está arropando. Según entras en la habitación el olor a tabaco, sexo y alcohol te echa para atrás. Tampoco nada de lo que hay ahí dentro te interesa.

Carolina: ¿Qué pasa? -dice al ver tu cara-

Alejandra: Me voy a dormir

Carolina no lo comparte porque quiere que las ayudes pero entiende que no quieras ni tocarla. Se acerca a ti y te da un beso de "buenas noches". Vas a la cama. Te pones el pijama. Te haces una coleta y te metes en la cama. Te arropas. La temperatura del día ha bajado. Coges el móvil. Abres el WhatsApp. No tienes nada. Te parece muy extraño pero sin preguntarte nada más apagas el móvil, cierras los ojos y empiezas a soñar.
                                                          
                                                      ***

Te suena el móvil. Lo coges sin abrir los ojos.

Alejandra: ¿Si?

Una chica habla, su voz te resulta familiar. Entonces recuerdas el día, la hora y el lugar.  

Alejandra: ¡Perrie! –dices sentándote en la cama-

Perrie: Buenos días –se la nota contenta-

Alejandra: ¿Ya habéis llegado?

Perrie: Claro, te dije que en cuanto llegara te llamaría

Alejandra: Pues es gracioso pero, ¿a que no sabes donde estoy? –dices frotándote un ojo-

Perrie: En la cama, recién despierta

Alejandra: ¡Bingo! –dices riendo-

Perrie: Me lo he imaginado, por eso le he dicho a nuestro chófer que nos lleve al hotel, cuando todos estéis listos me llamas y quedamos

Alejandra: Me parece bien

Perrie: Por cierto, ¿sabes con quien estoy?

La voz de una chica pronuncia tu nombre acompañado de un “Hola”. Es Jade, una de las componentes de la banda de Perrie. Pegas un pequeño gritito que consigues ahogar a los dos segundos.

Alejandra: Perrie, te mato

Oyes a Perrie reír. Unos instantes después Leight-Anne y Jessy te saludan también.

Alejandra: Hola chicas

Perrie: Nada, deja de ser maja que te tenemos que colgar –dice con su peculiar tono agudo de voz-

Alejandra: Vale pesada, hasta luego –dices riendo-

Perrie ríe también y cuelga. Abres la ventana para recibir los rayos de sol como los que recibiste ayer y que tan bien te hicieron. Pero en lugar de eso entre un viento muy agitado. Cierras enseguida. Te levantas de la cama. Pie derecho. Pie izquierdo. Coges un jersey de media manga a rayas azul y blanco. No es muy abrigado pero tampoco muy suelto. Un pantalón corto con medias debajo. Vas al baño. Te haces una trenza de espiga que cae por tu hombro. Las patillas rizadas las has dejado fuera de la trenza. La raya del párpado de arriba delineada con el eye-line. Un brillo suave en los labios. Sales de la habitación y oyes unos gritos. Te acercas rápido al salón.

Belén: Estefanía, por favor

Estefanía: Belén piensa en mi, no puedo verlos juntos ya aguanté demasiado, él me ha demostrado que realmente la quiere, no puedo ver de nuevo sus besos

Carolina: Pero piensa toda la ilusión que te hacía esto – exclama-

Decides quedarte en un rincón para escuchar la conversación sin tu notable presencia.

Estefanía: Me da igual, quiero ver a mi madre, ya me buscaré cualquier cosa por ahí

Está claro lo que está pasando.

Estefanía: Me voy chicas, aquí ya no pinto nada

Belén: sigues pintando lo mismo Estefanía, nosotros te queremos aquí

Sales de donde estás en dirección a donde están todas.

Alejandra: ¿Carol donde tienes las botas bajas beige? Que me las quiero poner

Carolina: En el armario, en la parte de abajo

Miras a Estefanía que te está mirando con cara de asco.

Estefanía: Ya lo has conseguido bonita –dice acercándose a ti- ahora ya te lo puedes follar cuando quieras, por cierto, cuando esté dentro de ti recuerda morderle la parte de debajo del cuello, le encanta –dice muy cerca de ti-

La das un pequeño empujón.

Estefanía: Ah, y el chupetón que tiene en el cuello es mio, espérate a que se le quite, en eso de unos cinco o seis día y entonces ya volverá a ser todo tuyo –dice guiñándote un ojo-

Alejandra: ¿No te puedes callar nunca? ¿No tienes límite?

Estefanía se levanta la camiseta y te muestra un chupetón que tiene justo encima de donde empieza el pantalón. Está muy colorado.

Estefanía: Todavía noto su lengua creando esto –dice pasando la mano por encima de la marca-

Alejandra: Hija de perra –exclamas yendo hacia ella-

Estefanía: ¡Que no me llames así! –dice muy alterada-

Su primera reacción cuando te tiene cerca es pegarte un puñetazo que consigues bloquear pero pronto te das cuenta que solo ha sido una distracción para arañarte en el brazo contrario. Unos instantes después lanza una patada que también consigues esquivar. Tus amigas no tardan nada en echarse encima de ella para frenarla.

Irene: Tienes razón, quizá estés mejor en Madrid –dice sin pensar-

Acto seguido se tapa la boca con la mano derecha soltando a Estefanía. Esa frase deja a Estefanía sin fuerzas y cae al suelo. Carolina también la suelta y se acerca a ti. Mira tu arañazo. Está sangrando. Te acompaña al baño. Comienza a limpiándotelo. Ha eliminado la primera capa de la piel. Ni Carolina ni tu pronunciáis palabra. Oyes como se abre la puerta y te levantas del banquete en el que estabas sentada. Sales al salón ves entrar a todos los chicos y a Niall el último. Sales corriendo hacia él. No le dejas entrar y le sacas de la habitación. Cierras la puerta.

No le dejas hablar y ocupas su boca con un delicado beso. Al principio los labios de Niall no reaccionan pero finalmente responden. El beso va muy rápido, necesitado de lo que tanto tiempo lleváis esperando. Niall coloca sus manos sobre tu cintura y tu rodeas su cuello. Va perdiendo intensidad para ir ganando ternura. Casi al final del beso Niall te eleva en el aire y termina con una sonrisa en ambos. Cuando os separáis ves una lágrima en la cara de Niall.

Alejandra: eeh, ¿qué haces cariño?

Niall: Pensaba que no iba a volver a sentir esto

Alejandra: Ppues ya ves, no podía aguantar más

Niall se muerde el labio inferior.

Alejandra: Esta noche casi no he dormido, no te has dado cuenta pero me he pasado la mayoría de la noche mirándote como dormías

Niall: Si, si me he dado cuenta

Alejandra: ¿Si? No me dijiste nada –dice todavía agarrada a él-

Niall: quería ver cuanto aguantabas pero Louis me jodió la prueba

Alejandra: Me encantaba mirarte, eras tan mono...

Niall te besa de nuevo, esta vez mordiéndote el labio inferior.

Niall: Te quiero princesa

Alejandra: ¿Así llamabas también a Estefanía?

Niall: Ese nombre es sólo para ti

Le besas de nuevo.

Volvéis con los demás que están hablando con Estefanía.

Louis: Estefanía piénsatelo, solo por dos personas no te pierdes esta experiencia

Estefanía: Que no Louis, que no, que me quiero ir de aquí

Liam: Pero hasta mañana no puedes, mañana salimos a Orlando y tu podrás coger un avión a Madrid, tendremos que mover mucho dinero y más cosas pero lo conseguiremos

Estefanía: Gracias Liam

Te suena el móvil. Todo el mundo te mira. Lo coges.

Alejandra: ¿si?

Perrie: ¿Cómo vais, Ale?

Alejandra: ¿ues no lo se –tapas el micrófono- cuanto nos queda para recoger a Perrie y  a las chicas?

Zayn: ¿Ya están aquí?

Asientes.

Zayn: Pues vamos ya ¿no? –dice frotando las manos sonriendo-

Sonríes.

Alejandra: Perrie que ya vamos para allá

Perrie: Perfecto

Cuelgas. 

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