Ya es tarde. Habéis decidido ir a da una última vuelta todos
juntos por el paseo marítimo. Tu vas con Belén, que en los dos últimos días se
ha unido más a ti, Zayn, que te trata igual que siempre, nada ha cambiado desde
lo de a noche, y Louis, que, aunque se te hace raro verle con el pelo para
abajo está muy guapo. A menos de un metro detrás de vosotros van Niall y
Estefanía cogidos de la mano. Les oyes reír y te pones enferma. Parece que nada
de lo que has hablado antes con Niall le ha importado ya que sigue exactamente
igual con ella. Los demás van por delante de vosotros. Estefanía te pisa y hace
que casi se te rompa la chancla.
Alejandra: ten cuidado, que me la rompes joder –la dices
de mala manera dándote la vuelta-
Vuelves a tu posición inicial después de decirle eso. La
oyes reír y tu sangre se calienta, la sientes correr por tus venas, rápida. Vas a actuar sin pensar, lo sabes. "Ale, relájate, piensa antes de actuar, piensa antes de actuar" te repites.
Estefanía: joder, te hace falta un buen polvo hija mira, como el que
me dio a noche éste -dice refiriéndose a Niall-
Al oír eso decides que no tienes que aguantar más tonterías
y te giras. En unos segundos ocurre todo. Pasa demasiado rápido. Casi tanto que
no te da tiempo a pensar. Siempre te han enseñado a utilizar tu técnica para
defenderte pero, al ver su mano en el más íntimo lugar de Niall, tu rabia se ha
multiplicado por 5.
Coges el cuello de la camisa de Estefanía y, en menos de un
segundo, gracias a un movimiento rápido de tus muñecas, la tienes reducida a la
nada entre tus manos. Todo su cuerpo menos la cabeza toca el suelo. Su cuello
está presionado entre tus antebrazos. El cuerpo está un poco girado de tal
manera que su tobillo derecho está ligeramente presionado por tu pie. Al ver
esto todos tus amigos reaccionan para quitarte de encima de ella pero Carolina
e Irene les paran. Saben que no vas a hacer nada que no caiga bajo tu
responsabilidad y ello conlleva a cárcel si utilizas tus conocimientos por lo
que no actuaras con la sangre caliente. En estos casos te han enseñado a
utilizar la cabeza bien fría y a pensar una vez reducido el cuerpo.
Alejandra: repite lo que has dicho –dices presionándola el
cuello.
El cuerpo de Estefanía tiembla entre tus manos.
Alejandra: te he dicho que repitas las putas palabras –dices
moviéndola un poco-
Su boca empieza a vacilar también. La notas nerviosa y te
propones meterla un poco de miedo, es el momento perfecto.
Alejandra: ahora mismo tengo tu cuello perfecto para
descoyuntarlo y tu tobillo genial para crearle un esguince, –dejas un pequeño
silencio para mirar a Niall, sus ojos se clavan en ti, a lo mejor te estás
pasando- no me vuelvas a tocar los cojones Estefanía
Tanto Carolina, que ha hecho Kit Boxing, como tú, que eres
cinturón negro de Taekwondo, sabéis que con los brazos colocados de esa manera
sólo la harías un par de moratones pero no podrías matarla y con el tobillo de
ese modo la quitarías de andar un par de meses, no más.
Dejas caer a Estefanía. El peso muerto de su cuerpo cae con
inercia sobre el suelo lo que hace que sea un fuerte impacto.
Alejandra: no me los vuelvas a tocar –dices apuntándola con
el dedo-
Sales de todos tus amigos que te miran asustados ya que no conocían esta faceta agresiva tuya y vas en
dirección de la caravana. Carolina te sigue.
Carolina: ¿cómo has tenido esos huevos? –dice dándote
alcance-
Alejandra: no lo sé, ha sido todo muy rápido -tu voz hace que parezcas otra, de la histeria hasta pasado al nerviosismo-
Tus piernas están temblando. Nunca fuera del gimnasio habías
utilizado tus conocimientos y si alguien lo hubiera visto y no hubiera sabido
nada hubiera podido denunciarte y te habrías metido en un buen lío. Ha sido un acto
irresponsable por tu parte.
Carolina: ¿estás tranquila? –dice poniendo una mano sobre tu
hombro-
Alejandra: no mucho la verdad
Llegáis a la caravana y os apoyáis en ella.
Carolina: bueno, ya está, no te preocupes, ya ha pasado
–dice echando tu pelo para atrás-
Tus manos están inestables. Carolina te las coge y las
sujeta con fuerza.
Carolina: olvídalo, lleva mucho tiempo molestándote
Alejandra: podría haberla liado Carol –tu voz se tambalea no
queriendo salir de tu boca-
Carolina: pero no lo has hecho
Llegan todos. Silencio. Entráis a la caravana. La mitad del
viaje la hacéis callados pero, de pronto Zayn empieza a reír por la incomoda situación. Te mira y ríe más
fuerte. Desde ese momento empezáis a hablar.
Llegáis a la habitación y entras gritando:
Alejandra: ¡me pido primera para la ducha!
Belén: joo, yo quería –dice como una niña pequeña
agarrándote la espalda-
Las dos reís juntas. Parece mentira que con todo el lujo que
tiene ese hotel no tenga baños individuales.
Echabas de menos esos momentos con la más pequeña de tus
amigas. Siempre habéis estado muy unidas y últimamente no era lo mismo. Liam y
Louis han ido con vosotras a vuestra habitación. Estefanía se ha ido con Niall
porque se lo ha pedido él.
Estás en la ducha. Te paras a pensar todo el día de hoy. La
verdad es que ha sido un día de locos. Primero te despiertas después de una
larga noche recuerdas ese papel que te dio Niall antes del concierto. Lo lees
pensando que será alguna tontería como las que hacíais antes. Resulta ser una
carta muy extraña en la que te dice cosas preciosas y que te confunden. Después
te enteras de que tu hermana y Liam han empezado su relación y que han dormido
juntos. Tan solo unos minutos después eres consciente de que Estefanía y Niall
han dormido juntos y Dios sabe que cosas habrán echo. Pasáis todo el día en un
lago que parece una playa reservada sólo para vosotros porque no había nadie
más. La mañana es perfecta, la comida igual y la tarde… Al recordar la tarde tu
mirada se pierde en los azulejos, te escuchas en tu cabeza como si estuvieras
hablando en voz alta. Recuerdas palabra por palabra, acto por acto todo lo correspondiente a tu conversación con Niall.
Te sigue queriendo. Tu a él también. Pero no puedes estar ya con él. Eso es su
decisión, nunca más volverás a tomar decisiones, está claro que no vales para
ello. Luego ha pasado lo de Estefanía… no pensarás ni un segundo más lo
ocurrido en esos minutos.
Te enrollas en una toalla y sales de la ducha. Te peinas
rápido el pelo para que Belén pueda entrar porque sino se os va a hacer tarde.
Te aprietas la toalla y sales del baño común. Te encuentras con todos tus
amigos menos Estefanía en el salón. Cierras los ojos al recordar que sólo una
toalla tapa tu desnudo. No puedes contener la risa. Te miran. Zayn ríe. Ríes más todavía. Empiezas a andar muy rápido. Niall se pone de pie.
Niall: espera Alejandra
Alejandra: ahora no, Niall
Niall: te quiero decir una cosa
Alejandra: puedes esperar a que me vista, ¿por favor? –dices
riendo ante la insistencia de Niall-
Harry: a este ya le da igual todo, y si estás desnuda mejor
Se te salen los ojos cuando oyes a Harry decir eso. Te
muerdes el labio para no reír de nuevo y, apretando la toalla contra tu cuerpo,
corres hasta tu habitación.
¿Cómo ha dicho Harry eso? No es normal ese comentario en
vuestro estado. No sois nada, y menos a ojos de gente ajena a lo que ha pasado
esta tarde. O, quizá Harry no sea nada ajeno a lo que ha pasado esta tarde.
No hay comentarios:
Publicar un comentario