viernes, 3 de mayo de 2013

Capítulo 96

Te pones una camiseta de tirantes blanca que tú misma recortaste para que quedaran unas sisas muy grandes. Te abrochas los botones de tus pantalones más cortos. Debajo llevas tu bikini favorito. Es morado y rosa. Tu pelo lo tienes más natural que nunca. Sólo lo llevas así cuando estás recién duchada o cuando sales de la piscina o del mar, porque no te lo peinas. Tienes esas ondulaciones que son tan tuyas que no se las has visto a nadie. No llega a ser rizado pero tampoco está liso. Te pones unas chanclas moradas y unas gafas prácticamente cuadradas. Sales de tu habitación y bajas hasta la planta de abajo. Todos están esperándote aunque Belén y Carolina todavía siguen arriba.

Esperáis 10 minutos y por fin aparecen las dos. Os metéis en dos coches uno lo conduce Louis, a pesar de que ninguno queríais que lo condujera él, como insistía tanto le habéis dejado pero teméis con lo que os sorprenda esta vez. El otro lo conduce Harry. A pesar de que ya hace tiempo que se ha sacado el carnet de conducir sigue siendo el más inexperto de todos pero, aun así le habéis dejado conducir. A veces piensas que estáis locos.

De repente los coches se paran en medio de una carretera. Os hacen bajar y os tapan los ojos. A ti te los tapa Niall. Una imagen del panel, ese panel que todos los días cuando estabas en Madrid visitabas, ese panel que te ha dado tantos momentos buenos, viene a tu mente. Sientes a Niall respirar. Su pecho está pegado a tu espalda y cuando se mueve lo notas. Por no contar con su aliento rozando tu nuca a través de tu pelo. Eso te hace estremecerse y te encanta. Es lo más cerca que has tenido a Niall en los últimos días.

Alejandra: ¿qué hacéis? –le preguntas sonriendo-

Niall: recuperar la magia que la hemos perdido con vosotras

Frunces el ceño y tu boca llevándola hacia la derecha pero sin perder esa expresión sonriente. Oyes la voz de Liam pronunciar en alto un “Como no reconozcáis esto os dejamos aquí tiradas y os volvéis a Madrid a pata”. Todas reís. Volver desde Chicago a España andando va a ser un poquito difícil, sobre todo pensando en el gran océano que desde el avión se veía más grande de lo que pensabas.  

Alejandra: ¿que tramáis?

Niall: calla –dice sensualmente muy cerca de tu oreja-

Por un momento te preguntas quien la estará tapando los ojos a Estefanía pero enseguida se te va el pensamiento de la cabeza para que un gran “Que la jodan” la inunde. Escuchas una cuenta atrás de cinco a uno. Cuando llegan a cero Niall desliza suavemente sus manos por tu cara para dejarte ver esa vieja caravana roja y blanca de What makes you beautiful. Tu primera reacción es sonreír y después reír a unísono con tus amigas y Estefanía al recordar las palabras de Liam. Imposible no recordar la caravana por la que a Louis le pusieron esa peculiar multa. Esa caravana con la que viste por primera vez a tus chicos.

Liam: entonces ¿que?

Carolina salta y se sube sobre su espalda.

Carolina: siempre he querido montar en ese trasto, desde que lo vi por primera vez en mi ordenador –dice 
agarrándose-

Liam: pues vamos –dice andando-

Entráis en la caravana. Vas al lado de Zayn y Belén. Llegáis a una especie de playa chiquitita en la que no hay nadie a menos de media hora de viaje. Esta vez ha conducido Niall. Salís. Os sentáis debajo de una palmera. Dejáis las toallas extendidas y os quitáis la ropa para meteros en el agua. Bueno, todos se la quitan menos tu. Tus ganas de reírte y meterte en el agua se te han quitado cuando has visto como Niall corría detrás de Estefanía por la playa para cogerla en brazos y llevarla al agua. Realmente te estás empezando a plantear que Niall no sienta cosas fuertes por ella. Se comportan como una pareja de verdad. De las que se quieren de hace mucho tiempo y eso no te sienta bien. Nada bien. Niall no ha guardado respeto por lo vuestro en ningún momento. Tú lo dejaste sí, pero él sabe que le quieres, eso se nota. Cuando anoche estabais juntos en el baile, vuestra conexión era máxima. Como antes. Todos se meten en el agua pero Irene se queda contigo.

Irene: vamos tía, quítate la ropa y vamos al agua –dice tirando de tu mano-

Niegas con la cabeza intentando sonreír.

Irene: ¿como que no? –borrándosele la sonrisa de la cara-

Alejandra: no tengo ganas tía –dices señalándolos disimuladamente mientras te dejas caer sobre las toallas-

Irene les mira.

Alejandra: a veces pienso que no pinto nada aquí, estaríais bien sin mí

Irene: no digas tonterías Alejandra

Alejandra: tía yo le quiero mucho, no pasé fechas muy importantes con mi familia por él, le quiero demasiado, no puedo verle así con ella –la moldura de tus gafas de sol retiene tu primera lágrima- imagínate que Belén estuviera así con Harry, es superior a mi Irene –la segunda no consigue retenerla-

Irene: pero, Ale...

Alejandra: Irene dímelo en serio, tu les estás viendo, tu aguantarías? –dices mirándola a los ojos aunque ella no lo ve por el tintado de los cristales-

Irene: no, pero tu siempre has sido la fuerte del grupo

Alejandra: y dale con lo de la “fuerte” pues la “fuerte” ha caído, no soy “fuerte” nunca más ahora soy la gilipollas que ha dejado ir al amor de su vida –dices levantando un poco la voz-

Irene te mira con pena. Sabe que lo estás pasando mal y ninguna de sus palabras podrán aliviarte. No se la ocurre nada que hacer y tu no vas a alargarlo más.

Alejandra: cariño vete al agua

Irene: no tía, yo me quedo aquí contigo

Alejandra: en serio, Irene, tu no tienes la culpa de que yo la haya cagado, venga vete para allá a disfrutar de tus amigos y tu chico de dentro de nada tendrá 19 años ya -dices intentando sonreír-

Irene sonríe.

Irene: ¿estás segura?

Asientes. Te da un beso en la mejilla y se pone de pie. La observas ir hacia el agua y entonces explotas a llorar. Encoges las piernas y te las sujetas con los brazos. Pones tu cabeza entre ellas. Tus lágrimas ruedan por tu cara y tu cuello. Nada puede consolarte. Si, te corriges, una persona con dos palabras. Pero no crees escucharlas hoy.
Decides ponerte de pie y hacer lo que has hecho siempre: Mirar hacia delante e intentar buscar soluciones. Te quitas los pantalones y la camiseta. Dejas las gafas cuidadosamente debajo de tu ropa. Con tu pelo intentas ocultar tu cara. Cuando llegas a la orilla tus amigos están más metidos en el fondo del mar. Te lanzas al agua como si de una piscina se tratara. Las clases de natación que tomaste hace unos años te han servido de algo al fin y al cabo. El agua fría en tu cara hace que se refrigere un poco y te calma el calor de tus mejillas. Buceas unos minutos hasta que crees que estás mejor. Llegas hasta donde están tus amigos. Sales del agua al lado de Irene que se asusta y grita.

Irene: ¡idiota! ¡Que me has asustado! –exclama mientras te echa agua-

Todos reís. Pasáis toda la mañana en el agua jugando entre vosotros, haciéndoos aguadillas, jugando con una pelota que han traído los chicos. Como no hay nadie en la playa, que parece alquilada sólo para vosotros. Cuando han dado las 4 habéis comido unos bocatas. Liam se ha quedado dormido la siesta y vosotros os habéis quedado tranquilos hablando. Son las siete de la tarde y os habéis metido un par de veces en el agua. Tú estás apoyada contra una palmera. Liam se pone de pie.

Belén: ¿dónde vas?

Liam: vamos a dar una vuelta que esto no lo conocemos y en poco nos vamos de aquí

Alejandra: yo no voy –dices poniéndote las gafas y un sombrero de Belén en la cabeza y los ojos-

Estefanía: yo tampoco

Al final convencen a Estefanía. Se van todos menos Niall y tu. Cuando os quedáis solos te das cuenta que no ha sido una buena idea. Tienes ganas de todo menos de estar a solas con Niall. Te quitas el gorro de la cara y lo dejas a tu lado. Te haces un moño flojo como los que te hacías para caminar por tu casa de Madrid cuando nadie te veía. Te pones de pie. Sólo llevas puesta la camiseta.

Niall: ¿vamos al agua?

Le miras a través de las gafas. Una parte de ti se avalancharía sobre él y le diría que le sigue amando como desde el principio e incluso más. Que no puede dejar de pensar de él que quiere volverle a sentir cerca e iría al agua con él sin pensarlo. La otra parte discutiría con él diciéndole las cosas claras, lo que también piensas, lo que decía en su carta, que sus palabras no concuerdan con sus actos. Al final solo dejas hacer lo que te sale.
Sonríes como una tonta. Niall se acerca a ti y te quita las gafas. Tu corazón late a mil pulsaciones por segundo. Apartas la vista de él. Deja caer tus gafas a la toalla. Se quita la camiseta. Tu también. Sin esperarle vas al agua. Entras despacio y después te lanzas a nadar. Te detienes cuando ya no haces pie. Niall se acerca rápido a ti. Os miráis durante unos segundos y le quitas la vista.

Niall: por fin solos

Alejandra: ¿Por fin? No parecía que lo quisieras mucho –dices sin mirarle-

Te das cuenta, una vez lo has dicho, que has perecido un poco estúpida y un pinchado en la tripa te molesta.

Niall: Alejandra… -dice acercándose a ti-

Con un movimiento de manos de alejas de él.

Niall: ¿por qué? –te dice sin moverse-

Alejandra: ¿por qué que?

Niall: ¿por qué lo hiciste?

Alejandra: ¿el qué?

Niall: ¿por qué me mentiste? –mirándote con ojos tristes-

Alejandra: no te mentí –dices hundiendo parte de tu cabeza en el agua-

Niall: ¿en serio no me quieres?

Levantas la vista y le miras.

Alejandra: no remuevas el pasado Niall, tu ya has hecho tu vida, eso es lo que importa

Niall: no, eso no es lo que importa –dice acercándose a ti-

Esta vez no te alejas. Te toca delicadamente, casi de manera inexistente, la cintura.

Niall: lo que importa eres tú

Alejandra: Niall, de verdad… -dices cansada de siempre lo mismo-

Te quitas el moño. Te hundes por completo en el mar. Te frotas los ojos debajo del agua y sales de nuevo. Niall ya no está junto a ti. Le buscas por el agua pero nada. Finalmente miras a la orilla. Está saliendo del agua. Te guías por tu primer impulso, obviando lo que tu cabeza te dice a gritos. La idea de dejarle ir de nuevo, de ignorar sus actos, no te convence así que decides ir detrás de él. Los dos salís del agua. Niall se sienta en la toalla. Te quedas de pie, delante de él, mirándole. Niall te mira guiñando un ojo por el sol. Después de varios segundos los dos termináis riendo. Te sientas a su lado.

Niall: ¿porqué tuviste que hacerlo Alejandra? Nosotros éramos felices –dice mirando al mar-

Alejandra: pasaron muchas cosas y no pensé en las consecuencias –dices apoyando tu cabeza en su hombro- pensé que sería mejor para todos y la verdad que ha sido lo mejor para la mayoría

Niall: ah, ¿sí? Para quien? ¿Para mí? ¿Para ti? No te veo muy contenta

Alejandra: ¿que más da eso? Tu si lo estás

Niall: no como cuando estaba contigo

Alejandra: Niall, ¿te puedo hacer una pregunta?

Niall: claro

Alejandra: pero contesta con sinceridad

Niall asiente.

Alejandra: ¿la quieres?

Niall: si, pero nunca la voy a querer ni a ella, ni a nadie como te he querido a ti

Alejandra: pero eso ya ha cambiado ¿verdad? –dices separando tu cabeza y mirándole-

Niall te mira a los ojos y sonríe.

Niall: nunca he dejado de quererte Alejandra, para mi siempre has sido la única

Tragas saliva. Tu corazón late más rápido que nunca.

Alejandra: es una pena

Niall: ¿el qué?

Alejandra: que estés con ella

Niall: eso puede cambiar

Alejandra: ¿la has utilizado?

Niall: no, estaba solo, confundido y destrozado y ella me ayudaba a no pensar en lo más malo de la situación cuando no te veía claro, porque cuando estabas cerca era imposible sacarte de mi cabeza

Alejandra: eso es utilizarla

Niall: entonces la he utilizado, pero no podía hacer otra cosa

Alejandra: ella te quiere –dices mirando al suelo y tocando la toalla porque no sabes que hacer con las manos y estás muy nerviosa-

Niall: ¿puedes dejar de pensar en los demás por una vez en tu vida y ser un poco egoísta?

Le miras.

Niall: eres casi perfecta -dice con un tonto un poco distinto el "casi"- pero cometes un gran error, no puedes hacer feliz a todo el mundo, aunque quieras

Alejandra: ahora sois todos felices

Niall: yo no lo soy, ¿no me ves?

Sus ojos empiezan a ponerse rojos y los tuyos a la par que los suyos.

Niall: yo no puedo ser feliz si no estoy contigo

Alejandra: pues se te ve feliz con ella

Niall: ya te lo he dicho, me hace olvidar

Alejandra: a lo mejor consigue que me olvides

Niall: pero no quiero

Alejandra: ¿por que?

Niall: porque me quieres, por que te quiero, nos queremos, ¿a qué estamos jugando? ¿Por qué hacemos esto? -dice sin entender nada-

Alejandra: ella ha sufrido mucho

Niall: Joder Alejandra -irritado- ¡Que te olvides de ella! –dice alterado- ¿Ha pensado ella en ti cuando se ha liado conmigo? No lo ha dudado ni un momento

Alejandra: y tú tampoco Niall, sabías que me estabas haciendo daño, me lo notabas en la cara, sé que lo sabías, te conozco y no te importó hacer lo de anoche en mi cara, no te importó una mierda

Niall no puede mantener tu mirada y agacha la cabeza. Ve tu mano cortada y te la coge.

Niall: ¿y esto? –dice mirándote-

Alejandra: no te diste cuenta, ¿verdad?

Niall: no

Alejandra: me corté con un vaso –dices quitando tu mano de la suya-

Niall: ¿cuando?

Alejandra: mientras le calentabas el coño a tu novia

Niall se lleva la mano derecha a la frente y se la frota.

Niall: vamos a dejar el tema, ¿quieres?

Cierras los ojos por un instante y asientes. Te tumbas en sus piernas y comienza a hacerte cosquillas en la cabeza. El resto del mundo queda reducido a nada.

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