Esperáis 10 minutos y por fin aparecen las dos. Os metéis en dos coches uno lo conduce Louis, a pesar de que ninguno queríais que lo condujera él, como insistía tanto le habéis dejado pero teméis con lo que os sorprenda esta vez. El otro lo conduce Harry. A pesar de que ya hace tiempo que se ha sacado el carnet de conducir sigue siendo el más inexperto de todos pero, aun así le habéis dejado conducir. A veces piensas que estáis locos.
De repente los coches se paran en medio de una carretera. Os hacen bajar y os tapan los ojos. A ti te los tapa Niall. Una imagen del panel, ese panel que todos los días cuando estabas en Madrid visitabas, ese panel que te ha dado tantos momentos buenos, viene a tu mente. Sientes a Niall respirar. Su pecho está pegado a tu espalda y cuando se mueve lo notas. Por no contar con su aliento rozando tu nuca a través de tu pelo. Eso te hace estremecerse y te encanta. Es lo más cerca que has tenido a Niall en los últimos días.
Alejandra: ¿qué hacéis? –le preguntas sonriendo-
Niall: recuperar la magia que la hemos perdido con vosotras
Frunces el ceño y tu boca llevándola hacia la derecha pero
sin perder esa expresión sonriente. Oyes la voz de Liam pronunciar en alto un
“Como no reconozcáis esto os dejamos aquí tiradas y os volvéis a Madrid a
pata”. Todas reís. Volver desde Chicago a España andando va a ser un poquito
difícil, sobre todo pensando en el gran océano que desde el avión se veía más
grande de lo que pensabas.
Alejandra: ¿que tramáis?
Niall: calla –dice sensualmente muy cerca de tu oreja-
Por un momento te preguntas quien la estará tapando los ojos
a Estefanía pero enseguida se te va el pensamiento de la cabeza para que un
gran “Que la jodan” la inunde. Escuchas una cuenta atrás de cinco a uno. Cuando
llegan a cero Niall desliza suavemente sus manos por tu cara para dejarte ver
esa vieja caravana roja y blanca de What makes you beautiful. Tu primera
reacción es sonreír y después reír a unísono con tus amigas y Estefanía al
recordar las palabras de Liam. Imposible no recordar la caravana por la que a
Louis le pusieron esa peculiar multa. Esa caravana con la que viste por primera
vez a tus chicos.
Liam: entonces ¿que?
Carolina salta y se sube sobre su espalda.
Carolina: siempre he querido montar en ese trasto, desde que
lo vi por primera vez en mi ordenador –dice
agarrándose-
Liam: pues vamos –dice andando-
Entráis en la caravana. Vas al lado de Zayn y Belén. Llegáis
a una especie de playa chiquitita en la que no hay nadie a menos de media
hora de viaje. Esta vez ha conducido Niall. Salís. Os sentáis debajo de una palmera. Dejáis
las toallas extendidas y os quitáis la ropa para meteros en el agua. Bueno,
todos se la quitan menos tu. Tus ganas de reírte y meterte en el agua se te han
quitado cuando has visto como Niall corría detrás de Estefanía por la playa
para cogerla en brazos y llevarla al agua. Realmente te estás empezando a
plantear que Niall no sienta cosas fuertes por ella. Se comportan como una
pareja de verdad. De las que se quieren de hace mucho tiempo y eso no te sienta
bien. Nada bien. Niall no ha guardado respeto por lo vuestro en ningún momento.
Tú lo dejaste sí, pero él sabe que le quieres, eso se nota. Cuando anoche estabais
juntos en el baile, vuestra conexión era máxima. Como antes. Todos se meten en
el agua pero Irene se queda contigo.
Irene: vamos tía, quítate la ropa y vamos al agua –dice
tirando de tu mano-
Niegas con la cabeza intentando sonreír.
Irene: ¿como que no? –borrándosele la sonrisa de la cara-
Alejandra: no tengo ganas tía –dices señalándolos disimuladamente mientras te dejas caer sobre las toallas-
Irene les mira.
Alejandra: a veces pienso que no pinto nada aquí, estaríais
bien sin mí
Irene: no digas tonterías Alejandra
Alejandra: tía yo le quiero mucho, no pasé fechas muy
importantes con mi familia por él, le quiero demasiado, no puedo verle así con
ella –la moldura de tus gafas de sol retiene tu primera lágrima- imagínate que
Belén estuviera así con Harry, es superior a mi Irene –la segunda no consigue
retenerla-
Irene: pero, Ale...
Alejandra: Irene dímelo en serio, tu les estás viendo, tu
aguantarías? –dices mirándola a los ojos aunque ella no lo ve por el tintado de
los cristales-
Irene: no, pero tu siempre has sido la fuerte del grupo
Alejandra: y dale con lo de la “fuerte” pues la “fuerte” ha
caído, no soy “fuerte” nunca más ahora soy la gilipollas que ha dejado ir al
amor de su vida –dices levantando un poco la voz-
Irene te mira con pena. Sabe que lo estás pasando mal y
ninguna de sus palabras podrán aliviarte. No se la ocurre nada que hacer y tu
no vas a alargarlo más.
Alejandra: cariño vete al agua
Irene: no tía, yo me quedo aquí contigo
Alejandra: en serio, Irene, tu no tienes la culpa de que yo la
haya cagado, venga vete para allá a disfrutar de tus amigos y tu chico de
dentro de nada tendrá 19 años ya -dices intentando sonreír-
Irene sonríe.
Irene: ¿estás segura?
Asientes. Te da un beso en la mejilla y se pone de pie. La
observas ir hacia el agua y entonces explotas a llorar. Encoges las piernas y
te las sujetas con los brazos. Pones tu cabeza entre ellas. Tus lágrimas ruedan
por tu cara y tu cuello. Nada puede consolarte. Si, te corriges, una persona con dos
palabras. Pero no crees escucharlas hoy.
Decides ponerte de pie y hacer lo que has hecho siempre: Mirar hacia delante e intentar buscar soluciones. Te quitas los pantalones y la
camiseta. Dejas las gafas cuidadosamente debajo de tu ropa. Con tu pelo
intentas ocultar tu cara. Cuando llegas a la orilla tus amigos están más
metidos en el fondo del mar. Te lanzas al agua como si de una piscina se tratara. Las clases de
natación que tomaste hace unos años te han servido de algo al fin y al cabo. El agua fría en tu cara
hace que se refrigere un poco y te calma el calor de tus mejillas.
Buceas unos minutos hasta que crees que estás mejor. Llegas hasta donde están
tus amigos. Sales del agua al lado de Irene que se asusta y grita.
Irene: ¡idiota! ¡Que me has asustado! –exclama mientras te echa
agua-
Todos reís. Pasáis toda la mañana en el agua jugando entre
vosotros, haciéndoos aguadillas, jugando con una pelota que han traído los
chicos. Como no hay nadie en la playa, que parece alquilada sólo para vosotros.
Cuando han dado las 4 habéis comido unos bocatas. Liam se ha quedado dormido la
siesta y vosotros os habéis quedado tranquilos hablando. Son las siete de la
tarde y os habéis metido un par de veces en el agua. Tú estás apoyada contra
una palmera. Liam se pone de pie.
Belén: ¿dónde vas?
Liam: vamos a dar una vuelta que esto no lo conocemos y en
poco nos vamos de aquí
Alejandra: yo no voy –dices poniéndote las gafas y un
sombrero de Belén en la cabeza y los ojos-
Estefanía: yo tampoco
Al final convencen a Estefanía. Se van todos menos Niall y
tu. Cuando os quedáis solos te das cuenta que no ha sido una buena idea. Tienes
ganas de todo menos de estar a solas con Niall. Te quitas el gorro de la cara y
lo dejas a tu lado. Te haces un moño flojo como los que te hacías para caminar
por tu casa de Madrid cuando nadie te veía. Te pones de pie. Sólo llevas puesta
la camiseta.
Niall: ¿vamos al agua?
Le miras a través de las gafas. Una parte de ti se
avalancharía sobre él y le diría que le sigue amando como desde el principio e
incluso más. Que no puede dejar de pensar de él que quiere volverle a sentir
cerca e iría al agua con él sin pensarlo. La otra parte discutiría con él
diciéndole las cosas claras, lo que también piensas, lo que decía en su carta, que sus palabras no concuerdan con sus actos. Al final solo dejas hacer lo que
te sale.
Sonríes como una tonta. Niall se acerca a ti y te quita las
gafas. Tu corazón late a mil pulsaciones por segundo. Apartas la vista de él.
Deja caer tus gafas a la toalla. Se quita la camiseta. Tu también. Sin
esperarle vas al agua. Entras despacio y después te lanzas a nadar. Te detienes
cuando ya no haces pie. Niall se acerca rápido a ti. Os miráis durante unos
segundos y le quitas la vista.
Niall: por fin solos
Alejandra: ¿Por fin? No parecía que lo quisieras mucho –dices
sin mirarle-
Te das cuenta, una vez lo has dicho, que has perecido un
poco estúpida y un pinchado en la tripa te molesta.
Niall: Alejandra… -dice acercándose a ti-
Con un movimiento de manos de alejas de él.
Niall: ¿por qué? –te dice sin moverse-
Alejandra: ¿por qué que?
Niall: ¿por qué lo hiciste?
Alejandra: ¿el qué?
Niall: ¿por qué me mentiste? –mirándote con ojos tristes-
Alejandra: no te mentí –dices hundiendo parte de tu cabeza
en el agua-
Niall: ¿en serio no me quieres?
Levantas la vista y le miras.
Alejandra: no remuevas el pasado Niall, tu ya has hecho tu
vida, eso es lo que importa
Niall: no, eso no es lo que importa –dice acercándose a ti-
Esta vez no te alejas. Te toca delicadamente, casi de manera
inexistente, la cintura.
Niall: lo que importa eres tú
Alejandra: Niall, de verdad… -dices cansada de siempre lo
mismo-
Te quitas el moño. Te hundes por completo en el mar. Te
frotas los ojos debajo del agua y sales de nuevo. Niall ya no está junto a ti.
Le buscas por el agua pero nada. Finalmente miras a la orilla. Está saliendo
del agua. Te guías por tu primer impulso, obviando lo que tu cabeza te dice a gritos. La
idea de dejarle ir de nuevo, de ignorar sus actos, no te convence así que
decides ir detrás de él. Los dos salís del agua. Niall se sienta en la toalla.
Te quedas de pie, delante de él, mirándole. Niall te mira guiñando un ojo por
el sol. Después de varios segundos los dos termináis riendo. Te sientas a su
lado.
Niall: ¿porqué tuviste que hacerlo Alejandra? Nosotros éramos
felices –dice mirando al mar-
Alejandra: pasaron muchas cosas y no pensé en las
consecuencias –dices apoyando tu cabeza en su hombro- pensé que sería mejor
para todos y la verdad que ha sido lo mejor para la mayoría
Niall: ah, ¿sí? Para quien? ¿Para mí? ¿Para ti? No te veo muy contenta
Alejandra: ¿que más da eso? Tu si lo estás
Niall: no como cuando estaba contigo
Alejandra: Niall, ¿te puedo hacer una pregunta?
Niall: claro
Alejandra: pero contesta con sinceridad
Niall asiente.
Alejandra: ¿la quieres?
Niall: si, pero nunca la voy a querer ni a ella, ni a nadie
como te he querido a ti
Alejandra: pero eso ya ha cambiado ¿verdad? –dices separando
tu cabeza y mirándole-
Niall te mira a los ojos y sonríe.
Niall: nunca he dejado de quererte Alejandra, para mi
siempre has sido la única
Tragas saliva. Tu corazón late más rápido que nunca.
Alejandra: es una pena
Niall: ¿el qué?
Alejandra: que estés con ella
Niall: eso puede cambiar
Alejandra: ¿la has utilizado?
Niall: no, estaba solo, confundido y destrozado y ella me
ayudaba a no pensar en lo más malo de la situación cuando no te veía claro, porque
cuando estabas cerca era imposible sacarte de mi cabeza
Alejandra: eso es utilizarla
Niall: entonces la he utilizado, pero no podía hacer otra
cosa
Alejandra: ella te quiere –dices mirando al suelo y tocando
la toalla porque no sabes que hacer con las manos y estás muy nerviosa-
Niall: ¿puedes dejar de pensar en los demás por una vez en tu
vida y ser un poco egoísta?
Le miras.
Niall: eres casi perfecta -dice con un tonto un poco distinto el "casi"- pero cometes un gran error, no
puedes hacer feliz a todo el mundo, aunque quieras
Alejandra: ahora sois todos felices
Niall: yo no lo soy, ¿no me ves?
Sus ojos empiezan a ponerse rojos y los tuyos a la par que
los suyos.
Niall: yo no puedo ser feliz si no estoy contigo
Alejandra: pues se te ve feliz con ella
Niall: ya te lo he dicho, me hace olvidar
Alejandra: a lo mejor consigue que me olvides
Niall: pero no quiero
Alejandra: ¿por que?
Niall: porque me quieres, por que te quiero, nos queremos, ¿a qué estamos
jugando? ¿Por qué hacemos esto? -dice sin entender nada-
Alejandra: ella ha sufrido mucho
Niall: Joder Alejandra -irritado- ¡Que te olvides de ella! –dice
alterado- ¿Ha pensado ella en ti cuando se ha liado conmigo? No lo ha dudado ni
un momento
Alejandra: y tú tampoco Niall, sabías que me estabas
haciendo daño, me lo notabas en la cara, sé que lo sabías, te conozco y no te
importó hacer lo de anoche en mi cara, no te importó una mierda
Niall no puede mantener tu mirada y agacha la cabeza. Ve tu
mano cortada y te la coge.
Niall: ¿y esto? –dice mirándote-
Alejandra: no te diste cuenta, ¿verdad?
Niall: no
Alejandra: me corté con un vaso –dices quitando tu mano de
la suya-
Niall: ¿cuando?
Alejandra: mientras le calentabas el coño a tu novia
Niall se lleva la mano derecha a la frente y se la frota.
Niall: vamos a dejar el tema, ¿quieres?
Cierras los ojos por un instante y asientes. Te tumbas en
sus piernas y comienza a hacerte cosquillas en la cabeza. El resto del mundo queda reducido a nada.
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