Metes la bolsa de aseo en la maleta. La cierras. Casi no
puedes. “Tengo que comprar una nueva mucho más grande” piensas. Empiezas a
remover todos los cajones de tu habitación, aparte de para comprobar de que no
te queda nada por meter para buscar algo de dinero, sabes que guardaste tu
cartera en un cajón de por ahí pero lo mismo ya lo ha cogido tu hermana y lo ha
guardado. Por si acaso buscarás. Abres todos los cajones, los de la habitación
y los del baño “privado” pero nada. Decides como último intento buscar debajo
de la cama. Subes las sábanas que cuelgan hasta el suelo. Todo está muy oscuro.
Pones la linterna del móvil. No ves ninguna cartera pero si una caja. La
arrastras por el suelo y la coges. Te la pones encima de las piernas. Con la
ilusión de un niño al abrir sus regalos de reyes la abres. Dejas la tapa al
lado de tus piernas.
Ves una cajita pequeña encima de un papel blanco
perfectamente colocado. Coges la cajita. La abres. Empieza a sonar música
clásica y una bailarina gira sobre un eje. Sonríes. Recuerdas una cajita que
tienes como esa en tu casa de Madrid. La dejas sonando a tu lado. Coges el
papel. Ves que debajo de él se escondían un montón de cosas, por el momento
decides que más tarde investigarás en ellas. Ahora vas a leer el papel. Lo
abres. Cuando vez la letra sabes que es de uno de los chicos. Dudas entre Louis
y Liam.
“7 de agosto del 2012.
Hoy hace un mes que las dejamos. –Piensas
en Liam, no crees que Louis lleve la cuenta- Escribo esto porque en verdad a la
única persona a la que podría contárselo está durmiendo y necesito desahogarme
ya. –De nuevo dudas- Las chicas están todos los días muy presentes en nosotros.
Una de ellas, Ale, ya ha conquistado a Niall. Otra, Irene ya se ha quedado con
el corazón de Harry. Todo esto aunque ellas todavía no lo saben. Zayn habla
cada día con cada una de ellas. Las cosas con Liam y Danielle no van muy bien.
–Vale, es Louis, habla de todos en 3º persona, no puede ser cualquiera de los
demás- Y yo… quiero mucho a Eleanor –Definitivamente, es él- Pero estoy
empezando a dudar… -“¿Cómo que está empezando a dudar?” piensas. Cada una de
ellas me despierta una cosa pero hay una de ella que me está creando un
sentimiento especial. Cada vez que la veo en fotos el corazón se me dispara y
se me crea un hueco en el estómago. La echo de menos, no es comparable a lo que
echo de menos a Eleanor pero estoy empezando a pensar menos en ella… Estefanía
me distrae de ella, de la nostalgia y la añoranza que me crea. Ahora mismo
necesito más ver a esa preciosa chica del pelo rosa a ver a mi chica. Me siento
culpable por decir esto. No debería escribirlo, ni si quiera debería pensarlo
pero… a lo mejor ella me ha hecho darme cuenta de que la chica con la que
estaba no es con la que quería pasar el resto de mi vida. Necesito tiempo
alejando de ambas para pensar aunque, más lejos no puedo estar de ninguna de
ellas. Buuf… voy a dejar de escribir porque sino…”
Doblas la hoja con la mirada clavada en la pared. No te
puedes creer que esto pasara a un mes de haberlos conocido. Y vosotras ajenas a
todo esto. No sabíais ni que les volveríais a ver y todas estas cosas pasaban
por sus cabezas ya. Erais unas ingenuas Os pensabais que sabíais todo. “Somos
jóvenes, tenemos el mundo en nuestras manos” decíais. Este viaje te está dando
más de una sorpresa y te está demostrando que nunca tienes nada al alcance de
tu mano y, mucho menos, el futuro. Te preguntas la de cosas que te quedan aún
por descubrir.
Miras de nuevo a la cajita de música cuya muñeca sigue dando
vueltas. La cierras. Miras la caja de cartón. Coges una foto de ella. Salen
Estefanía y Louis. Ella le está dando un beso en la mejilla a él. Nunca te
habías fijado en la relación que tenían tus dos amigos entonces. Lo de más son
objetos que supones que serán importantes para ellos. Guardas todo de nuevo en
la caja. La coges con el brazo derecho. Con la mano izquierda coges la maleta y
sales de tu habitación. Ya no queda nadie ni en el salón, ni en el baño, ni en
las habitaciones ni en ningún lado. Echas un último vistazo a la habitación y
sales de ella. Bajas en el ascensor pensando en todas las cosas que han pasado
esta semana. Cuando sales a la calle solo está Louis esperándote.
Alejandra: ¿Donde están los demás?
Louis: En el hotel de Perrie, despidiéndose –dice mirando a
la caja-
Miras la caja.
Alejandra: Tú y yo tenemos mucho que hablar –dices
dándosela-
Entras al coche. Louis se queda paralizado y unos segundos
después entra. Se sienta a tu lado. Le miras.
Louis: Eso fue hace mucho
Alejandra: ¿Que pasó por tu cabeza?
Louis: Sólo pasaba ella, ese era el problema, he leído esta
carta miles de veces intentando explicarme el porqué me sentía así, cuando
necesitaba contártelo nunca me cogías el teléfono por lo que decidí escribir
una especie de carta para quemarla como en el juego de la azotea
Alejandra: No lo hiciste –dices riendo-
Louis: No me atreví, sentía mucho por ella o eso pensaba
Alejandra: Pero tu estabas con Eleanor, ¿no?
Louis: Si, y cuando vi a Estefanía casi se me paró el
corazón, de verdad que sentí algo especial por ella pero nada se compara a lo
que siento cuando estoy con Eleanor, ella supera todo
Alejandra: ¿Y porque no tiraste la carta o la guardaste
mejor? La podía haber encontrado Estefanía
Louis: Era el momento perfecto para dejarlo, olvidar el
pasado, todos nos íbamos, ella se iba a ir por su lado y Estefanía nunca iba a
entrar en tu habitación
Alejandra: Corriste muchos riesgos
Louis: Si, la verdad es que me ha salido bastante mal la
jugada –dice mirando la caja-
Ríes.
Alejandra: Un poco
Louis: Cuando lleguemos al hotel la tiraré en una papelera
Alejandra: Pero, ¿tú que sientes ahora por Estefanía?
Louis: Nada, cuando vi a Eleanor se me olvidó todo lo que
pudiera sentir por ella pero cuando ha pasado esto me he dado cuenta de que no
merece la pena ni como amiga –dice cogiéndote la mano-
Alejandra: Louis, gracias por ser como eres conmigo –dices
poniendo tu mano sobre la suya-
Louis: No tienes nada que agradecer pequeña
Sonríe y te da un abrazo. Llegáis al hotel. Lo primero que
hace Louis al bajar del coche es tirar la caja a un contenedor de basura. Ríes con este gesto. Subís a despediros de las chicas. Tardáis como media hora en
despediros de ellas. Estás especialmente atenta a la despedida de Jade y Niall.
Te has vuelto sobrepretectora con Niall desde que ha pasado lo que ha pasado.
Sin embargo, la despedida de Leight-Anne te da más miedo que la de Jade.
Vais al aeropuerto. Van a ser los últimos minutos que estéis
los 10 juntos y en lugar de vivir los al máximo os llevan con un incómodo
silencio. Nadie habla y nadie tiene nada que decir. Llegáis al aeropuerto y dos
horas después de esperar os dicen que ya podéis subir. Las despedidas entre tus
amigos y Estefanía son frías. Oyes la despedida con Niall.
Estefanía abraza a Niall. Le da un beso en la mejilla. Él no
la mira. Los brazos de ella rodean su cuello. Estefanía apoya la frente en la
de Niall.
Estefanía: Todavía estamos a tiempo, dime que me quede y,
por ti, lo haré –le susurra aunque tu consigues oírlo-
Niall: Adiós Estefanía, espero que te vaya muy bien en tu
vida –dice quitando sus brazos de su cuello-
Estefanía se muerde el labio de la rabia. Cierra los puños
con fuerza. Mira al suelo intentando sonreír. Te sitúas enfrente de ella
tocándote con la mano derecha el brazo izquierdo. Pretendes darla un beso
cordial de despedida pero ella sólo te mira de abajo a arriba y quita la vista
de ti. Sin decir un solo adiós camina hacia la entrada para su avión. Niegas
con la cabeza.
Alejandra: Hasta el último momento tiene que estar
jodiendo…
Harry: Bueno, pues un problema menos, vámonos ya, que en
unas horas este cuerpecito tendrá 19 años –dice agitando su cuerpo con los brazos
abiertos-
Todos reís.
Alejandra: Seguirás siendo el más pequeño de todos, la sabes ¿no?
Harry: Dijo la chica con 16 años –dice herido en su orgullo-
Alejandra: No por mucho tiempo –dices riendo-
Liam: Vamos anda que se van sin nosotros
Harry te coge de manera que tu estómago está en su hombro y
tu cuerpo perfectamente repartido en su parte frontal del cuerpo y la parte de
detrás.
Alejandra: ¡Harry suéltame! –gritas riendo-
Sigueee!!! Pero cuando puedas ee que no te quiero agobiar
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