domingo, 21 de abril de 2013

Capítulo 82

Estás en tu habitación cambiándote de ropa. Te encantan los conciertos de los chicos. Se entregan muchísimo para que sus fans disfruten lo más posible de ellos. Estuvisteis un rato en su habitación bebiendo un poco pero cuando se hizo tarde volvisteis a la vuestra. Te pones los calentadores. Oyes como tus amigas están diciendo palabras tranquilizadoras. Te extrañas, no sabes lo que pasa. Sales de tu habitación. Todas están en círculo, abrazándose. Te acercas a ellas.

Alejandra: ¿chicas? ¿que pasa?

Se separan deprisa. Se nota que no te esperaban. Estefanía se da la vuelta, de espaldas a ti. Las demás te miran nerviosas.

Alejandra: ¿chicas? –dices moviéndote para intentar ver a Estefanía-

Carolina: Ale… -dice dando un paso hacia a ti-

Alejandra: ¿Estefanía?

Estefanía mira al techo de espaldas a ti.

Belén: Ale, déjala –dice tocándote el brazo-

Mueves tu brazo para soltarte de ella.

Alejandra: ¿me queréis decir que está pasando?

Carolina: Ale es mejor que..

Alejandra: ¿es mejor, el que? ¿Seguir ocultándome lo que lleváis haciendo 4 meses? Ya estoy cansada, ¿ sabéis? No soy tonta y me doy cuenta de las cosas –la cortas-

Estefanía: ¿si?  -dice dándose la vuelta- ¿te das cuenta de las cosas? –dice acercándose a ti despacio-

Tiene todo el maquillaje corrido. Ha estado llorando no cabe duda. ¿Qué la pasará?. Tragas saliva.

Belén: Estefanía… -dice cogiéndola el brazo-

Estefanía: déjalo Belén, se lo voy a decir ya –sin mirarla-

Alejandra: ¿decirme el que?

Estefanía: ¿no te has dado cuenta? ¿No lo has notado? –dice poniéndose a tu altura-

Empiezas a pensar lo que puede pasar. Tu mayor miedo hace unos meses cuando ella era la que más hablaba con Niall. Cuando ella la que mejor se llevaba con él, la que más complicidad tenía con él. Sólo esperas que no sea verdad lo que estás pensando. Tu corazón late muy deprisa.

Estefanía: ¿estoy enamorada sabes? Estoy enamorada de un chico increíble, de un rubio irlandés que se llama Niall Horan

Tus piernas no responden. Empiezas a temblar. Tu vista se empieza a nublar. Echas mano de la primera persona que tienes al lado. Irene te sujeta.

Estefanía: ¿tú sabes lo que es veros besaros todos los días en mi cara? ¿Aguantando vuestros “te quiero” cada día? ¿No tienes ni idea verdad?

Empiezas a encontrarte muy mal. No tienes ganas de seguir escuchando nada más.

Estefanía: por eso me alejo de ti, por eso nuca estoy cuando vosotros estáis juntos, por eso cada vez que agarras a Niall me muero por dentro

Tragas saliva.

Alejandra: pero…

Estefanía se prepara para recibir un bronca enorme.

Alejandra: Niall es mi chico, yo estoy con él, ¿que pretendes con esto? –son las únicas palabras que débilmente han podido salir de tu boca-

Estefanía: pretendo que lo sepas, que sepas que llevas haciéndome daño más de cuatro meses y yo he estado callada porque te respetaba pero ya no aguanto más

Alejandra: pero no puedes pedirme que deje de besarle, que deje de acariciarle, de tocarle, que deje de quererle porque no lo voy a hacer, Niall me quiere y yo le quiero y nos merecemos estar juntos

Estefanía: no te estoy diciendo que le dejes, te estoy diciendo lo que yo siento

Alejandra: pero me lo estás diciendo como alah, jódete y que te coma la conciencia que estás haciendo daño a una amiga tuya

Estefanía: tu sabrás, si tienes remordimientos de conciencia será por algo

Alejandra: no tengo ningún remordimiento de conciencia, no he hecho nada, antes de que tu te dieras cuenta que le querías yo ya le amaba y si estamos juntos es porque los dos nos queremos

Estefanía: perdona pero eso es mentira, mucho antes de que tu supieras que Niall Horan existía yo ya le amaba como una directioner más, sabía toda su vida, a donde iba, con quien iba y cuando le conocí fue un sueño, pero como siempre tu estabas ahí para entorpecer mi camino, siempre más guapa, más maja, más alta, siempre más de todo

Alejandra: yo no tengo la culpa de que Niall se fijara en mi

Estefanía: pero tu nunca te has preocupado de lo que yo sentía

Alejandra: tu tampoco me lo dejado ver

Estefanía: NUNCA TE HA INTERESADO –grita-

Alejandra: Estefanía no me grites –dice más relajada que ella-

Estefanía: mira como ellas –señalando a tus amigas- me preguntaron, me veían mal y se preocuparon

Alejandra: ¡pero si no me dejabas que me acercara a ti! –empiezas a alterarte- en cuanto nos quedábamos a solas te ibas

Estefanía: siempre hablabas de lo perfecto que era Niall y de lo bien que te trataba y no te das cuenta de que YO, -se da en el pecho- YO quiero ser su chica, su princesa Horan y que te diga que eres su princesa, que tu eres la chica de sus sueños duele, duele en lo más profundo de mi corazón

Alejandra: entiendo que te duela pero no puedo hacer nada para evitarlo, te enamoraste de la persona equivocada

Estefanía: y por lo visto también creí amiga a la persona equivocada –dice firme-

Da media vuelta y comienza a andar hacia su cuarto. La coges la muñeca y la haces girar.

Alejandra: ¿y que propones? –dices mirándola a los ojos-

Estefanía: que le dejes, que te alejes de él, que hagas que te odie, que te vea mala, perversa, como la chica con la que nunca debía haber estado, ese es mi sueño, cada día os sueño separados en un mundo donde, tal vez, yo hubiera podido acceder a mi chico perfecto -dice llena de ira-

La miras a los ojos y la sueltas la mano. Esas palabras te han dejado sin fuerza. Estefanía empieza a llorar de nuevo.

Alejandra: no voy a dejar de quererle Estefanía, él me ha enseñado a ser feliz

Estefanía cierra los puños con fuerza y grita con los dientes apretados. Se da media vuelta y entra a su habitación cerrando la puerta detrás de ella. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario