miércoles, 10 de abril de 2013

Capítulo 57

Estás en tu cama de tu habitación. Mirando las gotas que resbalan por el cristal. Alguien abre la puerta.
Alejandra: ¿a que crees que se refería?

Es Irene, ese perfume es inconfundible. Ella se acerca a ti y se sienta en la cama. Tú no dejas de mirar al exterior.

Irene: no lo sé la verdad, ha sido raro

Sonríes.

Alejandra: muy raro

Irene: no te rayes tía

Alejandra: que bonito es decirlo

Irene te contempla.

Irene: ¿que miras?

Alejandra: las gotas, dos gotas van separadas pero cogen el mismo camino hasta juntarse y luego, algunas se vuelven a separar pero otras siguen juntas hasta el final de la ventana
Irene piensa en el doble significado de la frase.

Irene: crees que hablaban de Demi -afirma-

La miras. Te sientas en la cama.

Alejandra: Demi… me dijo que no hablara de ella… que estaba cansado de que siempre aludiera a ella como si hubieran tenido algo… le prometí no volver a hablar de ella…

Miras a tus manos que juegan entre tus piernas cruzadas.

Irene: hombre, raro ha sido. –dice sentándose a tu lado-

Alejandra: muy raro, su nombre ha aparecido en la conversación, si no la hubiera nombrado a lo mejor podrían ser paranoias mías pero…

Irene te pone el pelo detrás de la oreja. Siempre dice que te ves más bonita con el pelo quitado de la cara.

Irene: ¿cómo vas a actuar con él ahora?

Alejandra: con normalidad, como yo soy con él, no puede saber que lo he escuchado –mirándola-

Irene: pero lo has escuchado y él lo sabe

Alejandra: pero no debería haberla escuchado a si que borraré esa conversación de mi mente

Irene: ¿podrás?

Alejandra: no –vuelves a quitar la vista-

Irene: ¿entonces? No puedes quedártela dentro

Alejandra: entonces me la tragaré yo sola, él lo ha dicho, hay que dejar que pase el tiempo y cuando pase ya se verá lo que decía esa conversación

Irene: pero no te la quedes para ti, tía tu puedes hablarlo conmigo

Alejandra: lo haré, siempre que lo necesite…

Irene te abraza.

Irene: Esta noche iremos a dar una vuelta por Londres, ha llamado Zayn diciendo que no hagamos planes

Sonríes. Te apetece mucho una vuelta por el mágico Londres. Belén entra en la habitación.

Belén: Chicas nos vamos a comer a un italiano, hemos visto el menú y no nos gusta nada que hay de comer

Irene: venga vamos

Salís al salón.

Estefanía: oye, ¿y Niall? está solo, a lo mejor se esperaba vernos en el bufé y cenar con nosotras..

Carolina: llámalo a ver si se quiere venir

Coges el teléfono. Le marcas. Dos pitidos.

Niall: ¿si? –dice somnoliento-

Alejandra: ¿estabas dormido?

Niall: si

Ríe un poco.Tú te mantienes seria.

Alejandra: que nos vamos a comer a un italiano, ¿te vienes?

Niall: eeh… pues… no puedo…

Alejandra: ¿y eso?

Niall: he quedado con… -se lo piensa dos veces- con Demi… -parece que le cuesta decir ese nombre- hace mucho que no nos vemos…

Alejandra: aaah… -dices mirando al suelo-

Niall: ¿estás bien?

Alejandra: si.. claro…

Niall: luego te veo, ¿vale?

Alejandra: claro…

Niall: adiós cariño, te quiero.

Alejandra: adiós Niall..

Cuelgas.

Carolina: que, ¿viene?

Alejandra: no, ha quedado con Demi

Carolina te mira extrañada.

Carolina: ¿con la lobato?

Eso te arranca una pequeña sonrisilla. Carolina no traga a Demi, de nunca y siempre se refiere a ella con ese tono despectivo.

Alejandra: si...

Carolina: pero...

Irene: bueno, vamos a comer ya que tengo hambre –dice pasando su brazo por encima de tu hombro-

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