jueves, 25 de abril de 2013

Capítulo 86

Ya estás en la cama. Pensando en todo lo que ha pasado esa tarde. Has estado más o menos bien con Niall. No ha sido de los mejores días, es más, se puede decir que ha sido de los peores desde que le conoces. Cada vez que te quedabas a solas con él Estefanía aparecía como de la nada. Él te ha metido algún que otro corte debido a los que tu le metías a Estefanía y es que no te podías callar. La rabia te ardía por dentro. Tu madre siempre te dice que eres demasiado temperamental y que no controlas las palabras que salen de tu boca, y es verdad. Siempre hablas y después piensas. Muchas veces eso te ha llevado a situaciones en las que no querías verte pero no puedes controlar esos impulsos y mucho menos cuando estás enfadada.

Cuando llegasteis a la habitación Estefanía te llevó a parte para preguntarte porqué habías estado tan borde con ella. Esa pregunta fue la última chispa que pudo encender para que reventaras y decirle a Estefanía todo lo que pensabas. Los gritos se oían por toda la casa y llegó a un extremo que tus amigas tuvieron que meterse para que no os pegarais. Más tarde, cuando ya estabais más tranquilas os sentasteis con ellas a hablar para que no pasara nada. Entendiste la posición de Estefanía y ella entendió la tuya. Verdaderamente te da mucha pena. Si tu fueras ella no crees que hubieras aguantado tanto. Si quiere tanto a Niall como dice la tienes que estar haciendo mucho daño.

Son las 12 de la noche. Los llantos de Estefanía se oyen desde tu habitación. Vuestros departamentos están pegados y, por mucho lujo que haya en Chicago, las paredes son tan finas como en Madrid. Te das la vuelta para colocarte boca abajo. Pegas tu cabeza contra la almohada y empiezas a dar puñetazos al colchón. Tus ojos empiezan a humedecerse de nuevo. Si contaras los litros de agua que has derramado hoy podrías decir que son muchos. Estás muy nerviosa. Coges el teléfono y marcas a Louis.

Louis: ¿si?

Alejandra: hola Louis

Louis: buenas pequeña

Te encanta la costumbre que han cogido los chicos de llamarte “pequeña”. Cuando quieren sonar cariñosos esa es la palabra. Cuando están de buen rollo contigo o hablan de ti con cualquier persona se refieren a ti como “Ale”. Y cuando están enfadados o quieren simular desagrado te llaman “Alejandra”. No te importa que tu nombre tenga tantas variaciones si sólo son ellos los que las utilizan.

Alejandra: ¿estás solo?

Louis: no, estoy con Harry, ¿por?

Alejandra: ah, nada si estás solo con él está bien

Louis: ¿puedo poner el altavoz?

Alejandra: como quieras

En realidad prefieres que no, pero si lo pone no te molestará, es Harry. Oyes como se activa el altavoz.

Louis: ¿qué pasa?

Alejandra: ¿sabes esa sensación que tienes antes de los conciertos?

Louis: como para no saberlo

Alejandra: ¿y sólo te calmo yo?

Louis: si, ¿por qué?

Alejandra: porque, a lo mejor, tu me puedes calmar ahora a mi

Louis: Ale, me estás asustando, ¿estás bien?

Alejandra: tranquilo, no pasa nada -intentas sonreir secándote las lágrimas cuando lo dices-

Harry: cuéntanos

Alejandra: pues que me siento muy rara, como vacía por dentro, como si no supiera que hacer, como bloqueada

Louis: ¿estás temblando?

Alejandra: si, ¿como lo sabes? -dices nerviosa-

Louis: tu voz, ¿desde cuando estás así?

Alejandra: desde que llegué a casa, estoy muy nerviosa

Louis: ¿te has sentido antes así? -parece como un psicólogo-

Alejandra: así, especialmente no, pero casi tan nerviosa si

Louis: ¿cuando?

Alejandra: pues… -buscas en tus recuerdos- en mi primer beso con Niall, la primera vez que vi a Niall después de que me dijeran que podía venir de gira, en escenas no aptas para vuestra edad... –dices riendo por primera vez en el día-

Louis: ¿con Niall?

Alejandra: claro, y cuando os vi aparecer en la Puerta de Alcalá

Harry: ¡ah sí! cuando fuiste corriendo y besaste a Niall en los labios

Alejandra: si –dices sonriendo recordando ese momento-

Se produce un silencio.

Alejandra: ¿seguís ahí?

Harry: si

Alejandra: ¿qué pasa?

Louis: todo eso ha pasado con Niall presente

Alejandra: si, ¿y?

Louis: ¿pasa algo con Niall?

Alejandra: ¡no! –exclamas- ¿porque a todos os ha dado por decir que me pasa algo con Niall?

Louis: pues porque me llamas, a media noche, muy nerviosa, a mi, no a Niall -dice haciendo pausas-

Alejandra: ¿y? tu también me llamas a mi cuando vas a salir a un concierto y no a Eleanor

Louis: si, pero lo mio es porque miles de personas me van a ver cantando y si se produce un error, por pequeño que sea, se va a ver en todo el mundo, es un nerviosismo producido por la presión que solo me ocurre en los escenarios. Lo tuyo solo te ocurre con Niall.

No dices nada. Tiene razón, no tienes nada que decirle.

Harry: Ale, enserio, ¿te pasa algo con Niall?

Alejandra: a mi con él no me pasa nada –piensas- pero si es cierto que pasa algo con él –suspiras, ya lo has soltado-

Louis: pero no nos lo puedes contar, ¿me equivoco?

Alejandra: no, no te equivocas, tú nunca te equivocas – sonríes, sabes que él también lo ha hecho-

Harry: ¿es muy duro?

Resoplas.

Alejandra: si

Louis: joder Alejandra, no vas a hacer ninguna tontería ¿no?

Cierras los ojos y dejas caer una lágrima.
 
Alejandra: me voy ya

Harry: ALEJANDRA –le oyes decir antes de colgar-

Sollozando te duermes. Te despiertas no muy pronto por la mañana. Ya te has acostumbrado al horario de tus amigos británicos e irlandés pero aún así nunca te levantas la primera. Te levantas de la cama. Andas hacia el espejo haciéndote una coleta.

Alejandra: MIERDA –dices en un tono elevado dirigiéndote hacia la cama-

Apoyaste los dos pies, de nuevo, en el suelo.

Alejandra: gilipollas, gilipollas, gilipollas –dices golpeándote la frente mientras vas hacia el baño-

Apoyas tus manos en el lavabo y te miras al espejo. Odias tu cara de recién levantada.

Alejandra: ¿que vas a hacer Alejandra? –le dices a tu reflejo-

No estás segura de lo que lleva rondando tu cabeza toda la noche. Nunca pensaste que lo correcto y lo mejor no fuera lo mismo, pero te estás dando cuenta de que si. Únicamente te queda el consuelo de que vas a hacer lo correcto. No quieres darle más vueltas al tema, está decidido.

Sales de tu habitación y saludas a tus amigas. Cuando os termináis de preparar bajáis al restaurante. Desayunáis. No habláis mucho, estáis agotadas por todo lo que pasó ayer. Ni un día de deporte os había cansado tanto mentalmente, nunca. Subís a buscar a los chicos a la habitación. Liam os abre. Pasáis y os sentáis en el sofá. Niall y Harry, que estaban en sus habitaciones cambiándose, salen. Se te corta la respiración al ver a Niall. Lleva una camiseta azul de tirantes y unos pantalones vaqueros claros. Sientes que nunca has querido tanto a alguien. Os saludan. Cuando Niall te besa, eres la última, le dices algo al oído. Niall te mira a los ojos, serio. Asiente con la cabeza. Te coge de la mano y te lleva a su habitación. Cierra la puerta. 

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