martes, 16 de abril de 2013

Capítulo 74

Llegáis a la planta. Abres la puerta. Carolina y Estefanía están tiradas en el sofá. Irene está cruzando el salón hacia el baño.

Irene: ¡hombre! –dice acercándose a vosotros- no os doy dos besos que venís empapados, ¿te has dejado el paraguas? –dice mirándote-

Alejandra: cuando salí no llovía –dices quitándote la chaqueta-

Carolina se ha acercado también a vosotros. Está quitándole la chaqueta a Liam. Le sonríes sutilmente.

Alejandra: voy al baño –andando en dirección al de todas-

Irene: no, tú a mojar el tuyo –dice cogiéndote de los hombro y llevándote a tu habitación-

Ríes. Entras al baño. Te quitas la camiseta. De pronto alguien aprieta los costados de tu tripa. Pegas un pequeño salto pequeño rotando en el sitio. Ahí está. Ese irlandés. Tu irlandés. Te lanzas a él. Niall te abraza muy fuerte pero no tanto como para dejarte sin respiración. Le tocas la cara. Se te han saltado unas pequeñas lágrimas de la emoción. Le besas. Le besas mucho. Por toda la cara. Cuando por fin os separáis Niall te mira de arriba abajo.

Niall: WOW, mira, a mi me encantas así pero creo que vas a pillar un resfriado

Ríes. Estás sin camiseta. Pasas delante de él y coges la camiseta de tu pijama. Te la pones.

Niall: ¿por qué estás mojada?

Alejandra: fuera está lloviendo

Te vas a quitar los pantalones pero antes le haces un gesto con la mano a Niall para que se da la vuelta. Ríe y se da la vuelta.

Niall: ¿no conoces los chismes esos para protegerte del agua?

Te pones el pantalón del pijama rápido, no te fías de él.

Alejandra: si, pero cuando salí no llovía

Pasas a su lado para pasar al baño. Te paras frente al espejo. Te agitas el pelo.

Alejandra: uuuf –cogiendo el cepillo-

Niall: me gustabas más mojada -dice mirándote el culo-

Miras a Niall pícara. Te empiezas a peinar. Niall se acerca a ti por detrás y te abraza.

Niall: te he echado de menos

Sonríes mirándole a través del espejo.

Alejandra: te he imaginado toda la noche a mi lado

Niall: ¿como antiguamente?

Alejandra: sí, pero te sentía más lejos, te echaba más de menos –dejas el cepillo en el lavabo-

Te das la vuelta y pones tus brazos alrededor de su cuello.

Niall: mi pequeña princesa, ya estoy aquí

Alejandra: que bien suena dicho en tus labios

Niall sonríe y te besa. Primero unos besos cortos y después un beso muy largo. Carolina entra en el baño. Os separáis. Ella se retrae un poco.

Carolina: joder, siempre soy yo la que os jode…

Ríes.

Alejandra: ¿que quieres?

Carolina: nos vamos a dar una vuelta, ¿venís?

Miras por la ventana.

Alejandra: pero si sigue lloviendo

Carolina: ya pero nosotros si vamos preparados –dice cogiéndote el pelo-

Alejandra: quita –dices soltándotelo-

Niall: yo si voy –yendo hacia Carolina-

Alejandra: yo me quedo, a ver si se me seca el pelo

Niall: ¿no te vienes?

Alejandra: no, iros vosotros, así recojo esto que lo tengo todo echo un asco…

Niall mira a Carolina. Ella se encoje de hombros. Le das un beso corto en los labios a Niall.

Alejandra: ¿os vais todos?

Carolina: no, Belén se queda

Alejandra: vale

Todos se van. No se oye ni un solo ruido en la casa. Te pasas media hora recogiendo tu habitación y todo lo que tenías tirado por la casa. Tienes el pelo recogido en un moño. Buscas a Belén por toda la casa pero no la encuentras, sólo te queda su habitación. Pasas, tampoco está. La ves en su baño. Tiene una mano sobre la otra. Cuando te ve esconde las dos manos.

Alejandra: ¿que haces? –dices acercándote-

Belén: nada –dice nerviosa-

Te acercas y ves sangre en el lavabo. Miras con los ojos muy abiertos a Belén. Coges sus brazos. Ella pone resistencia pero al final consigues verle las muñecas. Están cortadas. Sangrando.

Alejandra: ¿QUE HAS HECHO? –gritas mientras llevas sus muñecas bajo el chorro de agua fría del lavabo-

Belén no dice nada. Tú tampoco. Parece que deja de salir sangre. Le quitas la cuchilla de la mano derecha. Tu te cortas un poco al forcejear con ella para quitársela pero lo terminas consiguiendo.

Alejandra: ¿Por qué Belén? ¿Por qué?

Belén: Que más da, no le importa a nadie -dice mirando despectivamente sus muñecas-

Alejandra: ¡¿como que no le importa a nadie?! –empiezas a alterarte- a mi si que me importa

Belén: pues debes de ser la única –dice sin quitar la mirada en sus muñecas-

Alejandra: ¿Que? ¿Me lo dices enserio?

Belén: si –grita- hace ya dos días, dos putos días –quita su brazo de tu mano- que debería haber vuelto a casa y mis padres no me han llamado, no se han preocupado, ¿has recibido tú alguna llamada? Tu hablas todos los días con tus padres, ¿les han dicho algo a ellos?  No, ¿verdad? No le importo a nadie

No sabes que decir.

Belén: yo no sé lo que es que un chico te sostenga en sus brazos y te diga “eres mi princesa” yo nunca seré la princesa de nadie porque nadie me ve así

Alejandra: todo llega Belén, no tienes que presionar

Belén: NO –te grita- no va a llegar, si tuviera el cuerpazo de tu hermana, tu inteligencia, la personalidad arrasadora de Estefanía o el carisma de Irene lo entendería pero, ¿que tengo yo? Una puta tripa que no baja ni queriendo –se toca el cuello nerviosa-

Puedes ver a través del pelo una marca. Le retiras el pelo. También tiene un corte en el cuello, muy cerca de la yugular.

Alejandra: por esto te dejas el pelo suelto

Belén: por eso empecé a ponerme pañuelos en las muñecas, no lo entiendes Ale, siento que no pinto nada aquí, todo el mundo me ve como la amiga maja y gorda

Alejandra: QUE LE DEN POR CULO A LA GENTE –la chillas- no creo que ninguno de los chicos ni ninguna de nuestras amiga te vea como la amiga maja y gorda y a los demás que les jodan, sólo nosotros te conocemos y sabemos lo que tienes aquí –poniendo tu mano en su pecho- esa mierda sólo son números con los que te obsesionas –dices señalando la báscula- y la voy a tirar a la mierda como sigas así

Belén: joder, Ale, tu no sabes lo que es ir por la calle y que se rían de ti

Alejandra: no me lo creo, pero si estás perfecta –miras a tu amiga de arriba abajo-

Ha cogido algo de peso pero sigue siendo la más delgada de todas vosotras.

Belén: pues yo no lo veo así, me veo como una puta foca

Alejandra: pues tienes un problema, tía tu no estás gorda, de verdad, si estuvieras gorda sabes que te lo diría pero no lo estás joder, no lo estás.

Belén: me da igual, no quiero seguir aquí, no hago más que estorbar

Le das un golpe con la mano abierta en la cara.

Alejandra: perdona –dices asustada por lo que has hecho, llevando tu mano a su cara-

Belén: está bien, no pasa nada

Alejandra: no estorbas, no vuelvas a decir que estorbas, eres una de nuestras hermanas, ¿lo recuerdas? No podemos las unas sin las otras, no estorbas, eres necesaria, muy necesaria

Belén te mira. Sus ojos brillas.

Alejandra: prométeme que no lo vas a volver a hacer

Los ojos de Belén empiezan a empañarse.

Belén: te lo prometo –intenta gesticular-

La abrazas. Recuerdas el momento en el que la conociste. El primer día de clase se acercó a ti con una cacerola de juguete en la mano y te dijo “Hola, me llamo Belén”. Desde entonces habéis sido inseparables hasta ahora. ¿Qué os pasa? Últimamente todas vais más a vuestro royo. Seguís siendo muy amigas pero habéis cambiado. No os contáis todo, vais más a lo libre. Pendiente cada una de lo suyo. ¿Cómo no te has podido dar cuenta de que una de tus mejores amigas se estaba cortando? Es un error gravísimo y no te lo perdonarás en la vida. Os separáis.

Alejandra: venga, vamos a por un pañuelo para taparte esto y que no me vuelva a enterar eeh

Coges un pañuelo blanco que tiene Belén encima de una mesa. Se lo atas no muy fuerte alrededor de la muñeca. La colocas el pelo suavemente. Te sonríe.

Belén: gracias

Alejandra: no tienes que darlas

Os abrazáis de nuevo.  

1 comentario: