martes, 4 de junio de 2013

Capítulo 116

El mes no pasa rápido pero tampoco sucede demasiado lento. Ahora que Estefanía no está con vosotros todo está mucho mejor. Louis está perfectamente con Eleanor, no pasan ni un día sin hablar y cada día se dicen lo mucho que se quieren. Realmente no han ocurrido cosas de gran importancia. En unos días será la boda de uno de los hermanos de Niall y estás invitada. Al principio te dio mucha vergüenza y no querías ir pero Greg te lo pidió por favor y como ya conoces a sus padres Niall te convenció para que fueras. Niall y tú estáis mejor que nunca. Tenéis muchos momentos de complicidad. Hoy hace justo 7 meses que os disteis vuestro primer beso y que comenzasteis lo que tenéis ahora. Por la mañana habéis estado todos juntos pero después de la comida Niall te ha llevado a dar un romántico paseo por el Sena, en París. Después estuvisteis en los Campos Elíseos, cenasteis en un restaurante cerca de la Torre Eiffel y después te llevó a lo más alto de la Torre más famosa de toda Europa. Entráis en el hotel. A pesar de que estáis en una de las zonas más lujosas de París el hotel es un poco peculiar. Os han establecido de dos en dos y uno de vosotros solo. No os habéis separado, esta vez, por sexo, sino que las habitaciones se disponen del siguiente modo: Belén sola. Irene y Harry. Liam y Carolina. Louis y Zayn. Niall y tú.

Entráis a vuestra habitación. Te paras en seco. Abres mucho la boca.

Alejandra: Dios, Niall –dices perpleja-

El pequeño salón que tiene vuestra habitación ha sido ocupado. A la derecha está vuestra habitación y a la izquierda el baño. El salón tiene un segundo nivel en el que se encuentra un jacuzzi al que se sube por unas escaleras. Al final de las escaleras Niall ha puesto un colchón enorme. En las escaleras un montón de velas a los lados. Todas las luces están bajas por lo que da un aspecto mucho más acogedor. Los sillones están retirados para que pudiera entrar el sofá. Avanzas unos pasos. Parece que Niall se lo ha currado y tiene claro lo que quiere conseguir esta noche. Lleváis mucho tiempo tanteando este momento. Has hablado con Carolina y ella te anima a hacerlo. Siempre te ha dicho que no hay nada mejor que ese momento en el que estás más unida que nunca a la persona que quiere pero, tampoco te engaña, te lo ha dicho muchas veces, duele. Duele muchísimo. Recuerdas su frase “En mi primera vez me quería morir, quería que saliera de mí y quería huir de ese dolor pero nada se compara a lo que viene después, es la mejor sensación que se puede sentir, es indescriptible”.

Niall siempre te ha respetado pero últimamente estáis rozando los límites. Os quedáis a una prenda cubriendo sus genitales de cruzar la barrera pero siempre paráis. La mayoría de las veces porque no te ves preparada y él no te quiere obligar, otras veces porque ambos decidís que no es el momento. Sea como sea el momento nunca llega pero habéis hablado y sabéis que los dos queréis.

Lleváis como dos horas entre arrumacos y caricias debajo de la manta, hablando de cosas banales. Estáis tumbados uno en frente del otro. Paseas tu mano por su costado. Vuestras frentes juntas. Poco a poco vuestros labios se unen. Los besos son cada vez más pasionales. Niall te coge el cuello. Respira sensualmente por la nariz cerca de ti. A cada movimiento de sus labios se acerca más a ti. Metes tu mano por debajo de su camiseta y la aprietas contra su piel. Tu respiración se agita. Te mueves por la cama hasta situarte encima de él. Continuáis tumbados pero en una posición tanto cómoda como provocadora. Niall hace que sus manos y sus brazos viajen hasta donde le alcancen por tu espalda. Le encanta los pequeños agujeritos que tienes como marcas de la gran varicela que sufriste. Las toca, las siente. Te mueves encima de él. Niall gime y eso te excita mucho más de lo que ya estás. Retiras tus manos de su cuerpo y las unes a las suyas. Te quitas rápidamente la camiseta. Con un giro de cabeza colocas todo tu pelo en la parte derecha de tu cuerpo. Empiezas a besarle el cuello. Él sonríe sin pensar, solo piensa en ti y en que quiere hacerte suya. Poco a poco y subiendo tus manos por su dorso vas retirando su camiseta.

El calor aumenta, el tiempo pasa, las caricias se tornan agresivas, deseosas. Niall se pone encima de ti. Se sujeta con una mano sobre el colchón y, mientras te besa, se desabrocha el cinturón. Cuando te quieres dar cuenta estáis de nuevo a tan solo unos calzoncillos de cruzar la barrera que tanto tiempo os ha separado. Niall besa tu cuerpo. Tu gimes bajo haciendo que se excite más y más. Cuando llega a tu cintura agarras el pelo de Niall y el se da cuenta de que no quieres que siga. Pega de nuevo su cuerpo al tuyo. Vuestras frentes juntas, respiración incontrolada.

Niall: ¿Estás bien?

Alejandra: Te lo diré dentro de un rato

Niall sonríe y vuelve besarte. No te das cuenta de como pero la única prenda que quedaba en su cuerpo desaparece.

Niall: ¿Estás segura? –dice apretando lo más posible sus labios a los tuyos-

Vuestra cara no es de felicidad si no de que queréis más. No quieres parar, esta vez lo tienes claro. Este momento iba a llegar, ¿por qué no ahora? Es el momento perfecto.

Alejandra: Si –tratas de decir entre sus besos-

Niall coge tus manos a los lados de tu cabeza. Entrelazadas. Apoya su cuerpo sobre el tuyo ya que lo mantenía en el aire hasta entonces. Está un poco más bajo de lo normal, imaginas por qué. Estás muy nerviosa, el momento se acerca. Te besa muy fuerte y muy rápido. Te deja de besar por un instante y pronuncia en español algo que nunca antes te había dicho a pesar de que conocía a la perfección su significado “te amo”. Y aprieta. Notas como entra en ti. Tus labios dejan de reaccionar para gritar. Gritas mucho. Sientes muchísimo dolor. Es lo peor que has sentido nunca. Estás casi sin respiración. Giras la cara. Las lágrimas caen por tu cara. Tu duele mucho.

Niall: Lo siento –dice en tu oído-

Desplaza tus manos arriba de tu cabeza. Te dejas llevar. No sientes tu cuerpo. Solo quieres salir de él y del daño que te está haciendo. Niall empuja un poco más. Gritas de nuevo. Te está haciendo mucho daño. Lloras del dolor. No puedes controlarlo. Niall busca tu boca y la besa.

Niall: Tranquila pequeña, ya ha pasado lo peor


No abres los ojos. Dejas que Niall juegue con tu boca inerte. Se mueve un poco más dentro de ti. Le notas más cerca que nunca. Poco a poco el dolor va desapareciendo aunque al rozar con tus paredes es intenso, te vas olvidando de él para llegar al momento del que tanto te ha hablado tu hermana. Tus manos siguen unidas a las de Niall. Tus labios empiezan a reaccionar. Te vas sintiendo mejor. Te sientes llena, completa, feliz y eufórica. Miles de sentimientos encontrados porque por fin, después de tanto tiempo está comprobando de lo que tanto habla la gente y lo estás haciendo con el chico al que amas.

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