El mes no pasa rápido pero tampoco
sucede demasiado lento. Ahora que Estefanía no está con vosotros
todo está mucho mejor. Louis está perfectamente con Eleanor, no
pasan ni un día sin hablar y cada día se dicen lo mucho que se
quieren. Realmente no han ocurrido cosas de gran importancia. En unos
días será la boda de uno de los hermanos de Niall y estás
invitada. Al principio te dio mucha vergüenza y no querías ir pero
Greg te lo pidió por favor y como ya conoces a sus padres Niall te
convenció para que fueras. Niall y tú estáis mejor que nunca.
Tenéis muchos momentos de complicidad. Hoy hace justo 7 meses que os
disteis vuestro primer beso y que comenzasteis lo que tenéis ahora.
Por la mañana habéis estado todos juntos pero después de la comida
Niall te ha llevado a dar un romántico paseo por el Sena, en París.
Después estuvisteis en los Campos Elíseos, cenasteis en un
restaurante cerca de la Torre Eiffel y después te llevó a lo más
alto de la Torre más famosa de toda Europa. Entráis en el hotel. A
pesar de que estáis en una de las zonas más lujosas de París el
hotel es un poco peculiar. Os han establecido de dos en dos y uno de
vosotros solo. No os habéis separado, esta vez, por sexo, sino que
las habitaciones se disponen del siguiente modo: Belén sola. Irene y
Harry. Liam y Carolina. Louis y Zayn. Niall y tú.
Entráis a vuestra habitación. Te
paras en seco. Abres mucho la boca.
Alejandra: Dios, Niall –dices
perpleja-
El pequeño salón que tiene vuestra
habitación ha sido ocupado. A la derecha está vuestra habitación y
a la izquierda el baño. El salón tiene un segundo nivel en el que
se encuentra un jacuzzi al que se sube por unas escaleras. Al final
de las escaleras Niall ha puesto un colchón enorme. En las escaleras
un montón de velas a los lados. Todas las luces están bajas por lo
que da un aspecto mucho más acogedor. Los sillones están retirados
para que pudiera entrar el sofá. Avanzas unos pasos. Parece que
Niall se lo ha currado y tiene claro lo que quiere conseguir esta
noche. Lleváis mucho tiempo tanteando este momento. Has hablado con
Carolina y ella te anima a hacerlo. Siempre te ha dicho que no hay
nada mejor que ese momento en el que estás más unida que nunca a la
persona que quiere pero, tampoco te engaña, te lo ha dicho muchas
veces, duele. Duele muchísimo. Recuerdas su frase “En mi primera
vez me quería morir, quería que saliera de mí y quería huir de
ese dolor pero nada se compara a lo que viene después, es la mejor
sensación que se puede sentir, es indescriptible”.
Niall siempre te ha respetado pero
últimamente estáis rozando los límites. Os quedáis a una prenda
cubriendo sus genitales de cruzar la barrera pero siempre paráis. La
mayoría de las veces porque no te ves preparada y él no te quiere
obligar, otras veces porque ambos decidís que no es el momento. Sea
como sea el momento nunca llega pero habéis hablado y sabéis que
los dos queréis.
Lleváis como dos horas entre arrumacos
y caricias debajo de la manta, hablando de cosas banales. Estáis
tumbados uno en frente del otro. Paseas tu mano por su costado.
Vuestras frentes juntas. Poco a poco vuestros labios se unen. Los
besos son cada vez más pasionales. Niall te coge el cuello. Respira
sensualmente por la nariz cerca de ti. A cada movimiento de sus
labios se acerca más a ti. Metes tu mano por debajo de su camiseta y
la aprietas contra su piel. Tu respiración se agita. Te mueves por
la cama hasta situarte encima de él. Continuáis tumbados pero en
una posición tanto cómoda como provocadora. Niall hace que sus
manos y sus brazos viajen hasta donde le alcancen por tu espalda. Le
encanta los pequeños agujeritos que tienes como marcas de la gran
varicela que sufriste. Las toca, las siente. Te mueves encima de él.
Niall gime y eso te excita mucho más de lo que ya estás. Retiras
tus manos de su cuerpo y las unes a las suyas. Te quitas rápidamente
la camiseta. Con un giro de cabeza colocas todo tu pelo en la parte
derecha de tu cuerpo. Empiezas a besarle el cuello. Él sonríe sin
pensar, solo piensa en ti y en que quiere hacerte suya. Poco a poco y
subiendo tus manos por su dorso vas retirando su camiseta.
El calor aumenta, el tiempo pasa, las
caricias se tornan agresivas, deseosas. Niall se pone encima de ti.
Se sujeta con una mano sobre el colchón y, mientras te besa, se
desabrocha el cinturón. Cuando te quieres dar cuenta estáis de
nuevo a tan solo unos calzoncillos de cruzar la barrera que tanto
tiempo os ha separado. Niall besa tu cuerpo. Tu gimes bajo haciendo
que se excite más y más. Cuando llega a tu cintura agarras el pelo
de Niall y el se da cuenta de que no quieres que siga. Pega de nuevo
su cuerpo al tuyo. Vuestras frentes juntas, respiración
incontrolada.
Niall: ¿Estás bien?
Alejandra: Te lo diré dentro de un
rato
Niall sonríe y vuelve besarte. No te
das cuenta de como pero la única prenda que quedaba en su cuerpo
desaparece.
Niall: ¿Estás segura? –dice apretando
lo más posible sus labios a los tuyos-
Vuestra cara no es de felicidad si no
de que queréis más. No quieres parar, esta vez lo tienes claro.
Este momento iba a llegar, ¿por qué no ahora? Es el momento
perfecto.
Alejandra: Si –tratas de decir entre
sus besos-
Niall coge tus manos a los lados de tu
cabeza. Entrelazadas. Apoya su cuerpo sobre el tuyo ya que lo
mantenía en el aire hasta entonces. Está un poco más bajo de lo
normal, imaginas por qué. Estás muy nerviosa, el momento se acerca.
Te besa muy fuerte y muy rápido. Te deja de besar por un instante y
pronuncia en español algo que nunca antes te había dicho a pesar de
que conocía a la perfección su significado “te amo”. Y aprieta.
Notas como entra en ti. Tus labios dejan de reaccionar para gritar.
Gritas mucho. Sientes muchísimo dolor. Es lo peor que has sentido nunca. Estás casi sin respiración. Giras la cara. Las lágrimas caen por tu cara. Tu duele mucho.
Niall: Lo siento –dice en tu oído-
Desplaza tus manos arriba de tu cabeza.
Te dejas llevar. No sientes tu cuerpo. Solo quieres salir de él y
del daño que te está haciendo. Niall empuja un poco más. Gritas de
nuevo. Te está haciendo mucho daño. Lloras del dolor. No puedes
controlarlo. Niall busca tu boca y la besa.
Niall: Tranquila pequeña, ya ha pasado
lo peor
No abres los ojos. Dejas que Niall
juegue con tu boca inerte. Se mueve un poco más dentro de ti. Le
notas más cerca que nunca. Poco a poco el dolor va desapareciendo
aunque al rozar con tus paredes es intenso, te vas olvidando de él
para llegar al momento del que tanto te ha hablado tu hermana. Tus
manos siguen unidas a las de Niall. Tus labios empiezan a reaccionar.
Te vas sintiendo mejor. Te sientes llena, completa, feliz y eufórica.
Miles de sentimientos encontrados porque por fin, después de tanto
tiempo está comprobando de lo que tanto habla la gente y lo estás haciendo con el chico al que amas.
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