lunes, 10 de junio de 2013

Capítulo 123

Apoyas tu cabeza en el hombro de Louis. Para ti viajar en avión ya es como montar en coche. Siempre realizas los viajes al lado de Louis. Encoges las piernas de tal modo que, estando él sentado, tus piernas quedan posicionadas encima de las suyas. Estás echa una especie de bola sin llegar a cerrarse del todo.

Louis: ¿Qué te pasa?

Alejandra: Estoy nerviosa

Louis: ¿Nerviosa por qué?

Alejandra: Nunca he estado en New York y es el único sueño que me queda por cumplir

Louis: ¿Cuáles eran los otros?

Echas una pequeña sonrisilla que él no llega a ver.

Alejandra: Viajar por todo el mundo con mis amigas, encontrar a un chico que me quisiera de la misma forma que yo a él y conoceros

Esta vez es Louis el que sonríe y tú la que no lo ves.

Alejandra: Habéis hecho todos mis sueños realidad de golpe

Louis: Vosotras habéis hecho parte de los nuestros

Alejandra: Ah, ¿si? ¿cuáles?

Louis: El más importante

Levantas un poco el mentón y miras a Louis desde su hombro. Está mirando a la nada.

Louis: Tener gente a nuestro lado que nos quisiera por lo que somos y no por quién somos ni por lo que tenemos

Sonríes, como si te hubieran hechizado no puedes dejar de sonreír mientras le miras.

Alejandra: Gracias por hacernos felices

Louis junta su frente a la tuya y, con movimientos muy delicados, hace bajar su boca hasta tu oído juntando vuestras mejillas.

Louis: Nadie nos ha hecho tan felices como vosotras

En un acto de emoción tus brazos acuden a abrazar a Louis. No los reprimes. Te incorporas un poco sobre tus rodillas y esta vez tú eres la que le da uno de esos abrazos que tanto odias, uno de esos que dejan sin respiración. El abrazo termina con un beso en la mejilla. Cuando volvéis a la posición normal, a la que deberíais llevar en todos los vuelos pero que en ninguno cumplís, miras a Niall. Él sonríe. Es extraño como actos como el que acaban de ocurrir entre Louis y tú son impensables ahora con Zayn, con quien antes estabas todo el día así. Echas de menos su cariño, sus abrazos de protección, sus “Ya estoy aquí pequeña” con toda naturalidad. Ahora todo se lleva con más cuidado ya que Niall no se siente bien cuando presencia momentos así. Sin embargo, cuando Zayn y tú estáis solos o simplemente Niall no está delante, cosa que suele pasar muy pocas veces, los abrazos, los mimos, las caricias, los besos vuelven a vosotros del mismo modo del que lo hacían antes. Te apoyas sobre el brazo del sillón del avión, tumbándote.

Louis: Tienes sueño, ¿eh?

Sonríes y asientes con la cabeza.

Louis: No, si ya me di cuenta ayer de la hora a la que llegó Niall

Ríes e intentas esconderte detrás de tu brazo. Estás muy roja.

Alejandra: Sólo estuvimos dando una vuelta –dices muy bajito-

Louis: Ya, una vuelta… alrededor de tu cuerpo

Alejandra: ¡Louis! –gritas-

Coges un cojín que tenías a modo de almohada y se lo tiras.

Niall: Louis, os estoy oyendo –dice desde el sillón de enfrente-

Louis: Calla cotilla –dice lanzándole el cojín-

Niall: Mira quien fue a hablar

No consigues dormir nada ya que la conversación entre Niall, Louis y tú, a la que luego se incorpora Belén, se vuelve animada. Tardáis unas cuantas horas en llegar al destino. Antes de bajar Paul se acerca a vosotras y os retiene, a las chicas, en el avión hasta que bajan los chicos. Diez minutos después bajáis. Cuando vais a recoger las maletas los chicos ya no están allí, eso te extraña y te acercas a preguntarle a Paul.

Alejandra: ¿Y los chicos?

Paul guarda silencio.

Alejandra: ¿Paul?

Se hace el sordo por lo que se lo repites.

Paul: Aquí lo mejor es que estéis poco con ellos

Alejandra: ¿Perdón?

Paul te lo repite.

Alejandra: Ya te he oído, pero nosotras llevamos toda la gira yendo con ellos, ¿por qué ahora nos tenemos que separar?

Paul: Órdenes de arriba

Alejandra: ¿Qué opinan ellos?

Paul: Supongo que no se lo han preguntado

Entonces tu móvil empieza a sonar. Lo coges rápidamente, con las manos temblando, deseando que sea Niall. Lo coges tan rápido que ni miras quien llama. Te sitúas el móvil en la oreja y hablas.

Alejandra: ¿Niall?

Una voz femenina contesta. Frunces el ceño. Te quitas el móvil de la oreja y miras el nombre que aparece en la pantalla.

Alejandra: ¡Eleanor! –exclamas-

Ella ríe por la otra línea.

Eleanor: ¿Habéis llegado ya a New York?

Alejandra: Si, acabamos de aterrizar y no estoy muy contenta

Eleanor: ¿Por?

Alejandra: Ya te contaré, esta tarde hacemos una conversación con Perrie

Eleanor: Vale, te llamo para darte una sorpresa

Alejandra: Dime –dices entusiasmada-

Eleanor: Voy a ir a uno de los próximos conciertos de los chicos

Alejandra: ¡¿SI?!

Eleanor: ¡Si! –dice en el mismo tono que tú- Y voy al de MADRID –dice gritando-

Alejandra: ¿En serio? –dices muy emocionada-

Eleanor: Si, también viene Danielle –dice bajando un poco la alegría-

Alejandra: ¿Danielle? Creo que no pinta mucho ella por aquí

Ahora que caes ni Eleanor, ni Danielle ni Perrie saben lo del embarazo… Entonces caes. Ayer por la mañana temprano Liam y Carolina fueron a visitar a los padres de Liam, pasaron toda el día allí y toda la noche, esta mañana cuando les habéis visto para embarcar sólo os han dicho que ya se lo habían dicho, que os lo contarían todo más tranquilamente luego y tu luego han sido Niall, Louis y Belén. Tienes que hablar con tu hermana.

Eleanor: Eso la he dicho yo, que a lo mejor no iba a estar del todo cómoda con Carol y Liam comiéndose la boca

Alejandra: Del todo no, no va a estar nada cómoda y Liam y mi hermana menos todavía

Eleanor: Ya lo sé Ale, pero dice que quiere venir, que es su dinero y sus entradas, que aunque ya no tenga nada con Liam, One Direction, como boyband, la siguen encantando… -dice no con muchos ánimos-

Alejandra: Está claro que no tenemos nada que hacer contra el amor

Eleanor: Pero se tiene que dar cuenta ya, Liam pasa de ella

Alejandra: Si tu supieras… -dices entre dientes-

Eleanor: ¿Qué?

Alejandra: Nada, te tengo que dejar que salen las maletas, hasta luego

Eleanor: Adiós –dice dando un sonoro beso al final de la frase-

Cuelgas corriendo ya que las maletas están saliendo y se pueden ir en cualquier momento.

                                                   ***


Alejandra: ¿Y qué te dijeron?

Carolina: Yo estaba escondida detrás de Liam, cogiendo su brazo, me daba miedo la reacción de sus padres

Irene: Pero ¿qué dijeron?

Carolina: Se quedaron mirando a Liam, un poco atónitos, después su madre me buscó con la mirada y dijo “Tranquila, bonita, no te vamos a comer” se acercó a mi y me cogió la mano y me sacó del cobijo de Liam, su padre me clavó los ojos, no me los quitaba de encima y la verdad es que imponían

Belén: ¿Y qué hicieron?

Carolina: Fuimos a un sofá a sentarnos los cuatro juntos. El padre estaba más serio pero su madre se mostraba todo el rato comprensiva. La conversación fue así:
  • ¿Vais a tenerlo? –dijo ella-
  • Hemos estado pensándolo mucho y… -dijo Liam, pero recuerdo que la madre le cortó-
  • ¿Vais a tenerlo? –instándole a que fuera al grano-
  • Si –cuando lo dijo me quedé perplejamente mirándole, no esperaba que fuera a ser tan directo. “Un poquito más de tacto, hombre” pensé entonces-
La madre se le quedó mirando unos segundos pero luego sonrió.
  • Y… ¿habéis elegido nombre? –soltó de repente-
Irene: ¡Venga! –dice sin creérselo-

Carolina: Eh, -pausa- te lo juro –se lleva su dedo pulgar e índice juntos a la boca y los besa-

Belén: Pero… ¿Así? ¿Sin más preguntas? ¿Sin más “Hay que tener más cuidado con estas cosa” no sé, con algo más de vida cuando te dicen que con 19 años tu hijo va a ser padre?

Carolina ríe.

Carolina: Así, sin más, pero estoy segura que luego le echaron la bronca a Liam, por la noche, cuando fuimos a ir a dormir su padre le dijo que fuera un momento al salón, el momento duró una hora, bueno, no lo sé exactamente… me quedé dormida no os lo voy a negar, pero cuando Liam se acostó a mi lado ya habían pasado horas desde que se había ido

Alejandra: No pienses que papá y mamá van a ser tan comprensivos contigo ni con Liam

Carolina: Ya lo sé, y les tengo un miedo…

Alejandra: Yo también se lo tendría

Irene: ¡Ala! Vuestros padres no son ningunos mounstruos ni nada parecido…

Belén: Di dierais con unos como los míos…

Alejandra: ¿Os recuerdo la ostia que se llevó mi hermana por mi culpa por sólo haberme dado un beso con Niall? ¿Qué creéis que dirán cuando se enteren de que su hijita lleva un bebé dentro? –tus palabras suenan demasiado duras pero te das cuenta cuando terminas de pronunciarlas-

Irene traga saliva. Belén guarda silencio. 

Carolina: Ya lo sé, pero me da exactamente igual lo que me digan, si no quieren que tenga un hijo de Liam tendrán que matarme, porque mientras la decisión sea mía lo voy a tener

Alejandra: No digas eso, Carol

Carolina: Sí, y voy a continuar diciéndolo, quiero a Liam y quiero al niño que llevo dentro y si ellos no quieren verlo o no están de acuerdo no me importa su opinión, no me sirve para nada, dentro de unos meses tendré una familia y si ellos no quieren estar dentro de ella, ellos sabrán lo que hacen, desde luego yo no la voy a cambiar

Alejandra: Ellos te han dado la vida

Carolina: Entonces entenderán que quiera dársela a otra persona

Alejandra: ¡Pero no con 16 años! -gritas-

Carolina: Yo no he elegido quedarme embarazada y mucho menos con esta edad pero ha ocurrido y los dos estamos de acuerdo en que no le vamos a quitar la vida a nuestro hijo, lo demás no importa nada –dice recalcando en “nada”-

Alejandra: ¿Ni la opinión de tus padres y de tu hermana?

Belén e Irene las miran como si de un partido de tenis se tratara, girando rápido la cabeza de un lado a otro

Carolina: No te has molestado en darme tu opinión así que no vengas ahora de hermana mayor poniendo cordura a la situación porque cuando te pedí ayuda solo supiste decirme que era tonta

Alejandra: Es que lo eres, te estas desgraciando la vida y no te das cuenta -gritas- 

Carolina: ¡Pero que es mi jodida elección! -dice más alto que tu-

Alejandra: Veremos si te hace tanta gracia cuando estemos todas de fiesta con los chicos y tu te tengas que quedar a cuidar del niño

Carolina: Pues a lo mejor prefiero estar con un biberón en las manos antes que con una botella de ron

Alejandra: Pues no será hace dos meses

Carolina: He cambiado, esto te da madurez

Alejandra: ¿¡MADUREZ?! ¿Que madurez tiene una niñata de 16 años que hace unos meses no sabía ni hacerse una ensalada sola y que ahora, sin escuchar a nadie decide tener un hijo con alguien a quien conoce de hace menos de un año, con quien no sabe cómo van a salir las cosas? ¿Y si dentro de dos años discutís y lo dejáis? ¿A quién iras a pedirle ayuda cuando te veas con 18 años y un niño de dos? ¿A tus padres a los que le diste la patada una vez por tener un bebé? Entérate de una vez joder Carolina, que no es un puto muñeco como cuando éramos niñas, que cuando te cansabas de él le dejabas de cualquier modo con los demás muñecos y te ibas a jugar al parque, que es de verdad, que llora, que siente, que necesita comida, cariño, un padre y una madre que estén encima de él todo el rato. ¿Cómo te vas a sentir tu cuando Liam tenga que irse de gira y tu quedarte en casa durante los meses que esta dure sin poder decir nada porque es su trabajo? SOLA. Si nos dolió cuando se fueron y solo éramos amigos imagínate quedarte con un niño en brazos porque, no pensarás que te vas a ir en todas las giras con él ¿no?

Irene y Belén alucinan. Le ha soltado todo de golpe y sin ningún tacto. En realidad es lo que todas piensan pero oír esas palabras de su hermana, que es como si fuera ella, porque nunca se han separado, han sido una toda la vida, no debe ser nada fácil. Carolina traga saliva. Sus ojos empiezan a humedecerse.

Alejandra: Ahora ya no sirve de nada llorar, has hecho una elección que marcará toda tu vida y ya no puedes dar marcha atrás. Las lágrimas solo te van a servir para mojar tu cara, así que no se te ocurra llorar, levántate del sofá, arréglate la ropa y mentalízate que de aquí a unos meses tu cuerpo estará bellamente deformado un nuevo ser en tu interior. 

Sin decir nada Carolina se levanta despacio, se seca unas lágrimas que no han terminado de salir de sus ojos y sale por la puerta para salir a la calle. 

Alejandra: ¡Arg! -dices apoyando tus codos en tus rodillas y estirando tu pelo como si quisieras arrancarlo de cuajo- 

Belén e Irene no dicen nada. Unos segundos después te levantas del puf en el que estabas sentada y vas a tu habitación. Marcas en tu teléfono. Tres toques y lo cogen.

Alejandra: ¿Niall?

Niall: Dime

Alejandra: Necesito que quedemos, necesito hablar contigo -dices aun nerviosa por lo que acaba de pasar-

Niall: Me pillas en un mal momento, Alejandra...

Alejandra: Niall, por favor -muy nerviosa, todo tu cuerpo tiembla-


Niall: Está bien, dime donde estás y voy a buscarte ahora mismo.

1 comentario:

  1. Sigue por favor! Hace tiempo q no leo y me han encantado los capítulos!

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