domingo, 2 de junio de 2013

Capítulo 115

Louis pasa todo el viaje dándole vueltas a lo que le va a decir a Eleanor cuando la tenga en frente. Espera a que su maleta salga por la cinta transportadora para cogerla e irse ya a verla. No espera tirarse mucho tiempo en Londres ya que en nada tendrá que irse para viajar de nuevo por la gira pero se ha traído lo suficiente para pasar un par de noches. Divisa que su maleta azul aparece de entre las tiras negras. Anda hasta donde se encuentra. La coge. Camina solo por el aeropuerto mirando el móvil. Ha decidido venir sin guardaespaldas ya que es su ciudad y no espera mucho peligro por ella. La conoce bien y al ser un pueblo pequeño conoce a casi todo el mundo. Se pone la capucha de su chaqueta antes de salir a la calle. Todavía está en una gran ciudad y ahí si puede encontrar un poco más de problemas. Abre la puerta y pone el pie izquierdo en la calle. Entonces recuerda a su amiga y su obsesión por pisar siempre primero con el pie derecho. Devuelve el pie izquierdo al suelo del aeropuerto y pisa la calle con el derecho.

Mira al cielo. Está nuboso, como si fuera a llover. Anda rápido hasta un taxi. Se monta y le dice la dirección de la casa de Eleanor. Cuando llegan el hombre le pide muy amablemente, y sin ninguna pregunta incómoda, un autógrafo para su sobrina. Louis se baja. A empezado a llover pero muy suavemente. La calle en la que vive Eleanor es de casas bajas de una única familia por vivienda. Se sitúa delante del jardín de la casa de la que todavía es su novia por muchos tiempos que se hayan dado. Abre la verja y anda por el pequeño camino de pierdas blanca que dan a la puerta de la casa. Se mete debajo del porche porque está empezando a llover más fuerte. Coge aire, intenta estabilizar su respiración aunque está más nervioso que en toda su vida. Entonces pulsa el botón del timbre. Tardan unos minutos en abrir. Mientras tanto Louis intenta tranquilizarse. La puerta se abre. Louis se inclina un poco ya que nadie sale a recibirle. De pronto aparece la madre de Eleanor.

Madre: Hola, Louis –exclama-

Louis sonríe.

Louis: Hola –dice mientras va a abrazarla-

Se lleva genial con ella desde el principio cuando Eleanor les presentó.

Madre: Eleanor no está

Louis: Ah, –dice mirando al suelo- entonces vuelvo luego –devolviéndola la mirada-

Madre: No, tranquilo, no va a tardar y no parece que vaya a hacer un buen día, pasa y espérala dentro.

Louis se seca los pies antes de entrar. Anda un poco por el hall hasta llegar al sofá central que está enfrente de una gran tele situada encima de una chimenea. Detrás de ella unos ventanales muy grandes que dan al patio. La madre de Eleanor se sienta en el sofá junto a Louis.

Madre: Bueno, ¿y qué tal?

Louis: Bueno…

Madre: ¿Qué ha pasado, Louis? –Dice cogiéndole la mano a Louis-

Louis: Lo siento, pero me gustaría hablarlo con ella primeo, después podemos comentar lo que quieras -intentando sonreír-

Madre: Me parece muy bien, si quieres puedes subir y esperarla arriba, yo la digo que suba en cuanto llegue

Louis sonríe y asiente. Se levanta del sofá y camina hasta las escaleras. Las sube y camina por el pasillo hasta que llega a la habitación de la que todavía es su novia. Entra. Se sienta en la cama. Observa las paredes blancas entre las que ha vivido tantísimas cosas con Eleanor. Las paredes que han visto tantísimos momentos entregándose el uno al otro. Se pone de pie y camina hasta un armario bajo que tiene Eleanor enfrente de la cama. Coge un marco con una foto en la que salen él y ella besándose. De repente se ve interrumpido por el chirriar de la puerta. Deja la foto donde estaba y se gira para recibir a la persona que está entrando. Eleanor.

Eleanor: ¿Qué haces tú aquí? –suelta en cuanto le ve-

Louis: Eleanor –deja salir como un suspiro de su boca-

Camina hacia ella y, en menos de dos segundos, tiene su mano derecha entre las suyas.

Eleanor: Respóndeme –dice quitando su mano de entre las de Louis-

Louis: Necesito hablar contigo, no es lo que parece, Eleanor

Eleanor deja escapar una pequeña sonrisa mientras niega con la cabeza.

Eleanor: ¿Algo más antiguo por favor?

Louis: Sólo te pido que me escuches y luego ya tomas tus propias decisiones –dice juntando sus manos a modo de oración y llevándolas a su boca-

Eleanor le mira con sus ojos envueltos en lágrimas que no va a dejar caer. Se muerde el labio inferior dudosa. Al final asiente una sola vez y avanza hasta su cama. Louis la sigue. Se sientan uno enfrente del otro. Eleanor no dice palabra para que Louis comience a hablar.

Louis: No te pienso mentir, nunca lo he hecho y no lo voy a hacer

Eleanor: Está bien saber que no vas a empezar a hacerlo ahora –dice cruzándose de brazos-

Louis: Esa carta la escribí yo

Eleanor: ¡No me digas! –dice con tono de sátira-

Louis cierra los ojos y sigue hablando como si no hubiera escuchado nada.

Louis: Si es verdad que me confundí, Niall y Harry estaban todo el día hablando de las chicas

Eleanor: No les metas ahora a ellos, no tienen la culpa de nada

Louis: No, claro que no, pero yo hablaba casi a todas horas con Estefanía, me ayudaba a llevar mejor el no verte y llegó un momento en el que no sabía si esas conversaciones estaban haciendo que me olvidara de ti

Eleanor: ¿Cuándo fue eso? –dice con la voz quebrada-

Louis: Durante el verano -dice bajito-

Eleanor: Esos días en los que me decías que me querías... –dice dolida-

Louis: Y te lo decía porque en realidad lo sentía así, Eleanor, te lo decía porque era la pura verdad

Eleanor: ¡Pero si te estabas mensajeando con otra chica! –exclama- ¡A saber lo que la decías a ella! –no puede reprimir más una lágrima que estaba al borde de su ojo-

Louis: Pues también la verdad, que la quería porque era así, sabes que yo cuando siento algo lo digo, no me corto, me parece una tontería

Eleanor se lleva la mano izquierda a la frente y se la frota tratando de pensar.

Louis: Pero cuando te vi lo entendí, nada se compara a lo que siento por ti, tan solo me había confundido la distancia

Eleanor: No me regales ahora los oídos, Louis

Louis: No te los regalo, sabes que llevo enamorado de ti desde que te vi por primera vez, ¿por qué iba a engañarte ahora? No tiene sentido

Eleanor: Tiene el mismo sentido que tenía que escribieses esa carta sabiendo que alguien la podría encontrar, ¿sabes lo que he pasado yo estos días?

Louis: No me lo imagino pero está claro que yo también lo pasé mal, tu sabes que te quiero y que nunca dejaría que nuestra relación se rompiera, por nada del mundo

Eleanor: Pues poco a poco estás consiguiendo que se acabe

Louis: Eleanor, por favor, no me digas eso –dice poniendo su mano encima de la de ella-

Eleanor quita la mano y gira la cara. Louis baja la vista y, lentamente, retira su mano del muslo de la que ha sido la persona más importante de su vida estos años.

Louis: Entonces, ¿ya está? ¿No te lo vas a pensar ni si quiera?

Eleanor: Necesito tiempo, necesito estar sola y necesito aclararme las ideas

Louis: No tienes nada que aclarar Eleanor, sólo hay una verdad

Eleanor: Eso dices tú pero yo llevo muchos días comiéndome la cabeza y escuchando otras verdades –vuelve a mirar a Louis-

Louis: Pero para eso he venido, para aclararte todas tus dudas

Eleanor: Pero no es tan fácil

Louis: Ya lo sé

Eleanor: Por favor, Louis, déjame sola

Louis cierra los ojos y suspira. No la va a decir nada más. Cada palabra que salía por la boca de Eleanor le dolía más hondo pero ya ha hecho todo lo que estaba en su mano. Se pone de pie. Camina hacia la puerta, coge el pomo y, antes de salir la mira una vez más.

Louis: Sabes que te quiero y eso no lo va a cambiar nadie

Eleanor cierra los ojos. Ya no lo aguanta más. Una lágrima cae por su mejilla. Louis suspira, levanta la cabeza mirando al techo. Sale de la habitación y cierra la puerta tras de sí. Baja las escaleras mirando a la madre de Eleanor que le espera al final de éstas.

Madre: ¿Cómo ha ido?

Louis: Mal –dice dirigiéndose a la puerta-

La madre de Eleanor se muerde el labio inferior preocupada. Louis sale de la casa en el momento justo en el que ella empieza a subir las escaleras en dirección a la casa de su hija. Louis sale a la calle. Hace mucho viento. El cielo está cubierto. Muchas hojas tiradas en el suelo se mueven rápido. Camina calle arriba. No hay casi nadie por la calle. La gente no suele salir por esta zona con este tiempo. Llega al final de la calle. Se sienta en un banco y saca su teléfono. Llama a una vieja amiga que Eleanor y él tienen en común. Thailín.

Thailín: ¿si?

Louis: Hola, Thailín –dice con la voz casi rota-

Thailín: Hola Louis, ¿cómo estás? –dice sabiendo el estado de ánimo de su amigo-

Louis: Mal, Thailín, estoy muy mal, me ha dejado caer que lo vamos a dejar

Louis no puede más y dejar caer sus lágrimas. Sujeta el móvil con su mano temblando. Todo su cuerpo tiembla.

Thailín: Yo he hablado con ella Louis y…

Louis: ¿Y…? –dice entre lágrimas-

Thailín: Louis tú sabes que ella te quiere

Louis: No lo suficiente si no soporta los rumores

Thailín: Eso no es justo, tú no sabes lo que ha pasado

Louis: Sí, sí que lo sé, yo tampoco lo he pasado bonito, Thailín

Thailín: Está claro que no pero…

El móvil de Louis suena.

Louis: Tengo una llamada por la otra línea, dame un momento

Pone la llamada en espera y descuelga la otra llamada.

Louis: ¿Sí?

Eleanor: Louis

Louis: Dime –dice intentando recuperar la estabilidad en la voz-

Eleanor: ¿Dónde estás?

Suenan un par de truenos y empieza a llover.

Louis: En la calle, ¿qué pasa?

Eleanor: Quiero verte, te quiero –deja salir por fin de su boca-

La mano de Louis de nuevo tiembla. Esta vez demasiado. Tanto que el móvil cae al banco y desliza por él hasta caer al suelo. Louis se levanta. Olvida el móvil. Está empapado porque llueve con mucha fuerza. Mira la calle que anteriormente ha subido y ve a Eleanor, con la capucha de su chaqueta puesta, esperándole al final de la calle. Louis empieza a andar. Un poco más rápido. Cada vez más. Termina corriendo. Cuando llega a donde está Eleanor se detiene delante de ella. Le coge las manos.

Eleanor: No necesito pensar nada, siempre he confiado en ti, no tengo porque no hacerlo ahora, te quiero, eso es lo único que ahora mismo me importa –rodea el cuello de Louis mientras habla-

Louis rodea su cintura y comienzan a besarse. Es un beso lento pero con mucha pasión, lleno de recuerdos, sentimientos encontrados, confianza y sueños de futuro. Cuando se separan Louis empieza a reír.

Louis: No me lo puedo creer

Coge a Eleanor apretándola contra él. La eleva y empieza a dar vueltas con ella. Llega un momento en el que para. Los dos con los brazos extendidos mirando al cielo. Llueve mucho. Ríen mucho también. No tienen claro el por qué, solo saben que están felices y que no cambiarían ese momento por ningún otro de sus vidas. Eleanor se acerca dando tumbos hasta Louis. Le coge de la camiseta y se pone un poco de puntillas para decirle algo al oído.

Eleanor: Mi madre se acaba de ir, no hay nadie en casa

Louis sonríe pícaro. Vuelve a besar a su novia y, juntos, entran en la casa.

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