Abres los ojos con la luz al entrar por
la ventana. Sonríes muy grande. Tus manos viajan hasta tu parte más
íntima apretando las sábanas contra ella. Niall acude a tu lado y
te besa suavemente en los labios.
Niall: Te quiero -dice poniendo su mano en tu vientre-
Alejandra: Fue mucho mejor que la primera vez
Niall: Ya tenías más experiencia y te dejaste llevar más
Sonríes recordando la noche que habéis pasado.
Niall: Pero a mi me encantas siempre
Ríes y le besas.
Alejandra: Estoy agotada -dices incorporándote-
Niall ríe.
Niall: Normal -dice frotando su mentón-
Le miras levantando una ceja. Niall ríe y salta de la cama.
Niall: Voy a la ducha
Alejandra: ¿Te has acostado en la cama sin ducharte? -con cara de asco-
Niall ríe. Pones cara de asco. Él chista la lengua y entra en el baño. Sujetando la sábana contra tu pecho, te levantas de la cama, aunque no hay nadie más en la habitación no quieres que cualquiera pueda entrar y pillarte desnuda. Coges tu ropa interior que está tirada por el suelo y sonríes recordando de nuevo la noche de ayer. Niall fue a buscarte a tu bungalow y fuisteis a dar una vuelta por la increíble ciudad de Nueva York. Después te llevó a un bungalow que había reservado para vosotros solos y estuvisteis toda la noche siendo vuestros. Celebrasteis de alguna manera los 8 meses que lleváis juntos. Se dicen pronto. Él no ha dicho en ningún momento nada de ese tiempo que para ti es tan especial recordar. No sabes si él se acordará de que hoy se cumplen 8 meses justos desde vuestro primer beso.
Corres las cortinas para que, aunque siga entrando algo de luz, no se vea nada desde fuera. Dejas la sábana que te tapaba en la cama de cualquier manera y decides trastear un rato. De puntillas y como si fueras una espía, abres la puerta del baño sigilosamente. Oyes el agua caer. Ríes un poco y abres más la puerta. Miras los cristales transparentes del plato de ducha. Niall está de espaldas, con las manos en la cabeza. Te llevas la mano derecha a la boca para no dejar salir la risa que viene desde tu interior. Entras de puntilla tratando de no hacer ruido. Cierras la puerta lo más despacio que puedes para que Niall no se de cuenta. Andas por el baño como si tuvieras que robar algo de un museo. Miras el espejo empañado. Tienes buena cara, tu irlandés sabe lo que te sienta bien. Ríes al pensar en eso. Abres la puerta de cristal para entrar al cuadrado que supone el plato de ducha. Una vez dentro Niall todavía no se ha dado cuenta de tu presencia. El agua comienza a tocar tu cuerpo. De repente Niall empieza a tararear una canción. Un inicio de carcajada llega a tu boca pero la cierras antes. Poco a poco empiezas a mover tus manos hacia delante. Finalmente las posas en sus perfectas curvas. Niall se sobresalta y se gira. Te mira con cara de susto y grita.
Niall: ¡ALEJANDRA!
Por fin ríes todo lo que no has reído hasta ahora. Niall cierra el grifo.
Niall: ¿Qué haces? ¡Me podías haber matado de un infarto tonta!
Ríes más todavía.
Alejandra: Y tu a mi ayer de tanto fo...tografiarme y te dio igual
Niall ríe. Aunque lo has dicho en español te ha entendido perfectamente. Ya empieza a comprender mucho mejor el idioma, sobre todo lo que tantas veces repetís y es ese “fo...tografiar” es muy tuyo. Se lleva la mano izquierda a la parte alta de la nariz cerrando los ojos. Pones tus manos en sus caderas.
Alejandra: No te quieres duchar conmigo ¿o qué?
Niall se muerde el labio inferior cuando ve que te empiezas a desabrochar el sujetador.
Niall: ¿No estabas agotada? -dice sonrojado-
Se apoya ligeramente sobre el grifo para abrirlo.
Alejandra: Una ducha nunca viene mal
Niall sonríe sensualmente.
Pone su mano en tu cadera.
Niall: Me preocupan estos cambios de humor tan propios tuyos. -Pone su mano izquierda en tu vientre- ¿No estarás...?
Alejandra: ¡Niall! -le das un golpe en el hombro- ¿Quieres tener un niño?
Niall ríe.
Niall: No, déjalo, tenemos tiempo
Sonríes y vuelves a acercarte a él. Tu frente contra la suya.
Alejandra: Pero eso no significa que...
Niall: Ni lo digas
Saltas y te pega a la pared con tus piernas entrelazadas detrás su espalda a modo de agarre. Niall está completamente desnudo aunque ya nada de él te asusta ni te sorprende. Has visto todo lo visible. Niall te presiona contra la pared para estar más cómodo. Sus manos se deslizan por tus piernas haciendo que la última prenda que quedaba en tu cuerpo caiga a suelo. Baja un poco más tu cuerpo deslizándolo por la pared y cuando estáis en el punto más caluroso de vuestros besos, por innumerable vez esta noche te hace disfrutar. Ambos sentís el ritmo, ninguno queréis parar. Te aferras al pelo de Niall y a la realidad de que le tienes en frente, haciéndote la chica más feliz del mundo. Miras su cara, expresa casi tanta felicidad como la tuya, cierras los ojos y disfrutas de la ducha.
Cuando Niall sale a la habitación para vestirse tu sales del plato de ducha. Has necesitado quedarte dentro un rato para arreglar el desastre que habéis causado. Te envuelves en una toalla y pones el pie derecho en el frío suelo. Aunque a veces sale el sol, todavía hace frío en Nueva York. Te pones delante del espejo. Empiezas a peinarte el pelo. Ya lo tienes bastante largo. Menos mal, odiabas tu pelo corto y con flequillo. Ahora lo llevas abierto a la altura del pómulo. Dejas caer la toalla y te pones la ropa interior. Te ves unas pequeñas marcas en la espalda, cosa que te extraña. Te giras un poco más para mirarte mejor y descubres grandes arañazos en tu espalda. Te muerdes el labio inferior sonriendo. Niall se pone muy efusivo cuando... y de la pasión... al agarrarse a algo cuando no tiene pared... no te importa habiendo sido él. Te giras de nuevo y miras tu figura en el espejo. Cierras los ojos como un acto reflejo. Cubres tu vientre con tus brazos, asustada, agarrando y estirando al máximo tu piel. Poco a poco vas abriendo tus chinados ojos, empiezas a observar tus piernas, esas que tanto odias, esas piernas blandas cual gelatina y llenas de celulitis. Asciendes a tu abdomen. Te niegas a mirarlo. No hay parte de tu cuerpo que más odies, de echo, tus brazos no dejan de apretarlo con fuerza. Caes de rodillas al suelo. Cierras los ojos con fuerza y apoyas tu cabeza contra el armario que tienes en frente. Se abre la puerta.
Niall: ¡Alejandra! -corriendo unos pasos hasta llegar a ti-
Te levantas corriendo y le abrazas fuertemente, quieres sentirle cerca, que una vez más te saque de ese horrible mundo que tú sola te has creado. Niall abraza tu espalda desnuda. Fija su vista en el espejo. Sus labios van a la parte más cercana a él de tu hombro. Niall no tardó en darse cuenta de todos tus complejos y, como no podía ayudarte a superarlos por tu gran cabezonería, hizo que retiraran todos los espejos de su autobús, y se encargaba de cubrir los espejos que él veía. Nunca te ha gustado tu cuerpo desnudo pero desde que conoces a Niall mucho menos, crees que no estás a la altura y que nada de lo que haces para adelgazar da resultado, a pesar de todo el ejercicio que haces. Niall siempre te dice que son cosas de tu cabeza, que estás perfecta e incluso se preocupa porque dice que estás adelgazando demasiado. Últimamente comes menos y haces más ejercicio pero tu no ves que adelgaces, al contrario, notas como tu cuerpo cada vez aumenta más y eso sólo hace que tus miedos y complejos aumenten. Te has creado en tu cabeza un mundo que cada vez que te miras al espejo sale a relucir y del que no te puedes ocultar. Palabras como “fea”, “gorda”, “inútil”, “foca” resuenan en tu cabeza y eres incapaz de obviarlas, no puedes huir de ellas. A veces hasta caes tapándote los oídos pero no eso te ayuda puesto que están dentro de ti. Tu hermana está realmente preocupada, siempre has tenido esos complejos pero en los últimos meses parecen ir a más. Tú no lo ves, no crees que sea para tanto, tus amigos y novio son unos exagerados, no estás nada delgada y no vas a parar hasta ver en el espejo una figura de la que sentirte orgullosa.
Niall: ssshh -dice en tu oído- No pasa nada Alejandra, -pasa su mano por tu pelo- ven, vamos fuera, te he preparado una cosa...
Niall camina de espaldas para sacarte del baño. Cierra la puerta y te pone mirando a ella.
Niall: No te des la vuelta -dice dejando tus ojos cerrados mirando contra la pared-
Niall camina por la habitación buscando algo que ponerte encima. Termina cogiendo una sudadera suya y un pañuelo. Te pone la sudadera que te queda bastante larga y el pañuelo sobre tus ojos. Lo ata con fuerza.
Niall: Vale, ya te puedes dar la vuelta
Tu pelo mojado empieza a mojar su sudadera que, al ser gris, se nota más que en ningún otro color.
Alejandra: ¿Puedo subir ya el pañuelo? -preguntas con una gran sonrisa a pesar de las lágrimas de tus ojos-
Niall: Espera -se aparta de tu plano de visión- ¡Ya! -dice emocionado-
Subes un poco tu pañuelo, lo justo para poder abrir los ojos y ver lo que tienes delante. Una pequeña mesita apoya sus patas sobre la cama. Encima de ella un jarrón con 8 flores rojas sobresale sobre el resto de las cosas de las mesita que es comida. Niall se acerca a ti por detrás y te abraza entrelazando sus manos delante de tu estómago.
Niall: Feliz 'eightniversario' -dice en español-
Lo primero que haces al oír eso es reir un poco. Luego te das la vuelta, rodeas el cuello de Niall con tus brazos y le besas tiernamente. Niall te eleva por los aires. Sientes como flotas con los brazos de Niall apretándote contra él. Tus manos acarician su nuca. Vuestras lenguas juegan dulcemente.
Alejandra: Pensaba que no te acordarías del día que es hoy -dices entre sus labios-
Niall: Como para olvidar ese primer beso que tanto esperé y que tanto me gustó -dice mirando tus labios-
Alejandra: Seguro que no fue para tanto -sonriendo mientras juntas tu nariz a la de él-
Niall: Más que tanto, superó cualquier expectativa, tal vez no fue el mejor momento, ni el mejor lugar, ni los mejores movimientos, pero fue contigo, con la persona a la que tanto había esperado, fue mejor que ningún otro
Vuelves a refugiarte de nuevo en sus labios.
Besas con fuerza a Niall. Te encanta que haya echo eso. No te lo esperabas, Niall nunca a sido del tipo del tipo de chico que pensaba en detalles y ya te parecía demasiado que hubiera alquilado de más el bungalow como para pensar en cualquier otra cosa.
Niall: Te quiero
Sonríes. Niall te lleva de la mano a la cama. Te sientas en ella. Coges una tostada y la muerdes. Niall te observa sonriente por lo que ríes y cortas mal el trozo de jamón que queda colgando entre tu boca y el pan. Niall ríe al ver que te tienes que ayudar con la mano. Tu ríes también con el trozo ya en la boca.
Niall: Es una pena.
Alejandra: ¿El que?
Niall: Que no vaya a poder pasar este día contigo
Alejandra: ¿Por qué no?
Niall: Esta tarde hemos quedado para escribir canciones, bueno, más bien nos han obligado, mañana por la mañana tenemos una entrevista y tenemos que quedarnos a comer por invitación de la casa, cosa que no podemos rechazar -dice con cara de asco- y por la tarde tenemos concierto...
Alejandra: Joder, si que estáis ajetreados -dices triste mientras sorbes de la pajita rosa de tu vaso de zumo-
Niall: Pero esta noche me puedo escapar después de escribir, los chicos lo entenderán -dice pícaro-
Alejandra: Yo no aguanto una más como la de anoche eeh...
Niall: No, ni yo, que luego el que tiene que cantar y moverse por el escenario soy yo... -exhausto-
Ríes fuerte.
Alejandra: Si no querías sólo tenías que haberlo dicho
Niall: No, no, si se dio muy bien la noche
Ríes de nuevo.
Alejandra: Venga, vamos a dar una vuelta para disfrutar un poco del día que hace
Niall asiente. Te quedas con la sudadera de Niall ya que te encanta. Te pones unos pitillos muy ajustados y tus converse blancas. Miras a Niall. Lleva puesta la chaqueta que suele sacar a los conciertos, una vaquera con las mangas de la misma en cuero y una camiseta básica blanca debajo. Unos pantalones de chándal negros y unas supras blancas. Le miras de arriba a abajo mordiéndote el labio inferior.
Niall: Venga, ahí fuera hay un lago -mirando por la ventana-
Te acercas a él y le das un pequeño golpe en el cachete del culo, lo que hace que se sobresalte. Salís fuera del bungalow. Una imagen muy primaveral se abre delante de vuestros pies. Miras el lago que tienes delante por el que van algunos patos nadando, está rodeado de muchos juncos y hay un pequeño embarcadero de madera. Andas hasta él de la mano de Niall. Vuestros dedos entrelazados como muy pocas veces están. Siempre soléis andar sin tocaros por las cámaras y la gente que os ve por la calle, preferís guardaros los cariños para la intimidad. Niall te coge en volandas y echa a correr hacia el embarcadero. Te agarras fuerte a su camiseta.
Alejandra: ¡Niall! ¡Para! ¡Para!
Niall ríe y, por su descuido, pisa algo de barro húmedo unos pasos antes de llegar a la madera.
Alejandra: aaaaaaah -gritas mientras estás cayendo-
Caes sobre el barro de lado y Niall cae rodando por la ladera, cuando te das cuenta, a tan sólo unas milésimas de segundo de la caída te arrastras por.el suelo rápida para cogerle y que no caiga al agua. Llegas a tiempo para alcanzar sus manos pero no para salvarlo de mojarse.
Cuando miras su cuerpo mientras tiras de él para sacarle del zango te das cuenta de que tiene gran parte de su cuerpo metido en el suelo.
Caéis al suelo riendo por cómo están vuestra ropa.
Niall: Puag -exclama mientras se quita la chaqueta-
Ríes saltando para que no caiga en tus pies.
Alejandra: En los pantalones... -dices intentando que la risa no salga demasiado sonora-
Niall mira sus pantalones. Está manchado desde la rodilla hasta el último recobico de sus cordones de las zapatillas.
Niall: Tú tampoco estás muy limpia...
Miras tus vaqueros, están marrones y húmedos por haber clavado las rodillas en el barro al caer.
Alejandra: Si es que así no se puede, lo que pretendía ser una mañana romántica no puede ser más sucia Niall -exclamas riendo-
Juntos y andando lo más rápido posible volvéis al bungalow. No tenéis más remedio que poneros lo que os pusisteis ayer ya que no tenéis más cambio.
La mañana pasa entretenida, andando por la calle hoy si, más acaramelados que nunca. Notáis como os hacen fotos, al principio te molestaban un poco, es verdad eso de que no hay intimidad pero ahora lo entiendes, si fueras una de esas fans de los chicos que tanto te gustan querías saber a todo momento lo que hacen y más si se trata en el terreno del amor. Recuerdas que Irene, Belén y Estefanía siempre hablaban de lo cariñosos que parecían Liam y Louis con sus novias, ahora ya lo pueden comprobar en persona. Por un momento piensas en Estefanía, no tienes ni idea de qué habrá sido de ella pero en seguida la frase “ni lo sabes ni te importa, Ale” viene a tu cabeza para hacerte volver a la realidad. Decidís comer en un Nando's por elección de Niall. Ya casi habéis terminado cuando tu móvil suena.
Alejandra: ¿Si? -dices con la boca llena-
Alguien solloza por la otra línea. Tragas y miras el nombre de quien te ha llamado. Irene.
Alejandra: ¿Irene?
Irene: Ale, ¿dónde estás?
Alejandra: Estoy con Niall, ¿todo bien?
Irene: No, la verdad es que no, pero no pasa nada, esta tarde tienen que hacer cosas así que disfruta de tus ocho meses, -pausa- felicidades por cierto, luego hablamos -no parece muy animada-
Alejandra: Irene, ¿quieres que valla para allá?
Irene: No, no, no pasa nada, tranquila, luego te veo, un beso Ale
Alejandra: Un beso
Cuelgas y te levantas del asiento.
Niall: ¿Qué pasa?
Alejandra: Es Irene
Niall: ¿Qué la pasa?
Alejandra: No sé, me ha dicho que no la pasa nada pero no ha sonado nada convincente, ya sabes lo mal que miente
Niall: Si, bueno...
Terminas de recoger todo, le das un beso a Niall en la mejilla y te despides con un “Te veo a la noche”.
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